Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

16 noviembre 2011

El remedio del voto

Como palentino en el exilio, en lo que me miro o no lo del empadronamiento fuera, yo ya he votado. Ha sido la vez que lo he hecho con más desgana, que más me lo he pensado, que más he mirado lo que habría que hacer o no si quieres contribuir a lo que, dicen, es el cambio.
Se supone que votamos ahora a un partido que saque a España de la crisis. Y sabemos que ni uno, ni otro, ni el otro, ni la alternativa más extraña tienen la forma de hacerlo. Sería de muy malas personas saber sacar al país de esto y tener que esperar a unas elecciones para hacerlo. El paro, para una familia, es un drama gordo: discusiones, tensiones, incertidumbre y mucho "mal rollo". El paro, para un joven con estudios, es algo surrealista. El paro pierde sus tintes de negrura cuando un susodicho, que los hay en esta España del caradurismo, se lo toma como una paga extra mientras está de vacaciones, viviendo con los padres y, posiblemente, cobrando en negro algún sobresueldo. Pero son los menos.
España fue cultivo, no hace mucho, del escaqueo, de la especulación y del "tonto el que no se enriquezca". La avaricia ha roto el saco y nos damos cuenta de lo mal repartido que está todo. Nadie quiere pagar el pato de no se sabe qué culpables.
La banca, dicen... El gobierno, comentan... La burbuja, que estalló... El capitalismo... El sistema... La falta de valores... La falta de ética... La corrupción... ¡Yo qué sé! Ya no sabe uno si nos quieren confundir, si nos quieren engañar...
Vuelven los interrogantes de siempre: ¿a quién votar, para luego, al menos, poder quejarme? Las reglas están mal escritas: la abstención no cuenta, el voto nulo sí... Y otra vez, sabiendo que, de nuestra tierra, van tres candidatos, con el resultado 2-1 a favor de los que ya sabemos, casi pre-establecido. A efectos electorales, no votar es como no existir. Y como estamos donde estamos, el remedio para expresarnos es a través de la papeleta, como si es mojada en vómito.
Me da igual lo que pase de aquí al domingo. No quiero oir un sólo discurso más, una sola mentira más, una sola proposición indecente más. Me la resbala todo. Creo que, esta vez, del bipartido no nos bajamos. El de la barba, el del partido que por estar en el Gobierno ha demostrado que no puede con el bicho, y el del otro de la barba, el de las gafas, que ya ha perdido dos elecciones generales. El malo contra el peor. Desilusión y desesperanza. Sin remedio... ¡pero qué remedio!

3 comentarios:

A las 17/11/11 00:03 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Me gusta mucho la definicion que haces de estas elecciones, se ajustan a la perfeccion a lo que yo pienso...y creo q muchos otros tambien.

 
A las 17/11/11 00:04 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Actualiza tus datos personales en la portada del blog, o es q aun eres estudiante!!!! jejeje

 
A las 17/11/11 02:17 , Blogger Javier Jurado ha dicho...

Gracias a los dos por vuestros comentarios. Y al segundo por recordarme que, aunque me parezca mentira incluso a mí, ya no soy estudiante!

 

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