11 junio 2012

Al-Palencia

A perro flaco, todo son pulgas. De esto que al CF Palencia le va tan mal económicamente que incluso Calderé, que se ha desvivido por el Palencia, busca opciones fuera, y Juanjo, el hasta entonces segundo entrenador y claro candidato para entrenar al equipo el próximo año, ha fichado por el Cristo Atlético, de Tercera, que paga las nóminas.
Y sorprendido me hallo al leer que, en su afán por buscar una solución económica, Ramón María Calderé, incluso, a través de su colega Tintín Márquez (ex del Espanyol), llegó a proponer la idea de que uno de estos grupos qataríes, forrados porque parece que allí sale más petróleo del suelo, invirtiera en el club, ahora que España 'la pobre', está de moda.
Y si, personalmente, poco me gusta que un grupo inversor compre un Palencia hecho empresa (con la susceptibilidad de corrupción y ansia que puede producir una empresa deportiva), menos me gustaría que al Palencia le metieran mano los qataríes.
Estamos educados en lo peor del capitalismo. Desde pequeños, nos resulta gratificante que nuestros padres nos den la propina. De adolescentes, más. Y, cuando somos mayores, deseamos un trabajo y, a ser posible, un buen sueldo. Y muchos, además, jugamos a las quinielas y a las loterías. Así que somos perfectamente capaces de relacionar el dinero con el poder. Y así lo vemos porque lo hemos mamado desde pequeñitos.

Cuando una empresa está sin fondos, antes que morir, prefiere pedir que le rescaten, que alguien le dé dinero. Lo que pasa es que dejas de depender de ti mismo para depender de papá dinero. Y si papá dinero es un jeque, te pueden cambiar hasta los gustos. Y, quizás, obligarte a ir con él. O tal vez quiera conocer a tus amiguitos y hacerse también su papá. Y si el jeque quiere, después de salvar a un equipo, salvar a su ciudad, que también tiene números rojos, a ver quién es el que se resiste a decir que no. Ser pobre de dinero y pobre de quererlo, es peligroso. En Getafe, sufrieron pensando que el escudo llevaría la imprompta qatarí. Al-Palencia, que ni se le acerquen.

28 mayo 2012

La temporada de las turbulencias no ha terminado

La temporada de las turbulencias no ha terminado con la temporada de fútbol. El play-off para evitar al descenso, ya sea por el buen hacer en la ida, por la suerte, o por el motivo que fuera, ha querido que el CF Palencia se mantenga en Segunda B.
Ha sido un excelente colofón a una temporada de mucho sufrimiento. Demasiado, para un club modesto de una ciudad que también presume de lo mismo. Unas elecciones, un doloroso amago de conversión a SAD, desengaños, juicios, idas, venidas, malos ratos... y un CF Palencia a punto de morir rescatado por un hombre de buena voluntad llamado José María Torres y otro hombre que se ha ganado el corazón de Palencia con el suyo propio, y que, como dice la canción, se llama Ramón.
Calderé ha conseguido mantener a un equipo que lo ha pasado mal, como todo el club en sí, y que, de no haber sido por la simple generosidad de algunos, hubiéramos visto situaciones personales dramáticas peores.
Ayer muchos gritamos ¡gol! cuando Carril conseguía poner en tierra uno de los dos pies de ese cuerpo de barro, que viste camisola morada, y cuyo viaje aún no ha terminado. Queda ver si queda presupuesto para llegar a buen puerto y posar, de forma definitiva, los dos pies en suelo firme. El viaje transcurre con turbulencias, con la incertidumbre que sacude a tantas empresas, a tantas familias y a tantas instituciones. Con el vigor que da un soplo de fresco aire victorioso, pero con las espinas del camino haciendo sangre en la piel.
Se debe aún mucho dinero, y se necesita mucho más. Y en tiempos de vacas flacas, es difícil que alguien reparta leche. A veces, no se puede sacar más que la buena voluntad... con lo insuficiente que resulta en algunos casos. 
Y no será por la piedad extrema y hasta escandalosa del Gobierno con los clubes que deban dinero a Hacienda... Pero, sí, cada caso es un mundo. El ¿qué pasará? no deja demasiada cabida a la euforia. Quizás convenga dejarlo para otro momento. Sólo cabe seguir trabajando y esperar.

25 mayo 2012

Algo chiquitito

A un día de que comience Eurovisión, se me viene a la cabeza la canción que llevó Daniel Diges hace dos años. Su frase: "algo pequeñito, algo chiquitito" es perfecta para describir la Feria Chica 2012.
En general, la Feria Chica ha hecho honor a su nombre. Tampoco tiene sentido hacer lo contrario.
Sin embargo, el atractivo de este año en la pequeña se basa en el de las fiestas grandes: en la comida. De cuatro días, ferias del libro y cerámica al margen, casi lo que más se destaca desde "arriba" es la presencia de un chico de Valladolid, cuyo nombre no aparece en el cartel, que es campeón de España en corte de jamón. Además, de una degustación de alimentos para celíacos y sólo unos pocos privilegiados probarán unos perritos de carne de kobe, la que, en parte, puso de moda la expedición española de baloncesto cuando jugó en Japón y cayó alguna factura de restaurante con la mítica carne de bicho masajeado. Aunque, luego, hay variantes. Y estoy seguro que habrá algún catador que, perrito en mano, diga lo de "ésta no es como la original, la buena, que se deshace como mantequilla..." 
Y es que, si los recortes han llegado a nuestros Sanantolines para el próximo mes de septiembre, ¿cómo no iban a llegar a nuestra Feria Chica? La gran ventaja con la que cuenta el Ayuntamiento es que, una fiesta catalogada como "regular" o "mala" por los propios palentinos, la puedes dotar de menos presupuesto y estropearla un poquillo sin que apenas se note. A fin de cuentas, el buen tiempo y las casetas ya es el 50 %. Así que tampoco vamos a ponerles muchos peros a una Feria que, en tiempos de crisis, algunos pensarán que es prescindible, pero que, por tradición, tampoco se debería destruir del todo. Soy partidario de que, en todo presupuesto, debe quedar para una caña que tomar entre amigos. Nos conformamos con una "Feria Chiquitita, uo uo uooooo". Sin pretensión de ser demagógico, estamos en tiempos de dramas peores.

21 mayo 2012

La felicidad no lleva impuestos

Hace ya unos cuantos días que pude asomar la nariz por Palencia durante algunas horas. No llegué a pensar que este año, en que se supone que lo tengo más a tiro para juntar un par de días y subir, lo iba a tener tan complicado. Siempre por cosas buenas: Logroño, Huesca, Granada, y otros avatares del trabajo.
Lo general es volver con la mente desconectada. Basta que se produzca eso con un paseo tranquilo por la ciudad. Pero, esta vez, podía sobrar la ciudad para volver nuevo y más feliz si cabe. Ha sido suficiente la compañía, y ver que todo está en su sitio, que la vida sigue bien. Mejor, incluso, de lo esperado.
Acompañaron las circunstancias: el buen tiempo, una terraza y uno de los sitios donde mejor ponen las copas en toda la ciudad. Y no parar de hablar en varias horas. Al día siguiente, cena (en otra terraza) y lo mismo. Y, por encima de todo, ver que el grupo está unido y que surgen planes de futuro. 
Vi estupendamente bien a la familia, me llevé una ración espectacular de caracoles, recibí una sonrisa de oreja a oreja de una prima a la que hacía meses que no veía y que ha salido con fuerza de un pequeño traspiés, una invitación de boda y mi tío me dio el resguardo del primer carnet del Palencia... Y recordamos algo que es verdad: es el que me metió el gusto de lo deportivo en mi cuerpo. 
Últimamente se hace difícil darle vueltas a lo que escribir sin evitar que salga alguno de los males de nuestras vidas por alguna palabra: crisis, paro, miedo, etcétera. Y tampoco era plan. La felicidad ha pesado sobre todo lo demás. Y lo mejor: no lleva impuestos.

04 mayo 2012

Universitas Palentina

La ONCE ha querido acordarse de nosotros este jueves. La Organización que ayuda a que algunos vean mejor las cosas, nos ha hecho ver a todos algo que, a menudo, no es que lo olvidemos, porque nos queda muy atrás en el tiempo, pero parece que nunca ocurrió.
La Primera Universidad de la historia de España se abrió en Palencia. 1212 es el año que nos permite celebrar el 800 aniversario de un hecho tan trascendente en su momento como vano ahora. Tal es así que, quienes no precisan demasiado en los detalles de la historia, pueden quedarse tan anchos diciendo que la primera fue Salamanca, precisamente donde tuvo que ir la de Palencia apenas años después.
He recorrido algunas ciudades universitarias y siento una gran envidia por ellas. Me pregunto por qué, ocho siglos después, tenemos que seguirnos conformando con formar parte de una Universidad de Valladolid que deja un campus en nuestras afueras y que, de murallas para adentro, la única oferta se basa en ciclos que vienen a estudiar a quienes no les queda más remedio.
Los Erasmus, salvo contadas excepciones, brillan por su ausencia. Palencia no es un referente educativo, ni tan siquiera de la juventud. Ni lo será, como no cambien las cosas. Como en casi todas partes, cada vez hay menos niños, y los jóvenes llenan autocares y trenes que, cada domingo, parten hacia otras localidades de estudio, agrandando el gran miedo de que acabaremos siendo una simple ciudad dormitorio.
Ahora corren malos tiempos para la enseñanza pública, y quizás "la uni ya no se lleva" tanto como antes, al menos la española, de la que salen becarios perfectamente formados, que saben de todo pero no saben de nada. Eternos "Portillos" que, a lo mejor, un día meten un gol en Champions, pero acaban antes en cualquier otro sitio trabajando. La ilusión con la que se llega a las puertas de cualquier facultad sigue, afortunadamente, sin cambiar. 
Quizás, con este panorama, en un futuro no muy lejano, tengamos las herramientas para atraer a gente fresca, con ganas de aprender y de formarse, de crecer, de establecer un vínculo con nuestra tierra. Volver recordando que les fue bien, y nosotros sacando pecho de la vida que viene de fuera. Si la historia está para conocer nuestro pasado y aprender de nuestros errores, ¿por qué no alimentar la ilusión del futuro con la fe de un pueblo? A fin de cuentas, como dice el lema de la propia ONCE, la ilusión se cumple todos los días.

12 abril 2012

Postal de abril

Publico esta postal de abril, estas líneas, desde Alfonso XI, la calle madrileña desde la que se ha lanzado al país, con guasa cariñosa, la canción que ha hecho mella hasta en las cabezas más locas de cuantos nos escuchan. El CF Palencia sacude de polvo sus trajes de gala para tenerlos a punto en el mes de mayo, cuando el Marqués más querido por España acuda a apoyar la causa de la no desaparición de uno de los clubes que lleva nuestro nombre. El fútbol que no es SAD sigue haciendo galones de equipo, en estado puro, donde el último canterano y el primer socio llevan el escudo a la misma altura.
Mamá Marta sigue contando los días que la quedan, entre silencio y silencio, para tener la oportunidad de llevarse, por ejemplo, el pulgar a su boca y dedicarle una medalla especial a una personita especial, sin tener por qué levantar la vista hacia un pueblo que desde aquello de los galgos, empezó a creer que lo de la cinta rosa tiene truco.
M'agrada, como diría él, saber que mi buen compañero de trabajo Edu, al que el destino le ha puesto un futurible suegro de Paredes, salió satisfecho de su primera visita a la capital palentina, de la que me habló de los vermús de un día de Semana Santa. Podemos aún sacar pecho de tener una ciudad que no se resquebraja, pese a los lamentos color gris prudente de los que conducen, desde las instituciones, los destinos de nuestra tierra.
De momento, navegamos sin miedo y mirando al futuro, lejos de los terrores que se infunden desde Madrid, donde la incompetencia de unos y de los anteriores nos lleva a pagar a los de siempre los platos rotos que jamás utilizamos. Incluso los sueldos dignos que se ganan en la gran capital son incapaces de esquivar los Esperanzazos de una mujer que no usa, ni usará jamás en la vida, el transporte público, entre otras cuantas cosas públicas.
Entre tanto, sigo con las hojas de la agenda de fines de semana llenas de trasquilones y con pocas opciones de darme el respiro que siempre quiero darme, ver a mi buena gente, saber que todo les está yendo bien, comer mejor y gastar menos. Mientras siga habiendo, cada vez, un motivo para ir, será señal de que lo que allí queda es bueno.

09 abril 2012

El fenómeno 'Ramón'

El actual 'Tiempo de Juego' de la Cadena Cope tiene la virtud de provocar, para ciertas cosas, una especie de efecto a lo Rey Midas. Así, una mención que Paco González hizo, hace unas semanas, pidiendo donativos para una entidad benéfica a través de mensajes de texto, provocó que las donaciones se multiplicaran de forma bárbara con respecto al ritmo normal. Y hace una semana, con otra mención, una entrevista y el audio, logró que la canción cantada por Paco, Pepe, Hevia, Rubén, Guasch, Poli y el cantante Luis Ramiro a favor de los niños de Malawi fuera la más descargada en Itunes. Lo de ayer no tiene ningún trasfondo benéfico...
O tal vez sí. Hay quien piensa que hay que estar hecho un bendito para escuchar lo nuevo en composiciones musicales de andar por casa. El caso es que sonó en el programa de ayer domingo la canción que se inventó José Antonio Chicote, el jefe de seguridad de La Balastera y directivo del Palencia, hacia el entrenador Ramón Calderé. En twitter fue bautizada con el hashtag #sellamaramon y, tal como rezaba el comunicado de prensa del club que la difundió, es pegadiza. Terroríficamente pegadiza. Objeto de ser parodiada o pinchada en 'La Parroquia del Monaguillo', de Onda Cero. Es una letra sencilla, con una composición rara, unas voces peculiares y un trasfondo muy de andar por casa. Y, lo dicho: muy, pero que muy pegadiza. Éxito seguro.
El día después, en la radio, se ha compuesto de gente tarareando por lo bajo "Se llama Ramón..." Tal es así que Lama ha abierto su 'Deportes Cope' con dos temas de Segunda B, entre ellos, el de la canción.
Nunca antes un tándem tuvo tantos hombres ni tanta fuerza. Paco González, con razón, decía que "Juanjo, Hugo, los fisios y el doctor" es lo que más le gusta del 'hit parade' palentino.
¡No habrá cosas de las que hablar! Hay a quien oí decir: "estos periodistas... siempre os quedáis con lo anecdótico". Y si juntamos a que la anécdota en cuestión entra por uno de los sentidos más sensibles, a son de guitarra española, con un producto que salió así como podía haber salido 'El Puente de Talavera' (razón tenías, Cris, 'romera'), tenemos cantinela para rato. España ha sabido que al Palencia le entrena Calderé ¡Ya sólo queda salvarse!

* Pincha aquí para escuchar el 'Deportes Cope' de este lunes con Manolo Lama.

06 abril 2012

La Semana Santa social

Ayer jueves, por la tarde, mi compañero Faustino Catalina, otro de los que lleva Palencia en alguna parte de su ADN, se despedía de los de deportes con un «Me voy a hacer un Tiempo de Ruego», dejándonos prácticamente solos al frente de toda la redacción de la Cadena Cope. Ya es raro que los de deportes echemos horas un Jueves Santo pasadas las siete de la tarde, pero el fútbol, como tantas otras veces, mandaba. Al "Tiempo de Ruego" le come una esquina el habitual "Tiempo de Juego".
Y ya no es el fútbol. En la Semana Santa mandan los carteles promocionales, con más valor, si cabe, cuando en él se puede rotular "Interés Turístico Nacional". También tiene su parcela la hostelería, la fiesta por la noche, las salas de cine... El ocio y el descanso tiene, según sitios, su protagonismo.Haciendo un repaso por las noticias de un Viernes Santo como hoy, se recogen imágenes de procesiones, pasos, cantores de saetas, tamborradas, torrijas y demás repostería. También veo lágrimas de emoción en los fanáticos de ciertas imágenes santas como quien llora cuando ve a Justin Bieber en un concierto. Y veo quien llora también cuando la lluvia impide que salga una procesión... Como quien llora porque Justin Bieber cancela un concierto. La sensación es la misma: tanta espera para nada.
Me vienen al recuerdo las preguntas que el gran Javier Colmenero nos hacía, de jóvenes, en aquellas catequesis de confirmación cuando llegaba la Semana Santa: "¿Qué váis a hacer esta Semana Santa?" o "¿Qué habéis hecho?" o "¿Qué os transmite la imagen de Cristo en la Cruz?" o "¿Qué sentido tiene todo esto en un cristiano?"
Ocurre un poco como la Navidad: lo social se impone a lo religioso. Los actos están ahí y cada uno lo lleva a su terreno a su manera. Supongo que habrá quien viva el año como su vida, religiosamente hablando, y habrá quien se enfunda bajo unas telas de cofrade mientras es capaz de restregarse el trasero con las páginas del Nuevo Testamento el resto del año.
No por este sentido social digo que haya que echar por tierra todo lo que se hace estos días. Sólo digo que el origen de lo que hoy vivimos, lo sintamos como lo sintamos, parece haber quedado desvirtuado. Este próximo lunes volverá a ser un día normal, incluso para los que regresen el domingo a última hora, chupando caravana, por haber aprovechado a viajar y desconectar de todo lo terrenal... y lo sagrado.

27 marzo 2012

El periodismo palentino está de luto

Mentiría si dijera que el triste fallecimiento de Rafa Aguado me da igual. Y eso que, personalmente, no le conocí más que de coincidir por algún rincón de Palencia, alguna rueda de prensa, o en La Balastera. Poco más.
Sin embargo, mucho antes de saber si yo quería dedicarme al periodismo o a otra cosa, ya le escuchaba, junto a Alberto Calleja, en la SER, poniendo el broche a los programas locales de los domingos, debatiendo, dando resultados, esquivando las propuestas de Calleja de cortarse el bigote si ocurría tal o cual cosa para el Palencia.
Le puse cara cuando se fue con el otro Alberto, con Moreno, al entonces llamado Canal 4, al programa Domingo Deporte. Luego, más tarde, yo me enteraría de que trabajaba principalmente de comercial, y de lo bien que hacía su trabajo.
Dejar atrás Palencia ya te hace perder la pista un poco de la gente con la que se pierde el contacto. Insisto que con Rafa nunca tuve relación. Pero sí, las veces que yo volvía a Palencia, al sintonizar Canal 8, le escuchaba locutando anuncios, llevando el programa de toros... De alguna forma, seguía ahí. Por no saber, no llegué ni a enterarme de que estaba malillo.
El periodismo palentino está de luto. Me pongo en el lugar de mis ex compañeros de Diario Palentino y hoy seguro que no es el mejor día para ir a trabajar, aunque haya que hacerlo. El adiós de un ser querido antes de lo previsto por la ley de la vida es siempre una mala noticia.
Conozco personas que le conocen y que hoy le echan de menos. Sí, debía de ser tan bueno como dicen. El mejor homenaje, el que le ha hecho su gran amigo, Carlos Martín Santoyo este miércoles en Diario Palentino. Descanse en paz.

23 marzo 2012

Ahora, ¿qué me inquieta?

Estoy cogiendo el hábito de no navegar por internet ni jugar a jueguecitos para móvil de camino a casa, en el autobús nocturno. Y parece que llego mejor a casa. Me pongo siempre la misma emisoria de radio, me echo unas risas, que es la mejor forma de acabar el día, y si se da que tienen el día pesado, voy haciendo que la mente se me vaya conectando con los inframundos del sueño, en lo que cojo la postura en mi asiento de plástico.
Sólo que anoche, también de camino a casa, la señal estaba revoltosa y no había forma de escuchar bien el programa. Acabé recordando viejos tiempos, sintonizando Rock FM, la música que sale desde ese estudio que hace esquina en los subterráneos de la Cadena Cope y que aún mantiene la misma sombra de su origen y su magia musical intacta.
Con viejos clásicos sonando de fondo, y con el ambiente tan cargado a seriedad y caras largas en el autobús, acabé recayendo en el repasito de marras a las redes sociales. No deja de sorprenderme la capacidad de una red como Twitter, que la usan tanto periodistas, como cantantes o gente anónima, y que es como abrir una pequeña ventanita a lo que la gente hace, dice o piensa con respecto a eso que buscas. Me encontré con que alguien resucitó la noticia de aquella señora palentina que se mareó en su domicilio y lo publicó 'El Norte de Castilla'. Me dio por buscar "palencia", a las 2 y media de la madrugada, por lo que pudiera haber ocurrido entonces, y encontré más que lo que ocurre, lo que inquieta sobre Palencia cuando la mayoría de la gente duerme.
Un indignado había dejado esa noche los nombres de las empresas que van a tomar medidas contra los trabajadores que hagan huelga el 29 de marzo: Worten, Mercadona, Carrefour... Había una chica que venía de pasar una noche interesante. También estaba el habitual twit de "Baloncesto con P" informando de la previa del partido contra el Granada. Un joven publicó los planes que tiene para el fin de semana entre Valladolid y Palencia. Y otro indignado más se preguntaba qué hacía una senadora de nuestra tierra en la agenda de Burgos para dar una conferencia sobre el dopping en el deporte.
Sé que a las pocas horas de acostarme, entran, de nuevo, en ebullición, los twits de los periódicos, de la gente que viaja, que sigue haciendo planes, que sigue pensando o que, simplemente, tiene la necesidad de contarle algo al mundo. Es la maravilla de twitter: preguntarse ¿Qué me inquieta en este momento? y encontrar cientos de respuestas aleatorias que tienen que ver con la pregunta.
Igualmente, tengo que reconocer que me maravilló la canción de "Riders on the Storm". Ya la había escuchado, pero anoche la sentí, quizás por el momento, más que otras veces.

19 marzo 2012

Aitor, 18 años. Implacable, vengativo, provocador

«Aitor, 18 años. Implacable, vengativo, provocador. Traumatizado por la separación de sus padres y su ingreso en un centro para jóvenes conflictivos, acusa a su madre de ser la culpable de todas sus desgracias».
Así comienza el capítulo del docu-show 'Hermano Mayor' que se grabó en Palencia y se emitió en Cuatro el pasado viernes 16. Que Pedro García Aguado llegue con una cámara detrás sólo puede ser indicio de que algún joven la está liando muy gorda en casa.
En Osorno, el equipo de Pedro García Aguado tenía la misión de solucionar los graves problemas que Aitor tenía con su madre en casa. Aitor, al que, según un 'twit' de alguien que decía conocerle, le apodaban como "el pistolas", reconocía su condición de ladrón y drogadicto, como consecuencia de la mala relación con su madre y del mal ambiente familiar.
La terapia se va realizando en diferentes rincones de Palencia, aunque en ningún momento se menciona (nunca se hace) el lugar en el que transcurre la acción. Si bien, a duras penas se distingue el cartel de Osorno en la escena de transición en la que el chaval pasea por la vía del tren, el nombre y escudos de Palencia del Pabellón "Marta Domínguez" se llegan a ver en la actividad que le llevan al chaval a enfrentarse a las chicas de Filipenses.
De la estatua del Cristo del Otero apenas se vislumbra un reflejo, cuando madre e hijo se desahogan a pies de la estatua a golpe de tambor, cedido por alguna de las cofradías palentinas. Rosana, la chica gallega que consiguió arreglar el año pasado la relación con su madre, a la que deseaba la muerte, se presentó en la torre de la Catedral de Palencia para contarle a Aitor su experiencia para ayudarle a reflexionar. Me les imagino a los tres yendo a por unas bravas para terminar de echar la tarde.
Inolvidable el momento con José Miguel Espinosa 'Miguelín', el encargado de hacer desfilar a sus ocas en la Cabalgata de Reyes de Madrid. Aitor se veía con pocas ganas de hacer el trabajo de un adiestrador que le gritaba que se levantaba a las cuatro de la mañana por su familia. El capítulo concluye, con final feliz, ante la atenta mirada de los ciervos del Monte el Viejo.
La historia de Aitor concentró a más de 2.400.000 espectadores ante el televisor, con un más que respetable 13,3 % de share. Los palentinos, en las redes sociales, no daban crédito... Se comentaba, con cierto tono de inquietud, que Pedro García Aguado estaba en Palencia, con algún 'malaje' en sus manos. Porque los conocemos, y en sitios pequeños tienen rostro, nombre y mote. Y a esos no los cura ni el santero más milagroso ni el más paciente de los educadores sociales o entrenadores de superación.[Puedes ver el programa completo pinchando sobre este enlace]

16 marzo 2012

Sería logroñés

Sigo todavía, una semana después, con el dulce poso que me dejó cubrir la Copa de España de fútbol sala en Logroño en cuatro días para el recuerdo. Primero, porque, como periodista, es mi primer viaje de más de una noche. Segundo, porque siempre es un gustazo descubrir una ciudad que concentra gran parte de su encanto en el olor a tapas y vino que encierran las calles Laurel y San Juan. Y tercero, porque el fútbol sala, a pie de pista, es un espectáculo que nunca falla.
A la típica pregunta de "¿Qué tal por Logroño?" llegué a responder: "creo que si no fuera palentino, sería logroñés."
Por un momento, quise imaginarme que el Palacio de los Deportes de La Rioja podría ser un molde perfecto para el nuevo Marta Domínguez, con el que tener una papeleta más para acoger un evento que le daría más cuerpo al nombre de Palencia. Quise imaginarme que la Calle Portales era la Calle Mayor nuestra, con la que guarda cierto parecido. Quise imaginarme que el Nuevo Las Gaunas tiene algo que ver con La Nueva Balastera. En Palencia no hay riojas, pero también se bebe vino, si no, que se lo pregunten a los que viajan en submarino por el Carrión. La semana del pincho que se organizaba en la capital riojana me hizo trasladarme al run run de los sanantolines que va directo al estómago.
Acabé por pensar que yo también quiero algo así para Palencia. Que nuestra ciudad tuviera todo lo necesario para poder invertir en un evento que nos hiciera salir de la monotonía durante unos días. Y es que tan sólo necesitamos un pabellón en condiciones que está a la espera. Porque no tenemos aeropuerto, ni falta que hace. Tampoco, por desgracia, equipo en División de Honor... aunque engancharía a más gente a este bonito deporte. Tampoco hace falta haber sido sede antes de una ronda de Copa Davis. Y casi ni tener bodegas.
Porque, con lo que tenemos, en Palencia hemos acogido grandes torneos internacionales de baloncesto de pretemporada, partidos de fútbol de España de las secciones inferiores, veladas de boxeo, hemos alojado equipos de la Vuelta Ciclista... y la ciudad siempre ha respondido.
Nos falta un pelín en infraestructuras. Porque encanto, alimento, bebida, buenos precios, buenas comunicaciones, buena gente (y gente entregada al deporte) y en ganas nos sobra. Al final, lo que se trata es de hacer bien las cosas para que las cosas salgan bien. Lo grande sería, además, que cuando organicemos una cosa así, algún logroñés pudiera abandonar nuestra ciudad pensando en que si no fuera logroñés, igual le hubiera gustado ser palentino.

06 marzo 2012

Los impuestos según se miren

Con marzo, no sólo llega la primavera, sino que a Palencia, antes que las flores, nos ha llovido una ligera subida de impuestos municipales: el billete sencillo del autobús urbano, la zona azul, piscinas climatizadas y servicios de alcantarillado y depuración.
Teniendo en cuenta que la subida no parece desmesurada, no suena a escándalo. No es que ahora haya que pagar 18 € por subir al Big Ben cuando era gratis hasta ahora, aunque el argumento del gobierno británico podría ser similar al del Ayuntamiento de Palencia: para cubrir gastos.
Lo malo de los impuestos en crisis es que, después de una subida, no se espera un mejor servicio. Pagar más por lo mismo es algo que jamás sienta bien. Más cuando los sueldos son los mismos... si no más bajos y procedentes de una prestación por desempleo.
Entiendo que conducir, en este período, esté ya entre los bienes de "tirando a lujo": más zona azul, más cara, céntimo sanitario y el combustible subiendo. Entiendo el disgusto de quienes les gusta conducir. Entiendo el cabreo de quien conduce por necesidad, de quien viene de fuera de la capital a trabajar y no tiene otra alternativa.
También entiendo a quien, además de pagar más IRPF a fin de mes para pagar el disparate de la clase política nacional y derrochona, tiene que ir sumando otras gotitas y quitarse de otras partes para que la taza no rebose. Porque, además, ahora, parece que se ha puesto de moda ir a trabajar con miedo, por si la empresa quiebra. También se ha puesto de moda que algunos empresarios (que pueden ser de Palencia o de otras partes) reajusten a su antojo, imagen y semejanza para que su Dios (ellos mismos) no pierdan su poder.
En este caso, digo que los impuestos municipales son buenos o malos según se miren. Porque teniendo en cuenta otras circunstancias ocurridas, parece que hasta sea bueno que el Alcalde del PP no haya hecho lo que su antecesor De Manuel: subirse el sueldo, con un par. Es bueno que el abono del autobús no haya subido (de alguna forma, no se castiga a quien utiliza el transporte público con frecuencia, como pasa habitualmente en Madrid, por ejemplo).
El único gran problema de estos impuestos es que, en la nueva legislatura es lo único que se ha hecho. Ante la ausencia, por ahora, de soluciones, y viendo que el problema va para largo, sólo han cabido parches que pagamos entre todos. La esperanza pasa por que la siguiente solución no sea otra subida más porque el dinero de la gran clase media-baja no es infinito. El dinero existe, pero está atascado en otras partes.

22 febrero 2012

Una cantera de cine

En esta ocasión no me refiero a la cantera del CF Palencia o a la del Palencia Basket o a la del rugby... no es nada deportivo. Lo leía en La Razón esta semana con este titular: "Palencia se sitúa como la cantera del mejor cine con el Goya a Elena Anaya".
Y es que si el año pasado nos faltó descorchar el champán en el balcón del Ayuntamiento con Ramón Margareto, este año ha sido el no va más con Elena Anaya, que ha conseguido la estauílla a la Mejor Actriz del año. Por ello, el alcalde Alfonso Polanco la ha felicitado y la ha prometido un homenaje a su carrera.
Palencia presume, pero no me sorprendía algún comentario que ví en Twitter del estilo "Ahora me entero que Elena Anaya es de Palencia", porque el "palentinismo" de la actriz ha sido relativamente discreto. Hay quien vincula sus propios éxitos con su lugar de origen, pero en este caso, hablar de Elena Anaya es hablar de Lucía y el sexo, Hable con ella, Van Helsing, Alatriste o La piel que habito, entre otras obras cinematográficas. Y, además, lleva tiempo haciendo vida lejos de la capital. Es normal que los especialistas en cine la pregunten por Almodóvar, no si por si sigue los partidos del Palencia.
Sin saber si vuelve con mucha o poca frecuencia (más bien parece lo segundo), seguro que ese pequeño homenaje o el detalle que la ciudad quiera tener con ella, puede ser una excusa para reencontrarse con la historia de una chica que en sus tiempos de niña iba a Angelinas... como un amigo mío que ahora trabaja para Mercadona, o una prima que ahora es profesora. Y que, quizás, por ese origen más o menos común que tenemos todos los que nacemos en Palencia, nos alegramos cuando uno que ha nacido en el mismo sitio que nosotros llega más allá, porque nos sentimos parte de un todo muy pequeñito pero muy particular.
Que los casi 200.000 nacidos en Palencia, dos hayan alcanzado un Goya en los dos últimos años es digno de orgullo. Sería bonito, sobre todo para ella, pensar que alguna jovencita a la que le entra la curiosidad del arte dramático por la vena, pudiera tenerla por referente en vez de los Cabanos y demás series surrealistas de quita y pon que vuelven tontaina a cualquiera y degradan el nivel de los productos audiovisuales que tanto desagradan, por lo general, a los propios españoles. Aunque luego, esa niña, con sus 18 años, tenga que coger las maletas y presentarse a las puertas de la Escuela de Arte Dramático de Madrid por si la cogen... Pero, a lo mejor, luego la va bien.

15 febrero 2012

El Iluminado

Si fuera Rey, no sería mal apodo tras su primera "gran" ejecución: Alfonso Polanco, "el Iluminado". No lo digo con tono irónico ni tan siquiera con malicia. Parece que se ha aceptado con bastante gusto, por lo general, la nueva propuesta de iluminación que el Alcalde quiere poner por la ciudad: un sistema cuya instalación no es barata, pero se supone que, a la larga, se nota en la factura. Como quien compra una bombilla de bajo consumo, para hacernos la idea.
Dicen que este sistema permite que las luces no tengan que estar programadas a una hora determinada, como pasa en ciertos momentos del año en los que, con luz natural, se encienden las farolas antes de que anochezca o después de que haya amanecido porque así está programado. Y, en un momento determinado, si no se detecta movimiento, se emite menos luz. Es una medida de ahorro, con su puntito ecológico, por eso no deja de sorprender... y casi que para bien. Y es que, en crisis, todo lo que sea ahorrar, va a merecer la pena. El coste de esta inversión será de unos 4 millones de euros.
Es el momento de ceñirse a la lógica, de administrar los recursos como uno lo haría en su propia casa. Siempre digo que el hambre y la necesidad es lo que hace que se encienda la bombilla, la de las ideas, sin tener que cargar contra lo demás. Se aplaude el concepto de la "smart city". Ya sería inteligente, de por sí, no tener que actuar para lamentar obras despilfarradoras, innecesarias y caprichosas, con la única finalidad de adjudicar trabajo a empresas del colega que pide favores al que administra. Y eso, Alcalde, también ocurre en el PP... Que se lo pregunten a los del litoral valenciano o a la ciudad de Madrid, la capital más endeudada de España. En épocas de vacas flacas, siempre triunfa algún iluminado.

29 enero 2012

La estatua y la discordia

IMAGEN: Brágimo
Tengo la sensación de que la última polémica formada en torno a Marta Domínguez y su estatua no favorece a nadie. Ni a Palencia, ni al alcalde, ni al escultor, ni a la propia atleta. Porque algo tremendamente sencillo se ha convertido en un show que, si tuviera gorrazos y carreras entre los árboles del Sotillo, se lo podría apropiar Benny Hill.
Desfavorece a Palencia porque hemos vuelto a salir en las páginas de los principales diarios de tirada nacional por un motivo... llamémoslo "raro".
Al Alcalde porque le ha tocado mediar marcado por una vía de actuación necesaria/obligatoria para su persona por la defensa los intereses de una colega de su partido sí o sí, en detrimento de los del escultor u otros.
Al escultor Luis Alonso porque no hay nada peor que tu modelo pintado, esculpido o modelado se rasgue las vestiduras con tu obra y la menosprecie a la vista de todos... aunque luego se arrepienta. ¡Y lo de inaugurarlo por libre tiene su aquél!
A la propia atleta porque, a lo que ha pasado recientemente, su imagen ha quedado, a ojos de unos cuántos, como la de una rebelde capaz de oponerse a su propio homenaje, pagado por todos porque Heliodoro tomó la decisión, aunque la figurita de marras no se le parezca demasiado. Tiene a su favor que los lectores de los diarios digitales coincidían, en su mayoría, en que cualquier parecido con la realidad, entre estatua y atleta, es fruto de la casualidad.
En este totum revolutum tan surrealista como innecesario no ha quedado otra que poner un poco de calma, lógica y concordia. El autor tiene ahí su obra, la atleta acepta su regalo y estará presente en la inauguración (como hubiera sido lógico desde el minuto 1) y Polanco respirará más tranquilo después de haberse acordado, seguro, del recado que puso en marcha el anterior alcalde. Para la que se ha montado, hay que recordar que la estatua, ni corre, ni salta ni habla.

23 enero 2012

Voy a pasármelo bien

Reconozco que mis últimas visitas a Palencia ha sido para pasármelo bien. El sentimiento de bajón al llegar a Madrid, ya sea en tren o en bus, es la mejor señal de que los días vestidos de morado han sido provechosos.
Un plan entre amigos, aparte de saludable y tremendamente recomendable, es barato. Mejor para los tiempos que corren. Una caña con tapa en el Rivera 13 no es dinero tirado. Un kebab en mi querido Rincón de Istambul es más que tomarse algo diferente por cuatro duros. Los mejillones a la escocesa o los triples de torrezno en esos sitios tan particulares de nuestra "Guía Michelín Palentina" son un valor seguro. Y una tabla en Los Candiles, o en la Cervecería Adams, o en un momento dado en la Flandes, puede dejarte hecho una persona nueva. Vale, esto ni es lechazo ni menestra... Sé que Carlos Herrera jamás hablaría sobre ello, pero me encanta. Y a mucha gente también.
Presumo, con orgullo, de haber disfrutado en mi tierra, con corbata incluída (aunque esto juegue en mi contra), de una nochevieja por 20 euros en la que no faltó nada... Bueno, el desayuno, que quedó para casa, pero me acerco al grupo de gente que, por edad, empieza a priorizar otros días para este tipo de fiestas. Presumo de haber puesto mi grano de arena en el comercio palentino; de una ciudad que ha tenido su buen ambiente de Navidad, pese al necesario recorte presupuestario; de los reencuentros con gente que nunca falla. De saber que tengo que seguir yendo porque la agenda de cumpleaños lo requiere y tengo la ocasión de hacerlo, me entra una dosis de adrenalina en el cuerpo.
Soy muy de la amigoterapia cuando las cosas van mal. Y más cuando van bien. Provocan euforia y bienestar, más si las circunstancias acompañan. A fin de cuentas, la buena gente en los buenos sitios vale más que varias visitas al médico. En mi condición de nostálgico, si cuando digo que mis raíces aún no las he cortado y han decidido crecer conmigo es por algo... Aunque a veces me rieguen por la cabeza.

06 enero 2012

Las buenas noticias no salen en los periódicos

Es inevitable preguntar a la gente que tiene negocios propios cómo le ha ido estos días. La duda sale sola porque me resulta muy difícil creer que, como dicen los medios, todo está tan mal. Pues, sin querer ejercer de periodista durante mis compras navideñas, ¡he encontrado buenas noticias! Lo cual, en sí, es una noticia.

Grandes cadenas al margen, me interesa la vida de los negocios pequeños, en los que curran dos o tres personas, y la mitad de las ganancias se van en impuestos y gestores. Y me he alegrado mucho por esa gente, porque, por lo menos, tienen para ir sujetos al timón. Ya no son las noticias de pérdidas de autónomos y paro de las que hablan. Y lo que venga de ganancias, bienvenido.
Son pequeños empresarios de Palencia. Una de ellas, propietaria de una librería, me decía que ahora mismo ganan para cubrir gastos... Van tirando en sus casas con los ingresos de los maridos, pero contentas por no cerrar en negativo, y siempre con la vista puesta a que escampe. Me dijo esta semana: "El negocio que sobrevive al temporal, o el negocio que abre ahora, es el que seguirá abierto cuando acabe la crisis". Como titular, no está mal, ¿verdad?
Otra de esas personas es, precisamente, una que ha abierto una tiendecita hace apenas medio año. Y muy contentos porque ahora en Reyes han notado el tirón de ventas. La chica, que lleva una tienda de cosmética, es todo amabilidad y buenas formas. Sabemos que no siempre es así. Brillante. Salí con mi compra con una sonrisa.
El tercer caso es de los que le deja a uno hasta impresionado. Sólo me quedo con que el negocio del disco-dvd y demás cosas pirateables siguen dando para comer.
Se supone que el consumo es bueno, aunque la crisis venga de más arriba. Más si las ganancias van para los que se hacen auto-obreros y quedan abajo.

Y que luego, la gente sigue teniendo. Más o menos, pero sigue habiendo dinero. Si no, no saldrían estos días en masa al centro de la ciudad de compras. Vale, sí, existe otra realidad, mucho más dura. No vemos a la gente que no sale de casa, no vemos tanto a los que compran menos... Hay muchas cosas que no se ven, contrarias al espíritu consumista de Navidad. Pero ya se encargan de recordárnoslas los medios. Nos cuentan lo que se supone que no sabemos. Yo, al menos, he visto algunas otras que tampoco sabía y por eso quiero que queden por escrito. Mi titular, en letras medianas, por aquello de la prudencia es: Hay esperanza.

30 diciembre 2011

En paz

No sé si es que aún no he terminado de trabajar o qué, pero no siento el espíritu navideño por ninguna parte.
No sé si es porque uno, por deformación profesional, no puede ignorar lo que sale en las noticias y por qué, pero los únicos resquicios navideños sólo se encuentran en los tradicionales villancicos y vídeos varios que meten los equipos de fútbol y demás deportes en sus páginas web. También puede ser porque, en mi familia, casi ya no hay niños, y dicen que no es lo mismo estos días sin pequeños por el medio.
Y no será porque Palencia y, en lo que me afecta, Madrid, no están bonitas, que lo están. Por estar, estamos incluso de estreno, con árbol de Navidad de color azul, corporativo y/o navideño, a gusto del que quiera valorarlo. Todo listo y dispuesto en bandeja para que la gente, en la medida de lo posible, no pierda sus hábitos de consumo de por estas fechas.
Leía este mes en un artículo de opinión del diario El País la importancia de la palabra "paz" estos días, en todos los sentidos de su palabra. Y es que los problemas, generales y concretos, que tenemos como moscas, siguen amargando las fiestas a más de uno. Decía ese artículo que incluso la compra de regalos había que hacerla con esa paz, sin la necesidad de regalar por compromiso, o tener que verse las caras con quien menos se desea, por compromiso.
Así que, a falta de poco más de 24 horas para que acabe un 2011 raro en lo general, aunque en lo personal, he quedado muy satisfecho con todo lo que me ha pasado, lo único que desearía es paz. La paz es el ingrediente que necesitamos para dormir. Si no tenemos la mente en paz, no acabamos de pegar ojo. El que duerme (y el que paga), descansa. Y díganme si cuando alguien se imagina en paz, no se imagina, feliz, en cualquier sitio agradable, tumbado... descansado. Lo que viene a ser sin problemas, sin que nada nos perturbe.
Pues para todos, PAZ.

06 diciembre 2011

Contra el hambre, ingenio... y subastas

Justo ahora acabo de ver el reportaje sobre la "burbuja" del fútbol que La Sexta emitió el domingo, en "Salvados", y ha sido difícil no acordarme del CF Palencia, que ahora tiene abierta una subasta on-line para que, quien quiera, puje por una de las tres camisetas firmadas, con dedicatoria, por Messi, Joel y Falcao.
De nuevo, aplaudo la iniciativa de Ramón María Calderé, de buscar la firma del argentino con el único fin de ayudar a un club que le abrió las puertas de par en par. A Calderé le prometieron que entraría en un transatlántico, que iba a ser SAD y la madre que lo parió, y le han dejado a bordo de un cascarón de nuez a punto de irse a la deriva. Y quizás sólo porque algo de bueno debe de tener esta persona que ha puesto su granito de arena de forma desinteresada, más allá de para lo que se le trajo, si bien la salvación de todos es también la suya propia.
La prensa palentina manda un mensaje de esperanza tras ganarle al Éibar 2-0 y ver un poco más de cerca la luz al final del túnel. Que el Palencia no está muerto, que sólo está herido de gravedad, nos dicen. Aunque, en los tiempos que corren, una inyección de dinero se antoja como una quimera.
El mensaje de que todos remen a una es una realidad. Atrás quedan las maniobras que provocaron el choque del Titanic. El barco aún navega, pero le entra agua por popa: el de los juicios de ex jugadores, el de la deuda por pagar pufos a precio de crack, el del montante privado que entró para convertir el club a empresa y que de nada sirvió más que para evitar su inminente desaparición... Y todos los enanos que le crezcan.
Decían en el reportaje que acabo de ver que la deuda de los clubes es terriblemente alta con Hacienda. Y entre que a un desconocido le embarguen la casa o el Estado embargara a su club de fútbol... ¿Qué duele más? A muchos les duele el fútbol... El puñetero y maldito fútbol en torno al que giran tantas cosas y que nosotros mismos jaleamos y apoyamos aunque no nos dé de comer. Peró ahí está: debiendo a España.
Y eso lo permiten las instituciones y lo permite el pueblo porque el fútbol nos emociona, como una película, como un programa de televisión, como una canción o como un sorteo de lotería. Y si el equipo representa a tu ciudad desde mucho antes que tú nacieras, como para no sentir algo si te gusta el fútbol y te gusta, además, Palencia.

Lo primero, es salir del chaparrón. Lo siguiente será lo inteligente: aplicar el consejo de la abuela. Ellos, los que de niños vivieron la post-guerra, y cosas peores que las de ahora, saben que lo ideal para salir adelante es no gastar más de lo que se debe. Muchos lo dicen de broma, pero a ellos lo del ternero y la gallina parece que les sirvió de algo. Si para agudizar el ingenio y progresar hace falta pasar una temporada de hambre, bienvenido sea el hambre.

02 diciembre 2011

No eres palentino

Durante estos dos últimos días, la red social Twitter se ha visto desbordada por los brotes "patrióticos" que han surgido de la gente de cada provincia. El hashtag #noeresde lo ha puesto todo patas arriba. Palencia no se ha escapado de este boom en el que la gente ha querido identificar (y diferenciar del resto) a un palentino por sus escapadas al marrano y a la Mejillonera, por sus quedadas en la Gorda, por los hábitos de diferentes bares palentinos (especial hincapié en cosas que pasan en las escaleras del Carpanta) y por el recelo hacia Pucela. Esos serían los "Trendic Topic" dentro de los hashtag #noerespalentino y #noeresdepalencia.
Ha habido cientos, pero me he quedado con algunos de los más significativos. No eres palentino si...
- Al decir de dónde eres, no has tenido que explicar dónde está (@davalderrama)
- Si no has degustado una tortilla de champis del marrano o unas bravas en la meji (@Gsuspalencia)
- Si no sonríes cuando en la meji se oye ESCOCEEEESA (@jamario5)
- Si no has estado en la vieja tomando cubatas (@ver0ky)
- Si al grito de ¡¡PALENTINO!! no has contestado "Borracho y Fino". (@lordreivel)
- Si nunca en tu vida has gritado "Pucelano el que no bote" (@yolisanmillan y varios más)
- Si no conoces a Carmen la cartones y Fernandito el librero (@criispiin18)
- Si no te han contado que "Carmen la cartones" en realidad es una excéntrica millonaria (@twiter_pan)
- Si aún no dices " voy a comprar al pryca" (@superpipe81)
- Si en la autoescuela no te hablaron del temible cura (@twiter_pan)
- Si nunca has ido a las fiestas del cristo a por el pan y el quesillo (Maria_Nazarena y varios más)
- Si no te has caido por las escaleras de Carpanta (@beapriet)
Con esto, nos podemos hacer una idea de lo que más nos importa a los palentinos: nuestros sitios únicos en el mundo para comer y beber y nuestra identidad. Queda claro que somos el mejor patrimonio de la ciudad. Esto es orgullo palentino. Lo demás, una "tontá", que diría el otro.

21 noviembre 2011

El cambio tiene que ser más grande

Ya tenemos Gobierno para los próximos cuatro años. Personalmente, yo no querría ser Presidente. Llevar las riendas de una crisis loca que da coces cuando quiere y te lleva por donde no puedes controlarla siempre ha sido una labor de riesgo.
Mientras los más fieles peperos alzan loas y alabanzas hacia su nuevo salvador y redentor Mariano, el resto de España mantiene su mirada de recelo, haciendo cruces en el calendario donde una vez al mes marcan las letras P-A-R-O o echando cuentas una y otra vez por si acaso las vacas tampoco engordan este año.
De nuevo nos acordamos de D'Hondt y su familia cuando echamos la vista hacia los partidos minoritarios. Los pequeños y diminutos puntos de colores en la representación del Congreso quieren seguir en su lucha por que un voto siga valiendo un voto, y un partido con representación nacional tenga su valor real y no el de los nacionalismos que no nos representan ni interesan.
En Palencia, ser de esa raza diferente, supone hacer el ridículo a los ojos de quienes se disfrazan con traje azul y rojo, más allá de no perder el orgullo de querer disfrutar el carnaval de otra manera. Del 2-1 no salimos. Y el resto de votantes vuelven a sentir que sus esfuerzos por España han vuelto a caer en la basura que el maldito D'Hondt dejó en el despacho de cada democracia que pasara por su puerta. Los 6245 votos a IU, los 4674 a UPyD, los 556 a PCAL, los 349 al PACMA, los 243 al PUM+J, los 232 a FE de las JONS, los 171 al URCL, los 86 al SAIn y los 75 al UCE no cuentan. Es decir, 12631 de los 104413 votos válidos pasan por la máquina destructora de papel sin que hayan servido para absolutamente NADA.
Además, el Senado queda no en un segundo, sino en un tercer plano, al que se menciona en los informativos como un añadido... Como un "¡Ah, que no se nos olvide!" Lo siento por nuestros senadores Marta Domínguez, Mª Ángeles Armisen, José Antonio Rubio y Miriam Andrés. Lo siento porque incluso los propios medios de comunicación dan la espalda a la Cámara más inútil y prescindible de las dos. Curiosamente, es en la que la representación se hace mejor: listas abiertas y todos por igual.
El cambio que se espera en España puede ser que lo arregle el que está o puede ser que suene la flauta, por casualidad. O puede ser que al tirar la ruleta caigamos en Bancarrota. De todas maneras, y crisis al margen, el cambio tiene que ser más grande. Mucho más que nuestros sueños y esperanzas de un sitio mejor.

16 noviembre 2011

El remedio del voto

Como palentino en el exilio, en lo que me miro o no lo del empadronamiento fuera, yo ya he votado. Ha sido la vez que lo he hecho con más desgana, que más me lo he pensado, que más he mirado lo que habría que hacer o no si quieres contribuir a lo que, dicen, es el cambio.
Se supone que votamos ahora a un partido que saque a España de la crisis. Y sabemos que ni uno, ni otro, ni el otro, ni la alternativa más extraña tienen la forma de hacerlo. Sería de muy malas personas saber sacar al país de esto y tener que esperar a unas elecciones para hacerlo. El paro, para una familia, es un drama gordo: discusiones, tensiones, incertidumbre y mucho "mal rollo". El paro, para un joven con estudios, es algo surrealista. El paro pierde sus tintes de negrura cuando un susodicho, que los hay en esta España del caradurismo, se lo toma como una paga extra mientras está de vacaciones, viviendo con los padres y, posiblemente, cobrando en negro algún sobresueldo. Pero son los menos.
España fue cultivo, no hace mucho, del escaqueo, de la especulación y del "tonto el que no se enriquezca". La avaricia ha roto el saco y nos damos cuenta de lo mal repartido que está todo. Nadie quiere pagar el pato de no se sabe qué culpables.
La banca, dicen... El gobierno, comentan... La burbuja, que estalló... El capitalismo... El sistema... La falta de valores... La falta de ética... La corrupción... ¡Yo qué sé! Ya no sabe uno si nos quieren confundir, si nos quieren engañar...
Vuelven los interrogantes de siempre: ¿a quién votar, para luego, al menos, poder quejarme? Las reglas están mal escritas: la abstención no cuenta, el voto nulo sí... Y otra vez, sabiendo que, de nuestra tierra, van tres candidatos, con el resultado 2-1 a favor de los que ya sabemos, casi pre-establecido. A efectos electorales, no votar es como no existir. Y como estamos donde estamos, el remedio para expresarnos es a través de la papeleta, como si es mojada en vómito.
Me da igual lo que pase de aquí al domingo. No quiero oir un sólo discurso más, una sola mentira más, una sola proposición indecente más. Me la resbala todo. Creo que, esta vez, del bipartido no nos bajamos. El de la barba, el del partido que por estar en el Gobierno ha demostrado que no puede con el bicho, y el del otro de la barba, el de las gafas, que ya ha perdido dos elecciones generales. El malo contra el peor. Desilusión y desesperanza. Sin remedio... ¡pero qué remedio!

08 noviembre 2011

Democracia imperfecta

Me dan mucha pereza estas elecciones. Con la crisis de por medio todo se vuelve más tedioso. Ninguno de los dos máximos representantes de la política ofrecen una apuesta ganadora, y se refugian en el miedo que invade a España desde fuera y en sus entrañas. Prudencia ante todo, nadie está para perder votos.
En época de escasez, los presupuestos para hacer campañas electorales siguen floreando billetes por doquier en mítines, carteles y debates totalmente inútiles que no sirven para convencer a prácticamente nadie. Si acaso, para espantar, pero nunca para ganar afiliados. Es lo que conocemos como "derroche".
Ahora las tijeras señalan a las Diputaciones, cuando bien saben ellos que el recortable del Senado se hace con mucha mayor tranquilidad para no pincharse los dedos con las puntas. Los esfuerzos se centran en conseguir Diputados, pero para el Congreso. Los senadores interesan poco. O más bien nada. Es como un filial para un equipo de fútbol. Como no aporte al equipo, en momentos de crisis es lo primero que sobra.
Y, otro año más, el bipartido se luce ante las cámaras de toda España para decepción de tantísimos partidos que aspiran a un sueño. Otra vez, el nefasto reparto de escaños tiene que hacer que los que votamos a nuestros representantes por Palencia se sienten en la misma sala donde hay diputados nacionalistas de otras autonomías que, con un número bajo de votos, sacan más fuerza que otras alternativas nacionales. ¿Para cuándo una maldita circunscripción única?
Para el orgullo que tenemos, no sé cómo no tenemos la posibilidad de crear y/o votar a un partido que se desmarque del resto. Como cada cual va a velar por sus propios intereses, ¿por qué un partido puramente palentinista, que luche por, al menos, uno de los tres escaños? Villarrubia y Cosidó, este último con mayor presencia de carteles que aquél, representan al PSOE y al PP, poco más. Es lo que hay. Los jóvenes ya hemos conocido la democracia como tal. Nuestros padres la valoran más. Pese a los cimientos fuertes con los que la construyeron, no hay nada como la erosión que produce el tiempo para dejar al aire las taras que esconden los ladrillos de esta democracia imperfecta.

31 octubre 2011

Código Ictus

Hay vidas que cambian cuando llegan a manos de un médico que dice las dos palabras clave: "Código ictus".
El ictus no se sabe lo que es hasta que alguien conoce un caso cercano. Es como el cáncer, pero el ictus "mata" más. De repente, una migraña fuerte, una parálisis facial, o parcial sobre cualquier parte del cuerpo, incapacidad para hablar correctamente, reducción del campo visual... y el crono inicia su cuenta atrás.
Normalmente esos síntomas no se relacionan con nada en concreto, si no se conocen. Al paciente se le acompaña al médico de urgencias o al hospital y es cuando el código ictus se pone en marcha.
Todos los pacientes de Palencia acaban llegando al Clínico de Valladolid en ambulancia, donde, por fortuna, existe una de las mejores unidades de ictus (y algunos de los mejores neurólogos) de nuestro país. Realizan tratamientos experimentales propios eficientes. Sacan pecho de tener una medicina que, inyectada en el cuerpo, siempre y cuando el ictus sea reciente, elimina la coagulación del cerebro, no sin cierto riesgo para un porcentaje de pacientes que, poco a poco, luchan por reducir; tienen un medicamento propio que protege el resto de células sanas del resto de células afectadas... y siguen en buen camino.
Cualquier pequeño paso que den estos magos de la vida debería ser reconocido. No quiero hacer demagogia diciendo que en este país se conoce más a un engendro vallisoletano como Aída Nízar que al genio vallisoletano, Juan Francisco Arenillas, reconocido por los familiares que abandonan, con sus pacientes, la consulta de neurología, con la esperanza de que el paciente vuelva, cuanto antes, a hacer una vida lo más normal posible.
El sábado 29 fue el día mundial del ictus. Las estadísticas siguen siendo las mismas: una de cada seis personas en el mundo fallece por por un ictus: un derrame cerebral, una trombosis... Los problemas, que dicen, afectan al cuerpo. Y cuanto más viejo es el cuerpo, menos capacidad tiene, por lo general, de reponerse.
Reconocer los síntomas puede salvar vidas a tiempo, aunque nuestra unidad de salvación se encuentre, de momento, a 48 kilómetros de distancia. Ojalá fuera menos. El conocimiento es, contra el tiempo, el mejor de nuestros aliados. Aquí, lo básico sobre lo que hay que saber.

25 octubre 2011

El Partido de las 12 en Palencia

Podría contar de muchas maneras la extraordinaria experiencia que viví ayer en Palencia con la buena gente del Partido de las 12. Sólo puedo resumirla de una manera: gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, ¡GRACIAS! Podría quedarme con muchos detalles: de lo que Palencia (como toda España) quiere y admira a Tomás Guasch; de cuando al mismo Guasch le sirven una pata de lechazo en la cena y grita "¡Viva Palencia!"; de las sensaciones que trata de descubrir un tío de grandes urbes, como es Alcalá, en la gente que pasea, tranquila, por nuestras calles; del momento en que Xuáncar recuerda una calle con soportales y acude para comprar Lotería de Navidad; del taxista que nos llevó al hotel, cuyas palabras "hoy hace fresquito" dejó más helados a mis compañeros; del gran Raúl González (el de Cope Palencia) en la reunión de contenidos con el resto de los que ahora son mis compañeros; del silencio sepulcral que se hizo cuando sonó el Folio del sublime Pepe Domingo Castaño; de la cara de terror que puso Marta Domínguez cuando el "otro" Luis Aragonés le dijo eso de "míreme usted a los ojitos".
Resulta difícil no emocionarse cuando, después de un día, tus compañeros te han hecho sentir bien, partícipe de una obra maestra como fue el programa de anoche con la mejor atleta española de todos los tiempos, en mi tierra, en su tierra, Palencia, sobre la que derrocho orgullo. Me sentí orgulloso de un público que se divirtió, que respetó que se hiciera un programa donde el ingrediente de la política puede saber algo amargo. Me siento afortunado de tener un compañero como Alcalá, que se lo dejó en bandeja a los asistentes para que aplaudieran tras presentarme para hablar de cómo está el CF Palencia, de darme esa oportunidad que nunca antes había tenido.
Por ésas y muchas otras cosas, la palabra GRACIAS, en mayúsculas, y sacada desde lo más visceral de mi cuerpo, es lo que mejor resume un 24 de octubre de 2011 que me quedará en la memoria por mucho tiempo. No sólo por el programa. Ver bien a la familia también es importante, en según que casos.

Aquí el enlace para escuchar la primera parte del programa. Aquí, el enlace de la segunda; Aquí, el enlace de la tercera.

14 octubre 2011

Si Justin Bieber fuera español...

IMAGEN: Partido Popular de Palencia
Creo comprender el efecto que busca el PP palentino con llevar a una famosa al Senado, como ya hizo en su día Marcelo de Manuel en las listas para el Ayuntamiento.
La sensación que, parece, se quiere transmitir hacia afuera es la de ofrecer a alguien con gancho para asociar unos valores a una marca. La marca es "Partido Popular de Palencia" y los valores pueden ser tanto los de "ganadora", "palentina", "campeona", "luchadora", etc, como los que se la han asociado durante la aún reciente oscura etapa que estuvo bajo la sospecha de una trama de tramposos, de la que, para su fortuna, ha podido salir por orden de la jueza. La mayoría de la prensa generalista se acordaba de ese detalle cuando Rajoy dio la noticia. Eso ya, a la vista de cada votante.
¿Cuál es la experiencia política de Marta Domínguez? Vale, cuatro años de concejala ¿Qué puede aportar al Senado una atleta cuyo objetivo más inmediato es prepararse, nada menos, para unos Juegos Olímpicos? ¿Ganó la Alcaldía el PP porque Marta iba en sus filas? Posiblemente, no. ¿Perdió el PP la Alcaldía porque Marta fue en sus filas? Posiblemente, tampoco. ¿Se acuerda la gente, en Palencia, de las actuaciones de Marta (por reseñar a una de las concejales más conocidas)? Eso habría que preguntarlo.
En el caso de que llevar a una deportista de élite en unas listas fuera un pecado grave, de lo malo a malo, va designada al Senado, la Cámara menos importante de las dos (para mi gusto, prescindible). El punto polémico puede venir cuando alguien se acuerde del dinero que la corresponderá por su cargo político, que no podrá atender en todo momento debido a su apretado y exigente día a día como atleta de primer nivel, por muy comprometida que pueda estar con la política. De hecho, en el propio partido hay quien se pregunta "¿Y no había otro?" (Circunstancia que puede pasar, vaya Marta o Pepito Pérez porque le cae bien al que apunta con el dedo).
Viendo estas y otras designaciones, y teniendo en cuenta que el marketing vale más en la política que la propia política en sí, no tengo ninguna duda de que habría algún loco jefe de partido de nuestro país que no dudaría en plantearse dar un giro de cordura a la carrera a la carrera de Justin Bieber si éste hubiera nacido en Albacete, por ejemplo, en lugar de London (Canadá). ¡Ay de tantos, si no fuera por los asesores políticos!

10 octubre 2011

Donde el fútbol se mantiene virgen

He aprovechado mi última visita rápida a tierras palentinas para disfrutar de un partido donde la esencia del fútbol se mantiene todavía virgen. Donde el precio de la entrada es casi simbólico y en la papeleta, genérica para cualquier partido de la temporada, lleva la palabra "donativo". Como se imprimieron alguna temporada anterior, el precio antiguo ha sido tachado a bolígrafo, y el dinero lo van guardando en una vieja caja de farias. Las entradas se guardan junto a las papeletas de la clásica rifa que hace cualquier club modesto con el único objeto de sacarse un pequeño extra, más que por sortear un jamón que sirva de aliciente para que acuda público a un estadio sin gradas.
Se ganara o se perdiera, el Presidente tenía previsto invitar a los chavales a una merienda en su bodega. Ganaron los de casa. No cobran un duro, pero se lo pasan bien. Y si ganan la próxima semana, vuelven a meterse ahí arriba.
El partido es de la Primera Regional Preferente, tan sólo una categoría por debajo de donde están el Pontevedra, la Cultural, el Castellón... equipos que cayeron en las redes del dinero mal gestionado y se echaron a perder. El Villamuriel y el Bosco de Arévalo que se enfrentaron el sábado en La Aguilera están sólo una categoría por debajo.
Es donde el fútbol se desarrolla libre de especuladores, de agentes aprovechados, de c
ontratos que sacan a los futbolistas del mundo terrenal, de periodistas que buscan hacer amigos, de televisiones que cambian su mosca por el símbolo del euro, de presidentes con función de empresarios, de intocables, de pseudo-dioses, de ladrones de guante blanco o de seres tan extraños y perjudiciales como Roures.
Hay tanganas, y también maleducados. Y árbitros muy malos: malísimos. Pero hasta eso ha formado parte del fútbol desde tiempos pretéritos. Es como lo que pasa en Primera, pero sin toda la morralla que pervierte al fútbol hasta convertirlo en un negocio tan mal gestionado como el propio país en que se encuentra, y que ha transformado algo tan divertido como el deporte en una peligrosa fórmula con botón de autodestrucción en caso de impagos.
A fin de cuentas, cuando un mal llamado club (hoy, empresa, SAD, o como se diga) muere, tiene que volver a categorías mundanas para tratar de renacer de sus cenizas. Quizás porque estas categorías vienen a ser como el fútbol de antaño, donde el que más invierte no tiene por qué tener las de ganar siempre.