05 septiembre 2010

Mareándonos por la feria

Si con algo nos han tocado las narices desde Pucela es directamente con el asunto de la feria. Las Fiestas, como si las quieren poner en junio, que deberían, con tanta lluvia que dicen que hay, aunque pobre de la Virgen de San Lorenzo, cada año con la misma angustia y la misma rumorología de que al año que viene las van a adelantar todavía un poco más.
Este fin de semana se celebraba en el, cada vez más ridículo, recinto ferial el "Día del Niño". El único reclamo para que la gente acuda a algo, una vez finalizados los Sanantolines.
Y se tiene que hacer así porque, si no, entre que cada vez las mejores atracciones no paran en Palencia, y que los precios no acompañan, a este paso va más gente pescando en el río que montándose en los cachivaches.
Atrás quedaron aquellos tiempos en los que siempre se buscaba un hueco de más para esa montaña rusa nueva que llegaba (¿alguien recuerda el exitazo que supuso aquélla que tenía un looping en su recorrido?), o tal atracción de miedo... En la feria se concentraba buena parte del ambiente de esos días, por mucho que enfrescara demasiado a última hora de la noche. Entonces los "Días del Niño" se hacían por separado. Uno, durante las Fiestas, en el que los viajes duraban la mitad porque aquello se ponía de peña hasta las trancas. Y dos, más allá de la traca fin de fiesta, cuando unos cuantos camiones habían puesto rumbo si no a Samalanca, a Valladolid, y el resto tenían a los operarios quitando algunos tornillos en lo que iban ofreciendo los últimos viajes en los carruseles.
El efecto "Pucela se adelanta" nos ha hecho mucho daño. Algunos feriantes llegaban a Palencia y se marchaban, incluso, antes de que acabaran las Fiestas por llegar a tiempo a Valladolid. Y, claro, el Ayuntamiento se enfadó y les obligó a quedarse hasta el último día, como es lógico por otra parte. Ahora los que se han enfadado son algunos de los feriantes que dicen: "Pues se va a quedar en Palencia Rita la cantaora", y se van directamente 48 kilómetros más al sur. Acabamos todos mareados sin habernos subido a nada.
El resultado: un recinto ferial cada vez más modesto, con menos novedades (como, en general, todo el programa de fiestas) y donde se respira menos adrenalina que hace tan sólo unos años. Las pinzas que cogen peluches y relojes siguen funcionando por la ley de la tragaperras, pero sin efecto ludopático. Hay cosas que no cambian... las menos buenas, como siempre.

03 septiembre 2010

Mercado Medieval

Sentía que no estaba muy desencaminado cuando me refiero a las tapas como lo mejor de los santantolines. Lo he corroborado esta misma mañana en la web de Cope Palencia cuando veía los resultados (provisionales) de la encuesta en la que se preguntaba por lo mejor de las fiestas y con una mayoría aplastante a favor del tapa-caña-tapa-caña.
No es para menos.
Al margen de conciertos, que sólo nos parecen buenos si los que vienen son de nuestro gusto; toros, que dicen que han estado bastante bien; espectáculos de calle, en su línea; ferias, con relativas escasas novedades con respecto al año anterior; y demás, me sorprende que no pueda votarse por una de las inciativas que goza de más éxito y visitas: la del Mercado Medieval.Tres días a orillas del río en los que parece que nos traslademos al ambiente festivo de hace cientos de años. Animales, bufones, mercaderes, tabernas, puestos y un intenso olor a cuero, queso y cecina. Es todo un placer para los sentidos. Tal vez se eche de menos algún puesto más de artesanía, juguetes y decoración. Lo que triunfa de verdad es la otra artesanía: la que alimenta el estómago y embrutece la pituitaria. Podemos dedicarnos a catar (perfecto para gorrones y gourmets que lo prueban todo) y luego elegir si compramos o no. Será por oferta: generosos embutidos, nobles quesos castellanos y dulces de todo tipo, sabor y textura: desde rosquillas fritas al momento hasta los regalices de palo de toda la vida.
Pese a todo, y mira que ver está bonito, pero lo que diferencia nuestras fiestas de otras mucho más austeras en presupuesto, como las de los pueblos, es que son relativamente poco participativas. El balance de los últimos años siempre es el mismo: bien, bueno, vale, pero mejorable en todo caso. Queda claro que se nos conquista por el estómago y es que la comida y la bebida siguen siendo fundamentales en toda celebración.

02 septiembre 2010

Marta, las hormigas y las galletas

Marta repitió ayer visita al programa de Pablo Motos "El Hormiguero". Estuvo, la verdad, bien. Ya conocemos cómo es nuestra atleta: simpática, todo sonrisa, quizás sin ser demasiado extrovertida (no sé si alguien superará la visita de Will Smith), y generosa.No sé de dónde pudieron salir las cajas de Gullón que acabaron en manos del público, pero la cuña quedó bien patente. Si es de "motu propio", ¡olé por Marta, promocionando productos de la tierra! Si no, pues cuñita que no sé en Cuatro cómo habrá sentado, o si ya estaba pactada... O vaya usted a saber, pero la frase con que las presentó me sonó a anuncio total: «unas galletas de Palencia, Gullón, que se pueden comer en cualquier momento y yo para recargar pilas, las como». Faltó la frase de cierre: "Gullón, el alimento de los campeones", con permiso del Cola Cao.
Bien es cierto que, como embajadora palentina, en su día fue de las que se sumó al carro de "Fontaneda es de Aguilar". Su título de morada ilustre se lo tiene bien ganado a pulso.
Habló de Londres 2012, compitió contra Pablo a ver quién bailaba más metros el limbo y les puso a las hormigas una medalla de recuerdo.
Marta estuvo guapa, de las veces que más guapa ha aparecido en televisión, aunque el equipo de maquillaje que trabaja con la productora hace maravillas con casi cualquier mujer.
La pusieron el momento de su caída en Pekín, el que nos dolió a todos, como nos explicó luego la psicóloga que estrenaba sección en el programa. Su cara fue un poema, aunque luego, tal como hizo con el periodista de TVE a pie de pista, volvió a reirse de sí misma.
El Hormiguero cumplió y Marta también. Palencia existe, Pablo.

01 septiembre 2010

Fiesta y Patria

Suele pasar, que cuando llega un momento de fiesta y de alegría, los buenos sentimientos tienden a alzarse. Y el sentimiento que se desprende de estos sanantolines es el de Palencia.
Si los bares hicieron su agosto en el mes de julio decorándolo todo para la ocasión en la que fuimos campeones del mundo, ahora muchos se vuelcan en recordar que estamos en los, posiblemente, días de más jarana del año, con permiso de Nochevieja.
Nunca antes me habían puesto el himno de Palencia en un local. El dueño del "Y un cuerno", que otra cosa no, pero animar, anima un rato, anoche se permitió el lujo de ponerlo completo para que cada cual saque su "Soy de aquí" que cada palentino lleva dentro.
Lo mismo pasa con el Céndal, donde hace dos noches escuchamos no una ni dos, sino hasta tres veces el "Alé Palencia", que se acompasa con los calendarios de bolsillo de la temporada del club que el local que lleva Avelino (¿Dónde, si no, lo van a poner?) te entrega con tu pedido en barra.
En el Willy Fog lo de las diapositivas está a la orden del día, y lo mismo pone una de "La Gorda" como otra del mítico Fernandito el Librero u otra de nuestro alcalde. Todo es Palencia.
Ya si tenemos en cuenta que las peñas te recuerdan más que nunca con sus trajes que estás en una ciudad en fiestas, y que cada cual saca a relucir sus camisetas de Palencia con P, cada vez en más versiones diferentes, y que con las tapas te ponen, si pides agua, un Fuentes de Lebanza, con el "Felices fiestas" en la etiqueta, el sentimiento de pertenencia se multiplica al cuadrado.
Fue buena la excusa para volver a cantar, pues hacía tiempo que lo gritaba, eso de: "Dios te salve, Palencia querida. Dios te salve, granero de España".

30 agosto 2010

El becario que llevamos dentro

Mañana será el último día de prácticas para mucho becarios, aunque los que tienen el turno de fin de semana ya se han despedido de sus compañeros, de los que ya volvieron de vacaciones el Primero de este mes o aún tienen días en el que viene.
Al menos, los que trabajamos en medios de comunicación, lo hemos sido alguna vez. Otros, de alguna manera, lo debemos seguir siendo. Porque somos jóvenes, porque salimos de fiesta con ellos, porque nos atrae la ilusión con la que entran, porque valoras y valoran tu modestísima veteranía cuando llegan, porque vienen sin la maleza entre las venas que otros compañeros adquieren con el amargor del tiempo y porque te recuerdan que, en espíritu, nunca debemos dejar al becario que llevamos dentro.
El jueves es el día grande en todas las redacciones. El día de los universitarios se convierte en verano en el día de las fiestas de los becarios... O con los becarios, según el bando en que uno se encuentre.
Tuve el privilegio de serlo durante dos veranos en Palencia. Me contaban los que lo habían sido en otras provincias que el ambiente de esos jueves por la noche, y luego de reencuentro en las ruedas de prensa, suele ser difícilmente mejorable. Simplemente porque es espectacular. Algunos de esos empleados consagrados que no se pierden una con sus recién llegados son los que acaban conduciendo la manada a un Carpanta, a un Club 38... lejos de los habituales garitos de borrachines en potencia para los que conquistaron hace bien poco su mayoría de edad.
La Vuelta Ciclista a Palencia, en estos días, se convertía en un punto de encuentro de veteranos con peso de cada medio y de jóvenes noveles que hacen de "la Láser" en Aguilar su punto de encuentro antes de otra nueva etapa.Las "bolsas de ayuda derivadas de tus prácticas" se acaban, aunque en algunos sitios uno puede tener la fortuna de seguir hasta septiembre, y en el Diario o en El Norte es normal que haya quien se haga unos pinitos de más durante los Sanantolines, que siempre viene bien. Aunque la mente de uno se retuerce entre la sensación agridulce de querer divertirse y, al mismo tiempo, tener que estudiar. Porque enseguida llegan los exámenes de septiembre, los que nunca da tiempo a estudiar porque la sensación de felicidad, de compañerismo, de aprendizaje, de experiencia, de satisfacción... llenan mucho más que un simple aprobado en una carrera que no sirve para aprender.
Sirva como recomendación este artículo del periodista palentino Antonio Martín Valbuena, titulado "Mi amigo el becario" (19/10/2004). Forges también se dio cuenta del fondo de toda esta cuestión aunque siempre, al final, perdura lo bueno.

23 agosto 2010

Fiestas. Eh... ¡tapas!

Le estoy cogiendo el gustillo a esto de escribir los domingos por la noche, según llego de trabajar. Hoy vengo especialmente satisfecho y contento. Primero, me he enterado de que un buen colega como es Iván, ya es papá (¡felicidades!). Y segundo: para ser mi último Tirachinas, ha quedado una cosa más que decente y he estado muy tranquilo. El viernes, por cierto, entrevisté a Unzué, el nuevo entrenador del Numancia al que se me olvidó preguntarle por el clásico Torneo de la Galleta, que tan mala reputación tiene su nombre y que, esta semana, ha resucitado para congregar en Aguilar a dos Segundas. Bueno, el Alavés lo fue hasta hace poco.
Este jueves, por cierto, punto y final al último Tirachinas. Se cierran diez años de un pequeño capítulo de la historia de Cope. Estaré en la producción para verlo morir, aunque lo que está por venir, siendo sincero, me ilusiona una barbaridad.
Estoy casi pensando tanto o más que en lo que tengo por delante a modo de ocio. Los dos días libres, seguidos, de la próxima semana, en los que mi mente de forma automática piensa en tapas. No en fiestas, que no podré disfrutar más que lo que esté, sino en tapas. Los Santantolines están a la vuelta de la esquina, de preparativos se habla en la prensa desde hace rato, y sin embargo, me causan no mucha ilusión. Quizás porque no los viva los siete días, quizás porque de pequeño se vivían más por aquello de la feria y espectáculos infantiles por todas partes...
El día que vaya, quizás el concierto me guste o quizás no. Las ferias del libro y de artesanía me empiezan a parecer interesantes (me estoy haciendo mayor), el ambiente por la calle está bien (echo de menos el rollo de la noche del día 1 y la mañana del 2), y quizás la ausencia de sorpresas o novedades significantes hace que nos encontremos un poco con lo de todos los años. Que está bien, peor sería que no hubiera fiestas, pero tampoco me llaman poderosamente la atención.

Me dicen "fiestas" y mi mente piensa "tapas", como una analogía propia del concurso "Password". Adoro comer. Disfruto cuando los que sacan las casetas se ponen las pilas y por 2,50 tapa y caña (¿era 2,50?), que no es moco de pavo, se dejen la vida por no darte un simple pan-pan-hamburguesa. Que en una noche se te van 30 euros y no has hecho ná...
Mucho rajar, mucho rajar... Que es verdad que en el Consistorio podrían estrujarse un poco más la cabeza (no todo es dinero, que se lo digan a los alcaldes de los pueblos), pero que luego el año que no voy es como si me faltara la visita a la mamá.
¡Cristóbal, no hablo más que de comida, tienes razón! Bendito el que inventó el estómago y las papilas gustativas. A ver quién es el que no se da un capricho esos días.

13 agosto 2010

Revilla, ¡qué maravilla!

IMAGEN: El Norte de Castilla
Miguel Ángel Revilla se ha ganado al pueblo palentino. Tiene narices que tanto Castilla y León como Cantabria se den cuenta de que el AVE a tierras cántabras sólo debería pasar por Palencia para que toda la comarca saliese beneficiada y Fomento no.
Pero es que hace apenas dos meses, cuando Pepiño Blanco dijo que "es que, bueeeeeno, a lo mejor pasa por Bilbao en vez de por Palencia", aquí los puñales volaron para hacer sangre, mientras otros se tiraban de los pelos.
¿Pero cómo que por Bilbao, así, de repente, sin avisar, improvisando, sobre la marcha? ¡¿Pero qué chapuza es ésta?! Está claro que el peso de Juan Vicente Herrera, que se quejaba de que Fomento no había querido reunirse con ellos, puede quedar en entredicho. Ha tenido que ser Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, carismático, buen político y bien apreciado, por lo general, por el pueblo, quien ha tirado de la burra para quitarle a Fomento esos pájaros de la cabeza que, por fortuna, no se han llevado a cabo.
Dos meses después, Pepiño confirma que habrá AVE entre Palencia y Cantabria. Una muestra contundente de la forma de proceder en tiempos de crisis del Gobierno que nos toca: ahora sí, bueno no, venga vale.
Señores, este tren no se nos escapa. Una excelente noticia. No hay crisis que valga. Las cosas hay que hacerlas bien, cueste más o menos, pero hacerlas bien es lo único que garantiza buenos resultados.
No es de extrañar que la Cámara de Comercio de Palencia y la CPOE hayan querido felicitar públicamente a Revilla. Signos políticos al margen, lo que está claro es que el presidente de Cantabria ha sido fundamental para evitar una chapuza que hubiera condenado a Palencia de por vida.

09 agosto 2010

Un deporte raro como forma de vida


Mara Santos sigue dando mucha guerra. Es alucinante la fuerza con la que te llega a arrastrar lo que te gusta: adicciones sanas. "El piragüismo es mi vida": ha dicho la nosecuántas veces campeona. Ha triunfado en el Sella y sigue con muchas ganas de títulos, ¡como si no tuviera ya!
Velillense de pura cepa, ha estado muy vinculada a su familia, y al negocio que su padre montó en su pueblo. Si el piragüismo fuera la mitad de importante que el fútbol, Mara podría tener a su cargo, ¿por qué no?, una cadena hostelera por todo el norte de España y haber montado en su tierra el negocio del siglo, como hacen los futbolistas. ¿Os imagináis? El Velilla Palace (Súper Lujo), al ladito de la montaña, como el Parador en Cervera. Y, sin embargo, cuando gana una carrera sin demasiada repercusión, si acaso, la regalan un jamón o similar, un trofeo y, alguna vez, un modesto premio en metálico. Seguro que hay timbas de mus en las que ganan más que algunos palistas.
Es lo que tiene que te guste otra cosa que no sea coger un balón. Es lo que les pasa a los que eligen los deportes raros como forma de vida. Raros para quienes no los valoran como debería ser, por supuesto.
Me acuerdo de Diego Cosgaya. Me acuerdo de verle hacer algo que no hacen todos los chavales en Palencia en sus ratos libres: coger una piragua y ponerse a remar a orillas del Carrión, justo por detrás del Pabellón. A algún padre hooligan de los que gritan en los partidos de alevines le da un patatús si un día su chaval, que "¿este? ¡Dicen que va a ser el Xavi palentino!", le confiesa: "Papá, dejo el fútbol, al final voy a probar el piragüismo, porque me apetece darle al remo".
Si Cristiano Ronaldo fuera palista, le quedaría un mundo por recorrer aún para alcanzar la gloria que ya tienen Guerrero, Alonso, Mara, Diego... y algunos que se me quedan por el camino. Mucho dinero no tendrán, pero siguen saludando al que se cruza por su camino, y no hace falta echar instancias para poder entrevistarles.
Y es que, haciendo aquellas prácticas en Palencia, me decían mis amigos: "Joe, es que no hablas más que de piragüismo", y me hacían la coña de si quería jugar a la piragua...
Pues eso, para buscar el final del chiste, úsese san Google no sea que con tanta piragua acabemos tirándonos los remos a la cabeza.

02 agosto 2010

Ya es lunes dos de agosto

Por fin he llegado a casa, y ahora no va a haber quien me duerma porque llego como una moto. Al menos he podido comer algo: un bocata rápido con lo que había por ahí porque la nevera está vacía. Aunque supongo que el hambre seguirá apretando ahora que puedo descansar.
El día ha sido intenso y raro. Vengo de hacer algo que, para mí, ha sido una buena experiencia: presentar por primera vez El Tirachinas. Desde que me llamaron, varios días antes, para comentarme que me tocaría, juro que no he dejado de darle vueltas: ¿Qué puedo hacer, de qué puedo hablar, qué podemos meter...? Me he querido aplicar un buen consejo del genial Enrique de Soto: "Hay que vivir la vida en el presente. Cada tarea a su tiempo y evitar lo que nos distraiga de ese momento presente. Sólo así podemos vivir con intensidad". Sólo así lo hacemos intensamente". Y lo he querido hacer, no tenía ninguna intención de estropearle a Marta sus primeros días de vacaciones ni de fastidiarme a mí los últimos de las mías: una ración de mar no se merece el agobio de un trabajo que aún está por hacer.
Aunque reconozco que en esos ratitos en los que la mente pulula uno le daba vueltas: también es verdad que no se puede llegar el día 1 y hacer como si no te has enterado de nada de lo ocurrido el último mes. El resultado: un programa que no pasará a la historia, aunque siempre quedará la entrevista al del restaurante coreano en Barcelona que, tras una interminable pregunta de un minuto, me respondía con un modesto: "Sí". ¡Y lo hizo tres veces! El técnico, el gran Mora, me decía: "Despídele, que te va a dar la risa".
No ha salido todo lo que hemos planeado, ni tan siquiera lo que planeé en solitario, pero Felipe Reyes es un tío súper majo y el genial Chema Martínez te da para hacerle un puñado de entrevistas y pasártelo en grande. Por supuesto que hemos hablado un poquito de nuestra Marta Domínguez... ¡La guerra que nos vas a dar en Londres, campeona!
La tarde, como ya he dicho, ha sido rara: no he tenido ninguna sensación de hambre, frío, calor o sueño. Sólo pensaba en sacar lo más dignamente posible una tarea por delante. Era consciente de que me tocaba presentar un programa que tiene los días contados, aunque más vale hacerlo tarde que nunca. También he visto cómo mi jefe recogía todos los enseres de su despacho, haciéndome recordar que el verano ha sido tan movido que no sabes dónde te van a arrastrar las olas o si puedes nadar hacia alguna parte. Luego, eso sí, quedaba la genial compañía de Pablo, Ana, Eduard y Javi: cuatro becarios geniales. ¡Paulina, qué te habrán echado en el cola-cao, que se te ha echado de menos. El ambiente que dan a las redacciones de los medios se echa luego de menos durante el resto del año. También he visto a Ana, una de las secretarias de la emisora, que me contaba que su familia se prepara para pasar unos días en Cozuelos, en el norte de la provincia palentina: "¡Por la noche se pasa frío!".
Ignoro la gente que puede llegar a escucharte un primero de agosto habiendo tanto personal de vacaciones y con tantas cosas por hacer, sobre todo si es a la orilla del mar, pero algún mensajito de mi buena gente sí he recibido y que me hace ser consciente de que unos pocos han hecho el esfuerzo de estar junto al transistor. Manu se lo ha currado y hasta creó un evento en Tuenti llamado algo así como "Un palentino presentador de radio", y se ha ganado unos 130 adeptos. ¡Me tronchaba de la risa cuando me lo contaba! ¡Yo en un evento!
"Ya es lunes dos de agosto", como he dicho al finalizar. Ya me he quedado más relajado, y seguramente en nada me vaya a dormir. Nos espera un mes "macanudo", que diría el otro. No sé si lo he hecho muy bien o no, pero sé que me voy a la cama feliz. La experiencia ha merecido la pena.

26 julio 2010

Cuando el Campamento llega al corazón

Ayer, otra vez, el Campamento Junior volvía a terminar. En mi caso, habían pasado ya nueve veranos sin poder asistir (aunque sólo fuera un día, como ayer), a una de las experiencias de las que marcan la infancia y juventud de cualquier chaval.Empiezas un verano y ya no puedes dejar de ir. Llevas todo el año trabajando en los distintos grupos de niños que se conforman en San Marco, San Antonio, Saldaña, Aguilar... según donde sea cada uno, para llegar al Campamento. Diez, once, doce días o los que haga falta, en un prado perdido en la montaña palentina sin televisión, ni revistas, internet, un cuarto de baño como tal (sí hay letrinas y duchas al aire libre), una cama o una videoconsola. Doy fe de que no da tiempo al aburrimiento.
Lo mejor podría ser el precio: unos 150 €, pero no lo es. Podría serlo por las dinámicas de trabajo (ver-juzgar-actuar sobre cualquier aspecto de nuestra sociedad, desde el punto de vista de los valores de unos chavales cristianos), pero tampoco. Lo mejor podría ser la experiencia de dormir en tiendas de campaña desconectados de todo, pero eso tampoco lo es. O, quizás, la mano con la que Mari (¡gran cocinera!) maneja los menús sin cobrar, simplemente por el placer de estar allí (y ya van dos décadas consecutivas), pero tampoco. Lo mejor, ante todo, es la calidad humana de quienes conforman el Campamento. Niños y monitores.
Laura, Pedro, Prada, Dani, Barce, Tote, Josupi, la "Chati", etc, etc, son un grupo de educadores que dedican parte de su tiempo libre, sin cobrar un duro, de forma puramente vocacional, a estar con los chavales y sacar lo mejor que tienen dentro. Un monitor tiene ese sentimiento de devolver con los que ahora son niños todo el cariño que recibieron cuando ellos fueron chiguitos.
Los juegos, las canciones, las veladas, el buen rollo, el día a día... no pierden frescura con el paso de los años. ¿Por qué será que muchos repiten?
Muchos pueden quedar "asustados" por aquello de que el Junior (de Acción Católica) tenga que ver con el "rollo de los curas y la religión". Sin embargo, muchos pueden llegar a entender que alguien que siente vocación religiosa de verdad (y llegue a cura) sabe relacionarse con la gente joven, escuchan rock o música ochentera, se apuntan a las fiestas de los pueblos de agosto y visten con camiseta de tirantes y pantalón corto.
Ayer domingo nos encontramos algunos de los que echamos años allí: Marta o Carolina, por ejemplo, y siempre nos recordamos de otros tantos que, por motivos de la vida, ya no pueden seguir: grandes clásicos como Garrán (y su coche en el que escuchar los finales de etapa del Tour), Gimón, Tasio, Gus, Elena, Paloma, Patricia, Adolfo (¡bendita la hora en que se te ocurrió el invento para que el agua de las duchas saliese caliente!)... Y otros muchos que se me quedan, sin querer, por el camino.
Es difícil no hacer amigos de los que duran con el paso de los años.
En cuanto pase agosto, otra temporada más comenzará para el Junior: es de esas cosas que no cuestan un duro y siempre merecen la pena.

Nota: El Movimiento Junior en Palencia tiene su sede en la Casa de la Iglesia, en la C/ San Marcos - Pasaje Seminario.

24 julio 2010

Que siempre quede para una caña bien tirada

Como el resto del año apenas piso por Palencia, la gran parte de las vacaciones las dedico a descansar en mi tierra, en mi casa de toda la vida y con la gente que queda por estos lares. Digo la que queda porque al reencontrarse uno con viejas amistades o con viejos conocidos, siempre llegan noticias de que no sé quién aprobó una oposición de policía y se marchó a Nosesabedonde y el otro, el de la moto, puso rumbo a una ciudad donde no llegas directo desde Palencia en tren.
En días como éstos, donde apenas uno sale de vacaciones (aunque yo ya lo estoy en cuanto huyo de La Jungla), tanto como con los planes de toda la vida y las escapadas puntuales, soy capaz también de sentirme pleno el resto del mes "en el que no hago nada". Mi felicidad en 31 días casi 100 % palentinos se debe a la gente, a mi buena gente. A los pequeños momentos en los que quedas con quien hace meses que no ves: una hora, dos horas... suficientes, ¡o no!. Es verano: una terraza... Una cañita con limón bien tirada, a la sombra se está de lujo, ¿eh? Perfecto... ¡Cómo me alegro de verte!

Planes de vida, unas risas, cotilleos... ¡Gracias por la tapa (van aprendiendo algunos bares)! Recuerdos, más planes y futuro. Un abrazo o un beso y un adiós. También hay que decir que hasta la próxima, Internet hace mucho.
Hay quien por el refresco o la cerveza te cobra más de lo previsto, pero en todo presupuesto austero nunca debería faltar para poder invitarse a un cafetín a quien dedica una parte de su tiempo a estar con nosotros y compartir: pequeñas inyecciones de energía mutua. Oye, te han invitado a ti, mañana paga tú.
Se puede invitar en casa si la cosa está pachucha, pero con el buen tiempo, la gente merodeando, niños como locos, y la capacidad de sentirse por un momento parte activa de la ciudad... Eso, como dice el anuncio, no tiene precio. Ahí están las pruebas: en plena crisis, a veces, no hay quien pille sitio en una terraza. La próxima, chin-chin: por la amistad.

23 julio 2010

Movilidad

IMAGEN: Diario Palentino
Desde luego que Facua no se ha enterado muy bien y la agencia EFE lo ha rebotado tal cual, por lo que el resto de medios de comunicación que se han hecho eco de los datos, no se han dado cuenta de que en Palencia el autobús urbano es más barato que en Logroño.
Según la noticia, la capital riojana, con billetes a 0,60 €, es la ciudad donde montar en autobús urbano es más barato. Dicen que luego está Lugo con 0,64 € y luego alguna más donde el billete llega a 0,70 € como Cuenca. No sé por qué no mencionan, por ejemplo, a Soria, donde cuesta también 0,60 € y donde gracias a la incorporación de la empresa Avanza, el transporte urbano sufrió un gran desarrollo en la capital (que cuenta, incluso, con servicio de Búho); o Palencia, donde cuesta tan sólo 0,51 €. A cambio, marquesinas con el tiempo de espera en pantalla, una flota bastante moderna y un servicio bueno.
Es cierto que hace nada, en uno de estos días paseando por Palencia, pensaba sobre la importancia de un vehículo particular para el día a día en Palencia, y, en realidad, se puede sobrevivir, por lo general, sin coche.
Una de las virtudes de nuestra ciudad es que se puede recorrer entera andando sin que acabemos agotados, aunque bien la distancia entre San Antonio y el Tercer Barrio puede llevarnos a estar casi una hora caminando. Es por eso por lo que las principales líneas de bus tienen trazados que nos llevan de punta a punta por medio euro. Ya si sacamos el bono de 10, casi nos lo regalan.
También he visto casos graves de coche-dependencia, pero allá cada uno con lo que quiera hacer con su vida y sus recursos. Aún así me parece ridículo coger el coche para tomar un café en cualquier bar que nos pilla a 15 minutos andando, donde lo normal es que toque rebuscar aparcamiento, más luego el impuesto de la ORA, y al final el café nos sale por un pico de más, desde mi punto de vista, prescindible.
Hay quien me asegura que espere a tener coche para cambiar de discurso. De momento, ni coche, ni casi tan siquiera bus. Con el que más podemos deleitarnos del camino a nuestro destino intramuros: el clásico, ése, sí, el que todos ya sabemos. El que nos permite disfrutar del frío cuando hace frío, y de la gente cuando la calle está llena de gente.

12 julio 2010

¡Y se lió, y se lió!

Palencia también formó parte de la parálisis general que padeció España anoche entre las 20.30 y el gol de Iniesta. Lo único que mantenía vivo al país era la fuerza con la que latían los corazones de millones de españoles como consecuencia de un árbitro bastante poco acertado, una Holanda irreconociblemente leñera, y oportunidades de gol que se iban al traste.
A eso de las 11 de la noche de ese mágico 11 de julio pasó lo que tenía que pasar:

Seguro que nos han oído desde mucho más allá. Un país de casi 40 millones de españoles gritando durante casi un minuto "GOL" al mismo tiempo tiene que ser lo más parecido a un tsunami, pero emocional. El sentimiento español se ha hecho muy fuerte: "Yo soy español, español, español". Por un instante todas las diferencias se van al traste: todos vamos a una. Somos muy grandes cuando nos unimos de esta forma para conseguir algo. ¡Cuántas cosas más nos tiene que enseñar el deporte!
Los más impacientes, en cuanto el fulano que nos arbitró pitó el final, corrieron como locos a bañarse a la Plaza de España. Pero merecía la pena quedarse un poco más para ver a Casillas levantar la Copa del Mundo en directo.
Luego sí, en la fuente de la Plaza de España no cabía un alma. Muchos precavidos ya fuimos con el kit completo: bañador y chanclas. Personalmente me sentí como hace ya 10 años: única vez en mi vida a remojo en una fuente pública, para celebrar la octava del Real Madrid, en el agua de Ponce.El ambiente de ayer era mejor que el día de la semi. Llevaba toda la semana pensando lo mismo: ¡la que se va a liar! ¡Y se lió! En La Cripta la liaron buena con la Copa del Mundo que prepararon de gin-tonic. Más de cinco mil personas dándolo todo entre gritos de "España, España", remojones de agua, petardos, banderas, alegría, algunos pisotones, buen rollo, charanga de nuevo en la estatua del campesino, no te conozco de nada pero te doy un abrazo... ¡Tío, es que somos campeones del Mundo!
Lo único que podemos lamentar es que no hubiera una sola pantalla gigante, un macro punto de reunión para disfrutar del partido, a diferencia de muchas otras capitales españolas, incluso más pequeñas que Palencia, que sí lo tuvieron.
Me di cuenta de algunas cosas más: que el agua de la fuente escuece en los ojos (a saber lo que tendrá), que a más de uno se le podría apodar "pulpo Paul" y no por acertar quinielas y que esto es muy, muy pero que muy grande.

08 julio 2010

Cuando llegue el domingo


¡Dios mío, la que se puede liar el domingo! Fue acabar el partido y absolutamente todos los que estábamos viendo a España por algún bar de la capital pusimos rumbo ipso-facto hacia el punto neurálgico de las celebraciones futboleras palentinas. ¿Qué mejor punto de encuentro que la mismísima Plaza de España para celebrar que somos, como mínimo, subcampeones del Mundo?
Una celebración sana, alegre, a remojo el que quiso (mayoría femenina curiosamente), sin incidentes ni revienta-fiestas. España se olvida de los matices políticos y todo el que tiene un "lo que sea" con nuestros colores lo saca a la calle. ¡España, España, España!
Una charanga improvisada se subió a la estatua del campesino para seguir animando, entre trago y trago a algunos cachis, al ritmo de trompetas y tambores. Unas chavalas pusieron la nota simpática al pasearse por la plaza con unos carteles de Hugo Boss en los que posaban algunos de los internacionales. Un balón de origen desconocido, comenzó a pasearse a pelotazo limpio, entre las cabezas de los más de tres mil presentes.
Pese a ser miércoles, a alguno le duró la fiesta más de la cuenta, quizás porque era la primera vez en su vida que podía celebrar algo así. Pero es que el domingo promete: en los bares no va a caber un alma (y eso que lo dan en abierto), las promociones y ofertas con las que se atraen a los clientes van a sobrar (dos cervezas más perrito y camiseta por 6 €, o un 3 x 2 en consumiciones, entre otras gangas) sobran. Basta con llenar el local con banderas de España, poner una pantalla gigante y a disfrutarlo como si estuviéramos en la mismísima Soccer City.
Los políticos tienen motivos de sobra para darles las gracias: han permitido que, por un rato, mucha gente con algunos problemillas, sienta un momento de euforia contagiosa. Los comercios (y los chinos) también están haciendo su agosto. Los efectos económicos son positivos con las victorias de España. Que dure. Porque es que la vida, como dijo el gran Andrés Montes, puede ser maravillosa...

05 julio 2010

¡Oh, la cena!

Volvíamos cuatro amigos a Palencia sobre las ocho y media de la tarde. Clásica frase:
- Tomamos algo, ¿no?
Era raro que de cuatro, uno de los estómagos no hablara:

- Yo en nada tendré hambre.

Brainstorming de sugerencias un poco flojillo salvo el de la que pensaba de verdad en la cena:
- ¿Una Mejillonera y unas tostas en Los Candiles?

¡Y el cielo se iluminó aún más! Tanto, que los
demás estómagos se marcaron una ovación.
En todos sitios cuecen habas y en todas partes hay una
mejillonera. Pero la nuestra es auténtica y, como dicen las madres de sus hijos, no lo digo porque sea nuestra.
El local, reformado, sigue conservando sus señas de identidad: paredes decoradas de cáscaras de mejillón, una barra enorme, los carteles descoloridos por el tiempo anunciando las geniales raciones de mejillones, bravas (altísimamente recomendables), calamares, langostinos... Y el mismo grito de guerra: "Escoceeeeesa".
No se descarte que en breve surja un politono.
Pues la escocesa, las bravas y el pan para que no sobre nada de la salsa en la que nadan los mejillones era sólo el aperitivo. Al lado está el restaurante Los Candiles.
Pillamos mesa en terraza. Da gusto. Sale Noelia, la camarera. La preguntamos por las tostas: espárragos trigueros con bacon (y no recuerdo el qué), otra de pulpo, solomillo con roquefort, etc, etc, etc... A cada cual más buena. No apto para indecisos. Además de las raciones, luego tienen las dos clásicas tablillas de carne o pescados: por 9,50 €, baratito. Y en terraza no suben el precio.
Escocesa y bravas más tosta individual y tabla de pescados con un par de cañas... ¿dónde ponen tanto por...¡menos de 10 euros por barba!? ¡En la calle Los Soldados, oiga. Y no cobro la cuña!

Me sorprendo a mí mismo cuando me he dado cuenta de que no he hablado antes de estos dos puntos recomendables del turismo gastronómico-barato palentino.

30 junio 2010

Al ladrón

Queda un mes para que llegue agosto, pero muchos han hecho ya su ídem a punta de navaja, aprovechando distracciones o, tal como parece haberse puesto de moda, asaltando chalets o viviendas de lujo.
En las páginas de nuestros periódicos se han comentado en las últimas semanas sobre diversos incidentes. Hoy denuncia en Diario Palentino un vecino de la zona residencial "Nueva Ciudad Jardín" que "no es el primero, ni el segundo, ni el tercero (intentos de atraco). Un día sí y otro también te encuentras con que, o roban, o lo intentan".
Otras de las noticias relacionadas con robos hablan de palentinos robando gasoil, material informático en tiendas y coches, delitos con droga de por medio... Y seguro que algún amigo o familiar nuestro siempre tiene algún caso cercano que contar: ciudadanos del Este de Europa que roban cables, material agrícola (tuberías, pequeñas maquinarias)... Otras que se organizan para ir robando carteras por las tiendas (sé de casos cercanos y de la alerta policial al respecto), etc, etc.
El verano ya llegó y, con él, los pisos vacíos, así que cuidado. Seguimos en tiempos de crisis y muchos de los maleantes sin trabajo: a unos les conocemos porque llevan toda la vida entre nosotros y otros son, digamos, "nuevos vecinos", que también han sabido sumarse al carro de la sospecha. En fin, todos sabemos lo que hay, nada nuevo. Confiemos en que el verano quede tranquilo para todos y que la Policía pueda trabajar sin problema.

17 junio 2010

Capdevila, si hoy existiera Calleja...

IMÁGENES: Archivo Marca y Hemeroteca Mundo Deportivo
Una de las cosas buenas que tiene mi compañero Lartaun de Azumendi es que lo mismo te analiza con precisión la situación política española como te comenta con pasión las mejores jugadas de la NBA en la década de los 80. Es de los periodistas "con cultura" (coletilla que debería ser redundante, pero en nuestros tiempos no lo es).
Ayer, tras el batacazo de España, me pregunta si no hay algún jugador en La Balastera para que arregle lo de la selección. Y le comenté sobre nuestro paisano futbolista por excelencia. Sólo tuve que mencionarle el nombre para que él le reconociera al momento:
- ¡Hombre, el mítico Isacio Calleja! Gran lateral del Atlético de Madrid...
Y de la selección.
Nacido en Valle de Cerrato, primero futbolista y luego hombre de Leyes, fue uno de los dos palentinos que ha vestido la camiseta de la selección española en categoría absoluta. No se formó en ningún club de nuestra provincia, pues con tan sólo 10 años ya le enviaron sus padres a Madrid a estudiar en Los Maristas.
Calleja disputó 13 partidos con la entonces llamada "Selección A". Debutó el 19 de abril de 1961 en un partido de clasificación valedero para el Mundial de Chile-62 en el que España ganó 1-2 frente a Gales, en Cardiff. Con el 1-1 de la vuelta, España jugaría la repesca frente a Marruecos, a la que también ganó, y pudo acudir a la cita mundialista donde cayó en la fase de grupos. Calleja disputó tres de los cuatro partidos que llevaron a Chile a la selección. En aquel choque en tierras británicas, "sobre el encharcado terreno de Ninian Park", como resalta la portada de Marca del día siguiente, "nuestra selección encontró el buscado espíritu de equipo". Entonces, Calleja, con 24 años, no era el único en debutar. Junto a él, Aguirre, Foncho y Zoco. Según las crónicas, Calleja fue de lo mejor del partido.
Al día siguiente regresaron a Madrid con la insignia de oro de la Federación Española en las solapas de sus chaquetas. A Calleja le esperaban en Barajas un grupo de amigos con una pancarta, emocionados, como él, quien declaró tras su debut que todo había sido "magnífico: el partido, el triunfo, el viaje... Aunque nada comparable con el triunfo en un partido de tanta trascendencia".Calleja no viajaría a Chile ese mismo año, pero el gran Isacio, como bien recuerdan las mentes más forofas del país, aquel 21 de junio de 1964, cuando el gol de Marcelino, el 11 lo componían: Iríbar; Rivilla, Olivella, Calleja; Zoco, Fusté; Amancio, Pereda, Marcelino, Suárez y Lapetra.
Evidentemente, el fútbol de entonces no es comparable al de ahora, pero si hoy existiera aquel lateral del Atlético de Madrid, que hoy vive, pero ya no juega al fútbol, Capdevila tendría motivos para preocuparse, y no precisamente porque Arbeloa también la pegue con la zurda.

05 junio 2010

Ars Amandi: Castellae


Me preguntaba anoche Marta:
- ¿Castilla León se dice con la "y" o sin ella?
Estábamos a escasos metros de la caseta que el Centro Cultural de Castilla y León en Aluche tiene para las fiestas del barrio madrileño, y en la pancarta pone "Castilla - León". Lleva "y", pero es lo de menos porque el escudo es el mismo para todos.
Y la música también: estaba tocando en ese momento un grupo castellano a más no poder, y que espero que se hable bastante de ellos a partir de ahora: Ars Amandi, rock que mezcla la batería y las guitarras eléctricas con la clásica dulzaina que bien conocemos por nuestras tierras. Su vocalista es Dani Aller, que anoche cerró el concierto (antes de los 40 minutos de propinas) con un temazo que bien vale por un himno a Castilla: Castellae, "dedicado a la gente de Ávila, Zamora, Burgos... ¡Hay algunos de Burgos, sí! Por supuesto a toda esa gente del Centro Cultural de Castilla y León!"

Hace tiempo despertó una ciudad
que estaba dormida.
Con los años aprendió a decidir,
a luchar por ti.
Tu lana abriga el temor
el frío y la inquietud.
Y mientras en tu corazón,
una batalla más.
Tu protección fue mantener
la unidad de un pueblo
que ha luchado por sobrevivir.
Tus valles dan la vida
a aquellos que persiguen
un poco de tranquilidad.
El eco que se escucha
en todas tus montañas
son voces que llegan a mí.
Los ojos que miran tu tierra
son los que brillan al caer
la noche que la luna trae.
Y en tu rincón se ve
la historia que pasó por ti
enciende la prosperidad.
Hogueras que en febrero están
a punto de arder.
Gente del pueblo ahí estará
cantando al amor.
Desfiladeros de impresión
que me muestran tu sabor:
el sabor del vino que me das.
Tus valles dan la vida
a aquellos que persiguen
un poco de tranquilidad.
El eco que se escucha
en todas tus montañas
son voces que llegan a mí.
Los ojos que miran tu tierra
son los que brillan al caer
la noche que la luna trae.
Y en tu rincón se ve
la historia que pasó por ti
enciende la prosperidad.

Le dije a Marta:
- Acuérdate de que Madrid perteneció a Castilla.
Casi tres mil personas disfrutamos en directo a la 1 de la madrugada, con el ambiente de las fiestas de Aluche por todo lo alto, donde los bocadillos con chorizo, lomo y morcilla a la plancha se suceden entre cachis de cerveza y calimocho hasta las 3. Al final del recinto, una caseta donde la Asociación de Vecinos Puerto Chico muestra un concurso de fotografías y el Centro Cultural de Castilla y León ha expuesto en dos grandes tablones un montón de fotos de las nueve provincias.
A veces pienso que los madrileños no existen. Si acaso, los de las afueras o los de antaño. Pero de Madrí, Madrí... Castilla tuvo parte de su esencia en las que, dicen, son las segundas mejores fiestas de barrio de toda la capital española.

31 mayo 2010

La magia del domingo noche

IMAGEN 1 IMAGEN CRISTO
Hay que reconocer que las noches de domingo al lunes siempre tienen cierto velo de encanto. La semana se acaba mientras nace una nueva. Es la madrugada en la que se descansa con el poso que deja el vermouth, el fútbol, el paseo, algunas chucherías y los deberes de última hora antes de preparar la mochila para el cole.
Si es invierno, les hay que ni salen y ni tan siquiera se desprenden del pijama aunque ese día toque paella en familia y postre especial. Si es verano, mientras a algunos les lleva más de lo previsto bajar la basura, otros descansan al rebufo de la televisión con la ventana abierta y la luz apagada para que no entren los bichos. Pero tanto en invierno como en verano, la madrugada de domingo a un lunes envuelve a la ciudad con un aura mágico que aporta tanta inquietud como melancolía.
La soledad con la que se produce un paseo a esa hora, por ejemplo, por la Calle Mayor, sin auriculares, se acompasa con el repicar de las suelas bajo los soportales y, a la vez, con el gozo efímero de pensar de que la calle, en ese momento, no es más que del que camina. Aunque siempre quedará el run-run del Club 38 para devolvernos a la vida real y ver que, de verdad, el domingo también puede ser un día de celebración si la compañía lo permite.
Nunca el tránsito de un coche fue tan significativo: ¿dónde irá, a estas horas? Nunca encontrarnos a algún otro alma vagante fue tan enigmático: ¿qué hace aquí? Y nunca el silencio se hizo tan rotundo ni los sonidos más insignificantes tan llenos de contenido. Nunca antes nadie se da cuenta, incluso desde el vial, de que pasan tantos trenes de mercancías rompiendo, con su monstruoso traqueteo de hierro y cargamento, a Palencia en dos partes divididas por un telón de estruendo.
Palencia, por las noches, no las de fin de semana, huele a café y, según qué rincones, a panadería, aunque cada vez existen menos hornos en el casco urbano. También huele a verde si se pasa cerca del río. Y si lo cruzamos, desde un poco más allá nos damos cuenta de que la ciudad duerme muy profundamente. Seguro que la torre de San Miguel, colosal desde el horizonte, ronca aunque no la oigamos.
También existen a esas horas las historias del que acaba de terminar la guardia o va a empezarla, del que viene de cerrar el bar, del que reparte los periódicos, del que no tiene sueño, del que coge el coche porque tiene que marchar o del que bebe en soledad sea domingo, martes o el Día de los Difuntos porque su vida es una completa mierda.
En unas horas comienzan a sonar los despertadores. Los autobuses de la Yutera y los que van a Valladolid se llenarán de estudiantes, los bancos de pagadores, el paro de luchadores y otra semana más que llega:
- ¡Verano otra vez, ay, hija, cómo se va el año! ¡Uf, con este calor no hay quien pare!
- Pues prepárese que aún no ha llegado el verano de verdad, que estamos acabando mayo - le dice la dependienta, sonriente, mientras le da las vueltas de la compra.
- Bueno, y... ¿no dicen, bonita, lo de que hasta el cuarenta de mayo...? A ver si da tregua porque nos vamos a achicharrar.
Feliz lunes.

24 mayo 2010

Con dignidad

Lamentablemente, como viene siendo la tónica habitual, no pude estar el domingo en Palencia. Sí tuve la oportunidad de comunicarme el lunes pasado con mis compañeros de COPE para hacerles saber que el domingo contábamos con ellos para que toda España, a través de Tiempo de Juego, supiera lo que Palencia y Jaén estuvieran haciendo en La Nueva Balastera.
De camino a casa pude escuchar a Raúl González comentar, conexión tras conexión, que aquello seguía con empate a cero, aunque antes, mi buen amigo Alberto, el gran técnico de esa casa, me calentó un poco la oreja con el ambientillo que había en el estadio 50 minutos antes para ponerme el gusanillo en el cuerpo.
Llegado a casa, no tuve más que sintonizar al genial Jicho a través de Internet para ponerme los pelos de punta, para meterme de lleno en una gran final, a sabiendas de que, en caso de pasar, quedarían otras dos finales más y, probablemente, más complicadas.
Pero daba igual: el 1-1, el de la ida, pintaba tan bien, había mantenido una ilusión tan grande a lo largo de toda la semana, había arrancado tantas sonrisas... Me decía mi tío entre semana: "¡Que nos quiten lo bailao!"
El final ya lo sabemos todos. Como nos decían en el colegio: punto y final, a otro renglón. Porque esto se ha hecho desde cero. El derroche que se ha demostrado a lo largo de la temporada y las impresiones que cada uno expresa donde quiere tras lo de ayer, se resumen con una sola palabra: dignidad. Mucha dignidad.

Porque un equipo que volvió de Tercera, con déficit, cuyo objetivo no estaba en el ascenso, ha ido creciendo y haciéndose fuerte a cada paso y a cada partido. Y respetable, muy respetable. Porque la afición, aunque digan que se eche de menos más unanimidad a la hora de cantar y gritar, sigue siendo de diez: conozco poca gente tan orgullosa de ser de un equipo de la tierra como nosotros. Gente que en sus redes sociales se viste con el escudo del Palencia o aparece con la bufanda para que le identifiquen con el equipo ése sobre el que la gente te pregunta “¿en qué división está?” Eso no tiene precio.
Una dignidad que vale por un largo aplauso, con un final, dicho sea de paso y siguiendo la constante de esta reflexión, muy digno, como el que hubo entre ambas aficiones al término del partido: la del Jaen desde el césped; la del Palencia, desde la grada, con un cruce de sentimientos contradictorios. Sólo queda seguir trabajando, menuda lección para los tiempos que corren: el trabajo bien hecho dignifica y te hace grande.


17 mayo 2010

La otra gárgola: la del esqueleto

Si la Catedral de Palencia tiene una particularidad que la hace única es su famosa gárgola del fotógrafo, fruto de una obra de restauración de principios del siglo XX. Y, sin embargo, hay otra gárgola, que se encuentra a su lado, menos conocida, pero por lo que se lee en blogs de viajes y páginas de arte, no menos atrayente: la gárgola del esqueleto.
Tal es así que en el programa Cuarto Milenio de esta pasada madrugada, de Cuatro, una espectadora que debió pasarse por nuestra tierra quedó, cuando menos, sobrecogida (pues, de lo contrario, no habría enviado la fotografía a un programa de fenómenos paranormales y misterio) con la gárgola en cuestión. Y es que, efectivamente, vista de cerca, la figura da cierto repelús.
Hablé hace poco con Laura, una canaria residente en Madrid, que estuvo en Palencia en una ocasión y se acuerda perfectamente de la gárgola del esqueleto. Será por detalles y, curiosamente, también se quedó sorprendida por la misma estatuílla. Uno llega a preguntarse si es para tanto ese pequeño esqueleto de piedra postrado en el ábside de la Catedral con esa postura a medio camino entre lo inquietante y lo siniestro?

Las gárgolas representan imágenes que distan mucho de lo religioso, seguramente como símbolo de que lo profano y lo demoníaco se quedaba fuera del templo sagrado. En el programa de anoche, mientras la periodista Carmen Porter se quedaba con las vidrieras, su compañero Íker Jiménez destacaba la cripta. La Catedral de Palencia es tan bella que sus detalles y leyendas son las que la hacen tan especial, y cada cual puede quedarse con lo que más le guste, pues hay para elegir.
Quede, de paso, patente la fotografía que alguien publica en su fotolog, seguramente una de las más originales y tenebrosas. La "bella desconocida" lo es en sí entera: todo es cuestión de adentrarse y conocerla más profundamente. No sé si cambiará tanto conocerla en medio de una tormenta, pero cualquier templo gigante del pasado nos fascina y nos sobrecoge al mismo tiempo cuando hace que nos sintamos insignificantes al lado de lo que es tan espiritual como desconocido.

14 mayo 2010

A comprar un piso

Nos movemos entre los "indefinidos" y la "indefinición".
Me siguen llegando comentarios de gente cercana a los que, afotunada o desgraciadamente (de verdad, que nunca se sabe qué es realmente lo mejor) van cayendo en sus manos contratos indefinidos. Generalmente, el paso siguiente está siendo el de comprar un piso.
Es algo así como una cadena que tiene dos pasos: Contrato y Compra. Como si A desencadenara, necesariamente, B. El gran problema al que, sobre todo, la gente de nuestra generación (la de los 80) tenemos es que ni A ni B están construidos sobre suelo firme.
Si compramos de primera mano, lo general es que compremos sobre el papel, sobre el proyecto, sin saber si la constructora podrá acabar, y, por suerte, no hay Poceros palentinos. Si compramos de segunda, ¿quién sabe si el que vende, lo hace porque no aguanta más en ese bloque en el que se han instalado familias polémicas de inmigrantes o son pisos que el casero alquila a cualquiera? ¿Quién sabe si vende porque ese piso es fruto de una hipoteca / operación especuladora? Y es que muchos, lo que buscan, es una simple casa para vivir y se encuentran con un problema.
Además, ser indefinido tampoco es una garantía de trabajo de por vida. La empresa que quiebra, quiebra. Punto. No hay más. Si no hay liquidez ni con el embargo, la deuda no se va a cobrar jamás.
Y resulta curioso que, al conversar con toda esta gente que ya ha comprado o que tiene previsto hacerlo a corto plazo, la pregunta es la misma: ¿qué se ha hecho mal para que nuestros padres, con un solo sueldo que entraba en casa, se pagaba el piso, la luz, el agua, el teléfono, la gasolina (¡y el coche!) y, si el sueldo del papá era generoso, para ciertos caprichos? Algo se ha hecho mal y nosotros no tenemos la culpa. Y eso que Palencia no es tan caro, relativamente... Pero estamos pagando por ello.

04 mayo 2010

Se habla de fútbol y de tantas cosas...

IMAGEN: Diario Palentino (Óscar Navarro)
S
e me acumula el trabajo y hay tanto que comentar...

Empezando por la gran alegría que nos ha dado el Club de Fútbol Palencia. Aún queda una jornada por delante antes de sacar a relucir la pluma de oro para ir tomando nota de lo que nos toca por sorteo. Pero la frase que Pepe Calvo dice en sala de prensa es para poner los pelos como escarpias: "Vamos a hacer lo posible por subir a Segunda".
Estamos mucho más arriba de donde pensamos según volvimos a la División de Bronce. A Calvo le han dado para el pelo a lo largo de la temporada, criticándole en muchos partidos de tardar en hacer los cambios, de hacer algunos partidos dignos de un equipo más bien mediocre... Pero muchos rivales, como hizo el Zamora el domingo, acaban aplaudiendo la labor del técnico morado al que definen como buen estratega. No sé cuántos pensaremos que tanto en lo deportivo como en lo extradeportivo, el equipo se encuentra "verde, verde, verde", que diría el otro, para dar un salto como el que se nos presenta. Aunque ahora no es momento de pensar, sino de sentir, y de recordar la magia que recorrió nuestras calles cuando tuvimos al Huesca frente a frente hace muy poquito tiempo.
Al margen, otro galardón más para nuestra increíble Marta, que sigue recogiendo el fruto de tanto esfuerzo y tan buen hacer. Ayer sacaba a relucir sus mejores galas para recoger uno de los premios institucionales con más peso: El Premio Nacional del Deporte 2009. Ella ha sido la mejor chica deportista. El mejor chico juega al fútbol y gana mucho más que ella (el fútbol es así): Xavi Hernández.
Y una reseña para una buena persona y una de las mentes más inquietas que estoy conociendo: el doctor Enrique de Soto, que ayer por la tarde tenía el privilegio de darse a conocer en el programa La Tarde con Cristina, de COPE, donde ha hablado de su último libro: un curioso manual para entender el caló, el idioma que hablan algunos de los "chachos" (y no tan gitanos) que tanta influencia ha tenido en nuestro castellano: más del que pensamos.

23 abril 2010

Para ti, joven vacceo

Se cumplen 10 años de una de las webs de humor con más solera del panorama de Internet: El Rellano. Una web que ha ido mejorando con el tiempo y que, a día de hoy, conserva aún todos esos audios (o vídeos) que en su día hicieron furor y aún podemos disfrutar.
Uno de los bombazos de allá por el 2003 fueron los Seat. Dos de los que pegaron fuerte fueron el Seat Makinero: "Acelera de 0 a 100 cuando el llega el ¡¡subidón, subidón, subidón!!" y el Seat Madrileño: "Tsss, oye, chulo mesetario, necesitas un coche para mear y no echar gota..."


¡Y cómo nos íbamos a quedar sin réplica! Enseguida vio la luz el Seat Palentino: "Para ti, joven vacceo". Seguro que muchos (sobre todo los jóvenes) hemos disfrutado decenas de veces de este audio, con su solera, pero muy nuestro (está claro que uno de Matadepera no lo va a entender, salvo que haya vivido en Palencia). Y con el "Torito Bravo" de fondo... ¡genial! Momentazo "remember" que merece la pena, sin duda, para echarse unas risas.

22 abril 2010

988 si llama desde fuera de Palencia

La nostalgia de los 80 vende: los jóvenes de entre 25 y 30 años pensamos que nuestros juguetes y las series de TV que veíamos nos hicieron vivir una época dorada que le da mil vueltas a la actual, donde a las propias televisiones ya no les sale rentable poner programas infantiles a la hora del bocadillo de mortadela.
¡Y qué alegría nos da encontrar, de vez en cuando, en algún rincón de nuestro cuarto, alguna "antigualla"! Algunas las guardamos porque nos gustan, pero otras las encontramos casualmente. ¿Quién no tiene esa revista de comics del año en que nació en la que un tal Rubén de 9 años que vivía en Toledo quería hacer un club de fans de Mortadelo? ¿Quién no se ha vuelto a preguntar si a día de hoy está casado y tiene hijos, o si realmente alguien llegó a escribirle? Lo de aquellas formas de buscar correspondencia hoy son totalmente impensables. ¡Hala, venga, a ver quién es el niño o niña tontolaba que publica su nombre y dos apellidos junto a su dirección completa! Para que vaya a secuestrarle "el hombre del saco". Por cierto, nunca vi a nadie de Palencia escribiendo para ninguna revista.
Antes de la llegada de los teléfonos digitales, casi que también pueden considerarse como "trastos viejos" las agendas de teléfonos. ¿Quién no tiene una en la que estaba apuntado el teléfono de un tío con tan sólo 6 cifras? ¿O el del amigo de Valladolid con el 983 - delante? Yo tengo un bolígrafo (que sigue funcionando) en el que se hacía publicidad la empresa Dámaso y ponía un número de teléfono: 988 - 77 60 84.
Y es que, efectivamente, hubo una etapa en la que no sólo nuestros números constaban de 6 dígitos, sino que nuestro prefijo telefónico era el mismo que el de Orense: 988. Por entonces, en las guías no era necesario escribir "Ourense", con u gallega. Y Girona era Gerona.
Más adelante, a finales de 1993, Telefónica nos hacía plantearnos la siguiente pregunta: ¿Cómo llamamos ahora a los segovianos? [...] ¿Y a los palentinos?... En nuestro caso, marcando delante el 979. Y Telefónica nos recordaba: «Cuando facilite su teléfono, no olvide cambiar su prefijo».
Luego más adelante, cuando todo aquello de las telecomunicaciones empezó a crecer, y crecer, y crecer, pero antes de que llegaran los teléfonos móviles, Telefónica nos dice que a partir del 4 de abril de 1998 cambia la forma de llamar: ahora hay que marcar el prefijo siempre. Fue la noticia del momento para muchos: cientos de testimonios en televisión quejándose de lo trabajoso que iba a ser ahora marcar todos los números, que lo fácil que era lo de antes... Y se hacía raro, desde luego. Entrar, por ejemplo, en la librería Blanco, en la época de reserva de libros, y ver que la gente se sentía ridícula dando su teléfono con un 979 delante: ¡lo que sabíamos todos! Pero claro, había que darlo... no fuera a ser que...
Poquito más de una década nos separa de todo esto, y parece que hablamos sobre El Renacimiento: entonces no había ni Messenger, ni Facebook, ni móviles con 3G (ni con 2 ni con una. Simplemente, no había). Y ahora hay tantos móviles que quieren empezar a repartir números que empiecen por 7: la locura. Tal como avanza todo, no creo que sea de locos que de aquí en 10 años podamos teletransportarnos a través de un cable de banda ancha o por wifi. Tiempo al tiempo.

19 abril 2010

Bien, Fran, bien

Finalmente, Francisco Javier Gutiérrez, amigo Fran, no ha podido ser. Y no será porque no lo has intentado.
El compañero de Palencia Siete ha puesto toda su buena voluntad en la carrera por estar entre los tres elegidos que participarán en “El Gol de tu Vida”, del BBVA por marcar un gol desde el centro del campo que permita que el premio vaya destinado a una buena acción.
Fran escogió la Fundación Hombres Nuevos de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), cuyo padre es el gran Nicolás Castellanos. Ha estado entre los tres más votados hasta prácticamente las últimas 48 horas de votación, en las que Martín Pena (COPE Huesca) y Fede Quintero (Radio Marca Sevilla) se han impuesto con rotundidad. Teniendo en cuenta que ellos dos han tenido el respaldo de sus emisoras a nivel nacional con sus respectivas webs, y que Antonio Romero sólo ha despegado cuando le empezaron a dar bola en El Larguero (de lejos, el programa deportivo más escuchado en España), Fran no ha terminado, ni muchísimo menos, en mal lugar.
Ha contado con el apoyo varios medios de comunicación palentinos y, sobre todo, de la gente que le quiere. La campaña que ha hecho a través de las redes sociales ha tenido un respaldo masivo, mucho más cálida y sentida que la de cualquier otro tipo de publicidad. Y que a nadie se le olvide, “semos” de Palencia, por lo que ese 4º puesto, que le deja fuera por 3.336 votos, le ha hecho, como ha dicho hoy, sentirse ganador.
Imagino, Fran, que, en algún momento, ya te has visto en Son Moix, en medio de un Mallorca – Real Madrid, con varios miles de almas pendientes, con las cámaras delante, haciendo lo que ya se te ha visto ensayar en La Balastera. Se te ha visto tremendamente volcado e ilusionado. No pasa nada: juegas al fútbol, y aunque al Cristo le va muy bien, seguro que sabes lo que es palmar en el último minuto. Era un juego por seguir jugando. Otr
o más. Ha estado bien, Fran, bien.

14 abril 2010

Casilla 10: Alavés - Palencia

La última vez que quise pasarme por la Administración de Mari Carmen para echar la quiniela no pude: cerrado a cal y canto. Era sospechoso que no hubiera cartel alguno que avisara sobre ninguna ausencia y, más aún, que el logo de Loterías y Apuestas no estuvieste en la parte superior de la puerta.
Soy "quinielero" habitual. Jornada que transcurre sin mis tres columnitas, jornada en la que falta ese aliciente por el que la victoria de un equipo también te pueda hacer ganar. Aunque sólo sea por el gusanillo que te recorre el brazo al tiempo que bajas el boli señalando los aciertos.
Las quinielas entre semana gustan menos porque combinan partidos de Primera con otros de ligas extranjeras que la gente no conoce mucho. Esta vez toca completar con partidos de Segunda B: en la casilla 10, Alavés - Palencia. Para mí, un 2.

Hago quinielas casi desde crío, desde que la columna costaba 30 pesetas. La primera, junto a mi padre: rellenamos un boleto completo y cobramos unas 300 pesetas por acertar 11. Al año siguiente también sucedió: hubo que tirar de equipos de Segunda B y, en una de éstas, apareció el partido del Palencia. Mi amigo Sergio se volvió loco cuando me acompañó por el boleto hasta esa administración nº 9: "¡Sale el Palencia en la quiniela!, ¡chaval, que sale hasta el Palencia!" Los mismos gritos de incredulidad al mismo tiempo que de euforia cuando en la primera Guía de la Liga que editó Marca también citaban al Palencia como equipo del Grupo II de la Segunda B. Le decía a mi amigo Iván: "¡Fíjate si es buena la guía que hasta sale el Palencia!"
Queda poquito para que comience el partido en Mendizorroza. Aconsejan a los apostantes que no juguemos por nuestro equipo porque un exceso de pasión puede hacernos perder el dinero. Mi madre, que de fútbol sabía lo que yo del metabolismo de las vacas, con su fórmula "Al Madrid, como es bueno, le pongo siempre que gana y el resto a voleo", una vez acertó 11 y cobramos 16.000 pesetas los cuatro que entonces la jugábamos. Ayer tocaba señalar, por corazón o por cabeza, un 1, X ó 2. Sólo un 13 % de los quinielistas han apostado por nosotros y un 29 % por el empate. Hombres de poca fé... Dejad que el dinero se quede en casa. Suerte para todos y que gane... el Palencia.