Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

06 enero 2012

Las buenas noticias no salen en los periódicos

Es inevitable preguntar a la gente que tiene negocios propios cómo le ha ido estos días. La duda sale sola porque me resulta muy difícil creer que, como dicen los medios, todo está tan mal. Pues, sin querer ejercer de periodista durante mis compras navideñas, ¡he encontrado buenas noticias! Lo cual, en sí, es una noticia.

Grandes cadenas al margen, me interesa la vida de los negocios pequeños, en los que curran dos o tres personas, y la mitad de las ganancias se van en impuestos y gestores. Y me he alegrado mucho por esa gente, porque, por lo menos, tienen para ir sujetos al timón. Ya no son las noticias de pérdidas de autónomos y paro de las que hablan. Y lo que venga de ganancias, bienvenido.
Son pequeños empresarios de Palencia. Una de ellas, propietaria de una librería, me decía que ahora mismo ganan para cubrir gastos... Van tirando en sus casas con los ingresos de los maridos, pero contentas por no cerrar en negativo, y siempre con la vista puesta a que escampe. Me dijo esta semana: "El negocio que sobrevive al temporal, o el negocio que abre ahora, es el que seguirá abierto cuando acabe la crisis". Como titular, no está mal, ¿verdad?
Otra de esas personas es, precisamente, una que ha abierto una tiendecita hace apenas medio año. Y muy contentos porque ahora en Reyes han notado el tirón de ventas. La chica, que lleva una tienda de cosmética, es todo amabilidad y buenas formas. Sabemos que no siempre es así. Brillante. Salí con mi compra con una sonrisa.
El tercer caso es de los que le deja a uno hasta impresionado. Sólo me quedo con que el negocio del disco-dvd y demás cosas pirateables siguen dando para comer.
Se supone que el consumo es bueno, aunque la crisis venga de más arriba. Más si las ganancias van para los que se hacen auto-obreros y quedan abajo.

Y que luego, la gente sigue teniendo. Más o menos, pero sigue habiendo dinero. Si no, no saldrían estos días en masa al centro de la ciudad de compras. Vale, sí, existe otra realidad, mucho más dura. No vemos a la gente que no sale de casa, no vemos tanto a los que compran menos... Hay muchas cosas que no se ven, contrarias al espíritu consumista de Navidad. Pero ya se encargan de recordárnoslas los medios. Nos cuentan lo que se supone que no sabemos. Yo, al menos, he visto algunas otras que tampoco sabía y por eso quiero que queden por escrito. Mi titular, en letras medianas, por aquello de la prudencia es: Hay esperanza.

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