28 diciembre 2015

Pequeños ejercicios de democracia escolar

IMAGEN: CP Ciudad de Buenos Aires
Me he estado acordando estos días post-electorales de lo fácil que lo hacíamos todo cuando éramos niños. 

Aprendimos las primeras nociones reales de la democracia en el Colegio, cuando teníamos que elegir a nuestro delegado. Era un proceso sencillo: podía o no haber candidatos. Si no los había, cada compañero votaba a otro, el que pensara que le representaría mejor. Entonces, aún siendo unos niñatos, lo solíamos hacer con mucha responsabilidad: ya fuera el que mejor notas sacara, el que mejor se llevaba con los profesores, alguno que se mostrase responsable de verdad... Te podías votar a ti mismo porque nadie lo prohibía, pero no conocí a nadie que lo hiciera. 
Elegir al delegado era una tutoría muy importante porque duraba todo el curso. Y los resultados dejaban, generalmente, satisfechos a la gente, aun cuando la votación hubiera sido tanto o más apretada que la que hay ahora con el 'cuatri-multi-partito' de las últimas generales. Claro que, en nuestras clases, no había gobierno y oposición, sino delegado y subdelegado. Los dos trabajaban juntos y daban la cara por los compañeros.
Después, en el Instituto, el proceso era el mismo, pero los criterios cambiaban. Quizás, sacar buenas notas no era suficiente. Quizás, bastaba la popularidad o tener más carisma que el resto. A medida que nos acercábamos a los 16 años, podíamos encontrarnos con un delegado que encontraba sus intereses lejos de las clases y el subdelegado acababa siendo delegado en funciones hasta el mes de junio. Si acaso, había que elegir a un tercero, por si acaso. Pero todo muy democrático.
Además, cada varias semanas se hacía una reunión de delegados con el Jefe de Estudios, a modo de Consejo de Ministros.
Después, en la Universidad, el proceso se degrada hasta el punto de que las clases se quedan sin delegados, o el profesor, con las prisas de encargar a un responsable de unas fotocopias, elige a alguien a dedo, con el caos que suponen las clases universitarias: desconocimiento de los compañeros durante las primeras semanas, alumnos itinerantes, repetidores de todas clases y estilos... Las condiciones, imposibles para una gobernabilidad adecuada. Y nadie se quejaba.
Es como si, según nos acercáramos a los 18 años, esa votación casta, pura y responsable de años atrás se fuera desvirtuando. Quizás por eso, ahora mismo, no me sorprende nada de lo que está pasando.
Gracias a doña Charo, a doña Pilar, a don Pablo o a doña Paulina por enseñarnos, siendo niños, algo que, dicen nuestros padres y abuelos, costó tanto traer a nuestro país.

25 diciembre 2015

Radio, cantera y Palencia



IMAGEN: Radio Acup
Reconozco que el programa 100 de El Arambol es el primero que me he escuchado íntegro. Llegar al número 100 de un programa semanal (con sus vacaciones y tiempos de reposo) cuesta. Y lo sé por Futsal Cope, con el gran Santi Duque a la cabeza. Es una cifra con la que te apetece ponerte guapo y organizar algo más especial. Por eso apetecía escucharlo, así que, podcast en mano y cuatro largos viajes en el Metro de Madrid, me permití disfrutar de más de dos horas de palentinismo ‘elegante’, como acostumbro a decir entre amigos. Y no me defraudó.
Raúl González, David Frechilla y Juan Francisco Rojo, tres grandes referencias del periodismo local, se enfrascaron en una entretenida tertulia para recordar lo mejor y lo peor de un 2015, y analizar las elecciones generales. Todo con un poso amargo, el que te recuerda, a la vista de los hechos, que perteneces a una provincia que sigue siendo una gran olvidada en el conjunto de lo nacional, salvo cuando FASA va bien o se inaugura un AVE, del que ya veremos en 2016 su efectividad.
El gancho de ese programa 100 estaba en escuchar a Ramón Calderón, el ex presidente del Real Madrid. Recuerdo que, en su día, a muchos nos sedujo la idea de tener un palentino al frente del mejor club del siglo XX. Luego llegaron las batallas, las sombras, las tarjetas fantasma… Como recordaron los chicos al final de la entrevista con un recopilatorio de ‘bromas’, el personaje se acabó imponiendo a la persona, que no deja de ser la de un palentino a la que su ciudad de dejó unas felices infancia y adolescencia.
Y luego, el momento gamberro. El momento que más envidia me da, en el que ese grupo de amigos que se juntan los lunes en ACUP radio, charlan, comentan noticias, sacan a relucir sus chistes, sus pullas, y se lo pasan más que bien. “Y ya, si nos pagaran por lo que hacemos”… comentaba alguno de ellos.
La radio es una forma de pasarlo bien, y ojalá hubiese algún ratito más, en la radio comercial, para esa propuesta de actualidad gamberril, ese formato de programa que te entretiene con un montón de cosas y en el que, si la gente se muestra tal como es, acabas simpatizando con alguno de ellos. A mí, ese programa 100, me tocó desde el podcast. Y por mi cabeza se me pasaron todas estas cosas y algunas que conforman mi propia historia. Radio, cantera y Palencia. Imposible no sentirme identificado.

21 diciembre 2015

35573 palentinos se quedan sin voz en Madrid



El titular lo daba @PalentinoP este domingo en su cuenta de Twitter. Si todos los ‘sin voz’ se uniesen en un solo partido, éste sería la segunda fuerza más votada en Palencia. Y, como en Palencia, en tantos otros sitios, hasta el punto de que si todos los votos de IU-UP sumasen, tendrán 13 escaños en vez de dos, por poner un ejemplo.
Ya no es tanto la Ley D’Hont como la necesidad de una circunscripción única nacional en las elecciones generales. Y como el ejemplo de Méndez de Vigo nos demuestra que cualquier partido puede colocar a cualquiera de su partido en la lista que más le plazca, ¿qué sentido tiene lo de los escaños por provincias? El caso de los partidos regionalistas o nacionalistas responden especialmente esta pregunta, pero no es nuestro caso.
En nuestra casi vecina Soria, desde que les quitaron un escaño, y al Congreso sólo van dos, están en un sin vivir: voten lo que voten, siempre saldrá 1-1.
Si nos fijamos en el caso de Segovia, la pregunta lógica de este año nos invita a pensar: “¿Por qué se manda al congreso a un imputado?” El tal Gómez de la Serna, por lo visto, ni atiende llamadas. Y se supone que se debe a los ciudadanos. Todo muy democrático, oiga. Pero como conozco al pueblo segoviano, y sé que hay gente muy normal, quiero pensar que, con listas abiertas, los propios votantes del PP de Segovia no le habrían puesto el aspa. Al hombre, que es animal de costumbres, le cuesta menos poner cuernos a su pareja que a su partido político, y con listas cerradas, te la tragas.
Así pues, si tiramos de lógica y sentido común, no es una locura pensar que el sistema necesita una pequeña vuelta, por un simple argumento que, seguro, convence a todos: un ciudadano = un voto. Para que los 33573 palentinos que han votado no sientan que sus expectativas acaban en una planta de reciclaje de papel. Y eso, que lleva pasando casi 40 años, se aleja de la democracia que soñamos.

22 noviembre 2015

La autodestrucción de un mito

A Marta Domínguez la hemos querido, y mucho. Nos gustaba su campechanía, sus entrenamientos por las calles y campos de Palencia, la bandera morada que tenía cerca de las pistas en las que conquistaba medallas en Europa y el Mundo, dándonos donde nos duele: en el orgullo. También pedimos el Príncipe de Asturias de los Deportes para nuestra Marta, aceptamos el cambio del nombre del Pabellón y hasta nos identificamos con su cinta rosa.
Todo se torció ese mes de diciembre de 2010 en el que nuestra heroína local, la mejor atleta española de todos los tiempos, fue detenida por la Guardia Civil y decidió guardar silencio. Quizás es que, en un ejercicio de honestidad, decidió no defender su no-inocencia.
Su silencio se hizo incómodo y la gente dejó de creer en ella porque, sencillamente, no se defendió ni a sí misma y decidió que la Justicia hablara.
Por un lado, fueron los "pendientes" y "Urko". Por otro, su pasaporte biológico. Ese cambio de amistades que nunca gustó a su antiguo entrenador, Mariano Díaz.
Y su carrera política. Para muchos, un motivo para detestarla o para creer en ella más allá de la sentencia de cualquier Tribunal.
El pasado viernes, tan sólo un día después de conocerse la durísima sentencia del TAS, quiso un reportero de Atresmedia plantarse en la puerta de su casa para conocer su versión, dado que el día anterior fue imposible saber su opinión más allá de la de su abogado. Ella amenazó al periodista con atropellarle y le dedicó unas palabras hoscas, impropias de una heroína, embajadora de una modesta capital de provincia. Impropias de una mujer que tuvo todo el cariño de un pueblo que, como el resto de quienes creyeron en ella, ahora se siente engañado.
Palencia no debería actuar en caliente, pero parece que el "Marta Domínguez" volverá a ser el "Municipal" y que algunos de los reconocimientos de la ciudad le serán retirados.
El pueblo construyó un mito con su historia: su propia historia, la que Marta construyó para sí misma, con este final infeliz, con este mito venido muy abajo. Un final de los que pide un "perdón" para pasar página con un mejor sabor de boca. Su dolor no será comprendido hasta que exprese lo que de verdad siente.

08 noviembre 2015

El escaño 'okupa'

Ya no sólo es el mes que uno pasa fuera de Palencia. Si uno sale a lugares donde apenas puede conectarse a internet, la lejanía en el tiempo, y hasta en el espacio, resulta mayor.
Y uno, a su vuelta, se encuentra con una cosa que, de sorprendente, suena hasta rara: un tal Ministro no palentino será el número uno de Palencia en las listas (cerradas) al Congreso por el PP. Méndez de Vigo, el hombre que heredó el desastre de Wert, encabeza una de las listas de una provincia, la nuestra, con la que tiene menos relación que un 'viceverso' con el mundo de la literatura. Ni tan siquiera un reglamentario empadronamiento. "Usted, barcelonés, vote en Huesca este año. Es que en Barcelona van sobrados de votantes y Huesca ha perdido censados", sería ridículo y antidemocrático.
El feo que le hacen en Génova a Ignacio Cosidó es de traca, pese a que sabemos que en el PP de Palencia, salvo hecatombe, sacan un escaño sí o sí, aunque sólo sea por los votos de los cientos de pequeños pueblos de nuestra envejecida provincia, lo que no quita para que cada partido, en cada provincia, ponga a quien crea que lo hará mejor o, como esto es un late-show político, quien atraiga más electores.
Pero es como cuando en el certamen de Miss España nos colocaban candidatas que no sabían nada de Palencia y que, decían, lo iban a aprender en los libros. Lo mismo, pero en versión política.
Cosidó, más después de su trabajo al frente de la Dirección de la Policía Nacional, presentaba galones más que de sobra. Y eso lo saben también en Génova, donde han preferido que prime "el interés nacional", a sabiendas de que el sistema de votación es extrañamente local, pese a tratarse de unas elecciones de carácter general.
Supongo que, por no liarla parda, Fernández Carriedo, Polanco y Armisén no hayan querido ir más allá de mostrar claramente, y en público, su preferencia por Cosidó, que no es poco, y saben (y sabemos) que Palencia tendrá en el Congreso un representante 'okupa' en una provincia en la que, si de algo presumimos, es de denominación de origen. Serán cosas de los nervios, con la que se viene en el 20-D.

09 octubre 2015

El muro, el tren y la casa sin barrer

IMAGEN: Google Maps 
Lo de que el muro de las vías divide a Palencia lo sabíamos. Lo de que estamos divididos, por su culpa, más allá del plano físico, es también verdad. Es una metadivisión extraña que se ha acentuado con la llegada del AVE a Palencia y con el cierre del paso a nivel de los Tres Pasos sin que exista alternativa alguna más que dar una vuelta más larga.
Se sabe desde hace varios años que el AVE acabaría pasando por Palencia. Por el camino, no se ha hecho más que discutir... Lo mismo que cuando Fomento nos metió en el mapa: ¿soterramos? ¿desviamos? ¿soterramos? ¿desviamos? ¿soterramos? ¿desviamos? ¡Un milagro que el AVE pase por Palencia sin haber soterrado ni desviado nada!
Lo que es impepinable es que nadie puede pasar ya por los Tres Pasos. Tampoco es que se haya advertido demasiado. Se cerró de un día para otro porque tenía que cerrarse. Es como si se hubiera querido mandar un mensaje a quienes se opusieron al último proyecto de pasarela, un "¿no queréis pasarela? Ahí tenéis las consecuencias".
Bueno, al menos la estación sigue céntrica. No está donde Cristo perdió el mechero, véase caso de Guadalajara o Segovia, donde todo iban a ser bondades y florituras especulativas en torno a la Alta Velocidad, y donde hoy en día no hay más que eriales de hormigón armado. ¡Aeropuerto de Madrid Sur!, decían en Ciudad Real, a la que, desde Madrid, se llega en poco tiempo en tren.

¡Ciudad dormitorio de Madrid! -"¿Te imaginas, hijo, poder ir y venir a Madrid en una hora?", me decía mi madre cuando empezaba a ir y venir los fines de semana, de Madrid a Palencia, en tres horas, por algo más de dos mil pesetas, con la tarifa joven. -"¡En Valladolid, está previsto que la población llegue a 900.000 habitantes!", me decía un compañero vallisoletano del Colegio Mayor.
Pues eso, pasen y vean. Disfruten de la Tarifa Promo antes de que Renfe nos meta el clavo. Observen a su derecha, según entran desde Madrid, el polígono industrial, el barrio de Pan y Guindas, San Juanillo, el Ave María... ¡Es el otro lado de la vía! ¡Sí, el del 'polígono'! Tranquilidad, que nadie muerde. Y a su izquierda, observen cómo se alza el logo de Mercadona a lo lejos, San Telmo, la Huerta Guadián, un parking... sí, sí, ahora hay coches junto a esa mole de ladrillos, y por allá al fondo andará el centro. Y llegamos a la estación del Norte, la de la placa de Rajoy firmada en León. Pienso que no deberían haberla cambiado.
En los últimos 30 años se puede decir que la política de cambios ha estado en torno a las pasarelas: quitar una y construir un túnel, o añadir otro paso por aquí y otro túnel por allá... Y quitar un paso, el de los Tres. La vía nos sigue dividiendo y los trenes, como el tiempo, siguen pasando. Suerte que siguen parando.

26 septiembre 2015

Gente guapa

IMAGEN: Fotogalería de El Norte de Castilla
Está Palencia que se nos llena de 'gente guapa' en los últimos días. No tiene por qué ser gente preciosa o bonita de ver, utilizo el término que usan los periodistas Manolo Oliveros y Joan Batllori en las retransmisiones de sus partidos para referirse a la gente que asiste al Palco VIP del Camp Nou.
Hacía mucho que por Palencia no se pasaba ningún Rey, y nos ha tocado la Reina de España, doña Leticia, para inaugurar el curso escolar. Es de suponer que no habrá pasado inadvertido su aterrizaje (sí, aterrizaje) en La Balastera, ni el enorme despliegue de seguridad en torno a esa persona que, casualidades de la vida, hicimos la misma carrera en la misma Facultad... Ella llega en helicóptero y servidor se bate el cobre entre las ofertas del Alsa. ¡Lo que es la vida!
El caso es que la visita ha resultado, por lo general, agradable, y se ha respetado tanto la espontaneidad de la gente que ha querido verla como la de la propia Reina.
Recuerdo, y creo que no lo olvidaré, siendo ella Princesa, y viniendo con el entonces Príncipe Felipe a los estudios centrales de la Cadena Cope, la que se lió con su visita en cuanto a seguridad, cambios de mobiliario, incluso en lo revolucionados que estaban algunos compañeros, etc, insisto, habiendo sido ella periodista. ¡Cómo no va a ser "normal" y "cercana"! Trabajar de periodista, entre otras cosas, me ha ayudado a desmitificar muchos ídolos. El que es "normal", es "normal" sea jardinero, empresario, Rey o astronauta. Y entre los periodistas, que tendemos a ser gente rara, existe gente tan "normal" y tan "maja" como lo puede ser la periodista convertida en Reina.
Su marido, el Rey Felipe VI, estaba invitado, o al menos de eso informaba la prensa, a la inauguración del AVE en Palencia. Y con lo que suele gustar la Familia Real en nuestra tierra, la decepción habrá sido gorda tras saberse que vendrá finalmente Mariano Rajoy, que no es que venga muy en plena forma, y con Fomento en la retaguardia... Habrá otro despliegue parecido, ¡qué remedio!
Con las generales pisándonos el trasero, es el momento perfecto para la voto... Perdón, para la foto. Siendo, en nuestro país, el AVE la obra del Escorial, me extraña que no venga más regimiento que, al final, son los 'target' reales de la Alta Velocidad. La gente en traje... ¡"La gente guapa, Batllori", que se vienen para Palencia en tren!

05 septiembre 2015

Querido cabezudo

IMAGEN ATRACCIÓN: FeriaDataBase 
Querido cabezudo del Conde Drácula, o lo que quieras ser:
Supongo que no seas el mismo que hace 25 años, cuando me acojonabas tanto. Creo que, como a tus compañeros, te han restaurado. En cualquier caso, no descarto que un día seas el vampiro y, otro, el pirata del sobrero.
El día que tenías gafas, me dabas menos miedo. Quiero decir... Gafas, el que estaba dentro. Los cristales brillaban a través de la boca y yo era más consciente de que dentro había una persona de carne y hueso. 
Sé de buena tinta que los cabezudos dan algo de miedo a los niños, como lo dan las películas de terror en las que la sangre es 'de mentiras', como nos explicaban nuestros padres. 
Sería incapaz de hacerme un mal llamado 'selfie' contigo si ahora tuviera los 5 ó 6 años que (digo yo) tienen los niños que te rodean y les piden a sus madres una foto contigo. Te falta firmar autógrafos y caer bien. Por mí, no lo hagas porque perderás el encanto extraño que tienes desde siempre.
Nunca sabré si no tuviste la oportunidad de ser gigante, sonriente, noble, si no de rey, con el traje palentino. Ni si te gusta más bailar que dar escobazos. O, quizás, quisiste ser dulzainero o tamborilero. Pero cada vez que te embuchabas esa cabeza horrorosa, hacías que me escondiera tras las piernas de mi madre cuando llevabas escoba...
... Como también me tapaba los oídos cuando veía mis primeros fuegos artificiales, o cuando cerraba fuerte los ojos en mi primer viaje en el Castillo del Terror, donde los pre-adolescentes (dicen) escupían y echaban cigarrillos a los autómatas. Castillo -o Mansión- del Terror, te echamos de menos en el desértico recinto ferial pese al miedo que me provocabas...
... Como también los payasos. Cuando los payasos se propinaban unos bofetones dignos de ser denunciados ante la Policía, lloraban a chorro vivo al tiempo que el enano servidor rompía a llorar, y no creo que por empatía. ¡Que se lo recuerden a mi madre!
No sé si era muy cagón de niño, querido cabezudo, pero ahora te quiero tanto como al resto de monigotes y personas que animan las Fiestas de San Antolín, en las que, de mayor, disfruto mil veces más. Te hice la foto para estar en paz contigo, pero desde lejos, y mirando por los agujeros por si acaso algún trauma infantil se me colaba a través de ellos. Y es que, de camino hacia el disfrute y la diversión, parece que a veces asoma el miedo. ¿Por qué será?

31 agosto 2015

Pregón de aspecto mejorable

No sé si acabarán siendo mejores o peores Sanantolines que el año pasado, dependerá en parte de la lluvia, pero hay que decir que el arranque oficial de 2015 tuvo algún problemilla.
A un excelente pregón literario el viernes, el sábado a mediodía le siguió un atrevido pregón popular. Tan bien estuvo Daniel Landa, con buena acogida y excelente crítica, como Sara Bayón. Para no estar habituada a hablar en público, la seleccionadora española de gimnasia rítmica estuvo alegre, espontánea, palentina y valiente: no es fácil querer hacer bailar a una Plaza Mayor... bastante vacía, y no creo que fuese por que La 8 lo diese en directo. Pese a todo, entretuvo y apostó por algo muy personal.
Pero, lo dicho: no acompañó el ambiente: un sábado a mediodía mucha gente trabaja, otra aprovecha para comprar y los comercios apuran sus últimas horas antes de cerrar el fin de semana.
Que, por el calor y la 'torrija' de sol, la sombra de los soportales se cotizase al alza, no quitó para ver que la asistencia de palentinos quedó lejos de la de otros años y el aspecto de la Plaza tirase a pobre.
Que, por haber huecos, los hubo hasta en la zona reservada para las peñas. El calimocho y la cerveza fría, si es que los cachis aguantaban, estaban más justificados que nunca. ¡Olé por los que sucumbieron al chaparrón de sol!
Más allá de todo, y quiero pensar que fue en un arrebato de ilusión y ganas de pregón, hablar de 'aspecto inmejorable' fue un desacierto como lo ha sido cambiar algo que funcionaba bien: el día y, sobre todo, la hora del pregón popular que con su '¡Viva San Antolín!' pone patas arriba la ciudad desde su corazón y que, a menudo, nos deja estampas con más gente.

19 agosto 2015

#SanAntolin15

Leí hace unos días la cuenta a @SomosPalencia, entre algunas más, comenzar a calentar las Fiestas de San Antolín con un hashtag: #SanAntolin15.

Según los políticos que las organizan, incluso cuando las fiestas no han tenido nada de nada, el balance siempre es positivo "si la gente sale de casa".
¿Por qué no optar para interactuar entre Ayuntamiento y palentinos a través de las redes sociales? ¿Por qué no fomentar hashtags como ése para poder recoger todo lo que la gente quisiera comentar sobre las fiestas?

Las redes lo revolucionan todo. Los móviles nos cambian hasta la forma de caminar por las calles, con el cuello encogido, pendientes de alguna conversación de whatsapp, y despistados hasta cuando cruzamos una calle.
Lo tenemos que contar todo en Instagram, en Twitter, en Facebook. Tenemos que hacernos fotos de fiestas, de mojitos, en la playa, cuando comemos y hasta cuando nos despertamos. ¿Por qué no aprovechar ese potencial en un momento en que la gente quiere pasárselo bien?
El Ayuntamiento propone y el pueblo dispone. ¿Que una caseta te ofrece una ridícula tapa de no sé qué y te ponen malas caras? Tuit. ¿Que se acumula la mierda en el parque que tienes al lado de casa? Foto y tuit. El valor de lo que se dice en Tripadvisor acaba teniendo más efectividad que una hoja de reclamaciones, y a mis experiencias personales me remito.
Y ya no sólo por opinar sobre lo que se hace, sino como vía para hacer propuestas. El Ayuntamiento de Madrid ha abierto vías de comunicación de incidencias tanto en su página web como en Twitter, donde cada sugerencia o reclamación tiene un número asignado, y funciona con bastante efectividad.
Quizás las fiestas pudieran ser un punto de prueba para instalarnos en nuestros dispositivos móviles el Ayuntamiento 3.0, el de la interactividad.
Dicho lo cual, firmo que #SanAntolin15 llegue a ser 'TT', por algo bueno, alguno de estos días que espero con muchas ganas.

04 agosto 2015

帕倫西亞

Si pones Palencia en el traductor de Google sale algo que suena a Palensía y se escribe tal cual reza el título.
El verano es un período tranquilo en cuanto a noticias, pero dada la cantidad de 'chinerías' a las que tengo que enfrentarme estos días hablando del Real Madrid, del Atlético de Madrid y del Rayo Vallecano en Deportes Cope, me llega a llamar la atención que la prensa local destaque que cerca del centenar de chinos llegan a nuestra ciudad este verano para aprender español.
Y no es que se diga que los chinos tienen futuro en España, es que los chinos ya forman parte de la normalidad de España... o peor para nosotros: empezamos a formar parte de China.
Nuestros padres lucharon por que aprendiéramos inglés, después de que ellos se empaparon, en el colegio, de clases de francés. Y alguien nos venía diciendo que el futuro era el chino, que conquistarían el mundo. "¿Los chinos? ¡Si no son occidentales!"
El caso es que ya han entrado en nuestras tiendas de barrio, en nuestros bazares de los 'veinte duros', en nuestros bares para dejar tiritando las tragaperras... y ya van entrando en nuestro fútbol, en nuestra deuda, y acabaremos hablando chino mandarín. O chino 'naranjito', que es como más español.
No hay cuidad sin su tienda de "Alimentación" ni sin su restaurante chino, por más que la leyenda de que sirven carne de perro nunca les abandona, aunque Alberto Chicote aún no ha visitado ninguno.
En Palencia, la 'china de las rosas' de las noches de fin de semana es tan popular como el mismísimo Fernandito, el Librero.
Sin hacer ruido, sin saber muy hablar nuestro idioma, sin saber muy bien si pagan en sus locales todo lo que deben pagar al Estado, y sin saber realmente cuál es su forma de trabajar, se van colocando en nuestras vidas. 
Lo vi en mi barrio madrileño de adopción, Aluche, hace pocos días: panadería que vende pan normal. Madre con niña de unos 7-8 años dentro. La madre pide una barra normal. La niña rompe a llorar y a patalear contra el mostrador porque "papá me había prometido pan del chino". La panadera le ofrece una barra de "pan de horno"... recién descongelado, como del chino. Pues ni con ésas. Algo estamos haciendo mal. De locos.

30 junio 2015

El cristo encarcelado


La imagen en sí de ver al Cristo como encarcelado impresiona. Es un "¿Qué le están haciendo?" Es como sentirnos huérfanos de nuestro símbolo durante unas semanas.
Sin embargo, cuando vuelva a lucir con más esplendor que antes, sonreiremos satisfechos. Entretanto, ¡benditos tiempos los de las Go-Pro y los andamios del siglo XXI! Las imágenes que nos ha regalado esta restauración son únicas. Si bien no era raro que algunos chiguitos subieran hasta los pies, porque existen fotos, incluso en color, queda totalmente descartado que se pudiera ascender hasta su interior y, por supuesto, aquella idea, que habría sido preciosa, de poder contemplar Palencia desde sus ojos.
Dicen los expertos en fotografías que los planos contrapicados engordan. Quizás por eso hemos pensado que a la cabeza podían subir unos cuantos de golpe, cuando ha quedado demostrado que difícilmente cabe una sola persona.
De todas las operaciones que se han realizado en los últimos años, ha sido la que, seguramente, Victorio Macho agradece más desde donde esté. Ya comentamos que las luces fosforitas y las rejas de Alcatraz deslucen la esencia original y que, tal como dicen los más críticos, ya sólo faltaría mejorar y limpiar los entornos.
Sigo sintiendo envidia sana de Almudena Trigueros, profesional de Canal 8 que después de grabar Palencia desde lo más alto de la Catedral, ahora nos regala algunas de las imágenes que, quién sabe, cuántos habrán podido ver con sus propios ojos. Una privilegiada.
Dicen que pronto habrán terminado de sacudirle el polvo a nuestro Cristo y dejarle guapo hasta la próxima función. El resultado, creemos, habrá merecido la pena. La memoria de uno de los palentinos más ilustres de nuestra Historia seguirá a buen recaudo y su obra seguirá vigilando desde lo alto del cerro.

23 junio 2015

Con bufandas y banderas...

Sigo admirando, además porque vivo muy cerca de él, el nuevo estadio de La Balastera, pese a que la mayoría de mis recuerdos siguen anclados en la vieja.
"¡Quillo, quillo, ¿eso qué es, Anfield?", me decía mi compañero algecireño Pablo 'Sudoku' cuando vio la foto del estadio, de noche, que tengo en el fondo de pantalla de mi cuenta de Twitter.
Presumo de estadio moderno, me gusta la estampa de 'Champions' que nos ofrece y sueño con ver (¿y por qué no cubrir?) algo muy grande dentro de él. Junto al nuevo Parque Comercial, nos da una pincelada de avance.
Me acuerdo cuando se decía, como argumento a favor, que la construcción de un estadio nuevo haría lo que en otras ciudades: impulsar al equipo que juega en él a lo más alto. Al final, el tiempo ha demostrado que no son variables directas. Véase el caso de nuestra ciudad vecina, donde el Reino de León se levanta como un coloso en la entrada de la ciudad, según se llega en bus o tren desde Palencia, y donde ver un Cultural - CF Palencia de Copa pareció elevar el nivel de un partido de primerísimas rondas. Sin embargo, la Cultural ha pasado las de Caín para evitar su desaparición y sigue sobreviviendo con dignidad. ¡Ya nos hubiera gustado a nosotros! Eso sí, la selección absoluta ya se ha dejado caer alguna vez y quién le diría a su constructor que tras sus muros, Piqué iba a sufrir la primera gran pitada en contra de su propia afición.

Era una incertidumbre ver qué aspecto tendrían las gradas de la Nueva Balastera en el play-off de ascenso a Segunda B del CD Palencia. Tiene afición fiel, pero no se puede comparar con aquellos play-off contra el Caudal, Viveiro, Alcalá, etc, etc.
Me dijo un palentino aficionado al CF Palencia al que conocí hace poco tiempo por circunstancias que no vienen al cuento, que "es que ése es el equipo de Villegas" y por eso no simpatiza. Sus detractores suelen acabar mencionando al ex presidente del equipo morado. 
Por la radio, en la redacción, aún muchos oyen hablar de éste CD Palencia Balompié creyendo que es el CF Palencia de toda la vida, el que se debatía entre la Tercera y la Segunda B, sin haber vuelto a repetir la gesta de la Segunda División de comienzos de los 80', muy a pesar de que se hizo alguna llamada a Palencia en El Partido de las 12 para llevarle a España el grito de S.O.S. que acabó formando parte de la historia.
El futuro sigue siendo extraño porque, en el presente, me sigue pareciendo que no existe la unanimidad, el 'todos a una' con el deporte que más mueve y que no hace mucho tiempo llenaba La Balastera de gritos de "¡Palencia, Palencia!", donde lo importante era el nombre que representaba a una ciudad y donde los palentinos, aunque no acudieran en pleno invierno a un partido contra la Hullera, se sentían representados.

04 junio 2015

En Palencia, no pitamos el himno

IMAGEN: ArteSacro.es
Después de escuchar al Secretario de Estado de Seguridad, parece que haya que estar preparado por si, casa por casa, llaman preguntando.
El himno de Palencia, ya les diría yo que, por supuesto, en mi casa no lo pitamos. Y el de España, tampoco.
A veces, pienso que el debate, si es que lo ha habido, entre silbadores y no silbadores después de lo vivido en la final de la Copa del Rey suena tan ridículo como lo fue la imagen que España dio al mundo exterior. A los que viajan con frecuencia al extranjero luego les preguntan por estas cosas.
El himno, el más nuestro, el que llegará más pronto que tarde al centenario, se siente o no se siente. Quizás tenga que ver con que los que sentimos Palencia, respetamos nuestros símbolos y, además, contamos con la suerte de tener un himno bonito y con el que nos identificamos.
Espero y deseo que siga enseñándose en los colegios. Y no sólo el himno. La mejor forma de respetar algo es aprender y dejarse llevar por la curiosidad. Seguramente, también por eso, porque me educaron con ella, ahora mismo soy un loco de Palencia.
Tampoco estamos obligados a que nos guste todo, pero ya que estamos en el mismo saco, y sabiendo de respeto, nos evitaríamos muchos problemas. Querer vivir en el enfrentamiento y, sobre todo, la provocación, suelen ser síntomas de inferioridad y hasta de miedo, aunque se aparente lo contrario.
Al final, sin querer queriendo me meto yo solo en la discusión que antes criticaba, en vez de hablar de lo que quería: de nuestro 'Dios te salve, Palencia querida', de letra acertadísima, que suena todos los años en diversos actos, que todos los palentinos sabemos y que hemos escuchado varias veces a lo largo de nuestras vidas. Quizás, por alguna de aquellas cassetes que regalaba Caja Palencia, y ahora con Internet ni te cuento, el himno no faltaba en cada casa. Que, dicho así, esto parece la Palencia de Kim Jong Un, pero nada más lejos de la realidad. En nuestro carácter de capital pequeña de provincia pequeña, va el sacar pecho por lo nuestro bien hecho porque, si no, nadie lo hace por nosotros.
Cuestión de orgullo y sentimiento, con el respeto máximo hacia quien todo esto se la resbala. Guzmán Ricis y Garrachón Bengoa, a día de hoy, se sentirían tan orgullosos del mimo con el que guardamos su obra como avergonzados de quienes silban un himno, el que sea, del pueblo-estado-nación-tierra-país-planeta que representa y que no sea malo, aunque dentro se hagan cosas mal... como en España.

25 mayo 2015

Ser ganador o sentirse ganador

En plena ebullición electoral, el 24M parece que nos relega a Palencia a un segundo o tercer plano de actualidad, recordándonos que 'Palencia is different', y que siempre hemos sabido sacarnos solos las castañas del fuego.
Los resultados de las elecciones municipales tienen que ver y no tienen que ver con el cambio que han promovido acertadamente Ada Colau en Barcelona o Manuela Carmena en Madrid.
Lo que tiene que ver con el resto de España y con el sentir de los grandes partidos es lo que se refiere a los actores del bipartidismo: PP y PSOE. Sus resultados, en términos absolutos, no son malos: primera y segunda fuerza respectivamente, y durante el recuento, empatados a veces. Sin embargo, son muy malos si los comparamos con los de otros años porque pierden votos y pierden concejales. Qué peor para un político que dejarse por el camino la confianza de los ciudadanos.
Polanco es ganador, pero lejos de hace tan sólo cuatro años. Miriam Andrés, supongo que para ser debutante, no da por malas sus cifras, pero son dos ediles menos en un Ayuntamiento de 25.
El ganador moral fue Juan Gascón. Con el traje de 'Ganemos' ha evitado en casa la debacle de la marca IU en España. Gascón ha sabido renovarse y aliarse en vez de morir, y ha sacado 4 concejales frente a 1 que tenía la legislatura anterior. La 'llamada al cambio' ha tenido su pequeño efecto en una capital muy de costumbres. 
El otro ganador moral, evidentemente, es Juan Pablo Izquierdo. Con un concejal menos que Ganemos, tiene en su mano la llave del poder con la que Polanco puede repetir alcaldía. 
Y para muestra clara de que "ganar" y "sentirse ganador" no son lo mismo, tenemos el ejemplo de nuestra vecina Valladolid, donde De la Riva, el hombre del ascensor, está digiriendo su victoria con una buena dosis de Almax: «Los perdedores se reunirán para cambiar cromos».
Lo que en Palencia se parece también al resto de España es que la ciudad ha dicho 'no' a una mayoría absoluta y obliga a los partidos a hablar, a escucharse y a entenderse, tres palabras muy propias de una democracia.

05 mayo 2015

Sin sondeos y sin pajolera idea

IMÁGENES: Ayuntamiento de PalenciaMIR
Prometo que hasta el momento de escribir estas líneas no he visto un sólo sondeo sobre las próximas locales en Palencia o algo que se parezca. Si bien es verdad que el no estar ya empadronado, no me ha hecho andar muy afanoso en la tarea de buscarlos, si es que los hay.
Debo decir que, por primera vez, y visto lo visto recientemente, no tengo ni pajolera idea de lo que pueda pasar. Quizás, en las anteriores, la victoria del PP era previsible, pero no hasta el punto de lograr una mayoría tan aplastante. Lo mismo que absolutamente nadie en este país predijo los cinco escaños que Podemos se embolsó para Europa.
Cuando lo habitual desde 1991 es que gane el PSOE, no me resultaría extraña una segunda victoria, no tan abrumadora, desde luego, de Alfonso Polanco. Recién llegado al poder, con la ventaja de ser desconocido para el pueblo, se aplicó el teorema de la Herencia Recibida impuesto por Génova para los suyos. Y parece que, una vez pasada la época de recortes, se han hecho algunas cosas... O quizás es que no había tanto por recortar y por eso se han podido llevar adelante. 
Diría que la "normalidad" ha sido el patrón de los últimos cuatro años, con permiso del lío que montó Vanesa Guzón, pero la sangre, que no llegó al río, se secó hace ya tiempo, lo que no quita para que ahora sean objeto de comidilla algunos de los fichajes del PP palentino para la temporada 2015-2019.
Con cuatro años relativamente "normales" (y eso es novedad, corriendo los tiempos que corren), más allá del trabajo que da Palencia en el día a día (véase hacer obras, cambiar alumbrado, transporte público, organizar fiestas, controlar impuestos, etc, etc, etc), enfrente se colocan Miriam Andrés, bajo la bandera del PSOE que tantos años convirtió la ciudad en un auténtico fortín socialista; y Juan Gascón, número uno de una Izquierda Unida tan venida a menos por efecto Iglesias que, como en muchos otros sitios, se ha visto en la necesidad de congregarse en plataformas de neo-partidos de izquierda, izquierda, y saldrá con Ganemos.
Mucho me temo que la debilidad de Rosa Díez arrastrará, irremediablemente, a Julio César Pérez Carrillo, si es que alguna vez el partido magenta ha tenido opción clara alguna; que Partido Castellano-Tierra Comunera y Falange Española sacasen algún escaño se pagaría una barbaridad en las casas de apuestas; y me queda la duda de si Juan Pablo Izquierdo saldrá beneficiado por el empujón de Albert Rivera.
Con todos ellos a punto de formar en la parrilla de salida, salvo sorpresas, nos espera una campaña interesante y con dos favoritos (¿tal vez un 60-40?) para la victoria. Los pactos harán el resto.