ás, y éste parece que con buen tiempo, la fiesta del Cristo vuelve a mostrar su lado más humano. Siempre ha sido un barrio con identidad propia, con un ambiente distinto, con su historia, es "de otra madera". Los más viejos del lugar recuerdan aquéllas casas bajas que, con sus propias manos, levantaron algunos obreros que se instalaron en las afueras de la ciudad allá a principios del siglo XX. Hoy es un barrio moderno, que mantiene la estructura de barrio de "casas baratas", con sus vaivenes entre las calles, con ese ambiente acogedor que recuerda al de los buenos pueblos de nuestra provincia.Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.
29 abril 2006
Que vivan las fiestas del Cristo
ás, y éste parece que con buen tiempo, la fiesta del Cristo vuelve a mostrar su lado más humano. Siempre ha sido un barrio con identidad propia, con un ambiente distinto, con su historia, es "de otra madera". Los más viejos del lugar recuerdan aquéllas casas bajas que, con sus propias manos, levantaron algunos obreros que se instalaron en las afueras de la ciudad allá a principios del siglo XX. Hoy es un barrio moderno, que mantiene la estructura de barrio de "casas baratas", con sus vaivenes entre las calles, con ese ambiente acogedor que recuerda al de los buenos pueblos de nuestra provincia.28 abril 2006
- Pero ¿hay brote? - Que no pasa nada...
No se trata de llegar, ni mucho menos, a esos casos tan extremos, pero desde luego que estamos ante un caso que hay que tratar con precaución. Muchas veces explicar con tanta rotundidad que "no pasa nada" cuando, datos en mano, sí pasa, resulta, cuanto menos, preocupante. Dicen que "el 10 % de la pblación lo tiene, pero no desarrolla la meningitis"... pues no, no pasa nada, es normal. Si no pasara nada... no pasaría nada. Y, sin embargo, hay reuniones, idas y venidas, un joven que, por suerte, está tirando adelante y detrás una familia preocupada. Tal y como ya ha sucedido seis casos atrás. Señores, sí parece que pasa. No se acaba de saber muy bien el qué... pero que no pase nada...
20 abril 2006
Ante todo, palentinos (encuesta en mano)

19 abril 2006
Industria palentina: ¡¡Más madera, leñe!!
Más madera, más carbón y, sobre todo, más iniciativa para que las empresas inviertan en Palencia. Si hablamos de “jóvenes emprendedores”, mejor pasamos palabra. A menos que ya tengan una clientela fija o unas mínimas ganancias garantizadas, es realmente arriesgado apostar por nuestra ciudad, en la que, como a mi amigo Fernando, no se le ocasionaban más que demoras en el plazo de las licencias, de las instalaciones... A la hora de los pagos, eso de cobrar se les da de lujo a los administradores (funcionarios que lo mismo me da que me da lo mismo, «cobro igual a fin de mes»), más teniendo en cuenta que esos pagos son superiores a la cantidad prevista desde el principio (intereses a causa de esas demoras, por ejemplo). Son barreras que se interponen a todo ese proceso que va desde que uno pide uno o varios préstamos, solicita una o varias subvenciones (que a veces se las lleva no quien más las necesita, sino quien más morro le echa), se hipoteca durante años, avala hasta sus pulmones y a esperar a que el negocio fructifique pese a las muchas horas de trabajo para sacarlo todo adelante.
Pero son muchos riesgos. Mucho suelo, pero muy caro. Mucha navecita industrial, pero cara. No mucha demanda, menos público objetivo... las empresas pequeñas es lo que tienen. Para una macroempresa... ni qué contar de dónde sacamos tanto dinero.
Y es que luego vienen los lloros: «Ay, que en Palencia no hay industria», «Ay, que si la FASA se va al carajo, Palencia se va con ella», «Ay, ¡cuánto paro!»... Algunos de los llantos son al puro estilo “show lacrimoso”, como los de algunos políticos, y otros, los más preocupantes, de quienes temen acabar pasando hambre o viven bajo la sombra del desempleo constante. Sí, vale, en Palencia no se invierte... ya lo sabíamos, ¿y qué, se puede hacer algo? ¿Y se quiere hacer algo?
18 abril 2006
Macho palentino

Hoy en día esa casa es su museo. Uno se sitúa en el centro del patio y puede hacerse una idea de lo que Macho podía ver, sentir o incluso pensar. Un pisito con vistas al Tajo, casi nada. Un encuentro directo con su arte y con su historia personal. Uno parece hasta sentirlo más paisano. No pude evitar emocionarme al ver por primera vez su firma original sobre retratos hechos con su propio puño. Y ni qué contar tiene ver las maquetas de lo que luego serían la cara más visible de Palencia. Y hasta qué punto una piedra de mármol, bien trabajada, puede llegar a inquietar. Me refiero a la escultura de su madre. Real como la vida misma. Inmóvil y fría, aunque hay algo que dice que esa mujer está pensando, o esperando a alguien... Su quietud inquieta y hasta sorprende.Victorio Macho es todo un genio. Olvidado muchas veces, y no del todo conocido por bastantes palentinos. Hace 4 años que su patria chica impulsó una exposición que ayudó a que no cayera más bajo. Un evento que ayudó a conocerle más de cerca, a comprender por qué su nombre resuena por las calles de su ciudad natal. Y un intento de que, de nuevo, Palencia, demostrara que, como cuna de artistas, no tiene precio.