12 abril 2010

Por el mundo

En los días que corren, nos vienen a la mente esas historias que nos han contado nuestros abuelos o que encontramos en la literatura o en el cine: cuando los españoles emigraban para buscar una vida mejor.
La crisis es económica, pero también castiga a nuestras mentes. Hay un "dejarse llevar" por el destino y con cierta impotencia, sabedor
es de que la perspectiva de nuestro momento depende de algunos mandamases que sólo algunos hemos votado más o menos democráticamente.
No pocas veces he comentado con los míos lo feliz que sería con un trabajo en Palencia, quizás basándome en el recuerdo de lo que fui mientras encontré en nuestra tierra las primeras oportunidades que me acercaron al mundillo del que intento vivir, por más trabas que hay por el camino, aunque nadie me dijo que fuera a ser fácil. Madrid agobia: aporta tantas cosas buenas como malas. A mí me ha convertido en un ser más desconfiado y bastante más irritable de lo que era. Sinceramente, el panorama que hay a mi alrededor no es muy bueno: en el trabajo con un ERE a la vista y reducciones de sueldo; en los demás, dificultades extremas para encontrar un puesto de trabajo acorde al sueño de cada uno… o simplemente un puesto de trabajo; en el barrio, cientos de jóvenes sin educación ni respeto por nadie ni por nada más algunos inmigrantes que, lejos de integrarse, se estancan beodos permanentes día y noche en los parques infantiles; en el resto de la ciudad, hirientes contrastes entre pudientes y no pudientes; en la Facultad (donde llevo varios años), profesores que se quejan del "efecto Logse" y la lamentable formación con la que llegan las nuevas generaciones, así como se quejan algunos Doctorandos que conozco y que comentan que los nuevos alumnos no saben escribir castellano sin faltas de ortografía. Un panorama que me hace retrotraerme a mi pasado, extremadamente vinculado a una juventud que me hizo sentirme muy feliz. Y eso que aún no conocía a personas que han llenado momentos muy buenos en mi vida.
Aunque la realidad tampoco dista mucho de lo que ocurre aquí y allí o allí y aquí (según desde donde se lea). Tanto es así que el ambiente de pesimismo que invade todo, a uno le lleva a charlar con diferentes personas y plantearse realmente si nuestro bienestar está más allá de donde lo establecieron nuestros abuelos. Seguro que a mi abuelo Fernando le costó mucho llegar a Alemania (¿Cuántos nos recuerdan eso de que "nosotros ya emigrábamos con los contratos firmados, no como ahora"?), muchísimo más de lo que a un argentino le puede costar llegar a Nepal. Tenemos más medios, pero nos falta más arrojo, más idiomas, ¿más dinero? ¿De qué dependemos tanto? El gusanillo nos lo ponen tanto los buenos blogs de viajes como los clásicos "Madrileños", "Españoles" o "lo que sea" por el mundo. Incluso en Facebook hay un grupo muy interesante llamado "Palentinos por el mundo", donde encontramos pinceladas de algunos que ya han dado ese paso y crecen como cuidadanos del mundo (aunque muchos escriben desde España). Son ciudadanos rebeldes con su entorno, consigo mismos y que, por unas u otras circunstancias, acaban muy lejos de la tierra que tanto aman. ¿Y quién no sueña con volver? Todo el que se va de Palencia siempre quiere hacerlo: se dejan mucha gente, mucho amor, mucha historia personal, por el camino. Pero el sacrificio acaba mereciendo la pena. Si no vuelven más que de vez en cuando por algo será.

Volvemos al espíritu de los 40, cuando muchas cosas pintaban tan mal, que hubo quien desplegó sus alas y buscó algo mejor. Quizás sea ahora también el momento de cambiar: hagamos por nosotros lo que nadie está dispuesto a hacer, pero con educación, por favor: cuando cojan el tren, dejen salir antes de entrar y… oiga, está mal eso de escuchar la música sin auriculares. Disfruten del viaje.

05 abril 2010

La Gran Sentencia

Una sentencia judicial puede ser la Gran Sentencia para Heliodoro Gallego y, en general, para el PSOE en la ciudad de Palencia. La venta inapropiada de las parcelas del Sector 8, en las que se debía construir viviendas de protección oficial, le va a costar caro. Hasta ahora, en las últimas legislaturas, al alcalde de turno se le podía echar en cara que quitara aparcamientos de tal sitio, que reformara calles que no lo necesitaban, que en su mandato se abrieran o se cerraran tantas empresas o que se subiera más o menos los salarios en el Ayuntamiento. Pero esta vez, a Gallego le ha salpicado un tema espinoso: un delito urbanístico. Los problemas con el ladrillo tan de moda, tan hirientes contra el que los comete cuando salen a la luz, más si cabe, cuando tras ellos se destapa la criminalidad de guante blanco de la que Alcaldes del PP y del PSOE han tirado en España.
¿Quién iba a pensar que un partido de la propia izquierda (aunque a la IU palentina la ha tocado bailar de la mano con derecha e izquierda indistintamente desde la oposición), en boca del veterano San Martín, sería quien encendiera la mecha de la bomba que a nuestro alcalde le ha estallado en las manos? Ahora toca pagar indemnizaciones, multas, etc, etc, etc. Un error evitable, sin duda, que ahora pasa por el debate sobre si los palentinos deben pagarlo o es el propio Gallego quien debería ponerlo de su patrimonio particular. Desde el punto de vista del ciudadano, cabe sólo esperar una sola opción. Aunque Heliodoro se inclinara por la misma vía, su reputación no podrá restaurarse.

El análisis de la noticia, sin despercio, por el Jefe de Informativos de Cope Palencia Raúl González, aquí: "Heliodoro Gallego, acorralado".

31 marzo 2010

Renfe engaña descaradamente el día de la huelga

Renfe miente. Nota de ICAL a las 19.45: "La ausencia de incidentes o retrasos significativos ha sido la nota dominante en la jornada de huelga convocada hoy en Renfe por el sindicato CGT. Los servicios esenciales decretados por el Ministerio de Fomento para garantizar la movilidad de los ciudadanos se han cumplido con normalidad, tanto en cercanías como alta velocidad y en larga y media distancia. En hora punta, estos servicios han llegado hasta el 75 por ciento, según informó el Ministerio de Fomento".
Miente porque, por un lado, ha habido un 33 % de trenes que han sido cancelados. Y, por el otro, ha habido "la otra huelga", la encubierta, en la que sí se han registrado retrasos notables. Trenes procedentes de Madrid (con destinos Vitoria y León) que han llegado a Palencia con hasta dos horas de retraso. El número de información (un 902, de cobro) ha estado constantemente comunicando, mientras que los retrasos en las salidas, según los trabajadores de los puestos de información, "no tienen nada que ver con la huelga". Sí, claro, igual es que había que cambiar alguna rueda pinchada.
CGT denuncia a Renfe por no haber ofrecido información a los medios sobre estas intenciones de paros y evitar así que los usuarios, perdujicados siempre que los "treneros" o los "avioneros" deciden ponerse en huelga para reclamar no sé qué (que protesten, que no trabajen, pero que no toquen los ...), hubieran podido escoger la alternativa más oportuna. De hecho, no se ha sabido nada de la huelga hasta hoy mismo. Perfecto, donde más duele.
¿Y va a pasar algo? Seguramente no: los sindicatos tendrán que seguir convocando paros, RENFE y Fomento harán lo que les brote los usuarios seguirán perdiendo tiempo y dinero... ¿Y pasa algo? Nada. Este país es lo que tiene: nunca pasa nada. Y si pasa, se le saluda. Ahora, eso sí, en la peluquería de mi barrio tienen que pagar canon por poner la radio porque si no, a mi buen amigo Jesús, se le cae el pelo. De pandereta, oiga, de pandereta.

30 marzo 2010

De donde naces, de donde paces...

IMÁGENES: http://www.muymoraos97.com/ / http://www.marca.com/
Uno jamás olvida aquello que, en mayor o menor medida, da cierto sentido a su vida y a sus circunstancias. El fútbol es una de esas vías de arraigo hacia algo que conmueve y produce pasión. En la magistral película "El Secreto de sus Ojos", cuando Sandoval dice algo así como «Una persona puede cambiar de nombre, de calle... Pero hay una cosa que no puede cambiar: no puede cambiar de pasión», se refería nada menos que al fútbol el sagaz borrachín.
Y es que es verdad. Ayer lunes, mientras leía la crónica de Alberto Moreno sobre el partido entre el Palencia y el Pontevedra, apelando al histórico ascenso, aunque nada tengan que ver los actuales equipos con los de entonces, me hizo echar un vistazo atrás en mi particular historia como aficinado al Palencia. Desgraciadamente, nunca he podido vivir un ascenso in situ: me comí largas temporadas en Segunda B y Tercera más algunos partidos sueltos y otros tantos amistosos, mención aparte los vividos en la Comunidad de Madrid, tan especiales, cuando iba en compañía de "El Exilio Morao".
Y ahora ya, tras la victoria del domingo, decisiva en lo que viene a ser una campaña más por el ascenso, vuelvo a tener el gusanillo de la impotencia de que este año (¿por qué no?) puede ser el definitivo, el histórico... Y veo que otra vez voy a tener que recrearme a base de mensajes de texto, de fotos en el periódico, de la radio en internet (¡bendita red!) y cosas similares. Todo porque no voy a tener a alguien con quien abrazarme cuando los colores de mi equipo brillen cuando marque un "Goooooool".
Las circunstancias me "obligan" a disfrutar del fútbol de otra forma: a través del Getafe. Reconozco que mentiría si dijera que no me volví loco el día del mítico Getafe - Bayern de UEFA, ¡con el Rey en el palco! Es como si don Juan Carlos viniera algún día a La Balastera. Veo, a veces, tantas semejanzas... Mis compañeros, en antena, siempre bromean con que si mi primer equipo es el Palencia o ya soy un azulón más.
Pero la pasión es lo que prevalece. Javi Alonso, todo un clásico de Cope Bilbao, consigue arrancarme una sonrisa cuando me llama y me saluda con un "Javichín, ¡Aúpa Palencia!" y a continuación me cuenta lo que su amiguete Alfonso del Barrio hace sufrir a los del Sestao. O cuando el bueno de Vanaclocha, productor del TJ, siempre bromea preguntándome si hay crisis en el Palencia cuando perdemos un domingo, aunque vayamos cuartos. O Miguélez, castellano de pura cepa, cuando me pregunta "¿Qué han hecho hoy los Muy Moraos?" (un clásico del domingo a la una de la madrugada). O esos chascarrillos de Segunda B cuando el gran Luis Ángel Duque venía los domingos a la radio y me recordaba su buena amistad con Paulino cada vez que nuestro particular "killer" marcaba.

¿De donde se nace o donde se pace? Lo tengo claro: me alegraré cuando este año el Getafe celebre que está entre los seis primeros y me dará muchísima más rabia cuando el Palencia ascienda... porque no estaré allí presente. Aunque temo que lo segundo me llegará más adentro.


Publicado en la web CfPalenciaCo.

23 marzo 2010

¿Qué más necesita?

Es lo que me pregunto después de que ayer el Consejo Superior de Deportes fallara a favor de Marta Domínguez Azpeleta como mejor deportista femenina española de 2009. Una campeona del mundo, una luchadora, para muchos, la mejor atleta española de la Historia... ¿Qué más hay que hacer para que a Marta la den el puñetero Príncipe de Asturias? ¿Dónde más hay que firmar? ¿Qué manifestación hace falta más hacer?
Este noviembre cumplirá 35 años, una edad en la que el final de su carrera deportiva está más cerca de acabarse. Muy probablemente luche por estar en Londres y marcharse por la puerta grande, no; la siguiente más grande... Si no tiene mala suerte y el cuerpo la responde bien. Y ya.¿Cuánto más puede aguantarla el cuerpo? Ni ella lo sabe, pero probablemente no mucho. El tiempo pasa, y no hace sino sumar marcas, marcas, marcas, prestigio, prestigio, prestigio, reconocimientos, reconocimientos, reconocimientos. Pero la falta ese premio que la dé cierta distinción, la que pide con su esfuerzo. Es verdad que mejor recompensa que la de la satisfacción que produce el trabajo bien hecho no la hay, y que lo que se nos dé de más, bienvenido sea. Pero este caso es excepcional, y Marta merece un premio ajustado a su categoría. ¿Qué más necesita? El cariño de los palentinos lo va a tener siempre, por si sirve de consuelo.

14 marzo 2010

Esencia de Castilla

Cuando uno lee "El Camino", "Los Santos Inocentes" o "Las Ratas", aspira entre sus páginas un aroma a Castilla profunda en su estado más estado puro.
Delibes creó personajes relativamente sencillos, como era el propio escritor según los que hoy le describen, y él supo combinarlos en tramas tan variopintas en las que lo cotidiano y lo dramático se combinaban con una facilidad excelente.
Murió de la forma menos dolorosa en las que la muerte se concibe: con el deber cumplido. Deja un legado que promete ser duradero. Valladolid está orgullosa de él. Castilla también. Y España, por supuesto.
Su afición por la caza le hizo visitar con frecuencia algunos sitios de nuestra provincia. Parecía gustarle la zona de Mave, cercana a Aguilar de Campoo, en las proximidades del Pisuerga, para practicar su afición. Algunos de nuestros pueblos, a menudo citados en sus obras, también sirvieron como escenario de películas basadas en sus novelas, como es el caso de Valdecañas de Cerrato con la película de "Las Ratas". Curiosamente, nuestro callejero no tiene ninguna placa con su nombre.
Se fue un gran escritor y periodista, "de los de antes", de los que escribían con talento, sin saber lo que era un "best-seller", en el término moderno de la palabra. Director durante algunos años de El Norte de Castilla, periodista de (como se definía él) los de linotipia, son conocidas sus desavenencias con Fraga, el entonces Ministro de la Información. Bastante crítico con la locura a la que está sometido nuestro mundo en los días que corren, su receta para los males es la que transmite en sus respuestas: la cordura y la lógica. Pese a que hay grupos ecologistas rechazan la práctica de la caza, sin embargo son muchos los que le recuerdan con gratitud por ser defensor de la tierra, por alertar sobre los problemas que estamos causando al planeta, por ser un hombre que amaba su tierra. Quizás por eso le aman ahora tanto a él.
Con él se ha ido, sin duda, un cachito de la historia que hace grande a nuestra Castilla.

09 marzo 2010

La pasión de seguir escalando

IMÁGENES: www.ruraliberica.com y Tintín en el Tíbet
Hace ya una semana que Alberto Fuentes y Juan Manuel García descansan en paz. Seguro que sus familias han empezado ya a hacerlo, aunque siempre es difícil reponerse de una desaparición tan trágica como inesperada, aunque la práctica de esta aventura siempre lo conlleve.
Las pasiones forman parte de nuestras vidas, tanto que a veces nos se nos va en ellas, como ocurrió hace justo siete días. Un alud de hielo provocó que estos dos valientes se precipitaran 100 metros abajo por la cara norte del Espigüete, uno de los picos, curiosamente, más bellos del paisaje palentino. Y es que hay cosas que, quizás por bellas e imponentes, sobrecogen y hasta atrapan sin saberlo. Para un alpinista o escalador, la montaña enamora con locura porque la pasión se hace fuerte.
De las siete personas que se han dejado la vida escalando en Castilla y León este año, cinco se quedaron para siempre en Fuentes Carrionas. A buen seguro, como dijeron los suyos durante el funeral, se quedaron allí para seguir escalando, para ser felices eternamente, sin descuidar, desde donde estén, la felicidad de sus seres queridos.
La magnitud y la belleza que nuestra montaña ofrece siempre seguirá ahí, como si nada hubiera pasado, imperturbable con el paso de los años, sabiendo que muchos otros probarán suerte sin conocer su destino. Unos se conforman con pisarlas, otros con respirar cerca de ellas, pero otros quieren llevarlas consigo de por vida y cargarlas en su mochila de aventurero.
Las montañas tienen su propio lenguaje. Bien lo saben los vecinos de Velilla, Cervera, Triollo o Cardaño... algo tienen para seguir dando tanta vida, a pesar de quedarse algunas de ellas.


01 marzo 2010

Recomendación: Olleros

Querría comenzar el mes de marzo con una recomendación: Olleros de Pisuerga. Me llegaba hace poco una presentación al correo de uno de los tesoros que esconde nuestra montaña. Uno de entre tantos. De Palencia es mucho más bonita la provincia que la capital. Es para coger un coche y recorrérsela de punta a punta: desde San Martín de Frómista hasta el Parador de Cervera, pasando por las Cuevas de los Franceses o la Villa Romana de la Olmeda, o tantos y tantos pueblos que esconden joyas del románico... y otras posiblemente anteriores, como es el caso de Olleros, a donde se llega muy fácil por la nueva A-67, antes de llegar a Aguilar. Olleros, que guarda entre sus rocas una bellísima iglesia rupestre, que si apenas nada dice desde fuera, por dentro sorprenderá a cualquiera. Sólo con saber que dentro de la montaña hay arte desde hace siglos, merece la pena pararse a visitarlo.
He a continuación una muestra de dichas imágenes:










23 febrero 2010

Está pasando un mal rato

Hablo de Sergio Asenjo. Con tan sólo 20 años ya va por delante del que, se decía, sería una de las grandes promesas del fútbol español, palentino también: Diego León, actualmente jugador de Las Palmas, muy lejos de donde se habían puesto las expectativas sobre él cuando era internacional con las categorías inferiores de la Selección. Asenjo lo está pasando mal.
Podíamos escuchar el domingo por la noche en El Larguero, de la Cadena Ser una entrevista que ya apetecía escuchar, en el que De la Morena le preguntaba por lo que más podría inquietarnos: el palentino, ¿cómo está? Asenjo fue muy claro con su discurso. Vino a decir que era consciente de que sólo tenía 20 años, de que tenía toda una carrera por delante, de que el público del Calderón lo mismo te pita cuando lo haces mal como te aplaude el día que lo haces bien. Todo eso después de que Quique Sánchez Flores, su entrenador, tras el partido frente al Getafe, confirmara que el portero de los próximos partidos sería De Gea ("para consolidarse, necesita partidos", dijo). No quiero imaginar la rabia con la que Sergio acataría esas palabras.
Está pasando una mala racha: salvando el partido frente al Almería del pasado domingo, está teniendo actuaciones regulares, lejos de lo que podría esperarse de uno de los porteros más prometedores del momento. Ahora parece que el que tiene futuro por delante es De Gea, no el palentino, al que, por cierto, no le faltan intereses de equipos ajenos, por si quisiera cambiar de aires.
Fue, en parte, un alivio escuchar sus palabras, propias de un futbolista maduro, que se enfrenta ante un momento amargo en su corta carrera. Pero, según me cuentan, Asenjo está "muy jodido". Que se lleve bien con De Gea es cierto, pero está mal, anímicamente mal. La noria ha bajado muy deprisa. Aunque el Atlético dé la imagen que da, no es mal club para un palentino procedente del Real Valladolid, que tenía ofertas para irse más lejos y que, sin embargo, prefirió algo más prudente. Hizo bien. No es la única entrevista que ha dado desde el día frente al Almería. Quizás repetir sus palabras una y otra vez sea la forma de creerse de corazón lo que dice.
La carrera de un futbolista es muy corta, pero talento tiene. Y como ha dicho Valdano de Kaká: "el talento acabará por verse tarde o temprano en el terreno de juego". ¡Ánimo, Asenjo!

22 febrero 2010

Algo habrá

IMÁGENES: Palencia Basket y El Norte de Castilla
Es de estas cosas que, no sabes por qué, pasan, pero es como si ese día estuvieras bajo una estrella.
Es difícil que Palencia aparezca en el titular de alguna noticia, pero en plena vorágine currantil de un viernes, aparece un teletipo de Europa Press que destaca, por encima de todo, que "El Palencia da la sorpresa y vence al líder Melilla". Efectivamente, 70-63, con un pabellón que, como de costumbre, registra unas buena entrada. Que se venía de hacer un partido lamentable ante el Orense (62-85) de los que, si estás en la zona baja, te sentencia por la sensación con la que sales. Y, sin embargo: ¡el Palencia da la campanada!
Según la clasificación de la FEB, estamos en la zona de permanencia. No está mal, siempre es bueno depender de uno mismo.
Algo parecido, pero en mayor grado "raruno", que diría el otro, es lo que le pasa al Palencia, al de fútbol: ¿Cómo es posible que sacando 4 puntos en los últimos 6 partidos sigamos en puestos de play-off de ascenso? Cuando te levantan en casa en los minutos finales un partido que llevas ganado es para replantearte lo de volver a pasar por el examen para el título de entrenador. En cada partido hay una excusa creíble: "jugamos en Barakaldo, punto con sabor a victoria", "recibimos al Éibar, que no está mal el empate", etc, etc. Lo del Athletic B y lo de Sestao ya empieza a mosquar, pero lo de ayer ya te destroza. No hay más que ver el foro de la web oficial para medir el pulso de la afición palentina: palos, palos y más palos a Pepe Calvo al que tildan de "cagón" (y no es sólo por la dinámica del partido contra el Mirandés). Otra vez los mensajes de ¡Villegas Dimisión! y las voces que se alzan recordando que venimos de Tercera.Señores, tranquilidad, seguimos dependiendo de nosotros mismos... Algo habrá ahí, que nos hace seguir con la estrella que no nos vino de serie. Hay que estar con los cinco sentidos para no estrellarnos. ¿No merece la pena el esfuerzo?

16 febrero 2010

El Parche: Parte Dos... ¡Acción!

Estamos a mediados de febrero, momento en el que ya se han aprobado multitud de nuevas obras para Palencia. Si el año pasado hubo quejas por el incremento de rotondas, de calles cortadas, de zanjas, de baches, de carriles - bici de aquella manera (por medianas y por aceras, ¡ole!), este año promete ser "elegante", como diría un amigo mío.
24 nuevas obras, 9 millones de euros, y (algo bueno tiene que tener) algunos trabajadores ocupados que, tal como pinta todo, no está mal. El Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local vuelve a dejarnos en Palencia una cantidad generosa de inversión con la que, entre otras cosas, se van a poner más vallas a la Plaza de León, se van a construir carriles - bici unidireccionales en las Avenidas Valladolid y Madrid, muchos polideportivos, mejoras en los accesos a la ciudad, etc, etc. Como ya no se pueden hacer más rotondas porque no caben, lo que sí se va instalar es una serie de pulsadores en los semáforos. Parece que esta vez no habrá tanto jaleo. El resto de obras y proyectos ya aprobados pueden consultarse aquí.
Volveremos a ver cartelones de Plan E y similares en algunos rincones de nuestra ciudad, que anuncian a bombo y platillo lo que no deja de ser la segunda parte de una serie de medidas que no son sino un mero parche a una situación económica desastrosa. A Heliodoro no le queda otra que seguir a rebufo de los planes de Zapatero.

15 febrero 2010

Lo mejor de nuestro carnaval

Lo mejor de nuestro carnaval se come: Hojuelas, Orejas u Orellas (en Galicia)... Orejuelas de toda la vida para nosotros. Postre típico palentino, aunque su fama y fabricación sobrepasa nuestras fronteras. Típicas de carnaval, crujientes, con su puntito dulce, sabrosas, perfectas para cualquier hora del día.
Se encuentran en las reposterías más céntricas de nuestra capital a unos 20 euros el kilo y en las casas donde se cultivan, por estas fechas, una de las tradiciones más deliciosas de nuestra tierra.
Muchos las probaron por primera vez en casa de alguna abuela, en alguno de nuestros pueblos, donde lo tradicional tiene más arraigo si cabe.Una masa a base de huevo, levadura, harina, anís, azúcar, aceite, y algún licor más o incluso ralladura o zumo de naranja. ¿Quién no se ha comido un pellizquito en crudo y ha preguntado si "esto podría comerse así"? Una masa que sólo después de haberla probado sabemos si está buena o no. Las mejores orejuelas surgen de las manos más experimentadas y, sobre todo, de las más pacientes: las que mejor y con más mimo trabajan la mezcla de la que van a surgir las mejores tiras que echar sobre una sartén con aceite al rojo vivo para que se doren, esperando la lluvia de azúcar, en función de lo goloso que sea quien se pida eso de "yo se las echo", aunque no falta quien deja el azucarero cerca de la bolsa o bandeja donde se almacenan una vez hechas, por si apeteciera una dosis extra de dulce.
Suelen ser un reclamo para que los exiliados volvamos, aunque sea por un día, a nuestra casa: "Este año tenemos orejuelas". A por ellas se ha dicho.

11 febrero 2010

Ventanas con los cristales sucios

Peco de ser demasiado romántico con Palencia. Llegar en mis días de descanso y comprobar que el tiempo cunde muchísimo más que en cualquier marabunta urbana es realmente agradable. Más si el bolsillo se resiente menos. Si, además, la compañía ha sido buena, vuelven los fantasmas del "¿Qué he hecho yo que no me he quedado aquí?". Lo dicho: puro romanticismo. Ésta ha sido de las veces en las que uno se topa más de bruces con la verdadera realidad de quien vive día a día.
Hay cosas que no cambian: las calles, el ambiente, las plazas... Ni tan siquiera los recuerdos que me forjaron como palentino. Pero cambian las personas, y el tiempo vuela: ver a una niña más pequeña que yo con la que iba al comedor del "cole", ahora con su bebé en el carrito; al típico chaval raro del instituto con nuevo look con el que, a buen seguro, ha encontrado su hueco en el mundo. Cambian las vidas de las personas y, en el momento que vivimos, no siempre para bien: el miedo ha llegado hasta aquí, donde parece que los males grandes no llegan nunca, y es que cuánto decimos eso de "Palencia es pequeña". La sombra del desempleo y la incertidumbre de no encontrar otro trabajo a corto plazo nos ha dado de lleno. Me dicen de un camarero que sufre por si el café del cliente que sale por la puerta es su último en el bar. Me cuenta un ebanista que le preocupa si la reforma de la habitación que su cliente siempre mentó, ha quedado aplazada para "cuando haya dinero" o le aprietan más en el presupuesto, "aunque lo que importa es que te pidan que trabajes".
En la provincia, la desesperación de algún Ayuntamiento llega al deseo de convertir su pueblo en una escombrera residual peligrosa y otros siguen viendo el pasar de los días sin que ninguna mente lúcida quiera o pueda encontrar con la llave para abrir la puerta por la que huir de la angustia del presente.
Las sombras ganan espacio a las luces. Las ventanas con vistas al futuro tienen los cristales sucios, por eso a veces parecemos ver fantasmas: apariciones que nos hacen dudar de todo lo que nos rodea, y hasta nos hace cuestionarnos a nosotros mismos.

03 febrero 2010

De la Calle y en la calle

La Morenilla tiene trabajo. No ha pedido nada nuestro Alcalde: lucidez para dirigir el futuro de Palencia y salir de la crisis. Casi lo que piden hasta los han perdido la fe, no sólo en cualquier tipo de Dios, Virgen o Santo, sino en los propia clase política.
"De la Calle" la llamaron... y en la calle está el protagonismo por desgracia. La festividad de Nuestra Santa Patrona coincide con el día en el que se sabe que el paro ha seguido en aumento, y que en Palencia hay apuntadas otras quinientas personas más. Es difícil que cualquier Alcalde pueda sacar más o menos adelante la situación de su tierra si no es con el respaldo del Gobierno central, y ahora mismo sabemos que España no es que esté lejos de ese ficticio momento "Champions de la Economía", sino que todo el mundo sabe que estamos en descenso a Segunda División. Así es difícil. Y cuando algunos dejamos de creer en la política por todo lo que se ve por ahí, los políticos piden al más allá o al de más arriba.
Bastante con que no cierren las empresas que tenemos, con que no falte formación para todos, con que no falte el respeto entre unos y otros, y con que nos hagamos la vida un poco más fácil, en el día a día, sería suficiente, en lo que vienen tiempos mejores.
El día permitió, al menos, que Palencia, con el buen tiempo por bandera, viviera una jornada diferente, para trabajadores, estudiantes y también para desempleados. Las fiestas están para eso, aunque a veces el cuerpo no esté preparado cuando las cosas no van del todo bien.
No voy a referirme esta vez al acto de la matanza en la Plaza Mayor al que me he referido en alguna otra ocasión, donde siempre hay quien protesta (algunos de ellos comen carne de cerdo), para no variar. El tiempo dirá, como sucede con la tradición de la caza, de la pesca o los toros, si gusta o no gusta. Lo que está claro que un buen pincho de morcilla no se lo salta un gitano.
Morenilla, Morenilla: ya que nos falta la fe, que no nos falte la esperanza.

26 enero 2010

Fieles y también protagonistas

Leo con cierta sorpresa lo que se comenta en el foro oficial del CF Palencia sobre un ligero desánimo que ha habido en la afición en un día tan especial como fue ese Palencia – Éibar que congregó a casi 5.000 fieles en las gradas de La Nueva Balastera.
Inevitable, por un lado, acordarme de aquellos inicios donde los Muy Moraos, en escaso número, con unos cascos de plástico acudían para poner la nota de color en la grada de general, donde arrancaban la sonrisa a más de uno con sus cánticos y genialidades. Eran pocos, pero suficientes.
Desde entonces, las peñas comenzaron a ir en aumento, y tras el retorno
a Segunda B, se pudo enganchar, sobre todo, a gente joven, reacia a ir al estadio, y encontraron en esos grupos una forma distinta de apoyar al equipo de la ciudad: una forma de ver fútbol, de identificarse con unos sentimientos, de generar adrenalina y de pasarlo bien al mismo tiempo.
Quizás lo que se reclamaba el domingo, en un partido donde el aspecto del estadio era maravilloso, donde el encuentro estuvo a la altura, donde el Palencia, a pesar de los fallos que, a veces, le cuestan partidos, demuestra actitud y se gana a pulso el respeto de sus rivales, era ese plus, ese avance que se ha alcanzado con el paso del tiempo.
Y es que la afición, durante las retransmisiones de los partidos, también es noticia. Bien lo saben los equipos de Primera: que si ojo a los Ultra Sur, que si en Getafe se coreaba domingo tras domingo “Víctor vete ya”, que si en El Sardinero se estremecen hasta los cimientos cuando se canta “La fuente del cacho”… Y fuera de nuestras fronteras nos dicen que el “You’ll Never Walk Alone” es un espectáculo que ningún aficionado al fútbol debería perderse. Sinceramente, no tenemos nada que envidiar. Quizás no veamos goleadas en casa, como en Tercera, con las que el público, aún sin querer, se viene arriba. Pero da lo mismo: ganamos y soñamos. Más ruidosos o menos, estamos con el equipo, y nadie nos quita el cabreo de camino a casa cuando perdemos.
En Palencia nos creemos cada vez más que nuestro club forma parte de nosotros. Soñamos con que podemos hacer algo grande. Soñamos con que esta temporada podemos acabar entre los cuatro primeros… Y quién sabe después. Me dice un compañero de Barcelona: “Dime quién te ha tocado en el play-off y te digo si asciendes o no”. Todo es posible hasta que se demuestre lo contrario.
Artículo publicado en CfPalenciaCo

23 enero 2010

La indignación va sobre ruedas

En concreto, sobre dos: las de una bici cualquiera. Resulta que las últimas inversiones que quiere hacer nuestro Ayuntamiento, de ésas del Fondo Estatal para crear empleos muy temporales, pero que menos da una piedra, parte de ellas van destinadas a lo que una amplia mayoría de palentinos considera una auténtica chapuza: el carril-bici.
Las obras de El Vial las he seguido con más o menos cercanía, al tener que pasar por allí cada vez que voy y vengo, y reconozco que me llevé las manos a la cabeza cuando me dijeron, allá cuando comenzaron
a remover la tierra de la mediana: "Esto va a ser el carril bici". De nuevo me las volví a llevar cuando vi el resultado del tramo que discurre por la Avenida de Madrid, el cual sólo se puede calificar de "chapuza integral que nadie sabe a qué viene ni qué hay que hacer desde entonces". Me cuentan que, incluso, durante la ejecución de las obras (o, mejor dicho, de las pintadas en el suelo), hubo quien, tan sorprendido como indignado, no reparó en explayarse con los obreros. No es para menos. Pone "Preferencia peatones". Entonces, ¿qué va a pasar cuando una mujer pasee con un carrito con gemelos (que uno un poco holgadito viene a ocupar el ancho de la acera) y se encuentre algún que otro ciclista que, del mismo modo, va a creer que tiene derecho a ir por el carril-bici, aunque esté pintado directamente sobre las baldosas que conforman una acera para peatones? Pues el de la bici tendrá que detenerse o continuar, bajo riesgo de que haya un municipal tocapelotas, su recorrido por parte del verde. Por cierto, poner radares en El Vial no va a impedir que la gente circule rápido: hay mucho bruto al volante, y el que esté por estamparse, lo va a hacer, y posiblemente contra el carril-bici.
Del mismo modo, la fotografía que acompaña a este artículo, publicada por un blog alojado en Gente, puede catalogarse de histórica, por aquéllo de que ver a un ciclista por el tramo del Vial es, simplemente inédito.
El vídeo que alguien ha montado en Youtube resume perfectamente el sentir tras esta obra que ha cambiado, para mal, el paisaje urbano de nuestra Palencia. Lo dicho: la indignación de los palentinos con el Alcalde, por cosas como ésta, va sobre ruedas.

18 enero 2010

También con Haití y todo lo que lo rodea

IMÁGENES: El País y BBC
¿Alguien sabía antes de la tragedia situar Haití en el mapa? La viñeta que publicaba El País, de la que Tomás Martín da buena cuenta en su blog, me hace reflexionar sobre un montón de cosas. De algo me suena, salvando las evidentes diferencias, eso de que "sólo te conocen si te ocurre algo malo". El caso es que Haití ya estaba ahí con todos sus males: gran tasa de pobreza, de analfabetismo infantil, de enfermedades (la mitad de las muertes tienen relación directa con el Sida), entre otros, que no es poco. Y, sin embargo, la tragedia hace que el terremoto sacuda algo más que ese trozo de tierra centroamericano: las réplicas han llegado hasta las conciencias de mucha gente en todo el mundo. Aunque bien podrían discutirse algunas imágenes, cuanto menos, paradójicas que nos deja la actualidad, como esa Penélope Cruz vestida elegantemente para los Globos de Oro diciendo sobre la alfombra roja que "espero que esta noche se hable mucho de Haití y no sólo de cine y de moda".
Cuando ocurren desgracias, bien sabemos que el dinero no lo es todo, ni mucho menos, pero cuando falta bien sabemos de su verdadero valor (para los que dicen que "lo importante es la salud", que también). Cuando el mal es la tónica de nuestras vidas, el terrible individualismo al que estamos sometidos, sobre todo en los países desarrollados, nos hace ver que el mal es normal. Quizás, por eso, la gente que pide dignidad y justicia tiene que recurrir a huelgas de hambre, quemarse a lo bonzo y otras tácticas similares para hacernos reflexionar sobre los males ajenos: "¡Como si no tuviera bastante con lo mío!", sin embargo, pensamos.
Cuando en Haití se hayan retirado todos los escombros y cuando se hayan contabilizado todas las víctimas, volverá a dejar de existir en nuestras conciencias y hasta en nuestras mentes. Bien cerca tenemos el caso de Gaspar Arroyo: su balance de víctimas es tremendamente inferior al de este último terremoto, y cuánto tiempo está costando que las familias supervivientes vuelvan a hacer una vida normal. Sin embargo, Centroamérica volverá a olvidarse en mucho menos tiempo. Cuando no nos implica directamente, enseguida volvemos a nuestros problemas, los que de verdad nos importan: las horas extra de nuestro trabajo, las discusiones con los compañeros, el mal rollo que transmitimos a la familia, la factura de más que nos llega con el coche, el imprevisto, las reparaciones y el no sé qué. A todos nos va mal, pero en diversa medida.
Palencia, por cierto, ya ha puesto su granito de arena. Al margen de las donaciones individuales, la Diputación confirmaba este fin de semana, su aportación de 30.000 euros
para ayudar a las víctimas. Dice Enrique Martín que es "cuando más hace falta esta colaboración y generosidad para paliar los efectos devastadores del desastre". Ahí queda ese dinero, pero cuántos haitianos pensarán que la generosidad está llegando tarde. Cuántos de nosotros pensaremos que, entre hipoteca (o alquiler), móvil, internet, compromisos, etc, no podremos tan siquiera sacar nuestro granito de para la causa...
¿Por qué tantos por qués? La situación invita a una reflexión tan profunda como compleja.

05 enero 2010

Los Leyes Magos del Oliente Lejano

Es verdad que, de cuando en cuando, los Reyes Magos nos han sorprendido con algún cachivache que nos han dejado en casa de no sé quién, y que resulta ser lo más parecido a un artículo de plástico, cuya caja y/o instrucciones de uso aparecen en varios idiomas excepto el castellano. Muy probablemente se trate de un regalo que los Reyes de Oriente encargaron para nosotros a sus homólogos más orientales: los Leyes Magos del Oliente Lejano.
Quien leyera el comic de Tintín "El Loto Azul" en décadas anteriores, bien podría quedarse con la idea de que los chinos son unos seres extraños, más bien tirando a pobres y, sobre todo, muy, muy lejanos a nosotros. Pues bien: hoy día, nada más lejos de la realidad.
En nuestros días, los chinos se han convertido en herederos del Todo a Cien. Bazares, bazares, bazares... Llenos de artilugios baratos y, generalmente, de mala calidad, que crecen como setas también en Palencia. El bazar estrella, sin duda, el de la Calle Mayor, donde sus encargados apenas pronuncian correctamente los números en castellano, pero donde no para de entrar y salir gente. Simplemente, porque ahí se encuentra de todo: desde un llavero, hasta una funda para las gafas, pasando por un juegos de vasos de café o una muñeca de juguete. Y todo por poco dinero.
El problema, aparte de, lo dicho, la mala calidad de sus artículos, son, digamos, las "trampas" que este tipo de comercios tiene sobre la Ley. Y bien lo saben nuestros vecinos comerciantes, los que llevan toda la vida. Los chinos abren más días de lo permitido (competencia desleal), a veces venden más de la cuenta (¿se dan de alta como tienda de alimentación, como bazar, como todo a la vez o no lo declaran todo?), y muchas veces venden "en negro": los especialistas en "Alimentación" bien lo saben, cuando van a comprar varias botellas de refresco al súper para revenderlas en su tienda en vez de comprárselas al distribuidor, o venden alcohol a precios desorbitados más allá de la hora permitida. Algo habrá para que los chinos lo hagan... y para que la policía o los inspectores, que lo saben, no puedan actuar.
Hay un mito que no existe: ése que dice que los chinos están exentos de pagar impuestos durante los primeros cinco años. Esa ley, por fortuna, aún no se ha creado. Pero todas las demás triquiñuelas sí. Al margen, aún viven otras leyendas como que la tienda de chinos que cerró próxima a la catedral se dedicaba al tráfico de órganos (o lo pretendía) y que nos hizo mirarlos con más ojitos de sospecha que los que parecen poner ellos a veces, aunque sea su forma oriental de mirar.
Los ciudadanos que tienen los bolsillos más estrechos defienden la existencia de estos comercios, pero también es entendible que, como dijo el Ministro Sebastián (y razón no le faltaba), en tiempos de crisis qué mejor que apoyar lo nuestro: ya no lo español, sino, en nuestro caso, lo palentino. Si nuestro bolsillo lo permite, siempre es preferible dar de comer a los nuestros. Y, aunque sea por cierta decencia y calidad, si los Reyes Magos han pensado en hacer de nuevo algún encarguito a los orientales, que lo den otra vuelta en la cabeza porque pocas veces merece la pena, si de regalos de verdad se trata, salvo si queremos salir del paso...

01 enero 2010

Distintos balances

Al final de 2009, cada palentino se lleva para sí mismo lo más importante a nivel personal: si se ha quedado en el paro, los temores porque éste se le acabe el mes que viene, la pérdida de algún familiar, o la llegada de alguno nuevo, entre otras muchas cosas que superan, con creces, a los balances de los que da cuenta la prensa (y que hacen parecer que no existen otros, salvo los de los vídeos más chorras de Youtube). Esa prensa, a nivel local, nos recuerda que ha sido el año del carril - bici, de otra explosión de gas, del cierre de San Agustín, de Marta Domínguez, del miedo que circundaba FASA, entre otras muchas cosas.
Muchos hemos brindado por que 2010 suponga un cambio: mejores trabajos, o mejores condiciones dentro del que tenemos; acabar esos asuntos pendientes, disfrutar más de nuestras amistades, de nuestra gente... Deseos que pedimos al aire porque, muchas veces, no dependen directamente de nuestra voluntad. Al margen, los de siempre, los que nadie pide, aunque la tele insista en lo contrario: dejar de fumar o tener una mejor figura, que llegarán cuando lleguen, si llegan, pero nunca por haber cambiado de año.
Aún así, y cuánto mejor nos iría, si de verdad deseáramos esa felicidad de cada 31 de diciembre durante el año entero. Ante los malos tiempos (y los augurios para 2010 no son muy halagüeños), cuánto mejor si nos regaláramos pequeñas píldoras de felicidad durante los siguientes 365 días... o los siguientes 730... ¿O por qué no el resto de nuestras vidas? Sería un buen propósito para hacernos la vida un poquito más agradable entre tanta incertidumbre, tensión o miedo.
¡Feliz 2010 (y restantes) para todos, en especial para mi buena gente palentina!

31 diciembre 2009

¿Y toda esta gente?

Si por algo se ha caracterizado Palencia estos días es porque, de repente, surgen personas y vehículos por donde antes no había. Sobre los coches queda claro que la lluvia ha sido el principal problema: jarreando como jarrea es normal que llegue a parecer que falten carreteras (y plazas de aparcamiento) para tanto jaleo.
Y en cuanto a lo del número de personas, da que pensar: durante todo el fin de semana ha estado todo lleno. (¡A pesar de la lluvia!) Y todo es todo y a todas horas. Mucha gente por la calle de compras, muchos jóvenes (y no tan jóvenes) llenando como pocas veces los pubs y disco-bares por la noche... "¡No hay más que gente!", oía exclamar a más de uno. Lo cual, ante las fechas que estamos, hace pensar que la gente, efectivamente, vuelve a casa por Navidad. ¿Y por dónde paran el resto del año?La circunstancia se asemeja un poco al síndrome de despoblación de nuestros pueblos, donde sólo en fechas concretas es cuando la gente surge como setas, lo cual da que pensar. Es evidente que los estragos del curso académico se dan un respiro durante estos días, y también lo dan as vacaciones para algunos (los que las tengan, que no son tantos como nos puede parecer). Y dicen los dueños de los bares que no se están vendiendo tantos bonos para Nochevieja como otros años, lo cual hace ver que la crisis, al mismo tiempo, también pasa factura. Así, pues, Palencia congrega a mucha más gente de lo que lo hace el resto del año. Estudios fuera, trabajos fuera... Oportunidades lejos de nuestra tierra chica. Un serio toque de atención para quienes tienen entre sus manos el futuro de nuestra ciudad. No todo se soluciona con carriles-bici, ni tampoco con el provisional retorno de palentinos por Navidad.

26 diciembre 2009

Diario de Navidad

La Navidad está siendo de lo más habitual: es decir, con ese punto especial de estas fechas, al margen de que uno crea, deje de creer, haya ganado o perdido en fe.
El día de la Lotería, con el recuerdo, siempre presente, de más joven en el instituto como el último día del trimestre y el soniquete de la lotería de fondo en la ventanita de la conserje... Si es que ese día había clase. Y con Palencia, como siempre, con su golpe de fortuna habitual. Para los demás, seguirá siendo el ya conocido "Día de la Salud".
Nochebuena: atascos kilométricos a la salida de Madrid, cámaras, cámaras y fotógrafos en las estaciones de tren y autobús recogiendo el momento en que la gran capital de España se queda semivacía y una tarde, ya en Palencia, donde huele a pólvora, y hasta el bar más modesto se llena de cava y polvorones mientras la gente, de buen gusto, calienta motores. Hasta podemos encontrarnos (como fue el caso del bar El Norte, ¡quién lo iba a decir!) una banda de músicos, que a golpe de tambor y dulzaina más el rin-rin de las botellas de anís, provocaban a los más atrevidos para canturrear algún villancico que otro.

Quizás este año, por ser en vísperas de viernes, había más ambiente por la noche. Mucha gente salía de las iglesias, como la Navidad debería mandar, y mientras unos volvían a sus casas, otros celebraban
con vino y pastas entre sus fieles que Jesús nació tal día como ése. Y algunos más cantaban enfrente del Belén de la Plaza Mayor, ya con el niño en el pesebre.
Navidad: dulce
resaca. Más comilonas, bares cerrados a primera hora de la tarde... Tripas hinchadas y, aún así, ganas de seguir mordisqueando algunas cáscaras de marisco. Sólo abiertos algunos bazares chinos y, sorprendentemente, una carnicería recién tomada por un marroquí, donde sólo un amigo suyo le hacía algo de compañía al dueño. Por la tarde, la ruta de los belenes, a rebosar: aunque siga siendo más de lo mismo, los belenes triunfan, aunque sólo sea por disfrutar de los detalles que les hacen originales año tras año. Por la noche: todos los bares abiertos y muchos, muchísimos jóvenes con ganas de liarla.
Y ya, por fin, hoy 26, con un ratito (después de tanto trabajo en los días anteriores) para poder escribir en esta "bitácora" palentina, con el regusto de sentir que la felicidad está compuesta de pequeñas dosis administradas en días como éstos.

18 diciembre 2009

Friísimo

Me comentaba hace algún tiempo una compañera de clase que los que hemos nacido en meses cálidos solemos preferir el frío del duro invierno. En mi caso (y en el suyo) no la faltaba razón. Estando en casa, cierro las manos y las noto frías, me acuerdo del sudor veraniego y los mosquitos, y me siento acomodado. Puesto a soportar extremos, me resulta mucho más placentero sentir frío y combatirlo con un plato caliente o con manta y media enrollada al cuerpo, que mitigar el sudor con un ventilador y una ducha de agua fresca que te dejan tal cual estabas a los cinco minutos de salir del agua.
He estado siguiendo de cerca estos días la información meteorológica. Tantos minutos se dedican a ella en televisión que van más allá del mapa con soles, nubes y paraguas: apertura del noticiario en el punto más gélido de España; apertura del noticiario en el punto más cálido de la península: ¿Qué hacen las gentes en aquellos lugares donde no se puede salir a comprar el pan porque el repartidor no llega por la nieve, ni tampoco entrar a la Giralda con 40 ºC a la sombra? Es la crónica de la Naturaleza versus Hombre; del Hombre versus Naturaleza. Apasionante, como en los orígenes de todo.
Aguardo al fin de semana, donde nos anuncian frío, no: friísimo. Donde veo que en Palencia la máxima para este fin de semana no pasa de 0 grados (ni frío ni calor, como le oigo tantas veces a mi abuelo). Y ya lo del Norte es algo extraordinario: Cervera de Pisuerga, -6 de máxima el domingo y -17 de mínima esa misma noche. Puedo estar loco si confieso que me gustaría, con el tiempo, visitar alguna ciudad rusa en pleno invierno.
Y como estamos tan malacostumbrados a que en invierno no haga tanto frío y apenas nieve, nos quedamos maravillados cuando llegan a nuestros correos fotografías como ésta: preciosas postales palentinas que sólo pueden obtenerse en momentos cruciales como el que estamos atravesando. Instantáneas navideñas... Lástima que, para el día de Navidad, vaya a hacer mucho mejor tiempo.

14 diciembre 2009

Carta desde el corazón

Madrid, 14 de diciembre de 2009

Parece mentira, pero ya vuelvo a sentirte de cerca. Nunca antes te había escrito una carta, pero no te haces la idea de la alegría que me va a dar reencontrarme contigo. No les falta razón a quienes aseguran que lo mejor de las cosas buenas es esperarlas sabiendo que las vas a conseguir... Que luego el momento ya no es para tanto. Y, en realidad, lo pienso, y sigues allí con la misma gente, los mismos amigos, sigues cobijando a mi familia... Nada nuevo, en realidad. Curioso, ¿no? Y, sin embargo, son unas ganas tremendas las que tengo de volver a estar contigo.
Han pasado casi tres meses desde la última vez. Ya me han dicho que ahora estás algo distinta, por los carriles-bici más que nada, pero que con las luces de navidad y el run run propio de estas fechas, estás bastante más mona.
Tengo ganas de volver a sentir la adrenalina que supone atravesar en autobús la rotonda antes de entrar por la carretera de Villalobón, y saber que pisar suelo palentino es volver a recuperar la esencia y la razón de lo que ahora soy: un palentino emigrado, pero palentino, y de corazón. Me han dicho Marta y Tamara que también van a verte: dos madrileñas a las que conquistaste fácilmente por algún motivo, y hacen gala de ello. ¡Grande, Palencia, eres muy grande!
Apenas sólo unos días y estaremos juntos de nuevo. Intuyo que se me va a pasar muy deprisa, pero no me importa. A veces, habiendo estado menos tiempo contigo, he vuelto nuevo a la jungla. Pero es que es mucho el trasiego que acumulo aquí: entre clases y curro no acabo de tener un día completo para mí, apenas me queda tiempo para disfrutar de mi gente, del dinero mejor ni me hables (¿quién dijo que no da la felicidad?), y de lo estancado que me siento, ni te cuento. Madrid siempre es grande en espacio, llena de oportunidades y diversión... Pero para que el que puede. El que puede pagarlo, claro. Si algo bueno tiene esta ciudad es que me ha hecho valorarte mucho más que nunca.
Sigue cuidando a mi gente hasta que llegue, aunque sé que nunca has dejado de hacerlo. Me gustaría verte, como el año pasado por estas fechas de invierno, vestida de blanco: estabas radiante.
Nos vemos en nada: cuento las horas. Cuídate mucho. Hasta muy pronto. Por cierto, ¿te había dicho alguna vez que tengo muchas ganas de verte?

30 noviembre 2009

Referencia Paulino

IMAGEN: Norte de Castilla . Artículo publicado en la web CfPalenciaCo.
Parece, simplemente, cuestión de carácter o de hacerse notar en el campo. El adjetivo en cuestión suele estar reservado para ese jugador que, además de hacerlo bien, tiene un plus que gusta a la gente. Algo que le hace único, por ende imprescindible y, al final de cuentas, acaba por ser la referencia de todo un equipo, de todo un club y de toda una afición.
Este hombre en cuestión es un tal Paulino. Un excelente futbolista y, dicen los que le conocen, genial persona. Su llegada al Palencia, en pleno descenso, fue una alegría. Esta temporada, a pesar de tener más cerca los cuarenta que los
treinta, mantiene vivo un espíritu de chaval. Un veterano con un portentoso físico. Un guerrero, un líder, un hombre feliz jugando al fútbol y practicando deporte. También un provocador nato... Y eso gusta. Disgusta cuando te lo hace a ti, cuando llega vistiendo los colores de la Cultural y hace que La Balastera pite su nombre. Pero cuando se abre el telón y salta al césped con la elástica morada, la grada entera siente parte de su orgullo manchego.
Serrano será por las temporadas que lleva; Pelayo o Canario por hombres de la casa; Agostinho o Benjamín por nombre y cierto prestigio... Pero algo tiene Paulino Martínez Soria, nunca pretendido por un grande, para ser el ídolo de muchos "moraos". Quizás desde que "El Gran Capitán" abandonara el barco (hoy llevando con mucha profesionalidad el timón del Otero), se ha echado de menos un hombre de ese corte.
Paulino juega y hace partícipe a la grada: 8 goles, de momento... Ahí es nada. La referencia en punta de lanza. Es fácil presagiar que a La Balastera le quedan muchas tardes por corear su nueve.

22 noviembre 2009

Sin tiempo para más

Sin que le dé tiempo a más, como le hubiera gustado, José Ignacio Munilla debe abandonar la Diócesis de Palencia. El Papa le envía a su tierra natal, a San Sebastián, donde ejercerá como nuevo Obispo a partir del 9 de enero.
Su llegada a Palencia se acogió con gratitud: era uno de los Obispos más jóvenes de España, uno de los más activos, y apenas tres años después, tiene que cambiar de aires.
Es uno de los preferidos por la Iglesia Católica: es mediático, escribe en blogs, sale en la radio, opina, da la cara, da caña a todo lo que no vaya a favor de la Santa Institución... Lo dicho: perfecto para los intereses de la Institución que representa. Perfecto a la hora de alimentar la discrepancia de un núcleo importante de la sociedad con respecto a las ideas del tipo "aborto" (monotemático, como toda la Iglesia en general), "sexualidad", "células madre", "homosexualidad como trastorno neurótico", etc. Así las cosas, es difícil que, de vuelta a una tierra donde la política y la polémica son el pan de cada día, quede totalmente al margen, aunque manifestaba que su nombramiento nada tiene que ver con el entorno político del País Vasco. De hecho, en su despedida, en Palencia, quiso dejar claro su deseo de que "no se hagan lecturas políticas de la Iglesia". Difícil cuando la tónica de la Iglesia ha sido opinar sobre lo que acontece en el mundo. ¿Sobre qué, si no? Es difícil hablar de los hombres, del camino que siguen los "hijos de Dios" en este siglo XXI, sin aludir a las cuestiones sociales y políticas que afectan a nuestra vida. Es difícil caminar por tierra sin mancharse los pies de arena.
Ahora queda por ver quién toma el cargo de Munilla en nuestra Diócesis. Palencia es, en todos los aspectos (también en el religioso), un lugar tranquilo y religiosamente activo. Lo pueden corroborar los últimos Obispos de la Palencia democrática: Anastasio Granados, Nicolás Castellanos, Ricardo Blázquez, Rafael Palmero y el propio José Ignacio Munilla. Esperamos sucesión en el cargo.

14 noviembre 2009

El hacedor de prodigios

El Doctor Enrique de Soto es de esos palentinos que, por circunstancias de la vida, uno se encuentra en condiciones de afirmar eso de que "es un gran profesional y mejor persona".
Quizás algunos le recuerden por haber sido paciente suyo a lo largo de los muchos años que lleva ejerciendo en Palencia, por el libro que ha publicado este mismo año, Glosario de términos culinarios. Gastronomía de Palencia. Canapés y cócteles, que puede encontrarse en algunas de nuestras librerías, o quizás por aquellos escarceos que hizo en Televisión Palencia en un programa de salud y medicina al más puro estilo Doctor Beltrán, formato palentino.
Es un médico, especialista en Otorrinolaringología y en lo que a menudo llamamos Ciencias de la Vida. Un profesional que, como tal, nunca ha dejado de formarse una vez terminados sus estudios, y así lo cuenta en su página web, donde nos habla tanto de su faceta médica como de la paramédica.
Y es de los que da ejemplo. Bien sabemos que las Ciencias de la Vida no se estudian en ninguna facultad, y que nuestra escuela está en los libros, en lo que nos inquieta, en nuestros amigos, en nuestros enemigos y, en definitiva, en nuestra experiencia del día a día. "El hacedor de prodigios" es el blog en el que el Doctor De Soto plasma, como él define, una "colección de pensamientos, ideas, situaciones, comentarios, reflexiones y filosofía". Una serie de escritos, en definitiva, sobre su vida: unos nos harán sonreír, otros pensar y otros nos servirán de referencia. Un blog para degustar pequeñas pinceladas de lo que es toda una vida exprimida al máximo, fresca y que mantiene toda su esencia. Recomendable, de cuando en cuando, para darnos cuenta de que la vida, a veces, no sólo nos parece compleja a cada uno de nosotros.

12 noviembre 2009

No tan ajenos

Supongo que muchos compartimos la sensación de que Palencia, cuando sale en los medios, es, básicamente, para contar alguna mala noticia, cosa que no sucede, por fortuna, con mucha frecuencia. Con circunstancias como ésa es con lo que forjamos nuestra percepción de Palencia como una ciudad tranquila, ajena a todo lo que pasa en el resto del país. Definimos Palencia como un sitio tranquilo, donde un atropello mortal en carretera o el cierre de una fábrica conmueve a la ciudadanía entera.
Sin embargo, en los últimos días, se leen noticias que, de alguna manera, nos suenan de algo. Hace no mucho, en Baleares, el derrumbe de un edificio se cobró vidas humanas (y en Palencia hubo un escape de gas); los robos y las detenciones por drogas son el pan de cada día en nuestro país, mientras nuestros diarios locales van dando cuenta, cada vez con más frecuencia, de detenciones similares y problemas, llamémosles, de convivencia con los extranjeros.
En nuestra ciudad, Fasa peligra con la crisis mientras, no muy lejos, se habla de Opel. La gripe A ya ha clavado su guadaña en algún vecino nuestro, el índice de atracos se dispara mientras se cuestiona la eficacia de la Policía, como en Madrid. La corrupción ha sido el gran cáncer de muchos Ayuntamientos, y ninguno está libre de sospecha: ni el nuestro, hasta que se demuestre lo contrario.
Estamos unidos al resto de España más de lo que parece. Sobre todo porque los males, cuando llegan fuertes, es difícil no salpicarse. Nuestros medios de comunicación siguen informándonos de lo que hacen nuestros vecinos, nuestros representantes, nuestras Asociaciones, nuestras empresas. Pero detrás de unas declaraciones, una manifestación, una acción en un rincón de nuestras calles... hay un reflejo en otra parte no tan lejana. O al revés, somos el reflejo de lo que pasa en otros sitios. Aunque nos sintamos únicos en el mundo, no podemos permanecer ajenos a nada.

09 noviembre 2009

Nuestro muro de la vergüenza

IMAGEN: www.pueblos-espana.org
En Berlín hoy es un día precioso, a pesar de la lluvia. Es un día emotivo para todo el mundo. Mientras los jóvenes berlineses aún se preguntan por qué un día su país estuvo separado de aquella forma, los españoles nos quedamos fascinados repasando imagénes históricas y escuchando tantas y tantas historias que viven su momento cumbre cuando ese muro deja de ser un obstáculo.
Hoy día, aún quedan otros muchos muros en pie que hacen de fronteras, donde se pierden algunas vidas humanas y que, de alguna manera, simbolizan la falta de libertad, la falta de "mundialización" con la que se vive el siglo XXI.
Sin nada que tener que ver con esas fronteras, no hace falta ir muy lejos para saber lo que es un muro que divide la ciudad en dos. En Palencia tenemos el muro de la discordia: el de la vía de ferrocarril. Es un muro que nos parte en dos y que tan poco gusta a los que nos visitan. A los que, desde niños, nuestras madres nos han llevado en carrito al otro lado por la pasarela del caracol o por la de las Angelinas, lo vemos como algo "normal" pero, en el fondo no lo es.
Y como no lo es, hay una guerra abierta entre políticos y grupos sociales, con más o menos idea, que parten de una idea común: eliminar la barrera de la vía, pero no es posible llegar a un acuerdo por cómo hacerlo. No sólo eso, sino que parece que hay intención de no llegar a un proyecto común. Siempre hay peros. Siempre hay oposición. Siempre hay retrasos. Siempre hay problemas. Pasan los años y la vía sigue ahí. Llega la "media velocidad", en vísperas del AVE, y la vía continúa partiendo en dos la ciudad. La eterna promesa de cada momento electoral.
Es una barrera que simboliza a nuestros políticos: divididos, como Palencia, sin llegar a un acuerdo para erradicar la línea que los hace diferentes. Es una división permanente, clasista, que nos enfrenta y nos recuerda cada día que tenemos que luchar por el progreso. Porque, un buen día, Palencia tuvo que crecer al otro lado del tren, y ahí nos hemos quedado, presos de las circunstancias de nuestra historia, incapaces de avanzar. Parece mentira que, tantos trenes han circulado desde principios del siglo pasado, y siempre dejamos escapar el que nos lleva a donde, en realidad, todos queremos. Ahora el tiempo juega en nuestra contra: la alta velocidad hará honor a su nombre y tocará, al final, tomar una decisión deprisa y corriendo. Una base demasiado mala para algo que, dicen, será el comienzo de otro capítulo más de la historia local. Y la Historia no perdona los errores. Los palentinos tampoco lo haremos.