26 enero 2010

Fieles y también protagonistas

Leo con cierta sorpresa lo que se comenta en el foro oficial del CF Palencia sobre un ligero desánimo que ha habido en la afición en un día tan especial como fue ese Palencia – Éibar que congregó a casi 5.000 fieles en las gradas de La Nueva Balastera.
Inevitable, por un lado, acordarme de aquellos inicios donde los Muy Moraos, en escaso número, con unos cascos de plástico acudían para poner la nota de color en la grada de general, donde arrancaban la sonrisa a más de uno con sus cánticos y genialidades. Eran pocos, pero suficientes.
Desde entonces, las peñas comenzaron a ir en aumento, y tras el retorno
a Segunda B, se pudo enganchar, sobre todo, a gente joven, reacia a ir al estadio, y encontraron en esos grupos una forma distinta de apoyar al equipo de la ciudad: una forma de ver fútbol, de identificarse con unos sentimientos, de generar adrenalina y de pasarlo bien al mismo tiempo.
Quizás lo que se reclamaba el domingo, en un partido donde el aspecto del estadio era maravilloso, donde el encuentro estuvo a la altura, donde el Palencia, a pesar de los fallos que, a veces, le cuestan partidos, demuestra actitud y se gana a pulso el respeto de sus rivales, era ese plus, ese avance que se ha alcanzado con el paso del tiempo.
Y es que la afición, durante las retransmisiones de los partidos, también es noticia. Bien lo saben los equipos de Primera: que si ojo a los Ultra Sur, que si en Getafe se coreaba domingo tras domingo “Víctor vete ya”, que si en El Sardinero se estremecen hasta los cimientos cuando se canta “La fuente del cacho”… Y fuera de nuestras fronteras nos dicen que el “You’ll Never Walk Alone” es un espectáculo que ningún aficionado al fútbol debería perderse. Sinceramente, no tenemos nada que envidiar. Quizás no veamos goleadas en casa, como en Tercera, con las que el público, aún sin querer, se viene arriba. Pero da lo mismo: ganamos y soñamos. Más ruidosos o menos, estamos con el equipo, y nadie nos quita el cabreo de camino a casa cuando perdemos.
En Palencia nos creemos cada vez más que nuestro club forma parte de nosotros. Soñamos con que podemos hacer algo grande. Soñamos con que esta temporada podemos acabar entre los cuatro primeros… Y quién sabe después. Me dice un compañero de Barcelona: “Dime quién te ha tocado en el play-off y te digo si asciendes o no”. Todo es posible hasta que se demuestre lo contrario.
Artículo publicado en CfPalenciaCo

23 enero 2010

La indignación va sobre ruedas

En concreto, sobre dos: las de una bici cualquiera. Resulta que las últimas inversiones que quiere hacer nuestro Ayuntamiento, de ésas del Fondo Estatal para crear empleos muy temporales, pero que menos da una piedra, parte de ellas van destinadas a lo que una amplia mayoría de palentinos considera una auténtica chapuza: el carril-bici.
Las obras de El Vial las he seguido con más o menos cercanía, al tener que pasar por allí cada vez que voy y vengo, y reconozco que me llevé las manos a la cabeza cuando me dijeron, allá cuando comenzaron
a remover la tierra de la mediana: "Esto va a ser el carril bici". De nuevo me las volví a llevar cuando vi el resultado del tramo que discurre por la Avenida de Madrid, el cual sólo se puede calificar de "chapuza integral que nadie sabe a qué viene ni qué hay que hacer desde entonces". Me cuentan que, incluso, durante la ejecución de las obras (o, mejor dicho, de las pintadas en el suelo), hubo quien, tan sorprendido como indignado, no reparó en explayarse con los obreros. No es para menos. Pone "Preferencia peatones". Entonces, ¿qué va a pasar cuando una mujer pasee con un carrito con gemelos (que uno un poco holgadito viene a ocupar el ancho de la acera) y se encuentre algún que otro ciclista que, del mismo modo, va a creer que tiene derecho a ir por el carril-bici, aunque esté pintado directamente sobre las baldosas que conforman una acera para peatones? Pues el de la bici tendrá que detenerse o continuar, bajo riesgo de que haya un municipal tocapelotas, su recorrido por parte del verde. Por cierto, poner radares en El Vial no va a impedir que la gente circule rápido: hay mucho bruto al volante, y el que esté por estamparse, lo va a hacer, y posiblemente contra el carril-bici.
Del mismo modo, la fotografía que acompaña a este artículo, publicada por un blog alojado en Gente, puede catalogarse de histórica, por aquéllo de que ver a un ciclista por el tramo del Vial es, simplemente inédito.
El vídeo que alguien ha montado en Youtube resume perfectamente el sentir tras esta obra que ha cambiado, para mal, el paisaje urbano de nuestra Palencia. Lo dicho: la indignación de los palentinos con el Alcalde, por cosas como ésta, va sobre ruedas.

18 enero 2010

También con Haití y todo lo que lo rodea

IMÁGENES: El País y BBC
¿Alguien sabía antes de la tragedia situar Haití en el mapa? La viñeta que publicaba El País, de la que Tomás Martín da buena cuenta en su blog, me hace reflexionar sobre un montón de cosas. De algo me suena, salvando las evidentes diferencias, eso de que "sólo te conocen si te ocurre algo malo". El caso es que Haití ya estaba ahí con todos sus males: gran tasa de pobreza, de analfabetismo infantil, de enfermedades (la mitad de las muertes tienen relación directa con el Sida), entre otros, que no es poco. Y, sin embargo, la tragedia hace que el terremoto sacuda algo más que ese trozo de tierra centroamericano: las réplicas han llegado hasta las conciencias de mucha gente en todo el mundo. Aunque bien podrían discutirse algunas imágenes, cuanto menos, paradójicas que nos deja la actualidad, como esa Penélope Cruz vestida elegantemente para los Globos de Oro diciendo sobre la alfombra roja que "espero que esta noche se hable mucho de Haití y no sólo de cine y de moda".
Cuando ocurren desgracias, bien sabemos que el dinero no lo es todo, ni mucho menos, pero cuando falta bien sabemos de su verdadero valor (para los que dicen que "lo importante es la salud", que también). Cuando el mal es la tónica de nuestras vidas, el terrible individualismo al que estamos sometidos, sobre todo en los países desarrollados, nos hace ver que el mal es normal. Quizás, por eso, la gente que pide dignidad y justicia tiene que recurrir a huelgas de hambre, quemarse a lo bonzo y otras tácticas similares para hacernos reflexionar sobre los males ajenos: "¡Como si no tuviera bastante con lo mío!", sin embargo, pensamos.
Cuando en Haití se hayan retirado todos los escombros y cuando se hayan contabilizado todas las víctimas, volverá a dejar de existir en nuestras conciencias y hasta en nuestras mentes. Bien cerca tenemos el caso de Gaspar Arroyo: su balance de víctimas es tremendamente inferior al de este último terremoto, y cuánto tiempo está costando que las familias supervivientes vuelvan a hacer una vida normal. Sin embargo, Centroamérica volverá a olvidarse en mucho menos tiempo. Cuando no nos implica directamente, enseguida volvemos a nuestros problemas, los que de verdad nos importan: las horas extra de nuestro trabajo, las discusiones con los compañeros, el mal rollo que transmitimos a la familia, la factura de más que nos llega con el coche, el imprevisto, las reparaciones y el no sé qué. A todos nos va mal, pero en diversa medida.
Palencia, por cierto, ya ha puesto su granito de arena. Al margen de las donaciones individuales, la Diputación confirmaba este fin de semana, su aportación de 30.000 euros
para ayudar a las víctimas. Dice Enrique Martín que es "cuando más hace falta esta colaboración y generosidad para paliar los efectos devastadores del desastre". Ahí queda ese dinero, pero cuántos haitianos pensarán que la generosidad está llegando tarde. Cuántos de nosotros pensaremos que, entre hipoteca (o alquiler), móvil, internet, compromisos, etc, no podremos tan siquiera sacar nuestro granito de para la causa...
¿Por qué tantos por qués? La situación invita a una reflexión tan profunda como compleja.

05 enero 2010

Los Leyes Magos del Oliente Lejano

Es verdad que, de cuando en cuando, los Reyes Magos nos han sorprendido con algún cachivache que nos han dejado en casa de no sé quién, y que resulta ser lo más parecido a un artículo de plástico, cuya caja y/o instrucciones de uso aparecen en varios idiomas excepto el castellano. Muy probablemente se trate de un regalo que los Reyes de Oriente encargaron para nosotros a sus homólogos más orientales: los Leyes Magos del Oliente Lejano.
Quien leyera el comic de Tintín "El Loto Azul" en décadas anteriores, bien podría quedarse con la idea de que los chinos son unos seres extraños, más bien tirando a pobres y, sobre todo, muy, muy lejanos a nosotros. Pues bien: hoy día, nada más lejos de la realidad.
En nuestros días, los chinos se han convertido en herederos del Todo a Cien. Bazares, bazares, bazares... Llenos de artilugios baratos y, generalmente, de mala calidad, que crecen como setas también en Palencia. El bazar estrella, sin duda, el de la Calle Mayor, donde sus encargados apenas pronuncian correctamente los números en castellano, pero donde no para de entrar y salir gente. Simplemente, porque ahí se encuentra de todo: desde un llavero, hasta una funda para las gafas, pasando por un juegos de vasos de café o una muñeca de juguete. Y todo por poco dinero.
El problema, aparte de, lo dicho, la mala calidad de sus artículos, son, digamos, las "trampas" que este tipo de comercios tiene sobre la Ley. Y bien lo saben nuestros vecinos comerciantes, los que llevan toda la vida. Los chinos abren más días de lo permitido (competencia desleal), a veces venden más de la cuenta (¿se dan de alta como tienda de alimentación, como bazar, como todo a la vez o no lo declaran todo?), y muchas veces venden "en negro": los especialistas en "Alimentación" bien lo saben, cuando van a comprar varias botellas de refresco al súper para revenderlas en su tienda en vez de comprárselas al distribuidor, o venden alcohol a precios desorbitados más allá de la hora permitida. Algo habrá para que los chinos lo hagan... y para que la policía o los inspectores, que lo saben, no puedan actuar.
Hay un mito que no existe: ése que dice que los chinos están exentos de pagar impuestos durante los primeros cinco años. Esa ley, por fortuna, aún no se ha creado. Pero todas las demás triquiñuelas sí. Al margen, aún viven otras leyendas como que la tienda de chinos que cerró próxima a la catedral se dedicaba al tráfico de órganos (o lo pretendía) y que nos hizo mirarlos con más ojitos de sospecha que los que parecen poner ellos a veces, aunque sea su forma oriental de mirar.
Los ciudadanos que tienen los bolsillos más estrechos defienden la existencia de estos comercios, pero también es entendible que, como dijo el Ministro Sebastián (y razón no le faltaba), en tiempos de crisis qué mejor que apoyar lo nuestro: ya no lo español, sino, en nuestro caso, lo palentino. Si nuestro bolsillo lo permite, siempre es preferible dar de comer a los nuestros. Y, aunque sea por cierta decencia y calidad, si los Reyes Magos han pensado en hacer de nuevo algún encarguito a los orientales, que lo den otra vuelta en la cabeza porque pocas veces merece la pena, si de regalos de verdad se trata, salvo si queremos salir del paso...

01 enero 2010

Distintos balances

Al final de 2009, cada palentino se lleva para sí mismo lo más importante a nivel personal: si se ha quedado en el paro, los temores porque éste se le acabe el mes que viene, la pérdida de algún familiar, o la llegada de alguno nuevo, entre otras muchas cosas que superan, con creces, a los balances de los que da cuenta la prensa (y que hacen parecer que no existen otros, salvo los de los vídeos más chorras de Youtube). Esa prensa, a nivel local, nos recuerda que ha sido el año del carril - bici, de otra explosión de gas, del cierre de San Agustín, de Marta Domínguez, del miedo que circundaba FASA, entre otras muchas cosas.
Muchos hemos brindado por que 2010 suponga un cambio: mejores trabajos, o mejores condiciones dentro del que tenemos; acabar esos asuntos pendientes, disfrutar más de nuestras amistades, de nuestra gente... Deseos que pedimos al aire porque, muchas veces, no dependen directamente de nuestra voluntad. Al margen, los de siempre, los que nadie pide, aunque la tele insista en lo contrario: dejar de fumar o tener una mejor figura, que llegarán cuando lleguen, si llegan, pero nunca por haber cambiado de año.
Aún así, y cuánto mejor nos iría, si de verdad deseáramos esa felicidad de cada 31 de diciembre durante el año entero. Ante los malos tiempos (y los augurios para 2010 no son muy halagüeños), cuánto mejor si nos regaláramos pequeñas píldoras de felicidad durante los siguientes 365 días... o los siguientes 730... ¿O por qué no el resto de nuestras vidas? Sería un buen propósito para hacernos la vida un poquito más agradable entre tanta incertidumbre, tensión o miedo.
¡Feliz 2010 (y restantes) para todos, en especial para mi buena gente palentina!

31 diciembre 2009

¿Y toda esta gente?

Si por algo se ha caracterizado Palencia estos días es porque, de repente, surgen personas y vehículos por donde antes no había. Sobre los coches queda claro que la lluvia ha sido el principal problema: jarreando como jarrea es normal que llegue a parecer que falten carreteras (y plazas de aparcamiento) para tanto jaleo.
Y en cuanto a lo del número de personas, da que pensar: durante todo el fin de semana ha estado todo lleno. (¡A pesar de la lluvia!) Y todo es todo y a todas horas. Mucha gente por la calle de compras, muchos jóvenes (y no tan jóvenes) llenando como pocas veces los pubs y disco-bares por la noche... "¡No hay más que gente!", oía exclamar a más de uno. Lo cual, ante las fechas que estamos, hace pensar que la gente, efectivamente, vuelve a casa por Navidad. ¿Y por dónde paran el resto del año?La circunstancia se asemeja un poco al síndrome de despoblación de nuestros pueblos, donde sólo en fechas concretas es cuando la gente surge como setas, lo cual da que pensar. Es evidente que los estragos del curso académico se dan un respiro durante estos días, y también lo dan as vacaciones para algunos (los que las tengan, que no son tantos como nos puede parecer). Y dicen los dueños de los bares que no se están vendiendo tantos bonos para Nochevieja como otros años, lo cual hace ver que la crisis, al mismo tiempo, también pasa factura. Así, pues, Palencia congrega a mucha más gente de lo que lo hace el resto del año. Estudios fuera, trabajos fuera... Oportunidades lejos de nuestra tierra chica. Un serio toque de atención para quienes tienen entre sus manos el futuro de nuestra ciudad. No todo se soluciona con carriles-bici, ni tampoco con el provisional retorno de palentinos por Navidad.

26 diciembre 2009

Diario de Navidad

La Navidad está siendo de lo más habitual: es decir, con ese punto especial de estas fechas, al margen de que uno crea, deje de creer, haya ganado o perdido en fe.
El día de la Lotería, con el recuerdo, siempre presente, de más joven en el instituto como el último día del trimestre y el soniquete de la lotería de fondo en la ventanita de la conserje... Si es que ese día había clase. Y con Palencia, como siempre, con su golpe de fortuna habitual. Para los demás, seguirá siendo el ya conocido "Día de la Salud".
Nochebuena: atascos kilométricos a la salida de Madrid, cámaras, cámaras y fotógrafos en las estaciones de tren y autobús recogiendo el momento en que la gran capital de España se queda semivacía y una tarde, ya en Palencia, donde huele a pólvora, y hasta el bar más modesto se llena de cava y polvorones mientras la gente, de buen gusto, calienta motores. Hasta podemos encontrarnos (como fue el caso del bar El Norte, ¡quién lo iba a decir!) una banda de músicos, que a golpe de tambor y dulzaina más el rin-rin de las botellas de anís, provocaban a los más atrevidos para canturrear algún villancico que otro.

Quizás este año, por ser en vísperas de viernes, había más ambiente por la noche. Mucha gente salía de las iglesias, como la Navidad debería mandar, y mientras unos volvían a sus casas, otros celebraban
con vino y pastas entre sus fieles que Jesús nació tal día como ése. Y algunos más cantaban enfrente del Belén de la Plaza Mayor, ya con el niño en el pesebre.
Navidad: dulce
resaca. Más comilonas, bares cerrados a primera hora de la tarde... Tripas hinchadas y, aún así, ganas de seguir mordisqueando algunas cáscaras de marisco. Sólo abiertos algunos bazares chinos y, sorprendentemente, una carnicería recién tomada por un marroquí, donde sólo un amigo suyo le hacía algo de compañía al dueño. Por la tarde, la ruta de los belenes, a rebosar: aunque siga siendo más de lo mismo, los belenes triunfan, aunque sólo sea por disfrutar de los detalles que les hacen originales año tras año. Por la noche: todos los bares abiertos y muchos, muchísimos jóvenes con ganas de liarla.
Y ya, por fin, hoy 26, con un ratito (después de tanto trabajo en los días anteriores) para poder escribir en esta "bitácora" palentina, con el regusto de sentir que la felicidad está compuesta de pequeñas dosis administradas en días como éstos.

18 diciembre 2009

Friísimo

Me comentaba hace algún tiempo una compañera de clase que los que hemos nacido en meses cálidos solemos preferir el frío del duro invierno. En mi caso (y en el suyo) no la faltaba razón. Estando en casa, cierro las manos y las noto frías, me acuerdo del sudor veraniego y los mosquitos, y me siento acomodado. Puesto a soportar extremos, me resulta mucho más placentero sentir frío y combatirlo con un plato caliente o con manta y media enrollada al cuerpo, que mitigar el sudor con un ventilador y una ducha de agua fresca que te dejan tal cual estabas a los cinco minutos de salir del agua.
He estado siguiendo de cerca estos días la información meteorológica. Tantos minutos se dedican a ella en televisión que van más allá del mapa con soles, nubes y paraguas: apertura del noticiario en el punto más gélido de España; apertura del noticiario en el punto más cálido de la península: ¿Qué hacen las gentes en aquellos lugares donde no se puede salir a comprar el pan porque el repartidor no llega por la nieve, ni tampoco entrar a la Giralda con 40 ºC a la sombra? Es la crónica de la Naturaleza versus Hombre; del Hombre versus Naturaleza. Apasionante, como en los orígenes de todo.
Aguardo al fin de semana, donde nos anuncian frío, no: friísimo. Donde veo que en Palencia la máxima para este fin de semana no pasa de 0 grados (ni frío ni calor, como le oigo tantas veces a mi abuelo). Y ya lo del Norte es algo extraordinario: Cervera de Pisuerga, -6 de máxima el domingo y -17 de mínima esa misma noche. Puedo estar loco si confieso que me gustaría, con el tiempo, visitar alguna ciudad rusa en pleno invierno.
Y como estamos tan malacostumbrados a que en invierno no haga tanto frío y apenas nieve, nos quedamos maravillados cuando llegan a nuestros correos fotografías como ésta: preciosas postales palentinas que sólo pueden obtenerse en momentos cruciales como el que estamos atravesando. Instantáneas navideñas... Lástima que, para el día de Navidad, vaya a hacer mucho mejor tiempo.

14 diciembre 2009

Carta desde el corazón

Madrid, 14 de diciembre de 2009

Parece mentira, pero ya vuelvo a sentirte de cerca. Nunca antes te había escrito una carta, pero no te haces la idea de la alegría que me va a dar reencontrarme contigo. No les falta razón a quienes aseguran que lo mejor de las cosas buenas es esperarlas sabiendo que las vas a conseguir... Que luego el momento ya no es para tanto. Y, en realidad, lo pienso, y sigues allí con la misma gente, los mismos amigos, sigues cobijando a mi familia... Nada nuevo, en realidad. Curioso, ¿no? Y, sin embargo, son unas ganas tremendas las que tengo de volver a estar contigo.
Han pasado casi tres meses desde la última vez. Ya me han dicho que ahora estás algo distinta, por los carriles-bici más que nada, pero que con las luces de navidad y el run run propio de estas fechas, estás bastante más mona.
Tengo ganas de volver a sentir la adrenalina que supone atravesar en autobús la rotonda antes de entrar por la carretera de Villalobón, y saber que pisar suelo palentino es volver a recuperar la esencia y la razón de lo que ahora soy: un palentino emigrado, pero palentino, y de corazón. Me han dicho Marta y Tamara que también van a verte: dos madrileñas a las que conquistaste fácilmente por algún motivo, y hacen gala de ello. ¡Grande, Palencia, eres muy grande!
Apenas sólo unos días y estaremos juntos de nuevo. Intuyo que se me va a pasar muy deprisa, pero no me importa. A veces, habiendo estado menos tiempo contigo, he vuelto nuevo a la jungla. Pero es que es mucho el trasiego que acumulo aquí: entre clases y curro no acabo de tener un día completo para mí, apenas me queda tiempo para disfrutar de mi gente, del dinero mejor ni me hables (¿quién dijo que no da la felicidad?), y de lo estancado que me siento, ni te cuento. Madrid siempre es grande en espacio, llena de oportunidades y diversión... Pero para que el que puede. El que puede pagarlo, claro. Si algo bueno tiene esta ciudad es que me ha hecho valorarte mucho más que nunca.
Sigue cuidando a mi gente hasta que llegue, aunque sé que nunca has dejado de hacerlo. Me gustaría verte, como el año pasado por estas fechas de invierno, vestida de blanco: estabas radiante.
Nos vemos en nada: cuento las horas. Cuídate mucho. Hasta muy pronto. Por cierto, ¿te había dicho alguna vez que tengo muchas ganas de verte?

30 noviembre 2009

Referencia Paulino

IMAGEN: Norte de Castilla . Artículo publicado en la web CfPalenciaCo.
Parece, simplemente, cuestión de carácter o de hacerse notar en el campo. El adjetivo en cuestión suele estar reservado para ese jugador que, además de hacerlo bien, tiene un plus que gusta a la gente. Algo que le hace único, por ende imprescindible y, al final de cuentas, acaba por ser la referencia de todo un equipo, de todo un club y de toda una afición.
Este hombre en cuestión es un tal Paulino. Un excelente futbolista y, dicen los que le conocen, genial persona. Su llegada al Palencia, en pleno descenso, fue una alegría. Esta temporada, a pesar de tener más cerca los cuarenta que los
treinta, mantiene vivo un espíritu de chaval. Un veterano con un portentoso físico. Un guerrero, un líder, un hombre feliz jugando al fútbol y practicando deporte. También un provocador nato... Y eso gusta. Disgusta cuando te lo hace a ti, cuando llega vistiendo los colores de la Cultural y hace que La Balastera pite su nombre. Pero cuando se abre el telón y salta al césped con la elástica morada, la grada entera siente parte de su orgullo manchego.
Serrano será por las temporadas que lleva; Pelayo o Canario por hombres de la casa; Agostinho o Benjamín por nombre y cierto prestigio... Pero algo tiene Paulino Martínez Soria, nunca pretendido por un grande, para ser el ídolo de muchos "moraos". Quizás desde que "El Gran Capitán" abandonara el barco (hoy llevando con mucha profesionalidad el timón del Otero), se ha echado de menos un hombre de ese corte.
Paulino juega y hace partícipe a la grada: 8 goles, de momento... Ahí es nada. La referencia en punta de lanza. Es fácil presagiar que a La Balastera le quedan muchas tardes por corear su nueve.

22 noviembre 2009

Sin tiempo para más

Sin que le dé tiempo a más, como le hubiera gustado, José Ignacio Munilla debe abandonar la Diócesis de Palencia. El Papa le envía a su tierra natal, a San Sebastián, donde ejercerá como nuevo Obispo a partir del 9 de enero.
Su llegada a Palencia se acogió con gratitud: era uno de los Obispos más jóvenes de España, uno de los más activos, y apenas tres años después, tiene que cambiar de aires.
Es uno de los preferidos por la Iglesia Católica: es mediático, escribe en blogs, sale en la radio, opina, da la cara, da caña a todo lo que no vaya a favor de la Santa Institución... Lo dicho: perfecto para los intereses de la Institución que representa. Perfecto a la hora de alimentar la discrepancia de un núcleo importante de la sociedad con respecto a las ideas del tipo "aborto" (monotemático, como toda la Iglesia en general), "sexualidad", "células madre", "homosexualidad como trastorno neurótico", etc. Así las cosas, es difícil que, de vuelta a una tierra donde la política y la polémica son el pan de cada día, quede totalmente al margen, aunque manifestaba que su nombramiento nada tiene que ver con el entorno político del País Vasco. De hecho, en su despedida, en Palencia, quiso dejar claro su deseo de que "no se hagan lecturas políticas de la Iglesia". Difícil cuando la tónica de la Iglesia ha sido opinar sobre lo que acontece en el mundo. ¿Sobre qué, si no? Es difícil hablar de los hombres, del camino que siguen los "hijos de Dios" en este siglo XXI, sin aludir a las cuestiones sociales y políticas que afectan a nuestra vida. Es difícil caminar por tierra sin mancharse los pies de arena.
Ahora queda por ver quién toma el cargo de Munilla en nuestra Diócesis. Palencia es, en todos los aspectos (también en el religioso), un lugar tranquilo y religiosamente activo. Lo pueden corroborar los últimos Obispos de la Palencia democrática: Anastasio Granados, Nicolás Castellanos, Ricardo Blázquez, Rafael Palmero y el propio José Ignacio Munilla. Esperamos sucesión en el cargo.

14 noviembre 2009

El hacedor de prodigios

El Doctor Enrique de Soto es de esos palentinos que, por circunstancias de la vida, uno se encuentra en condiciones de afirmar eso de que "es un gran profesional y mejor persona".
Quizás algunos le recuerden por haber sido paciente suyo a lo largo de los muchos años que lleva ejerciendo en Palencia, por el libro que ha publicado este mismo año, Glosario de términos culinarios. Gastronomía de Palencia. Canapés y cócteles, que puede encontrarse en algunas de nuestras librerías, o quizás por aquellos escarceos que hizo en Televisión Palencia en un programa de salud y medicina al más puro estilo Doctor Beltrán, formato palentino.
Es un médico, especialista en Otorrinolaringología y en lo que a menudo llamamos Ciencias de la Vida. Un profesional que, como tal, nunca ha dejado de formarse una vez terminados sus estudios, y así lo cuenta en su página web, donde nos habla tanto de su faceta médica como de la paramédica.
Y es de los que da ejemplo. Bien sabemos que las Ciencias de la Vida no se estudian en ninguna facultad, y que nuestra escuela está en los libros, en lo que nos inquieta, en nuestros amigos, en nuestros enemigos y, en definitiva, en nuestra experiencia del día a día. "El hacedor de prodigios" es el blog en el que el Doctor De Soto plasma, como él define, una "colección de pensamientos, ideas, situaciones, comentarios, reflexiones y filosofía". Una serie de escritos, en definitiva, sobre su vida: unos nos harán sonreír, otros pensar y otros nos servirán de referencia. Un blog para degustar pequeñas pinceladas de lo que es toda una vida exprimida al máximo, fresca y que mantiene toda su esencia. Recomendable, de cuando en cuando, para darnos cuenta de que la vida, a veces, no sólo nos parece compleja a cada uno de nosotros.

12 noviembre 2009

No tan ajenos

Supongo que muchos compartimos la sensación de que Palencia, cuando sale en los medios, es, básicamente, para contar alguna mala noticia, cosa que no sucede, por fortuna, con mucha frecuencia. Con circunstancias como ésa es con lo que forjamos nuestra percepción de Palencia como una ciudad tranquila, ajena a todo lo que pasa en el resto del país. Definimos Palencia como un sitio tranquilo, donde un atropello mortal en carretera o el cierre de una fábrica conmueve a la ciudadanía entera.
Sin embargo, en los últimos días, se leen noticias que, de alguna manera, nos suenan de algo. Hace no mucho, en Baleares, el derrumbe de un edificio se cobró vidas humanas (y en Palencia hubo un escape de gas); los robos y las detenciones por drogas son el pan de cada día en nuestro país, mientras nuestros diarios locales van dando cuenta, cada vez con más frecuencia, de detenciones similares y problemas, llamémosles, de convivencia con los extranjeros.
En nuestra ciudad, Fasa peligra con la crisis mientras, no muy lejos, se habla de Opel. La gripe A ya ha clavado su guadaña en algún vecino nuestro, el índice de atracos se dispara mientras se cuestiona la eficacia de la Policía, como en Madrid. La corrupción ha sido el gran cáncer de muchos Ayuntamientos, y ninguno está libre de sospecha: ni el nuestro, hasta que se demuestre lo contrario.
Estamos unidos al resto de España más de lo que parece. Sobre todo porque los males, cuando llegan fuertes, es difícil no salpicarse. Nuestros medios de comunicación siguen informándonos de lo que hacen nuestros vecinos, nuestros representantes, nuestras Asociaciones, nuestras empresas. Pero detrás de unas declaraciones, una manifestación, una acción en un rincón de nuestras calles... hay un reflejo en otra parte no tan lejana. O al revés, somos el reflejo de lo que pasa en otros sitios. Aunque nos sintamos únicos en el mundo, no podemos permanecer ajenos a nada.

09 noviembre 2009

Nuestro muro de la vergüenza

IMAGEN: www.pueblos-espana.org
En Berlín hoy es un día precioso, a pesar de la lluvia. Es un día emotivo para todo el mundo. Mientras los jóvenes berlineses aún se preguntan por qué un día su país estuvo separado de aquella forma, los españoles nos quedamos fascinados repasando imagénes históricas y escuchando tantas y tantas historias que viven su momento cumbre cuando ese muro deja de ser un obstáculo.
Hoy día, aún quedan otros muchos muros en pie que hacen de fronteras, donde se pierden algunas vidas humanas y que, de alguna manera, simbolizan la falta de libertad, la falta de "mundialización" con la que se vive el siglo XXI.
Sin nada que tener que ver con esas fronteras, no hace falta ir muy lejos para saber lo que es un muro que divide la ciudad en dos. En Palencia tenemos el muro de la discordia: el de la vía de ferrocarril. Es un muro que nos parte en dos y que tan poco gusta a los que nos visitan. A los que, desde niños, nuestras madres nos han llevado en carrito al otro lado por la pasarela del caracol o por la de las Angelinas, lo vemos como algo "normal" pero, en el fondo no lo es.
Y como no lo es, hay una guerra abierta entre políticos y grupos sociales, con más o menos idea, que parten de una idea común: eliminar la barrera de la vía, pero no es posible llegar a un acuerdo por cómo hacerlo. No sólo eso, sino que parece que hay intención de no llegar a un proyecto común. Siempre hay peros. Siempre hay oposición. Siempre hay retrasos. Siempre hay problemas. Pasan los años y la vía sigue ahí. Llega la "media velocidad", en vísperas del AVE, y la vía continúa partiendo en dos la ciudad. La eterna promesa de cada momento electoral.
Es una barrera que simboliza a nuestros políticos: divididos, como Palencia, sin llegar a un acuerdo para erradicar la línea que los hace diferentes. Es una división permanente, clasista, que nos enfrenta y nos recuerda cada día que tenemos que luchar por el progreso. Porque, un buen día, Palencia tuvo que crecer al otro lado del tren, y ahí nos hemos quedado, presos de las circunstancias de nuestra historia, incapaces de avanzar. Parece mentira que, tantos trenes han circulado desde principios del siglo pasado, y siempre dejamos escapar el que nos lleva a donde, en realidad, todos queremos. Ahora el tiempo juega en nuestra contra: la alta velocidad hará honor a su nombre y tocará, al final, tomar una decisión deprisa y corriendo. Una base demasiado mala para algo que, dicen, será el comienzo de otro capítulo más de la historia local. Y la Historia no perdona los errores. Los palentinos tampoco lo haremos.

30 octubre 2009

El día de Todos los Jálogüins

Es fin de semana. En otros tiempos no muy lejanos, estaríamos hablando de que el Cementerio se prepara para acoger otra intensa jornada de Todos los Santos... Como, efectivamente, está pasando, pero al gran día del Santoral Cristiano le ha salido una dura competencia desde hace unos años: La fiesta de Halloween (pronunciado Jálogüin).
Se trata de una fiesta importada "mayormente", como diría el otro, por los disco-bares y salas de fiesta, que invitan a consumiciones a quienes vayan disfrazados de vampiros o seres siniestros. Es una fiesta que celebran, sobre todo, los más jóvenes y que no sabemos si tienen idea de lo que significa, más allá de que sepan que sus orígenes están en Estados Unidos, donde sí tiene cierto sentido, pero que en España no deja de ser puro márketing, y que llena, además, un montón de minutos (y horas) en la televisión, con reportajes que ofrecen dónde se dan los sustos más "molones" en una noche sin más sentido que el económico para los organizadores y vendedores de tiendas de disfraces.
Los no tan jóvenes lo toman como una excusa para pasarlo bien, pero tiene delito que en nuestro país, una celebración que no tiene ningún arraigo cultural ni nada que se lo parezca, movilice a más jóvenes que una manifestación para protestar contra la corrupción de nuestros políticos que, de forma directa, influye en que no podamos comprarnos un piso, tal como lo hicieron nuestros padres con nuestra edad en los tiempos en los que Halloween sólo se conocía por las películas estadounidenses.
Algunos disco-bares palentinos ya lo tienen todo preparado para hacer caja este intenso fin de semana, y como si de nochevieja se tratara, han creado una ruta: "La Ruta del Infierno", con tapas en el Rivera 13, y regalos y demás actividades en el Céndal, Bársket, Tres60, Faraón, Geographic, entre otros. Anoche se celebró la "Fiesta de los Vampiros", esta noche y este sábado "La Casa del Terror", y el domingo, "El Exorcista". Hay para todos los gustos. Si sirve para que la gente salga, adelante. Y seguro que habrá buen ambiente y momentos de diversion. Si es así, lo ideal sería que se sigan haciendo cosas de éstas todo el año. Que no parezca que son los yankees los que tienen que sacarnos las castañas creativas del fuego.
Que tampoco se nos olvide rezar por nuestros difuntos, y que quede un buen "finde" para todos. ¡Feliz Día de Todos los Jálogüins!

21 octubre 2009

El tiempo de las cartas

IMAGEN: www.sellosmundo.com
Los avances corren más, incluso, que el propio tiempo. Hace cuatrocientos años, una noticia tardaba algunos días en recorrer la Península Ibérica. Y hace tan sólo un par de décadas, algunas cartas entre Palencia y Madrid tardaban más de un día. Hoy mismo, sin ir más lejos, un mensaje entre Palencia y México llega de forma instantánea gracias al correo electrónico.
El email y los sms han matado, en cierta parte, el trabajo de nuestros funcionarios de Correos. En Palencia identificamos ese servicio con la imagen de su sede, al principio de la Calle Mayor, próxima a los Jardinillos: una singular construcción proyectada en 1916 por Jacobo Romero y finalizada en 1925, nueve años después.
También el edificio, tremendamente remodelado durante la última actuación, ha sufrido el inevitable paso del tiempo tecnológico. Incluso al famoso león le han cambiado las vista
s. Ahora se combina el estilo neorenacentista con la tecnología punta: letreros electrónicos, venta de todo tipo de tarjetas de recargas, ordenadores conectados con básculas digitales, envases ecológicos... No hay más que sentarse en los modernos bancos de espera y observar hacia arriba, donde el cartel principal electrónico linda con los capiteles de hace un siglo: una combinación tan extraña como atractiva.
Hoy en día, a pesar de contar con otras dos sedes más, el trabajo de Correos ha cambiado en algo. Ahora ya no se llevan tantas cartas manuscritas, ni tantas postales navideñas. Casi ni tan siquiera facturas ("Abónese a la factura on-line y contribuya a mejorar el medio ambiente", aunque nadie hable del importante ahorro que buscan las empresas, como pasa con las bolsas de los súper). Siguen fabricándose sellos atractivos, más para el coleccionista que para pegar con lengua en la esquina de un sobre. Y, aunque el remitente quisiera engañarnos, el matasellos siempre ha sido duro de pelar: "Palencia", y la fecha. Ése no miente, salvo que el funcionaro se haya despistado.
Las cartas están en peligro de extinción. Si hace unos años era emocionante mirar el buzón, esperando las ansiadas cartas el día de nuestro cumpleaños, imaginad ahora. Y, si al abrir el sobre, no encontramos ni publicidad, ni facturas... ¡Guau! Y ni qué decir tiene si, en los tiempos que corren, el contenido fuera un papel doblado de aquella manera, con un largo mensaje escrito a mano con boliígrafo. En apenas unos años, el género epistolar se ha convertido en algo mágico. En nada, algunos conservaremos, sin quererlo, quién sabe, piezas de museo.

15 octubre 2009

Sobre los orígenes de las calles

Vuelvo a recomendar una de esas lecciones de historia con las que el Profesor Javier de la Cruz Macho nos sorprende en la prensa. Tiene que ver con un libro que, según me decían en las librerías, estaba agotado desde hacía tiempo, y del que, de momento, no se iban a imprimir más ejemplares. Pero tuve la fortuna de encontrarlo en la Feria del Libro durante las fiestas. La compra merece la pena: "Las calles de Palencia", de José Luis Sánchez, y al que hace referencia Javier de la Cruz en su artículo.
¿Sabías que los rótulos de las calles y edificios fue un invento de los franceses que trajeron a nuestra ciudad cuando la invasión napoleónica? ¿A qué obedecen los cambios de nombres de algunas de ellas?
Hay puntos de la ciudad que cambian de denominación, incluso, más de diez veces a lo largo de la historia. Así, y siguiendo a José Luis Sánchez, por poner algún ejemplo, Pío XII (donde el parking nuevo, donde antes se celebraban los triunfos deportivos, cuando había fuente) ha sido conocida como Santa Marina la Antigua, La Antigua, El Humilladero, San Sebastián, Los Tintes, La Cruz Verde, El Salitre, La Gredera, Atarazanas, Tenerías, El Solano, etc, etc. Benito Lewin fue el nombre anterior al actual Pío XII, una de las zonas, sea dicho de paso, más caras de Palencia.
Hace poco vivimos algunos cambios de calles, cuando el Gobierno de la ciudad decide retirar los nombres franquistas del callejero. Y hace menos (y aún seguimos) fuimos testigos del nacimiento de un nuevo barrio, el ubicado en el Sector 8, en el que poner nuevos nombres. Por lo general, ha habido más acuerdo y mayor satisfacción en utilizar nombres como Marta Domínguez o Marcos de Celis, entre otros, para honrar a gente que llevó bien lejos el nombre de Palencia. Aún así, en nuestros días, es común, sobre todo en la gente mayor, seguir refiriéndose a algunas calles con su denominación antigua: ¿cuántos de nuestros mayores siguen hablando de General Mola en vez de Mayor Antigua? Tal es así que callejeros como el de Google, no parecen tenerlo aún muy claro y optan por las opciones a la vez.
Para disfrutar del artículo "Poniendo nombre de las calles", en Diario Palentino, pincha aquí. Recomendable.

07 octubre 2009

Saber querer, querer saber

Me encanta el caracter "patriótico" de los palentinos. Por lo general, somos un pueblo que hacemos gala de nuestro origen siempre que podemos y sacamos pecho al decir dónde nacimos. Utilizamos con orgullo palabras de nuestro vocabulario, sabemos lo especial de nuestra relación con Valladolid y honramos como los que más nuestras fiestas. Sabemos cuáles son las virtudes y defectos de nuestra ciudad.
Sin embargo, hay algo en lo que, me da la sensación, los palentinos tenemos un Necesita Mejorar: en conocer y dar a conocer nuestro bagaje cultural y artístico. Si alguien de fuera nos pregunta ¿qué hay que ver en Palencia?, la respuesta media sería: "El Cristo del Otero y La Catedral". Algo tiene que tener nuestra Catedral cuando la llaman como la llaman. ¿El qué? ¿Cuánta gente sabe las peculiaridades, aparte de la cripta, que hacen de nuestro Templo una joya única, diferente del resto de catedrales góticas? El Cristo... ¿Cuántas obras más se conocen de Victorio Macho, además del Cristo?
Proyectos como los que se plantean en las escuelas, rutas para turistas con guías perfectamente formados, excelentes libros que hablan de Palencia, etc, nos demuestran que más allá de la piedra hay vida. Debo reconocer que de un tiempo a esta parte me ha picado el gusanillo por cosas que antes desconocía. Me planteé la situación sobre qué explicar a gente de fuera que pueda venir a Palencia... ¿Y qué explico, y qué cuento? Llevar a alguien ante el Cristo de las Claras y dejarle, como Unamuno, que se sobrecoja, no es suficiente si se sabe que hubo una leyenda que dice que el Cristo fue hallado en alta mar y se le atribuyen ciertos poderes milagrosos, y si se sabe que además, en ese Convento, situó Zorrilla la historia de Margarita la Tornera, Las Claras nos parecerán únicas en el mundo. Al conocer esos detalles, nos habremos sentido partícipes de la más profunda esencia de nuestra ciudad: su Historia, su leyenda, lo que dicen sus gentes... Saber el por qué de las cosas, de las personas... hasta de nuestros seres queridos, es aprender a amarlos. Dijo Antonio Machado, soriano de corazón, que lo que se ignora, se desprecia. A Palencia la vamos a querer aunque no sepamos más de ella, pero es verdad que, aprendiendo más, sentimos que la hacemos más nuestra.

30 septiembre 2009

Marta tiene una corazonada

IMAGEN Y AUDIO: RTVE
Marta Domínguez está en Dinamarca como embajadora de la candidatura de Madrid 2016. La palentina forma parte de un grueso de personalidades políticas y deportivas, doce en total éstas últimas (seis hombres y seis mujeres), entre las que se encuentran Fermín Cacho, Jorge Garbajosa, Raúl González , Miguel Induráin y otros.
Nuestra Marta es optimista, pero ve muy complicado que Madrid consiga ser olímpica, y no por el recurrido tema de las rotaciones: «Creo que es más complicado porque no dependemos de nosotros mismos, sino de los jueces. Cuando la elección se define en los despachos es complicado. Madrid lleva lamejor opción, la mejor preparada y espero que entre todos intentemos convencerles.»
Río de Janeiro es la que suena como mejor posicionada porque serían unos Juegos importantes en la historia del Cono Sur americano. Un poco más al Norte, Chicago, cuenta con el fuerte apoyo de un tipo tan carismático como influyente: el presidente Obama. Marta, en la línea de Alejandro Blanco, presidente del COE, apuesta por nuestro Rey don Juan Carlos: «Obama tiene mucho peso, pero España tiene más con nuestro Rey, con nuestra Majestad, con el presidente del Gobierno, con el apoyo popular y todos los deportistas que vamos. España ha puesto todo para intentar ganar. Si no ganamos, como todo buen deportista tendrá que confirmarse y habrá que seguir luchando pero hay que confiar en que podamos y dejarse la piel hasta el último momento.»
Que así sea... o no. Hay motivos para creer que Madrid puede ser la mejor y motivos para pensar todo lo contrario. Marta tiene una corazonada.

23 septiembre 2009

En el mirador han guardado los porrones

No hacía falta que se acabara el verano para dejar de ver tanto ajetreo de coches, sube y baja, en el Monte. El frío nos ha sorprendido antes de que entrara el otoño. Ya, sin buen tiempo, el Monte el Viejo va pasando a mejor vida. Quizás quede algún domingo suelto, alguna escapada en bicicleta, o alguna visita espontánea al Restaurante de la Casa Grande aprovechando que, en invierno, a veces, brilla el sol sin las nubes de por medio.
El Monte es la referencia veraniega de muchos palentinos. De día y de noche. Es un privilegio a tan sólo seis kilómetros. Es un punto de fuga diferente, lejos de la ciudad, de los bares, de los barrios, de los coches, de las rotondas, etc, y no será porque Palencia no goza de zonas verdes y de paseo, pero el Monte es otra cosa.
En el mirador de la Casa Pequeña, el porrón de cerveza con limón de lata sabe diferente. ¿Tal vez por las pipas o los chasquis Facundo? Y también por estar de charleta con nuestra gente, con la panorámica espectacular de la ciudad como telón de fondo.
El run run de las piscinas esperará otros nueve meses, y la zona de barbacoas volverá a formar parte del paisaje natural del entorno, aunque las ascuas han seguido sin encenderse.
Los días siguen teniendo 24 horas, pero la noche le irá quitando camino a la mañana. Una vez pasado el veranillo de San Miguel, las lluvias, que ya han avisado, volverán (esperemos) a encharcar nuestro asfalto. Llega el otoño. Los días de sol, terrazas y estío han terminado. Las mesas de la calle las guardan los hosteleros, y los porrones, en la Casa Pequeña, tendrán su tiempo de descanso. Los niños han vuelto al colegio y pronto los universitarios. El Monte, en lo alto, se irá refrescando y mudando de traje para esperarnos de lleno el próximo verano.