22 julio 2009

La huella de un arquitecto

Tremendamente recomendable el artículo escrito por Javier de la Cruz Macho que publica hoy Diario Palentino y que sirve para homenajear a uno de los arquitectos más importantes que ha visto Palencia a principios del Siglo XX: Juan Agapito y Revilla, autor de, entre otras obras, el centenario Colegio Modesto Lafuente. Hoy en día sigue siendo Colegio como tal, aunque fue diseñado con todas las de la Ley... de entonces: uno de los alas era para las niñas y el otro para los niños. Dos colegios en uno con un piso, el de arriba, que servía de residencia para los maestros.
Su calle en Palencia une las calles Ricardo Cortés y Nuestra Señora de Rocamador, próximas al Salón.
Lo dicho: un homenaje que recoje otra interesante lección de Historia palentina.

LA HUELLA DE UN ARQUITECTO

A pesar de contar con una calle en Palencia este personaje es, desde mi punto de vista, uno de los menos conocidos en nuestra ciudad, a pesar de haber dejado en ella una gran huella durante el
período en el que fue arquitecto municipal, quizás por no ser oriundo de Palencia sino de la vecina Valladolid, donde nació en 1867 y, seguramente, por que la labor de otros dos arquitectos palentinos contemporáneos suyos, Jerónimo Arroyo y Jacobo Romero, le haya eclipsado.
Había nacido en Valladolid, y realizó la carrera de arquitecto en Madrid. Al poco de terminar la carrera consigue la plaza de arquitecto municipal de Palencia, que le es concedida el 6 de diciembre de 1893, con 26 años. Llegó al municipio con gran inquietud y ganas de trabajar y, durante los años que permaneció al frente de este servicio municipal desarrolló una frenética labor, con proyectos muy i
nteresantes que permanecen en la arquitectura de la ciudad.
Una de ellas fue su aportación al informe de Palencia sobre la higiene, junto al médico Fermín López de la Molina (2-5-1894), aunque el informe que finalmente se publicó llevase sólo el nombre del médico. Los estudios de Agapito Revilla le valieron después para su proyecto de traída de aguas.
Cesó como arquitecto municipal el 28 de Febrero de 1900, por lo que desempeñó el cargo durante casi 6 años. La causa de su cese voluntario se debió a que fue nombrado arquitecto municipal de Valladolid, dejando su puesto en Palencia.
Durante esos seis años puso de manifiesto su gran capacidad de trabajo. Frente a la lentitud de sus predecesores a la hora de presentar los proyectos, Agapito Revilla dio muestras de una vitalidad y capacidad asombrosa, centrándose en su labor como arquitecto municipal sin combinarlo con servicios particulares. Esa capacidad de trabajo fue la que hizo posible que, antes de que terminase 1894, es decir, antes de que cumpliese un año en el cargo, presentase tres proyectos de gran incidencia en la ciudad: el de la Plaza de Abastos, el del grupo escolar de La puebla, y el proyecto de organización del cuerpo de bomberos, además de haber participado, como ya indicamos, en el estudio de la situación higiénica de Palencia, gracias también al dinamismo del entonces alcalde Valentín Calderón.
Esta frenética actividad no descuidaba el día a día, siendo multitud los permisos de obras que revisaba, los proyectos de alineación que desarrolló, la inspección de obras ya empezadas, bien fuesen particulares o municipales. Algunas obras municipales se habían iniciado con anterioridad, pero requirieron su participación para subsanar errores como en depósito de aguas, que se vio obligado a revisar introduciendo algunas modificaciones para evitar las filtraciones que se producían. Lo mismo pasaba con el edificio del matadero, construido sobre un terreno poco adecuado, donde tuvo que introducir múltiples reformas.
Su mirada se posaba también sobre las obras ilegales o que no se adaptaban a lo aprobado, como fue el caso de unas reformas realizadas en el Convento de Las Claras realizadas sin autorización y de las que rápidamente informó a la Comisión de Monumentos. Esta continua labor no impidió que acometiese, a demanda de los ayuntamientos del momento, algunas grandes obras.
Entre estas destaca la Plaza de Abastos, planos que presentó el 28 de Mayo de 1894, que no fueron aprobados hasta 1895 y, cuyas obras se prolongarían en el tiempo sin variar la estructura original del edificio, la cual se ha mantenido, afortunadamente, hasta la actualidad.
También en 1894 presentó el proyecto y presupuesto para un nuevo grupo escolar en La Puebla, que estará terminado el 27 de Noviembre de 1896, el cual también conservamos en la actualidad con el nombre de Modesto Lafuente.
En 1897 fue el responsable de diseñar el plano para la apertura de una nueva calle, la de Don Miro, que baja desde San Miguel hasta el río, gracias a la cesión de locales por parte de Agustín Martínez de Azcoitia. Ese mismo año, 1897, presentó el proyecto de las nuevas paneras del Pósito.
Otro de sus grandes proyectos fue el estudio de traída de aguas y alcantarillado a la ciudad, con el objeto de solventar este «histórico» problema. En 1898 inició los estudios, que le llevarían más de un año, presentando el proyecto el 8 de Noviembre de 1899.
La falta de recursos del Ayuntamiento y el abandono del cargo unos meses después, harán que este proyecto no se convierta en realidad.
El proyecto era tan detallado, tan completo que, unos años más tarde, cuando el alcalde Ignacio Martínez de Azcoitia retome la necesidad de traída de aguas a Palencia y su nuevo alcantarillado, rescatará el proyecto ya existente de Agapito Revilla, el cual se llevará a efecto, culminándose en 1908, con un único cambio en la maquinaria, que ya no estará movida por vapor sino por energía eléctrica. El resto permanecerá en las mismas condiciones.
En Valladolid continuó su labor como arquitecto, culminando el Ayuntamiento vallisoletano iniciado años atrás, diseñando la iglesia de Nuestra Señora del Pilar y participando en el desvío de las aguas del río Esgueva. Al igual que unos años atrás había hecho en Palencia, organizó el cuerpo de bomberos de la vecina Valladolid.
Su mirada se centró también en el arte, labor que plasmó en algunas obras escritas y en su pertenencia a comisiones de monumentos y en la dirección del Museo de escultura de Valladolid. Entre sus obras destacan diferentes colaboraciones en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones y en la revista Arquitectura de la Sociedad Central de arquitectos. Publicó Las cofradías, las procesiones y los pasos de Semana Santa en Valladolid y Las calles de Valladolid: nomenclátor histórico.
Su huella en Palencia es, por ello, bien visible y un posible reconocimiento a su labor sería que, además de la calle que lleva su nombre, se diese éste a la Plaza de Abastos.

20 julio 2009

Por la Ruta de la Luz

Bajando después de una intensa jornada por el Monte el Viejo en buena compañía, con picnic ante las bandas policiales alrededor de las barbacoas que impiden disfrutar de unos excelentes chorizos a la plancha o unas deliciosas rodajas de panceta, guerras de globos de agua (recomendadas también para mayores de 20 años sin temor a hacer el ridículo), piscina y cena, dos amigos me sorprenden con una propuesta de la que ya había oído a través de los medios, pero en la que nunca había podido participar: hacer la Ruta de la Luz.
Dura las noches de un fin de semana completo: viernes, sábado y domingo, y es un paseo nocturno por la historia de Palencia a través de sus monumentos más significativos, perfectamente iluminados desde hace unos pocos años. Ayer domingo, la Ruta del Progreso, correspondía con la Palencia de los siglos XIX y XX. Entre parada y parada, charlando con la simpática guía o con algunos de los actores que acompañan al grupo y escenifican algunas historias o leyendas, ellos mismos te recomiendan las rutas del viernes o sábado, porque se recorre lo más encantador de la ciudad.
Sin embargo, la de anoche sirve para entender qué es Palencia hoy. Del pasado, lamentablemente, no quedan muchas cosas, pero sí tenemos un jugoso legado de obras arquitectónicas de la Palencia de hace 100 años, con el genial arquitecto Jerónimo Arroyo a la cabeza, a quien tanto debemos. Edificios y "cosas" que están ahí y tienen un sentido.
El domingo se habla sobre el por qué de la Calle Mayor, de la Plaza
Mayor, de Villandrando, de la Diputación... Todo aliñado con algunas perlas del pasado, como es la representación de la Leyenda de Santo Toribio, o aprovechando el paso por la Torre de San Miguel, la de la boda del Cid. Cabe decir que mi amigo Fernando había sido elegido entre el público por los actores para representar al cura, pero éste, con ganas de librarse, sólo se le ocurre apuntarme con el dedo a la par que explicaba: "Que salga él, que es de la Cope". Pues dicho y hecho, ante el cachondeo general de la espontaneidad de mi amigo, me tocó hacer, por una noche, de maestro de cermonias de la representación de una de las bodas con más solera (y Leyenda) de nuestras tierras.
Un plan alternativo tremendamente recomendable para forasteros y para los de aquí, que de cuando en cuando no está de más aprender un poco más sobre nuestros orígenes. La Historia, en este caso, es un vehículo más para aprender a amar lo que más nos gusta.

17 julio 2009

La actitud ante las circunstancias

Artículo publicado en www.cfpalenciaco.com
D
icen los psicólogos expertos que no es tanto la mala suerte o lo mal que vengan las cosas, sino que vale más nuestra actitud ante las circunstancias. Es decir, sabemos que el sorteo de Copa nos ha deparado un rival fuerte a nuestro Club de Fútbol Palencia y, en el caso de pasar de ronda, nos espera otro tanto o más. Alavés y Alcorcón, respectivamente, y ambos encuentros fuera de casa. Ahora, ¿qué puede hacer el Palencia? ¿hasta dónde está dispuesto a llegar? Son decisiones que conciernen exclusivamente al equipo.
Podría hacerse una encuesta entre los aficionados: ¿Debe el Palencia olvidarse de la Copa y centrarse en la Liga desde el principio? Cualquiera de las posibles respuestas puede ser perfectamente defendible. Es la situación idónea para encajar la frase aquella de "partido a partido". Si se quiere hacer con éxito, hay un trabajo intenso por delante. Pero ¿por qué no intentarlo? Es necesario un buen estudio de los rivales por parte del cuerpo técnico, concentración máxima por parte de los jugadores, saber que el factor suerte puede ponerse de nuestro lado durante los partidos, no regalar nada... Y lo más importante: no perder la ilusión. Y saber que los aficionados que viajen con el equipo (que no serán muchos, dados los desplazamientos) tienen tanta o más que los que pisan el verde por hacer algo bonito y recordable en la Copa, aunque no se gane. Pasar esas dos eliminatorias y que luego venga a La Balastera un buen equipo de Primera es un jugoso caramelo.
Tampoco debería olvidársele a nadie que lo bonito del torneo y de estas eliminatorias a un solo partido es que no siempre gana el mejor. El fútbol gusta, y la Copa más, porque cuenta con ese factor sorpresa que hace que se nos revuelvan las hormonas viendo un partido. Y si juega nuestro Palencia, ¿por qué no pensar, con el corazón, que este año podemos ser nosotros el equipo revelación? No sólo se está fichando bien, sino que se mantiene buena base del año anterior. La directiva, en este sentido, está haciendo un buen trabajo.
Sobre nuestros rivales, cierto es que el Alavés tiene serios problemas económicos y que no será, ni de lejos, el equipo de la temporada pasada. El caso del Alcorcón es diferente: a pesar de bajas significativas como la de Susaeta (traspasado al Rayo), se está reforzando con gente experimentada. Y en su campo es terriblemente complicado de batir: Santo Domingo es un estadio pequeño, con la grada muy encima del césped, algo así como en la vieja Balastera, donde la presión del público puede ser mortal para un equipo visitante.
Habrá quien bien piense ante esas dificultades: ¿Y qué? Ya no somos de tercera. Es la actitud a mantener todo el año.

13 julio 2009

La casi A-67

Vuelve a salir el tema de la autovía. Ya sabemos que tres de los cinco sudamericanos que tuvieron un grave accidente de coche el sábado a la altura de Alar murieron justo en el tramo sin construir de la mítica y puñetera autovía que lleva un año de retraso.
En días como ayer domingo, tras un larguísimo regreso desde el Norte de la península, es cuando de verdad se maldicen los retrasos de la obra. El tapón de coches que se forma en Alar tras un día en el que medio Palencia y parte de Valladolid subieron a las playas de Cantabria fue importante. Un tapón procedente de otro, el de Torrelavega, donde confluyen absolutamente todos los puntos neurálgicos de la costa cántabra, aunque ya está aprobado el tercer carril en este tramo, así que no es descartable que durante varios meses, por obras, haya que hacer arreglillos y obras medio largas con un poco de tufo a lo Manolo y Benito, mientras se corta un carril para ir haciendo el tercero y esas cosas. Así, pues, de tapón a tapón y circulo porque me toca.

El accidente del sábado no se hubiera producido de habe
r existido la autovía. ¿Quizás otro? Puede, pero allá especulaciones fatalistas y providenciales.
La entrada y salida de la N-611 que nos ha acompañado toda nuestra santa vida están marcadas por unos carteles que la hacen denominarse "tramo de concentración de accidentes". Antes, dirección Santander, a la salida por Monzón, uno se limitaba a ver el Castillo y a contar los coches que paraban en el club de enfrente sin pensar que entraba en una carretera maldita. Ahora, con la casi-autovía al lado, la carretera llena de señales de "Todo a 100", salvo en los pueblos, "a 40", se torna de color negro-suceso.

Al margen, las declaraciones de los políticos. Hoy Carriedo lamentaba el retraso de la obra porque, por su culpa, se nos ha privado de otras dotaciones económicas para operaciones tipo soterramiento o la autovía Palencia - Benavente. Al escucharle este mediodía, seguro que más de uno pensó: "Fijo que éste anoche también vino de la playa".

El caso es que el ciudadano de a pie con coche, el que puede evitar un tercermundista y caro tren playero, lo único que quiere es poder conducir un poquito más seguro y por buenas carreteras. Que la A-67 acabará siendo una buena vía no cabe duda, aunque tampoco será infalible, pues se supone que seguirá habiendo accidentes. Pero que las malas planificaciones de las obras y los anuncios a bombo y platillo de macro-obras en tiempo record o similares no depende de ellos, eso es una verdad como un templo. Y las consecuencias negativas por incumplimientos (échense las culpas entre ellos, si quieren) no deberían tampoco pasar desapercibidas.

11 julio 2009

Un futuro entre malas hierbas

Se supone que el futuro urbanístico de Palencia pasa por un nuevo Plan General de Ordenación Urbana cuyo punto fuerte está relacionado con el eterno problema del ferrocarril, que nunca parece querer arreglarse para seguir siendo usado como baza o arma política entre partidos, pero que pide a gritos un acuerdo favorable para Palencia (no para los partidos) por la llegada inminente del AVE a nuestra capital.
El punto de la ciudad que, se supone, es la vena por la que ahora circula la renovación y ampliación de Palencia, es el llamado Sector 8. Un incipiente barrio al que le cuesta mucho esfuerzo crecer. En una España en la que la población no hace sino aumentar, aunque sea a base de morenos, a Palencia la cuesta sangre, sudor y lágrimas abrirse en expansión. No hay más que pasear por las solitarias calles, bautizadas con oro de kilates, de este barrio aún sin nombre, cuyo alma máter es La Nueva Balastera, rodeada aún entre parcelitas con malas hierbas sin podar y bloques que llevan meses esperando a que la constructora pueda hacerlos un poco más habitables. Es la imagen viva de lo que acontece.
Hay un hueco preparado para la construcción de un centro comercial, el tercero en Palencia (considerando Las Huertas como uno, que lo es a todos los efectos, y la Calle Mayor en sí como otro). Es una apuesta fuerte en un momento tan débil para todos, que se antoja como un proyecto aplazable y, según como sople el viento, hasta dudosamente realizable a pesar de que ya está aprobado y tiene la luz en verde.
Si ese sector 8 es el futuro personificado, en plan de futuro en acción, palpable, visible y hasta saboreable, el pobre aspecto que presenta transmite la sensación de que el presente está estancado. Está siendo la zona donde los jóvenes que consiguen un contrato indefinido quieren comprarse un piso, sobre todo los chavales (hoy ya no tanto) del barrio de Pan y Guindas, que crecieron todos juntos y ahora dejan al barrio en un conjunto de bloques de padres con hijos a punto de emanciparse, de aquí a unos pocos años si no lo han hecho ya, y preparados a acoger (esperemos que no) el llamado "síndrome de nido vacío": cuando los hijos dejan el hogar.
No es siempre grato hablar de los problemas de nuestra tierra, siempre los mismos: vejez, menos juventud (y de la que hay, la mitad acaba fuera buscándose las castañas) y una ciudad que crece demasiado lenta, tanto que a veces uno se pregunta si será capaz alguna vez de dar el estirón... o si habrá alguna vez algún motivo para hacerlo. Quizás haya que preguntárselo a algún político que no piense como tal. ¿Alguien conoce a alguno?

08 julio 2009

El lado más solidario

IMÁGENES: J. Ruiz (El Norte) y Club Internacional de la Amistad
Es agradable encontrar noticias como las que vemos estos días en Palencia, o saber que podemos cruzarnos con personas distintas por nuestras calles. Enorgullece que Palencia abra tanto sus brazos nada más comenzar este mes.
Por un lado, es el momento en el que medio centenar de niños saharauis llegan a Palencia para quedarse con familias palentinas y disfrutarlas tal como reza el lema de esta
iniciativa solidaria: "Vacaciones en paz". Los testimonios de los padres suelen ser similares, y todos apuntan a una experiencia tremendamente enriquecedora tanto para los chavales como para los padres de adopción. A buen seguro aportan una lección difícilmente olvidable. Nosotros, acostumbrados a abrir el grifo y que salga siempre agua potable, mostrárselo a un niño (con lo curiosos que son siempre) que no lo ha visto jamás, tiene que ser algo que marque para los restos.
Por otra parte, Palencia es el escenario de un encuentro de discapacitados de
Letonia, Italia, Francia y España. Una semana para divertirse juntos, realizando talleres, conociendo más sobre los países de procedencia de sus comapañeros, visitas a los edificios más emblemáticos de Palencia y poder conocer de cerca algo tan sagrado como es el camino de Santiago.
Y, al mismo tiempo, como cada año, no sin algunas dificultades, tenemos por estas fechas el Torneo Internacional de la Amistad de fútbol, que acaba sacando siempre adelante el Club de la mano de "Chopper". XX Copa de la Amistad para 2009, en la que se juntan niños y adolescentes, chicos y chicas, de varios países: en esta ocasión, de Letonia, Venezuela, Colombia, Marruecos, Israel y España.
Sin duda, dan otro aire a nuestra ciudad durante algunos días. Se agradece que, a falta de deseables turistas, sean otros foráneos los que den otro latido de vida diferente a nuestra ciudad.

07 julio 2009

Rota sin parar

Uno va y viene a su tierra. Salvo largas ausencias, apenas se notan cambios en Palencia. Pero qué duda cabe que llevamos una racha en la que no hace falta salir tres meses para comprobar, a cada venida, obras diferentes, calles cortadas, calles más o menos remodeladas y, sobre todo, rotondas: muchas, muchas rotondas. Cada vez más y más. Es un girar y no parar de hacerlo. Es un quiero ir recto y no puedo. Es un rota sin parar.
Es un venir del río y: Plaza España, rotonda, recto, ojo izquierda, semáforo se abre, rotonda gira hacia derecha y ras... Manuel Rivera recto, otra rotonda, se cierra mucho, ojo tráfico, agente a derecha, pasarela a fondo, al final otra rotonda, recto y se cierra mucho a fondo, ¡cuidado peatón!... ¡La rotonda, la rotonda! ¡Plas, nos la comimos, Carlos! En un tramo de aproximadamente 2 kilómetros entre Plaza España y La Tejera hemos sorteado 5 rotondas por el centro de la ciudad y hemos pasado una pasarela. Habremos luchado contra semáforos, contra pasos de peatones pegaditos a las glorietas, contra pésimos conductores de los que utilizan el carril interior para hacer la pirula y salir a veces sin señalizar (y no hay que rebuscarlos mucho, desgraciadamente).
Dicen desde Urbanismo que paciencia. Dicen que las rotondas agilizan el tráfico. Cuando en San Lázaro hay embotellamientos, hay embotellamientos. Además, con la rotonda regulada por semáforos, primero tienen que pasar unos y luego otros, como antes cuando había cruce. Y luego hay peatones que tienen que seguir cruzando. Dicen, con mala leche, de la rotonda del cuartel de la Guardia Civil que lo de "víctimas del terrorismo" es por aquellos que sintieron terror cuando bajaron deprisa la pasarela de Villalobón y casi se la comen.
Por fortuna, Palencia es una ciudad que puede recorrerse dando un buen paseo. Hay casos en los que es necesario sacar el coche, aunque muchos reconocen que es mucho más cómodo, y si un trayecto de 20 minutos andando se puede hacer en 7 (sin contar con buscar sitio para aparcar), pues se hace. Lo de algunas glorietas quizás sea un esfuerzo más por que la gente no saque el coche... Más que nada por lo peligrosas que son. Puede que en algunos casos aligeren algo el tráfico, hasta cierto punto, pero en Palencia, algunas, lo que dan es mucho miedo... Se van apoderando de la ciudad sin que puedas hacer nada... Ellas te vigilan...

23 junio 2009

Aprendiendo sobre nosotros

IMAGEN: El Norte / J. Ruiz
Leo en El Norte de Castilla que sigue adelante una iniciativa preciosa, También de Cerca, cuyo objetivo es acercar Palencia a sus escolares. Cuando yo estudiaba EGB ya existía, si no con ese nombre, con alguno parecido aunque, en ese momento, yo no lo supiera.
Supera, con creces, a cualquier visita turística para foráneos. No todo el mundo puede ser recibido por el Alcalde en el Ayuntamiento de la Plaza Mayor (en mi caso también fue Heliodoro Gallego), sentarse en las sillas donde se debaten los plenos municipales, ver las entrañas de cualquier edificio emblemático, observar curiosos detalles ("mirad, ahí donde pone Jerónimo Arroyo es donde vivió el arquitecto" o, cuando aún existía la calle General Franco, "mirad, ¿véis donde pone Calle La Cestilla? Es como se llamaba antiguamente esta calle").
Kit del "alumno visitante" en mano, con hojas llenas de ejercicios del tipo: Observa este dibujo de la fachada de San Francisco y trata de descubrir los cinco errores, y un montón de explicaciones sobre Palencia, que ahora mismo me encantaría poder tenerlas conservadas como en oro en paño. Te enseñan como si fuera lo más misterioso del mundo la capilla de las calaveras de San Francisco... Te llevan al Teatro Principal, te hacen subirte al escenario y alguien que no ves levanta la cortina y sientes lo que cualquier actor que lo pisa por primera vez... Te cuentan que al Cristo de las Claras le cortan las uñas las monjas... Hacen que sientas Palencia, que lo aprendas, que te guste.
Recuerdo aún ese libro de EGB de "Sociedad 4" con el apéndice "Castilla y León" y las hojas que doña Charo (profesora de 4º B del C.P. Buenos Aires) redactaba a mano para que aprendiéramos lo más importante de cada provincia de nuestra región. Mi peor nota de las nueve la saqué con Valladolid: un cinco.
Había un día cercano a la fiesta de los Comuneros en el que nos juntábamos todos los niños en el gimnasio del colegio tras varios días de ensayo con la tutora, y, bajo la batuta de don Paco, cantábamos todos a una el himno de Palencia poniendo especial énfasis cuando acababa la letra proclamando "la Universidaaaaaaaaaaad". No nos importaba desentonar. Nos divertía cantarlo y hacer el máximo ruido posible cuando acabábamos la letra. Y si don Paco y los profesores allí presentes se tapaban los oídos, más nos veníamos arriba. Alguna vez nos explicaron el por qué de la letra, pero qué pueden entender de Historia nuestras cabecitas de niños de 10 años.
Benditos tiempos que compruebo, afortunadamente, en la prensa digital, que siguen vivos más que nunca. Es un paso precioso en nuestra formación como palentinos, como castellanos: saber lo que somos, de dónde venimos. Es una forma de gustarnos, de creer en nuestras raíces, en nuestra personalidad.
Lamento muchísimo que cuando crecemos, una buena parte de los que hemos "mamao" Palencia, tenemos que marcharnos fuera y nuestra bella desconocida sigue siendo lo que nos enseñaron: historia viva. Algunos, nuestro futuro, y aunque nos pese, lo tenemos que encontrar por otra parte, pero siempre tremendamente orgullosos de donde venimos.

20 junio 2009

Palen... ¿quéééééé?

Sigo consumiendo prensa digital, y bastante. Hace mucho que no compro un diario en formato papel. Si hay algo grande en internet es poder saber lo que pasa casi en cada rincón del mundo sin moverse de casa.
Estos días, la verdad, en cuanto a nuestra prensa local se refiere, parece que no hay grandes titulares: que si Renault intenta volver a la normalidad, la apertura de las piscinas, la crisis por aquí, la crisis por "acullá", la Asamblea de Socios del Palencia... Y buscando, rebuscando y revolviendo, la tranquilidad con la que uno lee las noticias se ve totalmente corrompida por el artículo que un ¿periodista? llamado Íñigo González escribe en el Diario de Navarra: «Y de una eliminatoria antes, ante el Palencia, los estelleses tampoco guardan demasiado buen recuerdo, ya que el trato que les dieron los palencianos no fue, precisamente, el mismo que recibieron ellos en la ida en Estella.»
¿Perdón? Palen... ¿Quééééééé? Añado la captura de pantalla de un artículo que, por si alguien duda, puede leerlo aquí. No es por ser quisquilloso, ¿pero qué tenemos que hacer para que la gente nos conozca como lo que somos: palentinos? ¿Hacer popular la Rumba del Carrión? Yo, para empezar, he dejado un comentario a ver si me lo aprueban. Quiero pensar que es un lapsus. Íñigo, nos has tocado la vena sensible.

09 junio 2009

Ven a vivir

Es, seguramente, uno de los spots más llamativos de la Junta de Castilla y León. Se titula "Ven a vivir", y está acompañado de la premiada y reconocidísima banda sonora de la película "La vida es bella". Ha salido ya un montón de veces en televisión. 55 segundos que a uno le hacen sacar pecho de que su sitio haya quedado bien vendido con este anuncio.

"No hace falta ser un filósofo para saber lo que es vida y lo que no. Esto es vida. Esto no. Y esto menos. Esto sí que es vida. Y esto. Y esto también. Esto, por supuesto. Y esto aún más. Seis millones de personas que saben lo que es vida, nos visitan cada año. Castilla y León es vida".

08 junio 2009

Ya quisiera España... y Europa

Ojalá España pudiera presentar los números de participación que ha registrado Palencia en las Elecciones al Parlamento Europeo 2009. Un 55,46 % de los palentinos hemos votado. Es justo un 1 % exacto menos que hace cinco años, pero lo dicho: mientras Pepés y Pesoes siguen hablando de "sus" cifras, lo que a Europa le asusta de verdad es que, en el cómputo general del continente, las Elecciones, al ciudadano de a pié, se me perdone la expresión, "se la trae floja". Por lo menos, a nosotros, los palentinos, no nos van a poder echar en cara nada porque han votado más de la mitad, y tal como está el patio, hasta diríamos que está muy bien, "oyes".
Los resultados, nada del otro mundo: los pueblos siguen votando "a saco" a su PP, aunque la capital ha registrado también una ligera ventaja de los azules con respecto a los socialistas. UPyD se consolida como la alternativa al bipartidismo y le toca repartirse el postre con IU. Lo previsto, y lo de siempre.

Dicen por ahí que en España preocupan los votos en blanco (que, por otra parte, en Palencia, también han sido más). Sí, pero no es para tanto. Preocupa mucho más la cantidad de gente que se ha quedado en casa, desde luego.
Aunque si el motivo de quedarse en casa es la repulsa que provocan los políticos, (PP-PSOE) había alternativas de todos los tipos. Las minorías han ganado votos, pero no los suficientes. Los que se quejan por las corridas de toros, tenían su partido y la excusa para votar (PACMA); los preocupados por el Medio Ambiente, tenían dos papeletas a falta de una (Verdes y Grupo Verde); los preocupados por la pobreza del mundo, tenían a PUM+J... Lo mismo que en las anteriores hubo un partido que buscaba legalizar el Cannabis y, en Palencia, fue la 5ª fuerza más votada de las 31 que se presentaban. Es preferible dar el voto a esos partidos pequeños si lo que queremos es demostrar que estamos hartos de la ineficacia del Bipartido. El grito en el cielo sobre la abstención se pone ahora, en estos días. Luego, cuando cada eurodiputado tenga su asiento en el Parlmento y se lleve en crudo sus tantos mil euros de salario, las penas ya serán menos.
Además, tanto lío para que luego, al final, pase lo de siempre: todos ganan, aunque pierdan votos. Y los que ganan votos, que son los pequeños, sigan perdiendo.

05 junio 2009

Imputado y abucheado

El imputado palentino Ramón Calderón, caradura allá donde los haya, ha sido abucheado en la presentación de una exposición itinerante del Centenario de la Federación Española de Fútbol.
Mal trago para él y para su amigo Villar. ¿Cómo el Presidente de la Federación sigue manteniendo al cargo a un tipo que ha sido llamado por el Juez para declarar como imputado por corrupción y por utilizar el Real Madrid en beneficio propio, como ya ha demostrado de sobra la Cadena Cope y el diario Marca?
Y a seguir cobrando. Aunque yo, personalmente, no cambio el dinero que esté cobrando de la Federación por ser abochornado en público mientras lo más flojo que te llamen sea "chorizo". Tantas veces he oído desde chiguito eso de "Quien siembra vientos recoge tempestades"... que las palabras sobran.



01 junio 2009

¡Enhorabuena por el ascenso!

IMAGEN: Diario Palentino / Sara Muniosguren
Las circunstancias de la vida le llevan a uno a vivir los ascensos desde la lejanía. Y, además, trabajando. Mientras uno estaba pendiente de los quehaceres de un domingo en una redacción de deportes, con el drama del descenso en Primera en juego, sin quitarle ojo, en una tele, al partido de El Sardinero (ese Geta que me está dando de comer), y en la otra, el del Ruiz de Lopera (otro eterno ausente al estilo de Calderón), con el Pucela intentando cruzar la cuerda sin tener claro cómo guardar el equilibrio. Y junto a mí, el ordenador conectado con el foro de la página oficial y la radio del club a todo trapo.
Me lo pasé, simplemente, genial escuchando a Gica y compañía. No hace falta ser profesional para hacer una retransmisión simpática y "a su rollo". Con cantar los goles como lo hicieron (como auténticos forofos) se hace difícil no contagiarse de la alegría. Lástima de no tener un micrófono con sonido ambiente, aunque, con la cabina cerrada, incluso se oía. Según cantaba la afición, se me venían a la mente las imágenes de los play off de 6.000 ó 7.000 personas en la Vieja Balastera, con el sol en lo más alto, el calor, el buen fútbol y las ganas de que el Palencia marcara gol para liberar la fuerte emoción contenida con la que llegábamos al estadio.
En el foro, evidentemente, nos dábamos cita los que, por un motivo u otro, no nos quedaba otra que seguir de lejos al equipo de nuestros amores, y haciendo nuestras cábalas: "¿Baja el Valladolid? Uf, los del Betis lloran mucho."
Mi más sincera enhorabuena para el Club de Fútbol Palencia, para toda la afición y, en especial, para la ciudad de Palencia. Gracias a un equipo de baloncesto en LEB Oro, y al de fútbol en Segunda B, a buen seguro se va a hablar más de nosotros. Anoche Bustillo, en la SER, bien que presumía de que el Palencia había ganado al Izarra por 4-1.
Me muero de la envidia viendo el reportaje gráfico de la celebración que publica el Diario Palentino gracias al trabajo de la compañera Sara Muniosguren.
Palencia: ¡enhorabuena por el ascenso!

28 mayo 2009

La P me dice más que la E

Otra vez más me enfrento a las elecciones por correo. No conocí la dictadura, pero soy consciente de que la democracia es algo grande y quizás por ello siempre recibo la llamada a las urnas, como si es para votar en blanco si no me convence ninguna de las propuestas, pero ya que se me da la oportunidad, quiero votar, quiero hacer llegar mi propuesta como ciudadano. Por suerte, es la única elección a la que aún no hay que votar vía sms y con un premio de por medio.
Dudo que las europeas consigan en España una participación superior a la del 45 % de las anteriores, tal vez porque Europa sigue sin ser un referente para muchos europeos, y en concreto en España. En Palencia capital, al menos, la abstención no fue superior a la participación.
Yo ya tengo las papeletas en mi mano, y de nuevo el interrogante. ¿Qué me proponen los partidos de cara a Europa? ¿Qué creo que pueden llegar a cumplir? La circunscripción única estatal es la que, al menos en este tipo de elecciones, el voto a los partidos minoritarios puede sumarse junto al del resto de provincias, pero el bipartidismo disfrazado vuelve a ser la nota predominante. Si la política general no me convence, y la de los partidos reivindicativos tampoco, podría votar a quien barriera para casa... pero me encuentro que, salvo el Prepal (Salamanca, Zamora, León), no hay partidos que puedan, de alguna manera, tirar para Castilla. Extremadura, Andalucía, Cataluña, Valencia y Asturias tienen sus propias formaciones políticas. Al margen de que su ideología más o menos próxima a cierto nacionalismo o regionalismo, seguro que son de los que, si viene el espíritu de D'Hont a verles y consiguen un escaño, al menos tiran para la tierra. Yo echo de menos eso: ¿Qué tiene que decir Palencia en Europa? Algo tendrá que decir la ciudad que fue cuna de la Segunda Universidad de Europa, tierra que ha aportado genios literarios y artísticos, la provincia con mayor concentración románica del contiente (Camino de Santiago de por medio)... Es verdad que no podemos vivir del pasado y quizás por eso, porque nuestro presente es mucho más pobre de lo que fuimos, nos cuesta, incluso, tener reconocimiento en Castilla y León. Como para pedirle peras al olmo.
En fin, tengo hasta el día 3 para pensarlo, para leer programas, para conocer partidos que nunca dejan de sorprenderme (el "partido de los porros" no se presenta, pero tuvo su tironcillo), pero dudo estar convencido realmente de algo. A mí la "P" de Palencia me dice mucho más que la "E" de Europa. No soy nacionalista, soy un simple enamorado de mi tierra que se encuentra huérfano en el viejo continente.

21 mayo 2009

Palencia... Paleto

Mmmm... "Palencia", le dicen. "Paleto", responde Poti. ¿Quién es Poti? Un coreógrafo que este martes 20 de mayo cometió en el programa de Cuatro "Password" esa errónea relación que bien le vale por una declaración de persona "non grata" en nuestras lides, aunque hay que reconocer que al final, cuando la conductora del programa Luján Argüelles pide perdón en su nombre y trata de meterse a Palencia en el bolsillo (que, bajo mi punto de vista, lo consigue, ¡olé por Luján, uno de los descubrimientos televisivos de los últimos dos años!), "el" Poti rectifica y añade que sabe que los habitantes de Palencia son palentinos, aunque su explicación sobre su asociación no es del todo convincente: "No se me daba bien la geografía"... ¿Y qué tendrá que ver?
Tampoco vamos a hacer sangre, porque no lo merece, pero hay que reconocer que este personajillo, al momento, provoca que a uno le enerve la sangre.
Escucha el desafortunado "momento Poti".

14 mayo 2009

¿Racismo o no racismo?

IMAGEN: Norte de Castilla / J. Ruiz
Según avanza este jueves, cada vez son más y más los comentarios que aglutina tanto la edición digital de Diario Palentino como la del Norte de Castilla (casi un centenar entre ambos periódicos) con respecto a la agresión sufrida por una mujer colombiana a manos de un joven de 25 años, a las 6 de la mañana en la madrugada del sábado al domingo, y que ha denunciado ante la Comisaría de Palencia.
¿Racismo o no racismo? He ahí la cuestión. Mientras haya discriminación por motivos de raza, sí. ¿Se entiende como discriminación racista que el agresor utilizara la expresión "extranjeros de mierda"? Partiendo de esa base, sí. Hay un pero. Supongamos que en vez de esa familia, hay un grupo de tunos, por ejemplo, que le recriminan el exceso de velocidad al agresor. El joven, igualemente ofendido, se baja y entre puño y puño les llama "tunos de mierda". ¿Es racista, entonces, aunque el móvil de la agresión sea el mismo? En este caso no tiene por qué, pero es algo no nunca sabremos, salvo que el personaje en cuestión reincida.
Por lo tanto, el problema no está en si lo que hace un joven, basado o no en racismo, se puede extrapolar a un sentimiento generalizado, o si es un caso concreto dentro de un ambiente enrarecido por una situación nueva en nuestra sociedad: el aumento de inmigrantes. El problema, muchas veces, está en la relación errónea de un hecho aislado con el de un problema, sin preguntarnos si realmente existe esa relación "racista". Y, por desgracia, cada vez se hacen más ese tipo de relaciones, vengan o no al caso.
Basta una agresión como la del sábado en la Calle Rizarzuela para que la gente recuerde, en esos espacios para la opinión, que también se producen agresiones racistas del extranjero contra el español; que también hay extranjeros racistas porque nosotros les calificamos como tales, argumentando que no se integran y que, a menudo, forman guetos; que los primeros racistas somos los españoles por tenerles siempre en desconsideración y por atribuírles un patrón de comportamiento y de conducta inadecuada por ser de tal o cual nacionalidad, etc, etc, y un largo etcétera de opiniones mejor o peor fundamentadas. Y lo que es más significante: ese tipo de noticias son las que, no sólo en el caso de nuestros periódicos locales, suman un mayor número de comentarios y reacciones por parte de los lectores. Y lo que es más grave aún: algunos ciudadanos parecen no ver con malos ojos una agresión de este tipo. La violencia jamás es justificable en ningún modo.
¿De quién es la culpa? Cada cual puede opinar lo que su conciencia le dicte: no hay una sola causa, ni un solo agente. Lo que es claro es que existen síntomas de que algo no va bien dentro de esta "nueva sociedad" y que tampoco sabemos cuál es el remedio a los males ya producidos o que estén por llegar.

12 mayo 2009

Los prolegómenos de una fase de ascenso

Esta mañana me he despertado sobresaltado por un ruido... ¡El póster que tengo en mi habitación de La Nueva Balastera se había desprendido de la pared y había caído contra en el suelo! Por Dios, pensé, que esto no sea una señal de nada. No podemos venirnos abajo ahora.
Después de cerrar no sólo el play-off, sino el liderato con una jornada de antelación, hay tiempo de sobra para hacer con la plantilla el trabajo psicológico necesario que les lleve a ser plenamente conscientes de que no se puede ni se debe tirar el trabajo de toda una temporada en esta nueva fase de ascenso.
La euforia, por otra parte, es inevitable a estas alturas: un Palencia líder, goleador, que ha ido de menos a más... con una ciudad que aún tiene impregnada en la retina la celebración del ascenso del equipo de básket... que uno coge hoy el Marca o el As, y se habla del sorteo de la fase de ascenso a Segunda... que uno coge el Diario Palentino y se habla de la fase de ascenso que nos va a tocar.
Con el nuevo sistema, además, matemáticamente hablando, hay un 50 % de posibilidades de ascender a la primera de cambio. ¡Un 50 %! Uno de cada dos, y dependiendo de sí mismos. Y, como en todo sorteo, uno pide que la suerte esté de su lado: no es lo mismo un Oviedo (no quiero imaginar cómo sería el partido en El Nuevo Tartiere), que contra el Varea, que a pesar de haber sumado sólo una derrota, no deja de ser un equipo del grupo Riojano, a priori, más débil que el Castellano-Leonés. Pero esta primera eliminatoria es como para temblar: Compostela, Oviedo, Toledo, Villajoyosa, Español B, Alcalá, etc. Todos ellos son equipos de Segunda B. Nosotros también queremos volver a serlo.
El empuje del público debe ser fundamental otra vez. Es verdad que a la fiesta del ascenso se apunta cualquiera, y lo fácil es ir el día del Navalcarnero e invadir el césped al final, cuando, a lo mejor, durante toda la temporada, uno no ha ido por desapetencia, pero eso pasa en todas partes. Da igual si es para apoyar al Palencia y para lograr asustar al que venga, para dejarles bien claro el mensaje: "Caballeros, esto es Palencia, esto un fortín. Mal día para haber venido". El 1-0, desde la grada, debe estar asegurado. La emoción está servida.

04 mayo 2009

Esto es Historia


El ascenso del Faymasa a LEB Oro, la segunda máxima categoría del baloncesto español, quedará para los siglos de los siglos como un capítulo grande en la historia deportiva de Palencia.
Un equipo, el Maristas, que con una inyección de dinero pudo inscribirse en la Liga EBA (la actual Tercera División en términos futbolísticos) y pudo comenzar a llevar gente al entonces Pabellón Municipal de los Deportes. Que poco a poco fue captando sus fieles, iba ambiciosos fichajes, incluso, de fuera de España, para jugar en Palencia. Que consiguió que "Basket Morao" fuera lo que hoy es el "Frente Morao" y "Muy Moraos", entre otros que vinieron después, para el CF Palencia.
Aún en aquellos comienzos, no tan lejanos, se recuerda alguna de esas crónicas en Canal 4 en las que Moreno decía, con imágenes de la grada: "No, no es el Raimundo Saporta, es el Pabellón Municipal de los deportes de Palencia". Y como muchos, estábamos de acuerdo en que en Palencia, al público se le da y responde. El baloncesto tiene gancho, mucho, en nuestra provincia. Aquel mítico torneo de San Antolín que traía a los grandes equipos europeos del momento era un síntoma de que el tirón existía. Quizás no sea un público tan numeroso como el del fútbol, pero lo es. El Pabellón se quedará pequeño al año que viene, seguro, en más de una ocasión como las cosas vayan bien. Y aunque no lo fuera, quizás sea el momento de invertir en un nuevo Pabellón, que tantas y tantas quejas arrastra por los equipos de fútbol sala, balonmano, volley, baloncesto, gimnasia, etc, etc... que si goteras, que si instalaciones en mal estado... Un equipo en LEB Oro, aunque sea la excusa, bien se merece algo más grande.
Mientras uno escribe estas líneas recuerda esa situación en la que, mientras el Faymasa se la jugaba, uno estaba a mil cosas preparando casi 80 minutos de radio con la previa de un clásico que se las prometía, y que sólo sale de su letargo cuando le llega un sms: "¡Qué partidazo!". Y entonces sólo una sensación tan extraña como bonita recorre mi cabeza, intentando imaginar qué se palpa en el ambiente.
Seguramente mucha gente esté preparada para salir a la Plaza Mayor esta tarde a darlo todo después de un fin de semana intenso. Palencia se lo merece, y nuestro baloncesto también.
Valga también un grito de ánimo al CB Palencia Quesos Puebla, que está terminando su particular añito en el infierno en la 1ª Autonómica. Seguro que el año próximo en Nacional vuelve a dar guerra, a ver si el tirón de sus "vecinos" contagia un poco más del espíritu del basket a nuestra ciudad.

23 abril 2009

¡Menudo Plan!

Que ya se nos hubiera avisado de que Palencia estaría en obras durante un año no justifica el desorden en el que se ha envuelto a la ciudad. Resulta lamentable que para tener que ir desde Allende el Río hasta el Vial haya que hacer eses de punta a punta de la ciudad... y tener la suerte de que en el Vial la obra no entorpezca mucho la circulación. Y nada de coger el autobús: con la cantidad de reformas que ha habido que hacer en las líneas para no llevarse una zanja de por medio, según por qué tramos ni merece la pena.
El Vial, Cardenal Cisneros, San Marcos, Menéndez Pelayo, etc. ¡Y próximamente San Lázaro! A levantar el cruce para hacer... ¿el qué? ¡Correcto, otra glorieta! No hacía falta ser muy listo para adivinarlo. Hasta un palentino tonto lo habría averiguado.
¿Y qué hay sobre ese carril bici que, según dicen, va a ir por toda la mediana del Vial, sorteando rotondas (¿rotondas? ¡qué raro!), rotondas y más rotondas? Por mucho que se garantice la seguridad, a la velocidad a la que van los coches, el hecho de tener que parar cuando el semáforo se ponga en rojo y pasen... ¿qué bicis? ¿Pasará alguna? Tal vez en verano... Me da la sensación de que aquello va a ser bastante caótico.
Pues lo dicho: obras, taladradoras, cortes, vallas, ruido y lo que quiera añadirse. Todo para cumplir con el Plan E (o Plan ZP), lo que viene a ser algo así como querer curar un cáncer con una aspirina, que igual te hace algo, como igual no. Pues, paisanos, esto no ha hecho más que empezar. Menudo Plan tenemos por delante.

19 abril 2009

A la mejor tortilla

Mi artículo 200, que pretende ser sencillo, en este blog vaya destinado a eso, a la sencillez. Pero no cualquier sencillez del mundo, sino a la que se desprende de los pueblos. Mejor dicho: del pueblo de mis abuelos. Más aún: al buen hacer en la cocina de mi abuela materna. Y concretando más: a la mejor tortilla que he probado en los últimos años.
No exagero nada: aceite de oliva, patatas de La Ojeda, setas de la misma zona y huevos de gallinas que se crían en La Vid. Lástima que el aceite no fuera palentino... ¿pero qué mejor complemento para un buen plato, más autóctono imposible, que uno de los mejores aceites del mundo que el propio aceite de oliva del Sur de España? Y al margen del resto del menú que pude disfrutar el viernes, valiera para la sobremesa una estupendo vaso de té natural, cogido casi del campo al cazo de agua hirviendo.
Resulta curioso que por casas como en las que viven nuestros abuelos, con su entorno natural, sus recursos naturales y calmado estilo de vida que llevan, la gente paga dinerales para desestresarse del día a día. No me extraña. Los que tenemos la fortuna, lo seguiremos disfrutando. Los que no, extremadamente recomendable hacerlo alguna vez en la vida.

14 abril 2009

Serenata Nocturna

"¡¡Sereeeeeeno!!", parece que quiere llegar gritar Celinda Sánchez alguna de éstas noches en las que tiene que ir a sacar dinero del cajero y no tiene a nadie cerca para evitar que un desconocido la líe y se lleve su dinero... si es que la hacen caso finalmente en el Ayuntamiento. El PP de Palencia quiere sacar a la luz esta propuesta que, según afirman, va a crear nuevos puestos de trabajo y va a incrementar la seguridad nocturna.
Es una figura vetusta que bien puede despertar la nostalgia en nuestros abuelos y que los más jóvenes conocemos por algunas historietas y tebeos de Mortadelo y Filemón.
Ciudades como Murcia o Gijón ya la han rescatado y, según parece, no les va mal. Siguiendo con estos ejemplos, en una ciudad como Murcia, donde la delincuencia es muy superior a la nuestra, perfecto. O en Gijón, ciudad de casi 300.000 habitantes, donde incluso tienen su propia página web, parece que su labor y prestigio han ido en aumento.
¿Pero en Palencia? ¿Es que acaso no bastaría con la Policía que ya tenemos, y que da buena fe de lo tranquilas que son generalmente las noches palentinas? ¿Cuánto volumen de trabajo puede llegar a tener un sereno en una noche de miércoles, por ejemplo? Entonces, ¿cuántos ponemos a pasear por nuestras calles? Pues porque las obras están bien marcadas, si no, quizás para evitar que alguien metiera la pata en una zanja, algún sereno en estos días, no vendría mal, no.
Si la intención se ve que no es mala, pero hay que preguntarse si es necesaria, es decir, si satisface una demanda real de la población palentina. También es cierto que nuestra población, que tiende a envejecer, no es descartable que, al final, pudieran tener una buena acogida... pero no en este momento, en el que el dinero público hay que administrarlo con lupa y, por fortuna, Palencia aún no es el Bronx en el que se han convertido otras ciudades donde salir de noche a solas sí es sinónimo de peligro. ¿Para más tarde, tal vez?

La Cofradía de La Soledad humilla a Ramón Calderón

A Ramón Calderón ya le sacan los colores hasta en su propia cofradía. Ha bastado una simple nota de prensa que ha caído en manos de la Agencia EFE y que todos los medios recogen a los pocos minutos en sus medios digitales y que podremos leer a buen seguro en las ediciones impresas de los periódicos de este martes.
Decía un perfil que publicaba el diario El Mundo que "Calderón nunca ha perdido su afición a los toros, como tampoco su devoción por la virgen de La Soledad. Todavía hoy, en Semana Santa, se pone la túnica de cofrade y sale en procesión acompañando a la Virgen desde su ermita."
Pues bien, la última del palentino es que su propia Cofradía, la de Nuestra Señora de La Soledad, le ha expulsado por no haber pagado las cuotas de los últimos cuatro años, con un valor de 100 euros en total, a razón de 25 por año.
¿Incapacidad para pagar? Yo, personalmente, lo dudo. ¿Dejadez? Pues lo veo más probable. Si Calderón aún fuera Presidente del Real Madrid saldría diciendo que es que ha sido una confusión, que ha habido un malentendido... vamos que Kaká estaba fichado, resumiendo cuentas. Ahora que no es más que un trincón de la Federación Española de Fútbol, no tiene por qué dar explicaciones a nadie, pero... ¡cómo habrán terminado de él en la Cofradía para que le hayan hecho pasar este bochorno!
A todo esto, para sus ex-enemigos, otro motivo más de chanza y cachondeo, sirva el ejemplo de José Antonio Abellán, uno de los que, sin duda, más le ha atizado:

12 abril 2009

Celos... o envidia sana

Esta Semana Santa he podido sentir algo que, dicen, es bastante malo: los celos. ¿De qué puede sentir celos un palentino? Pues de Salamanca.
Hacía más de 10 años que no pisaba esa ciudad y ahora la he visto con otros ojos. Lo que más interés tenía en ver era la Universidad (la pública), pero está cerrada h
asta mayo. Mala suerte. Otra vez será, pero quiero volver para verla. Quiero practicar ese ejercicio de masoquismo que la Historia permitió: pensar que todo aquello bien podría formar parte del Patrimonio palentino y de lo que no nos queda, sin embargo, ni un triste rescoldo.
Pie
nsas en la cantidad de gente que hay un Viernes Santo de visita a la hermosa ciudad de Salamanca es normal sentir cierta envidia: turistas, turistas y más turistas. Los estudiantes llegan el lunes. Y que esos turistas podrían estar por nuestra ciudad...
Bueno, esos no, pero por estas fechas han estado otros. La Semana Santa de Palencia tiene una fuerza especial y que, por méritos propios, se está poniendo a la altura de otras grandes como Zamora o Medina.
Aunque la cuestión ya no tiene que ver con atraer más o menos visitantes (que, por otra parte, también es importante). No es tanto el tener como el ser... o lo que la gente sepa lo que eres... o lo que fuiste. ¿Cuánta gente sabe que Palencia fue la cuna de la Primera Universidad de España? Incluso en el mapa-folleto que dan en la Oficina de Turismo se indica: "La sede universitaria comenzó su andadura en 1218 por Alfonso IX de León y más tarde Alfonso X el Sabio, la consolidó como referente frente a las entonces universidades de Oxford, Bolonia y París". Ninguno que coja ese folleto se puede enterar, salvo que lo sepa o se lo hayan contado, que la trasladaron desde Palencia unos añitos antes.
Si la Universidad se hubiera quedado donde realmente nació, quizás Palencia sería un referente para la juventud española y europea. Quizás nuestras noches no darían la sensación de ir a menos vida nocturna. Quizás pasear por nuestras calles tendría más encanto de lo que tiene ahora. Quizás, aunque la economía fuera mal, no nos daría la sensación de ser una ciudad que depende de que cuatro se pongan de acuerdo a la hora de qué hacer con el AVE o con las empresas para que nuestra ciudad no muriera. Quizás figuras como Fray Luis de León habrían hecho más grande nuestra Historia.
En fin, maldita Universidad. Perdón, son los celos... o la envidia sana. Me encanta Palencia, pero me rindo a la evidencia: ¡qué bella es Salamanca!

06 abril 2009

La tragedia vuelve a teñir de luto Palencia

Sumido en la vorágine del trabajo, vuelven a acordarse de mí algunos compañeros: "Javi, ¿has visto lo que ha pasado en Palencia?" Nada bueno, con el tono que me lo decían.
Cuatro fallecidos en la vivienda situada en el número 42 del Paseo Victorio Macho. Diario Palentino cuenta los detalles: un matrimonio de 41 y 37 años respectivamente, más su bebé de apenas año y medio, todos de Madrid, y la abuela, de 73, palentina y residente en esa casa en la que un escape de monóxido de carbono ha sido fatal para sus vidas. Se encuentra, de momento, con vida otro hijo de la pareja, un joven de 20 años que está grave, pero luchando por salir adelante desde la cama de un hospital de Cantabria.
Otra vez se habla de nosotros por culpa de una tragedia en la que fallecen personas por accidentes, supuestamente, evitables. Si la anterior empañó de gris una Fiesta de Primero de Mayo, ésta vez se tiñe de luto la Semana Santa.
Vayan desde estas líneas el calor más sincero para los familiares y amigos de las víctimas.

27 marzo 2009

Tu amigo Calderón

IMAGEN: Diario As
Es lo que tiene vivir fuera de Palencia y haber nacido en la misma ciudad que Ramón Calderón.
"Tu paisan
o", me dicen cada vez que la lía parda, y no les falta razón. La última, la intención de volver a presentarse a las elecciones del Real Madrid para recuperar la honra perdida. Lo del palentino tiene guasa. El diario As publica la entrevista en la que lo afirma, noticia más propia de un 28 de diciembre que cualquier otro día, justo uno después de haber dicho a la prensa: "Yo ya no soy nadie"... ¡Nadie de quien fiarse, querrá decir!
Da rabia que, por mi lugar de nacimiento, a uno le relacionen con este abogado que cada vez que abre la boca sube el pan. No me hablan de los que ya conocemos: Marta Domínguez (anda que no ha presumido ella de palentina sin abrir la boca para meter la pata), Chema Rodríguez (jugador de balonmano internacional), el entrañable "Canario" (con un apodo nada palentino, lo da todo por el club de su ciudad). Más allá del deporte, incluso, pueden contarse por miles los palentinos que, para uno, guardan con sus vidas mucho más mérito que este "ilustre": cada uno de los currantes que se dejan el alma fabricando coches, envasando alimentos, promocionando la ciudad... horas de trabajo (a cambio de no mucho dinero, nada en comparación con lo que Calderón se lleva crudo de la Federación, dietas aparte) sobre un producto que va a llevar el sello de nuestra tierra.
Y por más que me empeño, nadie en mi trabajo me relaciona con la más que guapa Elena Anaya, que, resplandeciente, figura en el fondo de escritorio de mi ordenador. Da igual, me lo siguen diciendo: "Las que lía tu amigo Calderón...".

24 marzo 2009

Donde Armstrong se rompió la clavícula

Pues nada, Palencia quedará marcado para siempre en la vida de Lance Armstrong.
Máxima expectación imposible con la edición de este año de la Vuelta a Castilla y León. Contador y el norteamericano compartiendo equipo por primera vez en la historia, como aperitivo de lo que luego serían las grandes carreras del calendario.
«Pues dice que iba el Armstrong éste, que había ganado lo que el Induraín, pero a más, y según iba por ahí por Antigüedad, camino de Baltanás, se dió una leche ahí que pisó gravilla y por no comerse a otros dos, echó del freno y ¡zas! se comió tol suelo, y mira que hay que andar con cuidadito por esa carretera, que no está muy allá.»
Pues eso... el hombre, que había conquistado siete Tours, considerado uno de los mejores ciclistas de la historia, que volvía a la competición creando todo un debate en torno a su figura, si debía o no volver, en qué iba a pasar con Contador, etc... Y primera etapa, por carreteras palentinas, y lo que nunca: se fractura un hueso. Le montan en ambulancia, piensan en un primer momento llevarle al Hospital Río Carrión, y al final se lo llevan hasta Valladolid, al Universitario. Anoche cenó en Palencia, en el hotel del equipo Astaná y hoy mismo viaja en avión hasta Estados Unidos para recuperarse. Dice Adiós al Giro y su participación en el Tour está marcada con un interrogante.
Me quedo con una imagen simpática que había por internet de la caída de Lance Armstrong... o como alguno le ha llegado a llamar en un programa de radio, "Lans Anstros". El pobre se va marcado con la P de Palencia. ¡Quién nos lo iba a decir!

18 marzo 2009

Renault resiste en Palencia

Quiero recomendar el reportaje que publicaba este pasado lunes El Mundo, firmado por Almudena Álvarez, y titulado "Renault resiste en Palencia", en el que cuenta la revolución industrial y laboral que supuso la llegada de la fábrica de Renault a Villamuriel de Cerrato. Eran buenos tiempos... Lee el artículo aquí.

Un viejo sindicalista me contó que las mujeres de los obreros empezaron a pedir merluza en la pescadería en torno al año 1978 coincidiendo con la puesta en marcha de una nueva fábrica de vehículos, que por mérito de algunos se quedó en Palencia, en el término municipal de Villamuriel de Cerrato y no se fue a Salamanca.
El desarrollo de esta industria en Palencia fue fulminante y en pocos años ya habían implantado modelos de trabajo que entonces eran más propios de otras latitudes que de tierras castellanas. Se empezó a oír hablar de trabajo a turnos, de crecimiento en los polígonos industriales, de las auxiliares del automóvil, o de la construcción de infinitas viviendas para albergar a los trabajadores que llegaban desde todos los puntos de la región. "Subieron los precios de los alquileres y las empresas constructoras tuvieron que aumentar el ritmo de trabajo para dar respuesta a la demanda creciente de viviendas", recuerda el alcalde de Palencia, Heliodoro Gallego. La llegada de Renault dio a esta capital de provincias "un fuerte impulso en todos los órdenes", y además de generar empleo y riqueza, "generó ilusión, dinamismo y el rejuvenecimiento de la población", añade.

La onda expansiva llegó desde Villamuriel a otros municipios como Magaz de Pisuerga o Venta de Baños.
"Subieron los precios de los alquileres y las empresas constructoras tuvieron que aumentar el ritmo de trabajo para dar respuesta a la demanda creciente de viviendas"
Heliodoro Gallego El alcalde de Villamuriel de Cerrato, Santiago Pellejo, que además trabaja en Renault, sabe muy bien de lo que habla, cuando dice que la llegada de la empresa del rombo, a finales de los setenta, a esta localidad eminentemente agrícola, supuso una verdadera revolución. El pueblo, que tenía 1.300 habitantes (hoy cuenta con 6.300 empadronados) y que basaba su economía en la agricultura y la ganadería, se convirtió de la noche a la mañana en "un referente nacional a nivel industrial", asegura Pellejo. Por eso tampoco los empresarios palentinos pueden concebir la historia de Palencia sin Renault. Para el presidente de la Cámara de Comercio de Palencia, Vicente Villagrá, la llegada de Renault "fue el gran acontecimiento del siglo XX" y gracias a la multinacional francesa "Palencia tiene hoy un pulso y una calidad excepcional a nivel industrial".
Todo sin olvidar la importancia de la responsabilidad que ha ejercido el mundo sindical, que ha crecido paralelo a la historia de esta factoría. No en vano la fábrica se convirtió en cantera de sindicalistas que negociaron convenios colectivos que a la postre supusieron una verdadera revolución laboral, recuerda el que fuera secretario provincial de UGT durante más de 25 años y trabajador de Renault, Javier Donis, que durante años formó parte del comité de empresa y lidio en unos cuantos convenios.
Se consiguió rebajar el horario laboral, aumentar el salario y que el nivel de vida de los palentinos se adaptara al siglo XXI.

De esta fábrica han salido una decena de modelos desde las dos unidades diarias del Renault 12 que empezaron a fabricarse en 1978 hasta los 1.100 vehículos que se fabrican hoy en día, antes de que se suprima el tercer turno el 23 de marzo, que reducirá el volumen a las 800 unidades.
La fábrica ha pasado de las dos unidades diarias del Renault 12 que empezaron a fabricarse en 1978 hasta los 1.100 vehículos que se fabrican hoy en día.El punto álgido de la empresa se produjo en 1997 con la fabricación del Megane, que obligó a iniciar el trabajo a tres turnos para asumir la producción de esas 1.100 unidades diarias. Después llegaría el nuevo Megane que siguió contribuyendo al esplendor de la planta de Villamuriel con producciones que sobrepasaron el millón doscientos mil vehículos entre 2002 y 2007. Ahora la factoría se encuentra inmersa en el reto de fabricar un nuevo Megane en cuatro versiones que saldrán de Villamuriel en exclusiva mundial.

Todo en un momento social, económico y laboral en el que la terminología ha cambiado y sólo se habla de bolsas de horas, expedientes de regulación de empleo, supresión de turnos, globalización y deslocalización. Y aunque la incertidumbre ondee sobre las cabezas de los 3.500 trabajadores de Villamuriel, desde todos los sectores se mira con esperanza al futuro de Renault en Villamuriel de Cerrato. Empresarios, sindicalistas y políticos confían en que la profesionalidad de sus trabajadores, la alta tecnología de la fábrica y su situación estratégica, junto con la calidad de los vehículos que en ella se fabrican, sean unos pilares suficientemente fuertes como para soportar la coyuntura económica actual. Un negro océano de crisis en el que la factoría de Villamuriel parece resistirse al hundimiento y asoma como un iceberg, manteniéndose a flote hasta que pase la tormenta.

Toda una lección de historia contemporánea de nuestra tierra... Dicen que la Historia está para entender nuestro presente desde nuestro pasado y evitar que los errores del pasado se repitan. No estaría de más que nos sirviera para aprender que nuestro futuro puede pasar también por rememorar lo que hoy es el corazón de nuestra industria y saber adaptarnos a los tiempos en que vivimos y que siguen avanzando (y cambiando) a una velocidad vertiginosa.

12 marzo 2009

Sobre la inmigración palentina

IMÁGENES: Casa de América y Cinco Días

Cada vez es menos raro ver gente que no es “de los nuestros” por nuestras calles. En el mismo paseo, es posible ver una mujer de color café con la cabeza tapada y hablando árabe en una tienda de ropa femenina, como una más, y luego, entre los soportales de la Calle Mayor, un negro con gorra pidiendo dinero para la asociación que nunca existe, a ver a quién se la cuela. Entre los más famosos están la china de la "¿losa?, ¿losa?, ¿losa?" y el negro (si no otro chino) que vende CDs piratas por los bares.

Si alguien no se cree que en Palencia haya cada vez más inmigrantes, que se acerque a primera hora del día al “paro” y eche un vistazo en las colas.

De hecho, en Internet, no es difícil encontrar, en las llamadas redes sociales, perfiles de latinos afincados en nuestra capital. El fenómeno de la inmigración tampoco es ajeno a nosotros.

Con cifras en la mano, las últimas que ofrece el INE, de 2008, de 82.626 palentinos, 3.058 son de fuera… y legales. De los otros, evidentemente, no hay constancia, pero tampoco hay motivo para pensar nuestra tierra sea uno de los focos más importantes de sin papeles.

Actualmente, no pasan por su mejor momento. Ni ellos, ni nosotros. La presión policial en capitales como Madrid, y la crisis económica les obligaría a buscarse la vida por otros fueros. La mayoría opta por quedarse, a pesar de algunas medidas como el Plan de Retorno Voluntario que ofrece el Gobierno de España. Muchos no se van, de momento: tienen derecho a percibir la prestación por desempleo pertinente porque bien han contribuido con sus impuestos mientras han trabajado. El problema llega si no hay ayudas porque no ha habido trabajo legal, no se cobran subvenciones y hay que buscarse la vida en un terreno que, al inmigrante, le es ajeno. Entonces es cuando llegan los conflictos. El PP de Castilla y León avisa: uno de cada tres delitos contabilizados en nuestra Comunidad lo comete un inmigrante. Y lo que nos espera: a inmigrantes y a españoles. El mal es común para todos, y Palencia no se libra.

La ventaja que tiene nuestra modesta ciudad es que no pueden formar grandes guetos, que hacen mucho más difícil la integración con el resto de la sociedad y hasta crean rechazo, ni empezar a llenar barriadas de inmigrantes (Véase barrio Lavapiés en Madrid, barrio Virgel del Remedio en Alicante, etc.) Aunque sí existen locales de ocio, bares de copas frecuentados únicamente por inmigrantes (mayoritariamente latinos)… que algunos agentes de policía conocen y no porque hayan ido a tomarse un combinado, precisamente.

Pero tenemos esa ventaja: no existen, aparentemente, problemas de convivencia, no se respira un ambiente hostil, y Palencia no se ha visto transformada como algunas de las grandes ciudades y podemos seguir adelante con tranquilidad. Pero ojo, la situación no es cómoda para nadie. En nuestras manos está mantener una buena organización y evitar que en nuestra ciudad se reproduzcan los “malos rollos” que se respiran en ciudades no tan lejanas.

04 marzo 2009

¡Claro que el Palencia debe!

El Palencia tiene deudas. No es un asunto especialmente grave a día de hoy, más si tenemos en cuenta que la deuda es algo inherente a la historia de un club de fútbol.
Le debe a su afición. Más que “le”, sería más correcto “se”. Pocas aficiones hay tan numerosas como fieles, que acompañan al equipo por esos campos perdidos en cualquier pueblo de la vieja Castilla con el único objetivo de estar ahí animando cuando la cosa se tuerce… Entre ella está también el sector crítico, el que, como es lógico, se enfada cuando las cosas no se hacen bien. Cuando el Palencia no gana, se hace predecible, aburrido, y se entrega por debajo del 100 %, es preferible una Balastera cabreada que un Bernabéu anestesiado. Eso es señal de que, al menos, nuestra afición mantiene la sangre caliente.
Mantiene deudas con su historia. Porque siempre que el Palencia represente a Palencia, es decir, siempre, no nos merecemos estar por debajo de la Segunda B, aunque gran parte de nuestros cimientos se forjaron por campeonatos regionales y similares. Gracias a lo que hemos crecido, ahora todo nos sabe a poco… afortunadamente. La competencia siempre es buena, aunque dura.
Y las económicas. Ésas son peligrosas. Mientras el Palencia no sea SAD, se debe a los socios. De esto nos ha dado una buena lección un palentino, Ramón Calderón, de lo que no hay que hacer cuando el club pertenece a los socios. Cierto es que tan malo es deber dinero a empresas y al Estado (Seguridad Social) como no informar de ello a los verdaderos dueños del club, que son los que renuevan temporada tras temporada, llueva o haga sol. Deber dinero a los jugadores puede estar directamente relacionado con una desmotivación sobre el campo, aunque no parece nuestro caso. Está claro que en partidos como el de Íscar el hecho de jugar con la defensa de una determinada manera está en manos del entrenador. Y la crisis es para todos por igual, pero el que lleva el mando de las cuentas debe ser hábil para que el equipo no pierda fuelle por ese costado.
¿Cómo no va a tener deudas el Palencia? Cuando la afición siente, cuando las empresas aportan y las instituciones palentinas dan, se espera una respuesta. Porque el Palencia no es nada sin el nombre, sin su ciudad y sin sus seguidores y socios. Y esa respuesta sólo se puede responder con un gesto muy sencillo: victoria tras victoria. Entonces ganamos todos.


Publicado en la web amiga del CF Palencia. Léelo aquí.

21 febrero 2009

Reflexiones desde un solar que espera volver a ser edificado

IMAGEN: El Mundo
Nos preguntan hace años, y quizás unos cuántos-bastantes no sabríamos decir exactamente dónde estaba la calle Gaspar Arroyo. Por desgracia, un primero de mayo de hace bien poco toda España pudo ubicarla.
Una calle pequeña, apenas con 5 portales por acera, estrecha, con aspecto viejo, cercana al río y a la Catedral... la calle del "bar de la Vieja" y del "bar del pescador" para muchos jóvenes que bien saben lo que es encontrar un sitio para echar un trago barato el fin de semana. Aunque, para malos tragos, los que, durante estos casi dos últimos años, han tenido que pasar los vecinos de esa calle .
Hoy en día uno se acerca al lugar de la explosión y comprueba cómo la renovación de las fachadas, que las dota de otra luz, y el enorme solar preparado para la construcción de nuevas viviendas, contrastan con los pensamientos que no toman forma cuando se reflexiona sobre cuánto y cómo puede cambiar la vida una tragedia como aquélla.
Se puede leer con cierta esperanza y hasta alegría que, por fin, hay fecha para la colocación de la primera piedra de los tres edificios que van a suplir a los dañados: será el 6 de marzo a las 12 del mediodía. Un acto que contará, como todo el proceso desde la explosión hasta ahora, que sepamos, con la presencia de políticos, de Gobernadores, de consejeros... Es la única pega de que salir adelante tenga que pasar por sus manos, que quizás haya que verles demasiado las caras, cuando lo único que pide el cuerpo es el recogimiento, es que esas casas vuelvan a estar en pie y que se esclarezcan los hechos que, a día de hoy, siguen sin respuesta: ¿Qué demonios pasó con la fuga de gas?
Y cuanto menos ruido, mejor. Pero, lo dicho: es irremediable. Al menos, resulta aliviador saber que ya hay un comienzo del fin antes de volver a hacer vida en una zona que nunca volverá a ser la misma.