31 diciembre 2010

Jesús también puede nacer en la Cripta

IMAGEN: Diputación Provincial de Palencia
Acabaremos 2010 envueltos en un poquito en agua y con un récord absoluto de participación en la San Silvestre palentina, con unos 4000 corredores que sólo entienden de diversión sana, aunque luego lleguen los champanes buenos de cada casa y los cubatas malos de según qué bares, donde las malas artes llevan a más de uno a querer ganar más de la cuenta, aunque sea a costa del despilfarro voluntario de salud de los otros.
Las tardes de Navidad tienen un toque mágico en el corazón de nuestra ciudad. Se puede no creer en una religión, se puede no creer en un Dios, se pueden no creer en muchas cosas, como diría Lennon en 'God'. Pero no se pasa desapercibido por el ambiente especial que se crea en la Plaza Mayor, donde la fachada del Ayuntamiento presume de espectaculares galas de luz, los puestecitos invitan a probar el olor a cuero y el de espectaculares empanadas, con el belén de todos los años presidiendo el lugar, y, de fondo, el run run de familias abrigadas hasta los pies compartiendo el momento que, dicen, es especial cuando hay niños inocentes de por medio, aunque los adolescentes también disfrutan con sus petardos quemados a ritmo de hormona revuelta.
A unos metros, vuelve a reposar en la Diputación el único belén que he visto este año. Quizás porque sea El Belén, en mayúsculas, de estas fiestas, no he hecho intención de ver más. Si años anteriores ganaba, con creces, el que José María Villa Gil ambientó en Tierra de Campos, esta vez el que ha realizado la asociación Francisco de Asis, ambientado en la Palencia Medieval se lleva la palma. Herodes descansa en la Torre de San Miguel y el niño Jesús nace en la Cripta de San Antolín, mientras, en la parte superior, Jesús se reúne con los doctores en la naciente Capilla del Sagrario de la Catedral, y se espera la llegada de los Reyes por el Puentecillas. Además, se reconstruye, para otra escena, las extintas Puertas de Monzón. Historia de aquí en estado puro.Para el año nuevo tampoco hay que pedir demasiado. Con que todo vaya bien y sepamos aprovechar los momentos buenos, y un año da para mucho, nos damos por servidos. Lo importante no es lo que nos venga. Lo importante está en nosotros. ¡FELIZ AÑO NUEVO!

28 diciembre 2010

"Sad", en Palencia, también significa triste

IMAGEN: Web Muy Moraos

La afición es el verdadero patrimonio de un Club. Si el equipo está en Regional, la afición está con él. Si el equipo está en Regional, los empresarios no lo están.


El Palencia ya no es de los socios, salvo milagro de impugnación. 81 años de historia cambian de rumbo por una mezcla de deuda, necesidad de liquidez, y una conversión sacada del bolsillo por arte de birlibirloque a empresa SAD. El Club de Fútbol de la ciudad desaparece. Nace una empresa.
Nunca antes el foro oficial del club había derramado tantas lágrimas y tantos gritos de impotencia. Una Asamblea, como rezan las crónicas, surrealista y esperpéntica, en la que votaron (de aquella manera) apenas 200 socios de los 600 a favor de que el Club dejara de ser de ellos para ponerlo en manos de un capitalista.
Las SAD, por aquello de que el dinero se fue comiendo al fútbol, fueron un mal necesario. Y para mal, valga la redundancia, en muchos casos. Que se lo digan al Real Jaén, al Real Betis y el calvario para que el empresario "Don Manué" se fuera del club, la desesperación colchonera entre quienes no aguantan a Gil Marín, los equipos de Segunda B que se juegan su desaparición por una mala gestión de quien no eligieron nunca los socios...
El Palencia ya es uno más dentro del club de empresas donde los socios dejan de ser aficionados con estatus para convertirse en pequeños colaboradores económicos donde sólo valen por lo que pagan.
Casualidad que la dichosa Asamblea, triste Asamblea, se celebrara justo a los 100 días del mandato del que, quizás, quiso pasar a la Historia del Club. Luego es verdad que llegarán los domingos, y un equipo de morado, con un escudo que soporta más edad que algunos de nuestros abuelos, saltará al césped y rezarán por que la empresa no quiebre, como todos los trabajadores. El resto cambiará más bien poco. Sé que la afición gritará eso de "¡Palencia! ¡Palencia!", sin la SAD detrás. Y lo seguirá haciendo de todo corazón.
Ojalá este 28 de diciembre fuera ésta la noticia inocente que nos cuelan los periódicos, pero no lo es. Este 28 de diciembre ha amanecido triste. La palabra "sad", en inglés, es justo lo que significa: triste. En Palencia, desde hoy, para los que amamos a nuestro equipo, también.

22 diciembre 2010

¡Doña Rogelia!

No fallan los frikis. El cambio de sede para celebrar el sorteo de Navidad, con un aumento notable de capacidad de aforo, iba a permitir, en consecuencia, un aumento de gente disfrazada y demás personajillos que reclaman (y consiguen) la foto, el micrófono, el vídeo y lo que haga falta. En realidad es lo que demuestra que esto es más que un sorteo, que todo eso que se dice de la Lotería de Navidad como fenómeno sociológico es verdad.
Que Palencia suele estar presente en la lista de premios, por fortuna, no es nuevo para nosotros. Y esta vez, Saldaña es la que se ha ganado las portadas de m
añana jueves. ¡Enhorabuena a los afortunados! Lo que me era desconocido es que también uno de estos 'frikillos' del disfraz era de Palencia. A muchos les puede sonar de las crónicas radiofónicas de esta mañana o algunos 'directos' de páginas web hablaban de una tal doña Rogelia. Incluso se cuentan detalles tan escabrosos de la susodicha, como en la página de RTVE: "Araceli, vestida de Doña Rogelia, se acerca al escenario para hacerse una fotografía con los niños de fondo, y los vigilantes la reprenden." ¡Araceli, Araceli, que no se te puede dejar sola!
Nos enteramos de los orígenes de
Araceli en declaraciones a Noticias Cuatro: "Soy doña Rogelia palentina, de Palencia." Sale justo antes de un tipo disfrazado de 'la Esteban', con mucho más arte que la pseudo-princesa pesada de San Blas, desorgullo de España. La tal Araceli tiene una entrevista... No todo el mundo pone rumbo a Madrid con una nariz de plástico para tragarse un sorteo que puede dejarte noqueado en caso de verlo íntegro. Quedarse dormido con el soniquete de fondo tampoco debe ser muy recomendable. ¡Eso es alto riesgo, y no lo de presentarse a las elecciones del Palencia!

20 diciembre 2010

¿Cerrando el año como empresa?

IMAGEN: Norte de Castilla
El balance podría ser sólo deportivo. Podríamos decir que 2010 ha sido un año bueno para nuestro fútbol, con tres equipos en Tercera División y el Palencia habiendo hecho disfrutar de las mieles de un ascenso que nunca se consumó porque los hubo mejores. Ahora, con un equipo que sabe que, de seguir remando, puede repetir el sueño de entonces, va a terminar justo en mitad de la tabla en lo que debería ser un punto de inflexión para no salirse del camino por el que se ha empezado, con la seguridad de que un palen
tino de adopción, como es Pepe Calvo, sigue con sus manos pegadas al timón con con el cariño de la gente.
Sin embargo, la entrada de la nueva directiva no parece que acabe de enterrar a la de Villegas, desterrada a base de votos, y ahora en la Asamblea convocada para el 27 parece que van a seguir sacándose los trapos sucios manchados con la palabra "deuda" y demás argumentos que acabaron con la anterior. La amenaza de la temida conversión a empresa es la posible solución que también se permite su margen de duda. Que los socios cedan su protagonismo en el club para que el Palencia se transforme en empresa, en estos tiempos de crisis, deudas e incertidumbre, en los que otras SAD pequeñitas de Segunda B caen por su propio peso, puede hacer peor el remedio que la enfermedad.
Tiene que ser muy gordo el agujero en la caja de caudales como para tener que dar el salto definitivo a una aventura que lo mismo va bien como lo mismo va mal. También dicen que existen capitalistas cercanos al nuevo Presidente. Para bien o para mal, el Palencia habrá cambiado para entonces, y sólo quedaría rezar porque las manos y las cuentas de quien lo atesora, nunca fallen.
La Asamblea que echa el cierre al año debería ser una celebración de que el Palencia sigue vivo y con buena salud deportiva. El fútbol es deporte y competición, ¿recuerdas? No sería de agrado otro set entre Nachistas y Villeguistas, pero lo que procede es que acudan tantos o más socios que a las urnas. El futuro viable del club, la válvula del corazón morado que mueve el presupuesto, está en juego y, por fortuna, aún en manos de los que mandan, que son los socios. Donde debería haber unanimidad por un club o un sentimiento que nos mueve a todos, volverá, irremediablemente, a existir el enfrentamiento. No sería, desde luego, la mejor manera de acabar el año.

15 diciembre 2010

Algunas cuentas en el calendario de diciembre

Vuelven los bajo cero a Palencia mientras contamos, casi sin quererlo, los días que faltan para la Nochebuena, el Año Nuevo y otras fechas que no dejan indiferente por lo que suponen, espíritus aparte, al ánimo y bolsillo de cada uno.
Mientras algunos nos tiramos de los pelos al escuchar presumir al Presidente del Gobierno de que España da pasos de país social, las páginas de nuestra prensa modesta lloran la pérdida de un autónomo diario en nuestras fronteras provinciales. Los pequeños comercios aún no acaban de hacer su agosto porque la crisis viene como el tiempo: más bien tirando a helado, y se conforman con hacer su particular diciembre. Entre tanto, alguno que otro ya habrá pisado, sin querer, por el Vial, alguna de las primeras bolsas vacías de patatas fritas de la franquicia del dólar rápido o algún otro desperdicio de los que no acaban en la McBasura.
En las tiendas de barrio, lo de todos los días desde el último jueves. Nos vamos frotando los ojos cada vez con menos intensidad porque todo parece un poco más claro. Palencia es pequeña, y al final todo se sabe. Marta Domínguez salió por la puerta de atrás de la Guardia Civil, por donde pusieron, en su día, unos bolardos que volvieron a quitar para la ocasión, para que ningún flash la captara, aunque no se libró de alguna mirada indiscreta callejera que pasaba por allí en ese momento. Pero eso ya no importa, y los bolardos volvieron a ser soldados al asfalto para, quién sabe, no tener que volver a ser quitados. Lo que sólo importa de verdad es que Marta salió por la puerta de atrás.
Esperamos estar de aquí a la semana que viene celebrando alguno de los premios que arreglan trocitos de vida en forma de deudas o de antojos de caprichos. Sólo que he oído a tanta gente eso de “me va a tocar” que dudo que haya para todos. Dice la ONLAE que el 22 de diciembre nos visita la Diosa Fortuna, pero bien sabe que los españoles establecimos hace tiempo el día Nacional de la Salud. Nos conformamos con que haya un poquito de suerte y que vaya más allá del próximo miércoles.

13 diciembre 2010

Que hable ante el Juez

IMAGEN: AFP PARA MARCA
Quería haber hablado sobre la confianza ciega, sobre la fe de corazón que una parte del pueblo palentino tiene con Marta. Apenas cuatro o cinco días después de que la atleta pasara una de sus peores tardes, ya empieza a verse todo con otra perspectiva, o quizás con la misma, solo que creyéndonos un poco más que esto no es el cuento de Caperucita con final feliz. Quizás el viernes pasado, el día de la Gala del Deporte Palentino, los sentimientos estaban aún a flor de piel. Quizás algunos de los que la aplaudieron allí se han estado preguntando hasta hace unas horas por qué tanto silencio. Quizás, después de leer en innumerables blogs, periódicos, comentarios, redes sociales... tanto más de lo mismo, nos hemos visto obligados a pellizcarnos porque el sueño raro éste no tiene tanta pinta de irreal.Hoy ha roto su silencio vía mail para la agencia EFE, sólo para decir lo básico: que es inocente, que no tenía nada en casa y poco más. Pocos argumentos para alguien que, se supone, tiene la oportunidad de defender su inocencia. Al Juez ya le dirá lo que tenga que explicarle, pero al pueblo que creía en ella y que la apoya con pancartas y quiere resistirse a la pesadilla, creo que también le debe una.
Mientras Marta callaba, su largo silencio ha provocado que España se haya tomado a pecho lo de "quien calla, otorga" y ya existen chistes por Facebook a mala fe, y algunos de Palencia tenemos que escuchar comentarios más o menos jocosillos del estilo "como en Palencia os dopáis..." (como cuando Calderón, ¡qué cruces!) y su imagen ha ido perpetuándose como la de "una camella" de alto standing.
Trato de pensar con la confianza ciega de mis paisanos, pero sólo se me vienen a la mente las imágenes de la Guardia Civil sacando de su casa material sospechoso. Trato de pensar con la fe de corazón, pero la evidencia me dice: ¿Y por qué no salió del Cuartel diciendo ante todos: "señores, esto no se le hace a nadie, soy inocente, no sé por qué ocurren estos errores, ya lo veréis cuando dice sentencia el Juez"? ¿Por qué no defendió su inocencia desde el primer momento en que la apuntan con el dedo por algo tan grave?
Coincido con mucha gente en que esto nos ha dejado un poco conmovidos a todos y que en Palencia se respira distinto. En fin, salvo novedad, dejémoslo estar... y que hable ante el Juez, éste ya no es nuestro partido.

10 diciembre 2010

A la puerta de un garaje blanco de la calle Valdivia

Acabo de escuchar decir a Juan Baño, el experto de Interior de la Cadena Cope, que se baraja por ahí la hipótesis de que nuestra Marta también hubiera probado de su mercancía. Juan Baño comentaba ayer que en uno de los informes se leía que Marta estaba "metida hasta las trancas" en lo que ya conocemos todos.
Posiblemente ese 9 de diciembre, ese ayer, sea uno de los días más raros, profesional y personalmente hablando, también para mí. Recién llegado de Palencia, de pasar un par de días con mis seres queridos, casi a punto de comer la excelente ración de lombarda con castañas de mi santa madre, me suena el teléfono para decirme que vienen a buscarme a casa para volver a Palencia porque a Marta la habían detenido y estaba en la Guardia Civil. Así pues, realicé el viaje de vuelta más surrealista de cuantos he hecho. Esa llamada fue mi primer contacto, duro, con la realidad de ese jueves después de tres horas largas de autobús: nuestra grande, detenida. No entendía nada.
Cinco horas después, en compañía del infatigable Carlos Sáez, estaba, de nuevo, quién me lo diría, en Palencia. En la rotonda de la Avenida de Cuba, por donde tantas veces paso, donde la fotografía era diferente. Nunca tanta gente de a pie hizo guardia con los periodistas. Cada coche que salía del cuartel, provocaba un desenfundamiento de objetivos como si de un fusilamiento se tratara, y sólo los bromistas, como el chico que se tapó con un plumas la cara o el conductor de la cinta rosa, consiguieron arrancar (falsa alarma) el estruendo de flashes y focos de televisión.
Nadie vio a Marta. Ni en el furgón blanco que salió por la puerta principal para despistar, ni en el asiento trasero del todoterreno de su suegro, con lunas tintadas para impedir ver su rostro, su gesto, alguna mueca... Nada. ¿Y si no estuviera? ¿Y si fuera una mala pasada? En realidad, nadie la vio y, a día de hoy, nadie la ha visto. Pero no valen falsas ilusiones infantiles, aunque luego nadie la viera tampoco en ninguna casa.
Se me ocurren estas líneas y un gran número de por qués a los pies del garaje blanco de esa casa, en el cruce de las calles Valdivia y Alvarado, donde, por la mañana, los guardias se llevaban tanta y tanta porquería y donde, a esa hora, sólo descansaba en su interior su marido y futuro padre. Ella, apenas a veinte metros, estaba con su familia, que habían pasado todo el jueves sin saber apenas nada de ella, inquietos por la incertidumbre de qué iba a pasar con una atleta, embarazada, un mito para sus vecinos y una persona, quiero pensar, engañada.
Entiendo que no debe ser cómodo pasar el mal trago con cámaras apenas a unos metros de la puerta de tu casa y con un pueblo, el tuyo, que ahora duda de lo que has sido, porque acabas de ver las imágenes del dichoso garaje. Sólo algunos familiares entraban y salían sin hacer mucho ruido del hogar de sus padres, sin querer hablar, con la preocupación natural en sus rostros o expresiones. Lo que han tenido que conversar dentro no habrá sido fácil de digerir.
Marta ha p
asado el peor 9 de diciembre de toda su vida. Su hijo, su futuro bebé, la ha salvado de acabar, quién sabe, en un sitio peor. Ella le debe una: debe limpiar su imagen, explicar que algún cafre corrupto procedente del aparato del doctor Bacterio Fuentes la mintió y la engañó, convencernos de que esa mierda estaba ahí en su cochera por evitar algún lío mayor, porque no la quedó otra que hacerlo. Que llore si tiene que llorar, que eche el dolor si es que alguien la ha hecho daño. Que limpie y se purifique por dentro. Ya no por Palencia, ni por su familia, que la quiere a las duras y a las maduras, ni tan siquiera por el deporte español. Que lo haga por su pequeño héroe, el que tiene en su tripita, por que más adelante, quizás, registrando alguna hemeroteca, se encuentre portadas tan duras, como la de Marca, o algunas extranjeras que esperan el daño español, y no tenga la respuesta adecuada a la pregunta de: "Mamá, ¿por qué lo hiciste?"

08 diciembre 2010

Un día de nieve en Palencia. Preciosas.

Así se titulaba el correo con el que me llegaban estas fotos. No sé ni tan siquiera quién ha sido su autor, sólo sé que me han llegado con la ola de frío que nos ha sorprendido a medio Europa. Nunca pensamos ver Palencia nevada tan pronto. Ahora que la temperatura vuelve a ser algo mejor, podemos recrearnos con los momentos de nieve que provocan que tantos afilen sus cámaras para quedarse con instantáneas tan llenas de arte. Palencia, disfrazada de blanco, siempre es más bonita. Y si la tecnología ayuda con el acabado, ¿para qué privarnos de darle un pequeño gusto a nuestra retina? Al que las hizo, gracias.






26 noviembre 2010

Los tentáculos de las franquicias

Leo con asombro la expectación, muy como de "Bienvenido Mister Marshall", con la que los palentinos acogemos la llegada de los nuevos tentáculos de los gigantes de ropa y de comida de H&M, Fosters Hollywood y, no tardando, McDonalds.
Llegan apenas a un mes de las Navidades de las compras. Justo en el momento en que los comercios chinos nos atizan en la cabeza con las bolas de na
vidad y los gorritos de Papá Noel desde sus escaparates, y los supermercados nos tientan con los mariscos a golpe de vista. Mientras tanto, aparte, como si ya fueran de otra especie, está el resto del comercio palentino, el genuino, el de las PYMES, luchando con su eterna promoción: su particular "un millón para el mejor" (en este caso, para el que más suerte tenga).
Las franquicias siguen penetrando en nuestra capital con las marcas que nos visten a todos por igual y permiten que un niño obeso de Arizona coma las patatas con el mismo sabor a sal de diantres que las que pueda pillar algún palentino desde la ventanilla de su coche en el 'McAuto' del que van a poner cerca del Vial. Todo por el empleo. Tampoco vamos a quejarnos con la que está cayendo.
Miro al nuevo edificio de H&M y me resulta imposible ver ropa dentro. Mi mente se niega a procesar el cambio de "la oficina siniestra", que decía mi padre
cuando se refería al edificio donde hice mis primeras prácticas, donde tuve mi primer contacto con el periodismo palentino y que, a los pocos meses, fue relegado a mejor vida. Donde estaba la máquina de café, me decían, estaban las rotativas años atrás. Un inmueble que ha pasado de algo muy nuestro a algo que, pese a los puestos de trabajo, va a acabar siendo para otros.
Dicen que es otra ventaja para que los palentinos no tengamos que recurrir a Valladolid para ciertas compras. Puede ser, porque me queda el consuelo de que, de momento, no nos quitan la libertad de comprar donde nos da la gana y, después, que cada cual saque sus propias conclusiones. Seguramente, más adelante, alguien me vea por esa tienda de ropa, porque, en otras ciudades ya lo he hecho, aunque también digo, por experiencia, que no es oro todo lo que reluce. Y es que el gato por liebre ya no es sólo propio de los chinos.

19 noviembre 2010

Niebla seca y fría

IMAGEN: El Tiempo
Este martes nos vimos las caras la niebla y yo, después de mucho tiempo. Niebla seca, la de nuestro paisaje. La que madruga detrás de cada ventana para quedarse la mañana entera cubriendo de su espeso blanco cada rincón que embadurna, disipándose poco a poco sin hacer casi ruido.
La que te echa mano al cuello de no ser por una buena bufanda y ataca a cada pulmón si no es por un buen abrigo. Niebla seca... y fría. La que deja rostros tersos y esconde las torres de nuestras iglesias hasta el mediodía.
Ni el Cristo del Otero, por muy coloso que sea, escapa de su bravura y queda aún más fantasmal que en las noches en las que el cerro estaba apagado. Es la que impide ver el campo infinito y difumina los grados de los termómetros, siempre un tanto alocados, de nuestras glorietas y plazas particulares.
Es la que nos recuerda que estamos donde estamos y la hoja del calendario a la que llegamos.
Nada que ver con la vomitiva niebla de humo de las macrópolis contaminadas ni el misterio de la literaria ciudad londinense. Nuestra niebla también es nuestra.
Quizás lo bueno de su presencia es, como recuerdan en especial en los pueblos, que por la tarde sale el sol. Al final sucede lo que en la vida misma. La que nos recuerda que, en definitiva, pertenecemos a la misma naturaleza, sólo que algunos eligen su compañía de por vida.

15 noviembre 2010

No va a ser por dinero, ¿o sí?

En Medina de Rioseco dicen una frase, algo así como "no va a ser por dinero". Quiero pensar que en el CF Palencia tampoco. Es verdad que ha sido empezar a cobrar los atrasos y estamos que los metemos de tres en tres, como si cada gol valiera un punto. No me podía creer que al Caudal le metiéramos 0-3 en su casa después de todo.
Instantáneamente fue pensar en el resultado y mi mente confirmar, casi de forma más instintiva: "¡Por cobrar, ha sido por cobrar!" Aunque, tratándose de fútbol, muchos piensen que el futbolista está sobrevalorado y que dar patadas a un balón, (hobby, deporte, entretenimiento) no debería estar tan bien pagado y que tienen dinero de sobra. Argumento al que no le falta razón cuando se compara la responsabilidad de un futbolista "profesional" con la de un "cirujano" profesional, y el futbolista te dice que no te atiende la víspera del partido porque está "concentrado".
En teoría, tanto el cirujano como el futbolista desarrollan una profesión en la que tienen que poner todo su amor y vocación para ser buenos en lo suyo, pero si a fin de mes no se les paga, ninguno opera por placer y el otro no va a jugar donde no se le pague, salvo que les vaya la vida en ello.
Y eso que, se supone, un futbolista tiene algo diferente: juega por una camiseta, por una afición, por unos socios que pagan al club, por una ciudad (aunque en Primera, en ciudades grandes, eso está muy desvirtuado. Nadie de fuera, incluso algunos de la tierra, serían del Palencia si algún año ascendemos)... Ahora, eso sí, en cuanto le tocan el bolsillo, las pasiones que la afición le exigimos se van a freir puñetas: ni camiseta, ni escudo, ni himno, ni afición. Quizás los riosecanos sean la excepción en todo el territorio nacional, por aquello del simpático dicho, pero también lo dudo.

05 noviembre 2010

¡Mi pueblo es el mejor!

Me gusta ese certamen que hace Diario Palentino desde hace cuatro años para impulsar el orgullo de nuestros pueblos. Como también me gustan todas las iniciativas en las que se recuerdan que los pueblos son rincones, todavía, y mientras les dejen, llenos de vida.
Aguilar me puso la carne de gallina cuando sus vecinos salieron a proteger la identidad de Fontaneda y cuando Guardo se unió para pedir por sus mineros. Me satisfizo que Carrión de los Condes ganara, aunque fuera de forma simbólica, el Grand Prix que presentaba Ramón García en TVE. Y me gusta que los morales de los pueblos de mi familia, en la comarca de la Ojeda, nos regalen pequeños brotes de dulzor una vez al año, si los pájaros lo permiten, aunque el tiempo sea el que no me permita probarlo todos los años.
Me gustaría que, desde el poder, desde las instituciones y desde la memoria, se hiciera más por ellos. Los más pequeños se baten entre el "Carpe Diem" y el "Sólo Dios sabe". La juventud forma parte de su historia y, como dicen mis abuelos, se refieren a los jóvenes del pueblo a los que nacieron en los 60. Sólo una pequeña casa rural, llena casi todos los fines de semana, y alguna casa vacía vendida a algún hombre de capital, en todos sus sentidos, mantiene cierto aire fresco, pero nada que ver con el ciclo natural de cualquier asentamiento humano. Quizás la desaparición también forme parte de su proceso.
Por orgullo no será. Más allá de que cada pueblo tenga su particular Historia, siempre es grande que cada cual, en su historia personal, tenga por sus venas la sangre de haber mamado alguno de estos pueblos, aunque sean recuerdos de un chiguito que caminaba de forma rara para que las ortigas no le picaran en los tobillos o cosas tan extrañas como que la llegada de las farolas fuesen todo un acontencimiento. Nunca es tarde para cambiar.

30 octubre 2010

El arte de lo absurdo

Hoy, según me cuentan, es cuando se han puesto en marcha los dos radares del Vial. Ayer más de uno se ha asustado al ver salir al pajarito con el cuentakilómetros a 55, pero estaban sólo de pruebas.
Desde luego que ni los conductores de coches ni de bicicletas han salido beneficiados. Los que van por carretera tienen que someterse a una medida un tanto ilógica. Todos sabemos que se puede ir a 60 sin que pase nada, aunque con tanta rotonda y tanto paso de peatones nuevo, casi la propia lógica te lleva a no ir demasiado deprisa. Así que todos a echar el freno y evitar el fin con el que se colocan una buena parte de los radares en nuestro país: para recaudar dinero. Si no fueran rentables, no los pondrían. Se aprovechan de los cuatro cenutrios que no usan esa lógica al volante y la DGT, en consecuencia, toma medidas ilógicas.
Además, para los de las bicis, "cacho postacos" les han plantado en todo el medio. Es como si quisieran instalar en la carretera señales verticales para el carril-bici. La ría de los 3.000 obstáculos se supera con más facilidad. Otra cosa absurda.
Y más absurdo, si cabe, es lo que mi buen amigo Manu me contaba ayer: ¿qué hacían un grupo de niñatos con la cara pintada llamando a los timbres de su portal diciendo "truco o trato"? Sinceramente, esto me preocupa mucho más que lo de los radares, pero ya hablé de ello el año pasado y no quiero insistir en una de las estupideces más grandes que se han practicado en nuestro país en los últimos ¿tres, cuatro, cinco? años sin que el Gobierno o la oposición tengan algo que ver. Luego nos quejamos, pero a veces nos lo buscamos solitos.

20 octubre 2010

Estación de silencio

Estamos ya de lleno en la época en la que el tiempo nos va jugando algunas malas pasadas propias del otoño que atravesamos, cuando la Tierra va pidiendo poco a poco alguna hora más de sueño. Trabajamos y estudiamos y dejamos las vacaciones para otro momento, pese a que algunos rezagados hace apenas quince días que bien pudieron terminarlas, sin olvidar, por desgracia, a quienes las tienen permanentes.
La vorágine que la estación de autobuses cobra estos días es mucho menor. Es verdad también que la llegada de las altas velocidades a la estación vecina, ha dejado las taquillas algo más frías y las dársenas como expectantes a ver cuándo viene el siguente.Los que esperan el autobús para ir a algún pueblo son los que lo hacen por costumbre. Una mañana cualquiera hay más ancianos resguardándose del frío que pasajeros con destino a alguna parte. La tónica habitual, tras pasar el umbral de las puertas automáticas, es la de las persianas cerradas y algún que otro empleado en la ventana de información, si no hay que golpear el cristal para que acuda a ella. Muchas sólo se abren justo antes de que el conductor arranque. En apenas un instante ya habrá despachado los billetes, si no lo hace en el mismo coche.
Las dársenas están casi siempre vacías. Los autobuses de largo recorrido se vacían antes de llegar a Palencia. A nuestra tierra llegamos sólo unos pocos. Y cuando nos vamos, también. Somos 84.000 censados, tampoco podemos esperar un movimiento abrumador.El momento de mayor jaleo estudiantil ya no está en los colegios, que han perdido parte del griterío de hace apenas unos años. Está en las paradas, pero no en la estación de autobuses. Son quienes van a Valladolid y vuelven en el día con la mochila y la carpeta llena de ilusiones un tanto desdibujadas por el aguacero que cae por su camino. Son quienes suben a La Regional en Modesto Lafuente, en la Fábrica de Armas, en el Castilla Vieja... Y vuelven en el día, aunque se pierden la oportunidad de vivir la experiencia fuera, que da, a veces, más tablas en la vida que la propia y malograda Universidad moderna. Ya sabemos que muchos de los que se van, tardan en volver. Y me remito a la experiencia propia y ajena.
Se me sigue haciendo extraño ver tan vacío, a menudo, un espacio tan grande en el corazón de la ciudad y que, se supone, es un punto de partida y de llegada: de movimiento. Y verlo todo tan parado... Quizás la diseñaron demasiado grande para lo que es Palencia... Aunque no sé, no me gusta, a veces, tanto silencio.

09 octubre 2010

A la sombra de las vías

IMÁGENES: PSOE y ADIF
Por lo que se puede leer en prensa y otros blogs, la última visita de José Blanco a Palencia no ha terminado de dejar buen cuerpo a la gente. Ya de por sí, 'Pepiño' es una figura política con poca credibilidad, puesto que la oposición le pinta mal y entre la izquierda tampoco goza de todas las simpatías que cabría esperarse. Además, a la ciudad de Palencia no le sentó muy bien esa propuesta 'a vuela pluma', de hace apenas unas semanas, de querer desviarnos la trayectoria del AVE. La predisposición, por lo tanto, ya no iba a ser buena. Aunque nos trajera un cheque de fondos de inversión en blanco, muchos le echarían cierta mirada de sospecha.
Es verdad que prometer la llegada del AVE a nuestra ciudad no es muy difícil porque los Alvia ya paran en nuestra estación. Y eso es un paso. El soterramiento viene a ser la promesa eterna. Cada propuesta tiene sus críticas y cada nueva propuesta sus nuevas críticas. Incluso las alternativas a las propuestas tienen sus alternativas de críticas. Y así durante veinte años. ¿Cómo va a llegar una obra que no contenta a una ciudad entera? Puntualizo: no contenta a nuestros políticos. Cada uno tira de su lado de la soga sin remordimientos y con poco interés de ganar. Es más importante que la propuesta enemiga no gane. Es así como se viene gestionando. ¿Qué soterramiento vamos a esperar? Y me da igual que nos lo prometa Pepe Blanco, Álvarez Cascos o Perico de los Palotes. Así no se va a ningún sitio. Así soterramos el futuro de Palencia.
Me consuela, pese a que no soy conductor, saber que en breve tendremos más plazas de aparcamiento en la estación 'Norte'. Más que nada por evitar esos jaleos de "te aparcan, no, paran, esperamos que viene uno, ahora, baja del coche, abre el matero, ¿puedes?, uno detrás, otro que frena, dobles filas, espectáculo de intermitentes, me despido ya... No hay quien deje el coche. Ve al andén y si encuentro sitio en otro lado, espero el tren contigo, hazme una perdida cuando llegues."
Es comprensible que una obra tan faraónica no es algo que surja de la noche a la mañana. También muchos pensamos que el nuevo estadio de fútbol no lo verían nuestros ojos, y se hizo. No es lo mismo, pero al final se hizo. Muchos dirán que la visita de Blanco no aportó nada... Peor hubiera sido que ni se hubiera molestado en venir. De las dos formas le iban a caer palos igualmente.
Quiero pensar que pronto pueda salir todo bien, y nuestra política deje de recostarse con tanta comodidad a la sombra de las vías jugando a sólo ellos saben qué. Que el sueño de muchos, que somos todos los demás, se haga pronto realidad.

08 octubre 2010

El arte de cumplir años

Octubre es uno de los meses en los que más numeros del calendario marco con un círculo recordándome que algunos de mis seres queridos cumplen años, entre ellos, especialmente, mi madre y mi hermana Elena. Están también mi tía Ana, mi prima Soraya, mi amiga Isa, mi amigo Fran... Y siempre algunos más que, por circunstancias de la vida, toman otro rumbo aunque baste que ese día esté señalado para que al menos su recuerdo siga por mi mente, aunque sólo sea con esa excusa.
También cumplen este mes algunas otras personas que se cruzan por medio para hacer juntos un rato del camino hasta quién sabe cuándo. Una de ellas, de la que me declaro profundo admirador desde que tengo uso de radio, es Pepe Domingo Castaño. Hoy cumple 68 años, aunque no es la primera persona que me demuestra que los años no marcan el ritmo de la vida, sino lo que va por dentro: la ilusión y las ganas de vivir. Anoche, en El Partido de las 12, nos dejó una brillante epístola de lo que supone un día tan especial para cada uno, para bien o para mal, cuando el día de su cumpleaños llega cada 365 días. Un genio. Felicidades, Pepe.

07 octubre 2010

El orgullo ante las cámaras

En apenas una semana, Palencia se ha asomado a través de la caja tonta un par de veces para dar a conocer ante toda España parte de nuestros paisajes y transmitir dos valores que tenemos "per se": la tranquilidad y el orgullo.
Comando Actualidad paseaba por nuestra Calle Mayor durante ocho intensos minutos que comenzaban en el punto de encuentro que la presentadora desconocía y más se desconcertaba cuando intentaba relacionar "La Gorda" con la mujer palentina, como tantas veces hemos hecho nosotros. Nunca antes había visto la Calle Mayor desde tan alto, desde la mansión de 230 metros, de la tía generosa en hijas, sobrinas y demás familiares que permite a la cámara contemplar unas estampas urbanas reservadas a unos pocos privilegiados. Enfrente, Álvaro Reja abre la puerta de su estudio a los españoles para mostrar cómo un sentimiento palentino puede hacerse tangible a través del pincel y un puñado de colores.
Dos mujeres descansan en la terraza del Casino y recuerdan que Palencia tiene la virtud de permitir a los suyos comer en casa y tomar un café por tan sólo 1,10 en mitad de una jornada partida. "La vida en Palencia es la Calle Mayor", comentaba una paisana. Y no se equivoca al hablar de la arteria principal de nuestro paisaje por la que la sangre llega a muchos de los palentinos que allí viven.

Luego, Ramón Arangüena nos invitaba a cogerle del brazo para conocer Tierra de Campos en "Tu Vista Favorita" y demostrar por qué estamos en una tierra de campos infinitos que se pierden en el horizonte, castillos y pueblos. Confesaba su deseo del pasado de haber sido arqueólogo y arañar por debajo de las piedras del colosal castillo de Ampudia.
"Los palentinos inventamos la tranquilidad", decía el periodista con su particular sentido del humor, "pero no lo patentamos porque somos gente muy discreta. Después de inventar la tranquilidad, inventamos el renacimiento". Su amiga y pintora Marina explicaba que nuestro carácter tiene que ver con nuestros paisajes. Su vista favorita está en lo alto del Cañón de la Horadada, en Las Tuerces, donde promete llevar a sus hijos si le preguntan por qué es de Palencia: "Y si no lo entienden, les castigo sin tele." El orgullo de uno de los personajes más populares de Palencia quedó patente y latente en la pequeña pantalla. Habló un enamorado.

- Comando Actualidad, Calle Mayor (fragmento de Palencia) puede verse aquí.
- Tu vista favorita (capítulo 3 completo) puede verse aquí. Para votar por el paisaje de Tierra de Campos, Cuatro nos invita a votar mediante sms: 27244 VISTA CAMPOS.

25 septiembre 2010

Nuevas fuentes de poder

IMAGEN: El Norte de Castilla / Merche de la Fuente
He preferido dejar pasar unos días, tener la oportunidad de hablar con algún que otro aficionado, ver qué se dice en la prensa, etc, etc, antes de hablar del nuevo presidente del CF Palencia.
Me alegran unas elecciones participativas porque son con las que de verdad habla el pueblo. Me alegra el esfuerzo por una foto con apretón de manos y me alegra la deportividad con la que Villegas ha asumido su final.
Todos los cambios siempre llevan una parte de confianza y otra de miedo. Quizás Fuentes no asuste ya, con Villegas lejos, sacudiendo las alfombras que tienen más polvo de desconfiaza que de posibles deudas. Si las sacude, con o sin auditoría, bienvenido sea el nuevo punto de partida antes de que aparezcan manchas inesperadas que resquebrajen de nuevo al Palencia.
Un club modesto como es el Palencia, por fortuna aún sin el apellido SAD, se llame Villegas, se llame Fuentes, se llame Fulanito, lo único que necesita para su crecimiento son resultados, que el equipo guste y la gente vaya al campo (pilar fundamental de ingresos), y que las cuentas salgan. Sota, caballo y rey. Fácil, pero difícil.
Y transparencia. Si salen sospechas, que se aclaren. La falta de argumentos para algunos con las supuestas deudas y los despilfarros con juicios y similares es lo que le ha restado credibilidad a Villegas. Si las cuentas están claras y limpias pero la pelota no entra, el balance acabará siendo el mismo. ¡Es tan complicada la Segunda B...!
Al fin y al cabo, un cambio de presidencia es un punto y seguido a la historia de un club que representa una ciudad y unos sentimientos. Nuevas fuentes de poder... Bien pensado, un soplo de aire fresco de vez en cuando tampoco viene mal.

14 septiembre 2010

Cosas que no cambian

Tengo simpatía por los domingos. Es verdad que no son lo que eran, pero me siguen gustando. Ahora trabajo, y no tengo esa típica tarde libre de ir a un parque, a un banco de la calle y dejar pasar el rato, que nos dejaba siempre una sensación en el cuerpo muy característica, de estar como muy desconectado de todo. El día anterior, si salgo, procuro no destrozarme.
Mi gusto por el fútbol español es lo que me permite que cada domingo me sientra atrapado en unas hermosas redes a modo de hamaca. Si tengo la oportunidad, a través de internet, sigo el partido del Palencia con el mismo remusguillo que me recorría el cuerpo antes de ir al estadio, aunque no es lo mismo el olor a césped y la megafonía con el himno sonando a dos mil decibelios que el olor a silla de oficina y los altavoces con sonido a ciber lata. La cita con La Balastera era la salsa del fin de semana.
El resto de partidos, los de Primera, también los veo. No es como cuando televisaba el Plus un Real Madrid - Logroñés y bajaba con mi padre al ya inexistente Bar Safari, antes de subir a casa, cenar, ver Domingo Deporte y acostarse uno pensando en el madrugón. Por fortuna, por mi trabajo, puedo seguir viéndolos, y con la ventaja de que la coca-cola de máquina vale más barata que en el bar.
El resto de la semana, salvo cuando hay Champions, no hay más que milongas. El domingo es el día por excelencia de competición: resultados, análisis, clasificaciones, ascensos, descensos, resúmenes... Ahora los tenemos casi al instante. Si el cuerpo aguantaba, y no había responsabilidades al día siguiente, el Tercer Tiempo era un complemento formidable.
En las calles, ya haga frío o calor, siempre hay gente que vive el domingo normal, el de los que salen a pasear, al vermut, a ver los escaparates de las tiendas cerradas, a hacer la vida que no hacen durante los seis días restantes. Quizás por eso, pese a ser día de curro, el relax y el buen rollo también nos acompaña de radio para adentro, porque, de alguna manera, ese sosiego se transmite a todos los rincones. Gracias al fútbol, la prensa deportiva de los lunes tiene ese punto a favor, en la que se cuentan cosas que se han visto, no otras que se inventan.
Me acuesto dejando mi boleto sin premiar de la quiniela sobre cualquier mesita, tal como lo hacía hace quince años, ahora tras un vistazo en Futbolme y antes con la siempre incompleta Hoja Deportiva que subía mi padre del bar Managua... Y es que hay cosas que son distintas pero no cambian. Aunque mi cuerpo de vez en cuando me pide inventarme un paseo hasta un barrio de San Antonio, que en este Madrid no existe, como hacía antaño, con la camiseta morada puesta con la que iba a tomar mi dosis de emoción en directo una vez cada quince días.

11 septiembre 2010

¿La Duquesa por Tabanera?

Hay cosas (y personas) que no dejan de sorprenderme. Reconozco que me he enterado no hace demasiado de que el novio de la Duquesa de Alba es de Palencia, pero es que la prensa del corazón no me va. Lo siento, pero no sé quiénes son los novios de las modelos ni las tías con las que van los pavos ésos de los Viceversos de Tele Cinco.
Sé que la Duquesa de Alba no es comparable, por status, con ninguno de los Grandes Hermanos u otros productos relativamente vomitivos. Pero se habla de su vida privada como si se hablara del cumpleaños de Juan el Golosina, y para el caso...
El día que me enteré de que el tal Alfonso Díez (repito, no hace mucho) era novio de la Duquesa intenté ver qué se había dicho de él o qué apuntes existían sobre su biografía. Leí que si era hijo de un afamado palentino, que eran cuarenta y la madre de hermanos... Prototipo de familia "tradicional", vamos. Que si había rumores de que él sólo la quería por el dinero, que si él era homosexual, que si él ya le ha pedido a la Duquesa casarse, incluso, según información de una de tantas revistas, en una ermita del Cerrato.
Ayer, casualidades de la vida, conocí a Eva, una madrileña cuyo pueblo de toda la infancia es Tabanera de Cerrato: el pueblo en cuestión de donde dicen que es el tal Alfonso y donde se supone que la ha sugerido casarse a su prometida. Me contaba que en el grupo de Facebook de Tabanera era el run run del momento. ¿Alguien se imagina a la Duquesa, con su cara pálida, su boca temblorosa, su mala leche contra la prensa, sus estampas de verano en las que su novio palentino la arrasca la espalda en el mar, pasando por el altar de este pueblecito de un puñadín de habitantes? ¡Alfonso, por Tabanera, traétela! No me gusta el corazón, ¡pero ésa no me la pierdo!

05 septiembre 2010

Mareándonos por la feria

Si con algo nos han tocado las narices desde Pucela es directamente con el asunto de la feria. Las Fiestas, como si las quieren poner en junio, que deberían, con tanta lluvia que dicen que hay, aunque pobre de la Virgen de San Lorenzo, cada año con la misma angustia y la misma rumorología de que al año que viene las van a adelantar todavía un poco más.
Este fin de semana se celebraba en el, cada vez más ridículo, recinto ferial el "Día del Niño". El único reclamo para que la gente acuda a algo, una vez finalizados los Sanantolines.
Y se tiene que hacer así porque, si no, entre que cada vez las mejores atracciones no paran en Palencia, y que los precios no acompañan, a este paso va más gente pescando en el río que montándose en los cachivaches.
Atrás quedaron aquellos tiempos en los que siempre se buscaba un hueco de más para esa montaña rusa nueva que llegaba (¿alguien recuerda el exitazo que supuso aquélla que tenía un looping en su recorrido?), o tal atracción de miedo... En la feria se concentraba buena parte del ambiente de esos días, por mucho que enfrescara demasiado a última hora de la noche. Entonces los "Días del Niño" se hacían por separado. Uno, durante las Fiestas, en el que los viajes duraban la mitad porque aquello se ponía de peña hasta las trancas. Y dos, más allá de la traca fin de fiesta, cuando unos cuantos camiones habían puesto rumbo si no a Samalanca, a Valladolid, y el resto tenían a los operarios quitando algunos tornillos en lo que iban ofreciendo los últimos viajes en los carruseles.
El efecto "Pucela se adelanta" nos ha hecho mucho daño. Algunos feriantes llegaban a Palencia y se marchaban, incluso, antes de que acabaran las Fiestas por llegar a tiempo a Valladolid. Y, claro, el Ayuntamiento se enfadó y les obligó a quedarse hasta el último día, como es lógico por otra parte. Ahora los que se han enfadado son algunos de los feriantes que dicen: "Pues se va a quedar en Palencia Rita la cantaora", y se van directamente 48 kilómetros más al sur. Acabamos todos mareados sin habernos subido a nada.
El resultado: un recinto ferial cada vez más modesto, con menos novedades (como, en general, todo el programa de fiestas) y donde se respira menos adrenalina que hace tan sólo unos años. Las pinzas que cogen peluches y relojes siguen funcionando por la ley de la tragaperras, pero sin efecto ludopático. Hay cosas que no cambian... las menos buenas, como siempre.

03 septiembre 2010

Mercado Medieval

Sentía que no estaba muy desencaminado cuando me refiero a las tapas como lo mejor de los santantolines. Lo he corroborado esta misma mañana en la web de Cope Palencia cuando veía los resultados (provisionales) de la encuesta en la que se preguntaba por lo mejor de las fiestas y con una mayoría aplastante a favor del tapa-caña-tapa-caña.
No es para menos.
Al margen de conciertos, que sólo nos parecen buenos si los que vienen son de nuestro gusto; toros, que dicen que han estado bastante bien; espectáculos de calle, en su línea; ferias, con relativas escasas novedades con respecto al año anterior; y demás, me sorprende que no pueda votarse por una de las inciativas que goza de más éxito y visitas: la del Mercado Medieval.Tres días a orillas del río en los que parece que nos traslademos al ambiente festivo de hace cientos de años. Animales, bufones, mercaderes, tabernas, puestos y un intenso olor a cuero, queso y cecina. Es todo un placer para los sentidos. Tal vez se eche de menos algún puesto más de artesanía, juguetes y decoración. Lo que triunfa de verdad es la otra artesanía: la que alimenta el estómago y embrutece la pituitaria. Podemos dedicarnos a catar (perfecto para gorrones y gourmets que lo prueban todo) y luego elegir si compramos o no. Será por oferta: generosos embutidos, nobles quesos castellanos y dulces de todo tipo, sabor y textura: desde rosquillas fritas al momento hasta los regalices de palo de toda la vida.
Pese a todo, y mira que ver está bonito, pero lo que diferencia nuestras fiestas de otras mucho más austeras en presupuesto, como las de los pueblos, es que son relativamente poco participativas. El balance de los últimos años siempre es el mismo: bien, bueno, vale, pero mejorable en todo caso. Queda claro que se nos conquista por el estómago y es que la comida y la bebida siguen siendo fundamentales en toda celebración.

02 septiembre 2010

Marta, las hormigas y las galletas

Marta repitió ayer visita al programa de Pablo Motos "El Hormiguero". Estuvo, la verdad, bien. Ya conocemos cómo es nuestra atleta: simpática, todo sonrisa, quizás sin ser demasiado extrovertida (no sé si alguien superará la visita de Will Smith), y generosa.No sé de dónde pudieron salir las cajas de Gullón que acabaron en manos del público, pero la cuña quedó bien patente. Si es de "motu propio", ¡olé por Marta, promocionando productos de la tierra! Si no, pues cuñita que no sé en Cuatro cómo habrá sentado, o si ya estaba pactada... O vaya usted a saber, pero la frase con que las presentó me sonó a anuncio total: «unas galletas de Palencia, Gullón, que se pueden comer en cualquier momento y yo para recargar pilas, las como». Faltó la frase de cierre: "Gullón, el alimento de los campeones", con permiso del Cola Cao.
Bien es cierto que, como embajadora palentina, en su día fue de las que se sumó al carro de "Fontaneda es de Aguilar". Su título de morada ilustre se lo tiene bien ganado a pulso.
Habló de Londres 2012, compitió contra Pablo a ver quién bailaba más metros el limbo y les puso a las hormigas una medalla de recuerdo.
Marta estuvo guapa, de las veces que más guapa ha aparecido en televisión, aunque el equipo de maquillaje que trabaja con la productora hace maravillas con casi cualquier mujer.
La pusieron el momento de su caída en Pekín, el que nos dolió a todos, como nos explicó luego la psicóloga que estrenaba sección en el programa. Su cara fue un poema, aunque luego, tal como hizo con el periodista de TVE a pie de pista, volvió a reirse de sí misma.
El Hormiguero cumplió y Marta también. Palencia existe, Pablo.

01 septiembre 2010

Fiesta y Patria

Suele pasar, que cuando llega un momento de fiesta y de alegría, los buenos sentimientos tienden a alzarse. Y el sentimiento que se desprende de estos sanantolines es el de Palencia.
Si los bares hicieron su agosto en el mes de julio decorándolo todo para la ocasión en la que fuimos campeones del mundo, ahora muchos se vuelcan en recordar que estamos en los, posiblemente, días de más jarana del año, con permiso de Nochevieja.
Nunca antes me habían puesto el himno de Palencia en un local. El dueño del "Y un cuerno", que otra cosa no, pero animar, anima un rato, anoche se permitió el lujo de ponerlo completo para que cada cual saque su "Soy de aquí" que cada palentino lleva dentro.
Lo mismo pasa con el Céndal, donde hace dos noches escuchamos no una ni dos, sino hasta tres veces el "Alé Palencia", que se acompasa con los calendarios de bolsillo de la temporada del club que el local que lleva Avelino (¿Dónde, si no, lo van a poner?) te entrega con tu pedido en barra.
En el Willy Fog lo de las diapositivas está a la orden del día, y lo mismo pone una de "La Gorda" como otra del mítico Fernandito el Librero u otra de nuestro alcalde. Todo es Palencia.
Ya si tenemos en cuenta que las peñas te recuerdan más que nunca con sus trajes que estás en una ciudad en fiestas, y que cada cual saca a relucir sus camisetas de Palencia con P, cada vez en más versiones diferentes, y que con las tapas te ponen, si pides agua, un Fuentes de Lebanza, con el "Felices fiestas" en la etiqueta, el sentimiento de pertenencia se multiplica al cuadrado.
Fue buena la excusa para volver a cantar, pues hacía tiempo que lo gritaba, eso de: "Dios te salve, Palencia querida. Dios te salve, granero de España".

30 agosto 2010

El becario que llevamos dentro

Mañana será el último día de prácticas para mucho becarios, aunque los que tienen el turno de fin de semana ya se han despedido de sus compañeros, de los que ya volvieron de vacaciones el Primero de este mes o aún tienen días en el que viene.
Al menos, los que trabajamos en medios de comunicación, lo hemos sido alguna vez. Otros, de alguna manera, lo debemos seguir siendo. Porque somos jóvenes, porque salimos de fiesta con ellos, porque nos atrae la ilusión con la que entran, porque valoras y valoran tu modestísima veteranía cuando llegan, porque vienen sin la maleza entre las venas que otros compañeros adquieren con el amargor del tiempo y porque te recuerdan que, en espíritu, nunca debemos dejar al becario que llevamos dentro.
El jueves es el día grande en todas las redacciones. El día de los universitarios se convierte en verano en el día de las fiestas de los becarios... O con los becarios, según el bando en que uno se encuentre.
Tuve el privilegio de serlo durante dos veranos en Palencia. Me contaban los que lo habían sido en otras provincias que el ambiente de esos jueves por la noche, y luego de reencuentro en las ruedas de prensa, suele ser difícilmente mejorable. Simplemente porque es espectacular. Algunos de esos empleados consagrados que no se pierden una con sus recién llegados son los que acaban conduciendo la manada a un Carpanta, a un Club 38... lejos de los habituales garitos de borrachines en potencia para los que conquistaron hace bien poco su mayoría de edad.
La Vuelta Ciclista a Palencia, en estos días, se convertía en un punto de encuentro de veteranos con peso de cada medio y de jóvenes noveles que hacen de "la Láser" en Aguilar su punto de encuentro antes de otra nueva etapa.Las "bolsas de ayuda derivadas de tus prácticas" se acaban, aunque en algunos sitios uno puede tener la fortuna de seguir hasta septiembre, y en el Diario o en El Norte es normal que haya quien se haga unos pinitos de más durante los Sanantolines, que siempre viene bien. Aunque la mente de uno se retuerce entre la sensación agridulce de querer divertirse y, al mismo tiempo, tener que estudiar. Porque enseguida llegan los exámenes de septiembre, los que nunca da tiempo a estudiar porque la sensación de felicidad, de compañerismo, de aprendizaje, de experiencia, de satisfacción... llenan mucho más que un simple aprobado en una carrera que no sirve para aprender.
Sirva como recomendación este artículo del periodista palentino Antonio Martín Valbuena, titulado "Mi amigo el becario" (19/10/2004). Forges también se dio cuenta del fondo de toda esta cuestión aunque siempre, al final, perdura lo bueno.

23 agosto 2010

Fiestas. Eh... ¡tapas!

Le estoy cogiendo el gustillo a esto de escribir los domingos por la noche, según llego de trabajar. Hoy vengo especialmente satisfecho y contento. Primero, me he enterado de que un buen colega como es Iván, ya es papá (¡felicidades!). Y segundo: para ser mi último Tirachinas, ha quedado una cosa más que decente y he estado muy tranquilo. El viernes, por cierto, entrevisté a Unzué, el nuevo entrenador del Numancia al que se me olvidó preguntarle por el clásico Torneo de la Galleta, que tan mala reputación tiene su nombre y que, esta semana, ha resucitado para congregar en Aguilar a dos Segundas. Bueno, el Alavés lo fue hasta hace poco.
Este jueves, por cierto, punto y final al último Tirachinas. Se cierran diez años de un pequeño capítulo de la historia de Cope. Estaré en la producción para verlo morir, aunque lo que está por venir, siendo sincero, me ilusiona una barbaridad.
Estoy casi pensando tanto o más que en lo que tengo por delante a modo de ocio. Los dos días libres, seguidos, de la próxima semana, en los que mi mente de forma automática piensa en tapas. No en fiestas, que no podré disfrutar más que lo que esté, sino en tapas. Los Santantolines están a la vuelta de la esquina, de preparativos se habla en la prensa desde hace rato, y sin embargo, me causan no mucha ilusión. Quizás porque no los viva los siete días, quizás porque de pequeño se vivían más por aquello de la feria y espectáculos infantiles por todas partes...
El día que vaya, quizás el concierto me guste o quizás no. Las ferias del libro y de artesanía me empiezan a parecer interesantes (me estoy haciendo mayor), el ambiente por la calle está bien (echo de menos el rollo de la noche del día 1 y la mañana del 2), y quizás la ausencia de sorpresas o novedades significantes hace que nos encontremos un poco con lo de todos los años. Que está bien, peor sería que no hubiera fiestas, pero tampoco me llaman poderosamente la atención.

Me dicen "fiestas" y mi mente piensa "tapas", como una analogía propia del concurso "Password". Adoro comer. Disfruto cuando los que sacan las casetas se ponen las pilas y por 2,50 tapa y caña (¿era 2,50?), que no es moco de pavo, se dejen la vida por no darte un simple pan-pan-hamburguesa. Que en una noche se te van 30 euros y no has hecho ná...
Mucho rajar, mucho rajar... Que es verdad que en el Consistorio podrían estrujarse un poco más la cabeza (no todo es dinero, que se lo digan a los alcaldes de los pueblos), pero que luego el año que no voy es como si me faltara la visita a la mamá.
¡Cristóbal, no hablo más que de comida, tienes razón! Bendito el que inventó el estómago y las papilas gustativas. A ver quién es el que no se da un capricho esos días.

13 agosto 2010

Revilla, ¡qué maravilla!

IMAGEN: El Norte de Castilla
Miguel Ángel Revilla se ha ganado al pueblo palentino. Tiene narices que tanto Castilla y León como Cantabria se den cuenta de que el AVE a tierras cántabras sólo debería pasar por Palencia para que toda la comarca saliese beneficiada y Fomento no.
Pero es que hace apenas dos meses, cuando Pepiño Blanco dijo que "es que, bueeeeeno, a lo mejor pasa por Bilbao en vez de por Palencia", aquí los puñales volaron para hacer sangre, mientras otros se tiraban de los pelos.
¿Pero cómo que por Bilbao, así, de repente, sin avisar, improvisando, sobre la marcha? ¡¿Pero qué chapuza es ésta?! Está claro que el peso de Juan Vicente Herrera, que se quejaba de que Fomento no había querido reunirse con ellos, puede quedar en entredicho. Ha tenido que ser Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, carismático, buen político y bien apreciado, por lo general, por el pueblo, quien ha tirado de la burra para quitarle a Fomento esos pájaros de la cabeza que, por fortuna, no se han llevado a cabo.
Dos meses después, Pepiño confirma que habrá AVE entre Palencia y Cantabria. Una muestra contundente de la forma de proceder en tiempos de crisis del Gobierno que nos toca: ahora sí, bueno no, venga vale.
Señores, este tren no se nos escapa. Una excelente noticia. No hay crisis que valga. Las cosas hay que hacerlas bien, cueste más o menos, pero hacerlas bien es lo único que garantiza buenos resultados.
No es de extrañar que la Cámara de Comercio de Palencia y la CPOE hayan querido felicitar públicamente a Revilla. Signos políticos al margen, lo que está claro es que el presidente de Cantabria ha sido fundamental para evitar una chapuza que hubiera condenado a Palencia de por vida.

09 agosto 2010

Un deporte raro como forma de vida


Mara Santos sigue dando mucha guerra. Es alucinante la fuerza con la que te llega a arrastrar lo que te gusta: adicciones sanas. "El piragüismo es mi vida": ha dicho la nosecuántas veces campeona. Ha triunfado en el Sella y sigue con muchas ganas de títulos, ¡como si no tuviera ya!
Velillense de pura cepa, ha estado muy vinculada a su familia, y al negocio que su padre montó en su pueblo. Si el piragüismo fuera la mitad de importante que el fútbol, Mara podría tener a su cargo, ¿por qué no?, una cadena hostelera por todo el norte de España y haber montado en su tierra el negocio del siglo, como hacen los futbolistas. ¿Os imagináis? El Velilla Palace (Súper Lujo), al ladito de la montaña, como el Parador en Cervera. Y, sin embargo, cuando gana una carrera sin demasiada repercusión, si acaso, la regalan un jamón o similar, un trofeo y, alguna vez, un modesto premio en metálico. Seguro que hay timbas de mus en las que ganan más que algunos palistas.
Es lo que tiene que te guste otra cosa que no sea coger un balón. Es lo que les pasa a los que eligen los deportes raros como forma de vida. Raros para quienes no los valoran como debería ser, por supuesto.
Me acuerdo de Diego Cosgaya. Me acuerdo de verle hacer algo que no hacen todos los chavales en Palencia en sus ratos libres: coger una piragua y ponerse a remar a orillas del Carrión, justo por detrás del Pabellón. A algún padre hooligan de los que gritan en los partidos de alevines le da un patatús si un día su chaval, que "¿este? ¡Dicen que va a ser el Xavi palentino!", le confiesa: "Papá, dejo el fútbol, al final voy a probar el piragüismo, porque me apetece darle al remo".
Si Cristiano Ronaldo fuera palista, le quedaría un mundo por recorrer aún para alcanzar la gloria que ya tienen Guerrero, Alonso, Mara, Diego... y algunos que se me quedan por el camino. Mucho dinero no tendrán, pero siguen saludando al que se cruza por su camino, y no hace falta echar instancias para poder entrevistarles.
Y es que, haciendo aquellas prácticas en Palencia, me decían mis amigos: "Joe, es que no hablas más que de piragüismo", y me hacían la coña de si quería jugar a la piragua...
Pues eso, para buscar el final del chiste, úsese san Google no sea que con tanta piragua acabemos tirándonos los remos a la cabeza.