Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

23 junio 2009

Aprendiendo sobre nosotros

IMAGEN: El Norte / J. Ruiz
Leo en El Norte de Castilla que sigue adelante una iniciativa preciosa, También de Cerca, cuyo objetivo es acercar Palencia a sus escolares. Cuando yo estudiaba EGB ya existía, si no con ese nombre, con alguno parecido aunque, en ese momento, yo no lo supiera.
Supera, con creces, a cualquier visita turística para foráneos. No todo el mundo puede ser recibido por el Alcalde en el Ayuntamiento de la Plaza Mayor (en mi caso también fue Heliodoro Gallego), sentarse en las sillas donde se debaten los plenos municipales, ver las entrañas de cualquier edificio emblemático, observar curiosos detalles ("mirad, ahí donde pone Jerónimo Arroyo es donde vivió el arquitecto" o, cuando aún existía la calle General Franco, "mirad, ¿véis donde pone Calle La Cestilla? Es como se llamaba antes antiguamente esta calle").
Kit del "alumno visitante" en mano, con hojas llenas de ejercicios del tipo: Observa este dibujo de la fachada de San Francisco y trata de descubrir los cinco errores, y un montón de explicaciones sobre Palencia, que ahora mismo me encantaría poder tenerlas conservadas como en oro en paño. Te enseñan como si fuera lo más misterioso del mundo la capilla de las calaveras de San Francisco... Te llevan al Teatro Principal, te hacen subirte al escenario y alguien que no ves levanta la cortina y sientes lo que cualquier actor que lo pisa por primera vez... Te cuentan que al Cristo de las Claras le cortan las uñas las monjas... Hacen que sientas Palencia, que lo aprendas, que te guste.
Recuerdo aún ese libro de EGB de "Sociedad 4" con el apéndice "Castilla y León" y las hojas que doña Charo (profesora de 4º B del C.P. Buenos Aires) redactaba a mano para que aprendiéramos lo más importante de cada provincia de nuestra región. Mi peor nota de las nueve la saqué con Valladolid: un cinco.
Había un día cercano a la fiesta de los Comuneros en el que nos juntábamos todos los niños en el gimnasio del colegio tras varios días de ensayo con la tutora, y, bajo la batuta de don Paco, cantábamos todos a una el himno de Palencia poniendo especial énfasis cuando acababa la letra proclamando "la Universidaaaaaaaaaaad". No nos importaba desentonar. Nos divertía cantarlo y hacer el máximo ruido posible cuando acabábamos la letra. Y si don Paco y los profesores allí presentes se tapaban los oídos más nos veníamos arriba. Alguna vez nos explicaron el por qué de la letra, pero qué pueden entender de Historia nuestras cabecitas de niños de 10 años.
Benditos tiempos que compruebo, afortunadamente, en la prensa digital, que siguen vivos más que nunca. Es un paso precioso en nuestra formación como palentinos, como castellanos: saber lo que somos, de dónde venimos. Es una forma de gustarnos, de creer en nuestras raíces, en nuestra personalidad.
Lamento muchísimo que cuando crecemos, una buena parte de los que hemos "mamao" Palencia, tenemos que marcharnos fuera y nuestra bella desconocida sigue siendo lo que nos enseñaron: historia viva. Algunos, nuestro futuro, y aunque nos pese, lo tenemos que encontrar por otra parte, pero siempre tremendamente orgullosos de donde venimos.

20 junio 2009

Palen... ¿quéééééé?

Sigo consumiendo prensa digital, y bastante. Hace mucho que no compro un diario en formato papel. Si hay algo grande en internet es poder saber lo que pasa casi en cada rincón del mundo sin moverse de casa.
Estos días, la verdad, en cuanto a nuestra prensa local se refiere, parece que no hay grandes titulares: que si Renault intenta volver a la normalidad, la apertura de las piscinas, la crisis por aquí, la crisis por "acullá", la Asamblea de Socios del Palencia... Y buscando, rebuscando y revolviendo, la tranquilidad con la que uno lee las noticias se ve totalmente corrompida por el artículo que un ¿periodista? llamado Íñigo González escribe en el Diario de Navarra: «Y de una eliminatoria antes, ante el Palencia, los estelleses tampoco guardan demasiado buen recuerdo, ya que el trato que les dieron los palencianos no fue, precisamente, el mismo que recibieron ellos en la ida en Estella
¿Perdón? Palen... ¿Quééééééé? Añado la captura de pantalla de un artículo que, por si alguien duda, puede leerlo aquí. No es por ser quisquilloso, ¿pero qué tenemos que hacer para que la gente nos conozca como lo que somos: palentinos? ¿Hacer popular la Rumba del Carrión? Yo, para empezar, he dejado un comentario a ver si me lo aprueban. Quiero pensar que es un lapsus. Íñigo, nos has tocado la vena sensible.

09 junio 2009

Ven a vivir

Es, seguramente, uno de los spots más llamativos de la Junta de Castilla y León. Se titula "Ven a vivir", y está acompañado de la premiada y reconocidísima banda sonora de la película "La vida es bella". Ha salido ya un montón de veces en televisión. 55 segundos que a uno le hacen sacar pecho de que su sitio haya quedado bien vendido con este anuncio.

"No hace falta ser un filósofo para saber lo que es vida y lo que no. Esto es vida. Esto no. Y esto menos. Esto sí que es vida. Y esto. Y esto también. Esto, por supuesto. Y esto aún más. Seis millones de personas que saben lo que es vida, nos visitan cada año. Castilla y León es vida".

08 junio 2009

Ya quisiera España... y Europa

Ojalá España pudiera presentar los números de participación que ha registrado Palencia en las Elecciones al Parlamento Europeo 2009. Un 55,46 % de los palentinos hemos votado. Es justo un 1 % exacto menos que hace cinco años, pero lo dicho: mientras Pepés y Pesoes siguen hablando de "sus" cifras, lo que a Europa le asusta de verdad es que, en el cómputo general del continente, las Elecciones, al ciudadano de a pié, se me perdone la expresión, "se la trae floja". Por lo menos, a nosotros, los palentinos, no nos van a poder echar en cara nada porque han votado más de la mitad, y tal como está el patio, hasta diríamos que está muy bien, "oyes".
Los resultados, nada del otro mundo: los pueblos siguen votando "a saco" a su PP, aunque la capital ha registrado también una ligera ventaja de los azules con respecto a los socialistas. UPyD se consolida como la alternativa al bipartidismo y le toca repartirse el postre con IU. Lo previsto, y lo de siempre.

Dicen por ahí que en España preocupan los votos en blanco (que, por otra parte, en Palencia, también han sido más). Sí, pero no es para tanto. Preocupa mucho más la cantidad de gente que se ha quedado en casa, desde luego.
Aunque si el motivo de quedarse en casa es la repulsa que provocan los políticos, (PP-PSOE) había alternativas de todos los tipos. Las minorías han ganado votos, pero no los suficientes. Los que se quejan por las corridas de toros, tenían su partido y la excusa para votar (PACMA); los preocupados por el Medio Ambiente, tenían dos papeletas a falta de una (Verdes y Grupo Verde); los preocupados por la pobreza del mundo, tenían a PUM+J... Lo mismo que en las anteriores hubo un partido que buscaba legalizar el Cannabis y, en Palencia, fue la 5ª fuerza más votada de las 31 que se presentaban. Es preferible dar el voto a esos partidos pequeños si lo que queremos es demostrar que estamos hartos de la ineficacia del Bipartido. El grito en el cielo sobre la abstención se pone ahora, en estos días. Luego, cuando cada eurodiputado tenga su asiento en el Parlmento y se lleve en crudo sus tantos mil euros de salario, las penas ya serán menos.
Además, tanto lío para que luego, al final, pase lo de siempre: todos ganan, aunque pierdan votos. Y los que ganan votos, que son los pequeños, sigan perdiendo.

05 junio 2009

Imputado y abucheado

El imputado palentino Ramón Calderón, caradura allá donde los haya, ha sido abucheado en la presentación de una exposición itinerante del Centenario de la Federación Española de Fútbol.
Mal trago para él y para su amigo Villar. ¿Cómo el Presidente de la Federación sigue manteniendo al cargo a un tipo que ha sido llamado por el Juez para declarar como imputado por corrupción y por utilizar el Real Madrid en beneficio propio, como ya ha demostrado de sobra la Cadena Cope y el diario Marca?
Y a seguir cobrando. Aunque yo, personalmente, no cambio el dinero que esté cobrando de la Federación por ser abochornado en público mientras lo más flojo que te llamen sea "chorizo". Tantas veces he oído desde chiguito eso de "Quien siembra vientos recoge tempestades"... que las palabras sobran.

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01 junio 2009

¡Enhorabuena por el ascenso!

IMAGEN: Diario Palentino / Sara Muniosguren
Las circunstancias de la vida le llevan a uno a vivir los ascensos desde la lejanía. Y, además, trabajando. Mientras uno estaba pendiente de los quehaceres de un domingo en una redacción de deportes, con el drama del descenso en Primera en juego, sin quitarle ojo, en una tele, al partido de El Sardinero (ese Geta que me está dando de comer), y en la otra, el del Ruiz de Lopera (otro eterno ausente al estilo de Calderón), con el Pucela intentando cruzar la cuerda sin tener claro cómo guardar el equilibrio. Y junto a mí, el ordenador conectado con el foro de la página oficial y la radio del club a todo trapo.
Me lo pasé, simplemente, genial escuchando a Gica y compañía. No hace falta ser profesional para hacer una retransmisión simpática y "a su rollo". Con cantar los goles como lo hicieron (como auténticos forofos) se hace difícil no contagiarse de la alegría. Lástima de no tener un micrófono con sonido ambiente, aunque, con la cabina cerrada, incluso se oía. Según cantaba la afición, se me venían a la mente las imágenes de los play off de 6.000 ó 7.000 personas en la Vieja Balastera, con el sol en lo más alto, el calor, el buen fútbol y las ganas de que el Palencia marcara gol para liberar la fuerte emoción contenida con la que llegábamos al estadio.
En el foro, evidentemente, nos dábamos cita los que, por un motivo u otro, no nos quedaba otra que seguir de lejos al equipo de nuestros amores, y haciendo nuestras cábalas: "¿Baja el Valladolid? Uf, los del Betis lloran mucho."
Mi más sincera enhorabuena para el Club de Fútbol Palencia, para toda la afición y, en especial, para la ciudad de Palencia. Gracias a un equipo de baloncesto en LEB Oro, y al de fútbol en Segunda B, a buen seguro se va a hablar más de nosotros. Anoche Bustillo, en la SER, bien que presumía de que el Palencia había ganado al Izarra por 4-1.
Me muero de la envidia viendo el reportaje gráfico de la celebración que publica el Diario Palentino gracias al trabajo de la compañera Sara Muniosguren.
Palencia: ¡enhorabuena por el ascenso!

28 mayo 2009

La P me dice más que la E

Otra vez más me enfrento a las elecciones por correo. No conocí la dictadura, pero soy consciente de que la democracia es algo grande y quizás por ello siempre recibo la llamada a las urnas, como si es para votar en blanco si no me convence ninguna de las propuestas, pero ya que se me da la oportunidad, quiero votar, quiero hacer llegar mi propuesta como ciudadano. Por suerte, es la única elección a la que aún no hay que votar vía sms y con un premio de por medio.
Dudo que las europeas consigan en España una participación superior a la del 45 % de las anteriores, tal vez porque Europa sigue sin ser un referente para muchos europeos, y en concreto en España. En Palencia capital, al menos, la abstención no fue superior a la participación.
Yo ya tengo las papeletas en mi mano, y de nuevo el interrogante. ¿Qué me proponen los partidos de cara a Europa? ¿Qué creo que pueden llegar a cumplir? La circunscripción única estatal es la que, al menos en este tipo de elecciones, el voto a los partidos minoritarios puede sumarse junto al del resto de provincias, pero el bipartidismo disfrazado vuelve a ser la nota predominante. Si la política general no me convence, y la de los partidos reivindicativos tampoco, podría votar a quien barriera para casa... pero me encuentro que, salvo el Prepal (Salamanca, Zamora, León), no hay partidos que puedan, de alguna manera, tirar para Castilla. Extremadura, Andalucía, Cataluña, Valencia y Asturias tienen sus propias formaciones políticas. Al margen de que su ideología más o menos próxima a cierto nacionalismo o regionalismo, seguro que son de los que, si viene el espíritu de D'Hont a verles y consiguen un escaño, al menos tiran para la tierra. Yo echo de menos eso: ¿Qué tiene que decir Palencia en Europa? Algo tendrá que decir la ciudad que fue cuna de la Segunda Universidad de Europa, tierra que ha aportado genios literarios y artísticos, la provincia con mayor concentración románica del contiente (Camino de Santiago de por medio)... Es verdad que no podemos vivir del pasado y quizás por eso, porque nuestro presente es mucho más pobre de lo que fuimos, nos cuesta, incluso, tener reconocimiento en Castilla y León. Como para pedirle peras al olmo.
En fin, tengo hasta el día 3 para pensarlo, para leer programas, para conocer partidos que nunca dejan de sorprenderme (el "partido de los porros" no se presenta, pero tuvo su tironcillo), pero dudo estar convencido realmente de algo. A mí la "P" de Palencia me dice mucho más que la "E" de Europa. No soy nacionalista, soy un simple enamorado de mi tierra que se encuentra huérfano en el viejo continente.

21 mayo 2009

Palencia... Paleto

Mmmm... "Palencia", le dicen. "Paleto", responde Poti. ¿Quién es Poti? Un coreógrafo que este martes 20 de mayo cometió en el programa de Cuatro "Password" esa errónea relación que bien le vale por una declaración de persona "non grata" en nuestras lides, aunque hay que reconocer que al final, cuando la conductora del programa Luján Argüelles pide perdón en su nombre y trata de meterse a Palencia en el bolsillo (que, bajo mi punto de vista, lo consigue, ¡olé por Luján, uno de los descubrimientos televisivos de los últimos dos años!), "el" Poti rectifica y añade que sabe que los habitantes de Palencia son palentinos, aunque su explicación sobre su asociación no es del todo convincente: "No se me daba bien la geografía"... ¿Y qué tendrá que ver?
Tampoco vamos a hacer sangre, porque no lo merece, pero hay que reconocer que este personajillo, al momento, provoca que a uno le enerve la sangre.
Escucha el desafortunado "momento Poti".

14 mayo 2009

¿Racismo o no racismo?

IMAGEN: Norte de Castilla / J. Ruiz
Según avanza este jueves, cada vez son más y más los comentarios que aglutina tanto la edición digital de Diario Palentino como la del Norte de Castilla (casi un centenar entre ambos periódicos) con respecto a la agresión sufrida por una mujer colombiana a manos de un joven de 25 años, a las 6 de la mañana en la madrugada del sábado al domingo, y que ha denunciado ante la Comisaría de Palencia.
¿Racismo o no racismo? He ahí la cuestión. Mientras haya discriminación por motivos de raza, sí. ¿Se entiende como discriminación racista que el agresor utilizara la expresión "extranjeros de mierda"? Partiendo de esa base, sí. Hay un pero. Supongamos que en vez de esa familia, hay un grupo de tunos, por ejemplo, que le recriminan el exceso de velocidad al agresor. El joven, igualemente ofendido, se baja y entre puño y puño les llama "tunos de mierda". ¿Es racista, entonces, aunque el móvil de la agresión sea el mismo? En este caso no tiene por qué, pero es algo no nunca sabremos, salvo que el personaje en cuestión reincida.
Por lo tanto, el problema no está en si lo que hace un joven, basado o no en racismo, se puede extrapolar a un sentimiento generalizado, o si es un caso concreto dentro de un ambiente enrarecido por una situación nueva en nuestra sociedad: el aumento de inmigrantes. El problema, muchas veces, está en la relación errónea de un hecho aislado con el de un problema, sin preguntarnos si realmente existe esa relación "racista". Y, por desgracia, cada vez se hacen más ese tipo de relaciones, vengan o no al caso.
Basta una agresión como la del sábado en la Calle Rizarzuela para que la gente recuerde, en esos espacios para la opinión, que también se producen agresiones racistas del extranjero contra el español; que también hay extranjeros racistas porque nosotros les calificamos como tales, argumentando que no se integran y que, a menudo, forman guetos; que los primeros racistas somos los españoles por tenerles siempre en desconsideración y por atribuírles un patrón de comportamiento y de conducta inadecuada por ser de tal o cual nacionalidad, etc, etc, y un largo etcétera de opiniones mejor o peor fundamentadas. Y lo que es más significante: ese tipo de noticias son las que, no sólo en el caso de nuestros periódicos locales, suman un mayor número de comentarios y reacciones por parte de los lectores. Y lo que es más grave aún: algunos ciudadanos parecen no ver con malos ojos una agresión de este tipo. La violencia jamás es justificable en ningún modo.
¿De quién es la culpa? Cada cual puede opinar lo que su conciencia le dicte: no hay una sola causa, ni un solo agente. Lo que es claro es que existen síntomas de que algo no va bien dentro de esta "nueva sociedad" y que tampoco sabemos cuál es el remedio a los males ya producidos o que estén por llegar.

12 mayo 2009

Los prolegómenos de una fase de ascenso

Esta mañana me he despertado sobresaltado por un ruido... ¡El póster que tengo en mi habitación de La Nueva Balastera se había desprendido de la pared y había caído contra en el suelo! Por Dios, pensé, que esto no sea una señal de nada. No podemos venirnos abajo ahora.
Después de cerrar no sólo el play-off, sino el liderato con una jornada de antelación, hay tiempo de sobra para hacer con la plantilla el trabajo psicológico necesario que les lleve a ser plenamente conscientes de que no se puede ni se debe tirar el trabajo de toda una temporada en esta nueva fase de ascenso.
La euforia, por otra parte, es inevitable a estas alturas: un Palencia líder, goleador, que ha ido de menos a más... con una ciudad que aún tiene impregnada en la retina la celebración del ascenso del equipo de básket... que uno coge hoy el Marca o el As, y se habla del sorteo de la fase de ascenso a Segunda... que uno coge el Diario Palentino y se habla de la fase de ascenso que nos va a tocar.
Con el nuevo sistema, además, matemáticamente hablando, hay un 50 % de posibilidades de ascender a la primera de cambio. ¡Un 50 %! Uno de cada dos, y dependiendo de sí mismos. Y, como en todo sorteo, uno pide que la suerte esté de su lado: no es lo mismo un Oviedo (no quiero imaginar cómo sería el partido en El Nuevo Tartiere), que contra el Varea, que a pesar de haber sumado sólo una derrota, no deja de ser un equipo del grupo Riojano, a priori, más débil que el Castellano-Leonés. Pero esta primera eliminatoria es como para temblar: Compostela, Oviedo, Toledo, Villajoyosa, Español B, Alcalá, etc. Todos ellos son equipos de Segunda B. Nosotros también queremos volver a serlo.
El empuje del público debe ser fundamental otra vez. Es verdad que a la fiesta del ascenso se apunta cualquiera, y lo fácil es ir el día del Navalcarnero e invadir el césped al final, cuando, a lo mejor, durante toda la temporada, uno no ha ido por desapetencia, pero eso pasa en todas partes. Da igual si es para apoyar al Palencia y para lograr asustar al que venga, para dejarles bien claro el mensaje: "Caballeros, esto es Palencia, esto un fortín. Mal día para haber venido". El 1-0, desde la grada, debe estar asegurado. La emoción está servida.

04 mayo 2009

Esto es Historia


El ascenso del Faymasa a LEB Oro, la segunda máxima categoría del baloncesto español, quedará para los siglos de los siglos como un capítulo grande en la historia deportiva de Palencia.
Un equipo, el Maristas, que con una inyección de dinero pudo inscribirse en la Liga EBA (la actual Tercera División en términos futbolísticos) y pudo comenzar a llevar gente al entonces Pabellón Municipal de los Deportes. Que poco a poco fue captando sus fieles, iba ambiciosos fichajes, incluso, de fuera de España, para jugar en Palencia. Que consiguió que "Basket Morao" fuera lo que hoy es el "Frente Morao" y "Muy Moraos", entre otros que vinieron después, para el CF Palencia.
Aún en aquellos comienzos, no tan lejanos, se recuerda alguna de esas crónicas en Canal 4 en las que Moreno decía, con imágenes de la grada: "No, no es el Raimundo Saporta, es el Pabellón Municipal de los deportes de Palencia". Y como muchos, estábamos de acuerdo en que en Palencia, al público se le da y responde. El baloncesto tiene gancho, mucho, en nuestra provincia. Aquel mítico torneo de San Antolín que traía a los grandes equipos europeos del momento era un síntoma de que el tirón existía. Quizás no sea un público tan numeroso como el del fútbol, pero lo es. El Pabellón se quedará pequeño al año que viene, seguro, en más de una ocasión como las cosas vayan bien. Y aunque no lo fuera, quizás sea el momento de invertir en un nuevo Pabellón, que tantas y tantas quejas arrastra por los equipos de fútbol sala, balonmano, volley, baloncesto, gimnasia, etc, etc... que si goteras, que si instalaciones en mal estado... Un equipo en LEB Oro, aunque sea la excusa, bien se merece algo más grande.
Mientras uno escribe estas líneas recuerda esa situación en la que, mientras el Faymasa se la jugaba, uno estaba a mil cosas preparando casi 80 minutos de radio con la previa de un clásico que se las prometía, y que sólo sale de su letargo cuando le llega un sms: "¡Qué partidazo!". Y entonces sólo una sensación tan extraña como bonita recorre mi cabeza, intentando imaginar qué se palpa en el ambiente.
Seguramente mucha gente esté preparada para salir a la Plaza Mayor esta tarde a darlo todo después de un fin de semana intenso. Palencia se lo merece, y nuestro baloncesto también.
Valga también un grito de ánimo al CB Palencia Quesos Puebla, que está terminando su particular añito en el infierno en la 1ª Autonómica. Seguro que el año próximo en Nacional vuelve a dar guerra, a ver si el tirón de sus "vecinos" contagia un poco más del espíritu del basket a nuestra ciudad.

23 abril 2009

¡Menudo Plan!

Que ya se nos hubiera avisado de que Palencia estaría en obras durante un año no justifica el desorden en el que se ha envuelto a la ciudad. Resulta lamentable que para tener que ir desde Allende el Río hasta el Vial haya que hacer eses de punta a punta de la ciudad... y tener la suerte de que en el Vial la obra no entorpezca mucho la circulación. Y nada de coger el autobús: con la cantidad de reformas que ha habido que hacer en las líneas para no llevarse una zanja de por medio, según por qué tramos ni merece la pena.
El Vial, Cardenal Cisneros, San Marcos, Menéndez Pelayo, etc. ¡Y próximamente San Lázaro! A levantar el cruce para hacer... ¿el qué? ¡Correcto, otra glorieta! No hacía falta ser muy listo para adivinarlo. Hasta un palentino tonto lo habría averiguado.
¿Y qué hay sobre ese carril bici que, según dicen, va a ir por toda la mediana del Vial, sorteando rotondas (¿rotondas? ¡qué raro!), rotondas y más rotondas? Por mucho que se garantice la seguridad, a la velocidad a la que van los coches, el hecho de tener que parar cuando el semáforo se ponga en rojo y pasen... ¿qué bicis? ¿Pasará alguna? Tal vez en verano... Me da la sensación de que aquello va a ser bastante caótico.
Pues lo dicho: obras, taladradoras, cortes, vallas, ruido y lo que quiera añadirse. Todo para cumplir con el Plan E (o Plan ZP), lo que viene a ser algo así como querer curar un cáncer con una aspirina, que igual te hace algo, como igual no. Pues, paisanos, esto no ha hecho más que empezar. Menudo Plan tenemos por delante.

19 abril 2009

A la mejor tortilla

Mi artículo 200, que pretende ser sencillo, en este blog vaya destinado a eso, a la sencillez. Pero no cualquier sencillez del mundo, sino a la que se desprende de los pueblos. Mejor dicho: del pueblo de mis abuelos. Más aún: al buen hacer en la cocina de mi abuela materna. Y concretando más: a la mejor tortilla que he probado en los últimos años.
No exagero nada: aceite de oliva, patatas de La Ojeda, setas de la misma zona y huevos de gallinas que se crían en La Vid. Lástima que el aceite no fuera palentino... ¿pero qué mejor complemento para un buen plato, más autóctono imposible, que uno de los mejores aceites del mundo que el propio aceite de oliva del Sur de España? Y al margen del resto del menú que pude disfrutar el viernes, valiera para la sobremesa una estupendo vaso de té natural, cogido casi del campo al cazo de agua hirviendo.
Resulta curioso que por casas como en las que viven nuestros abuelos, con su entorno natural, sus recursos naturales y calmado estilo de vida que llevan, la gente paga dinerales para desestresarse del día a día. No me extraña. Los que tenemos la fortuna, lo seguiremos disfrutando. Los que no, extremadamente recomendable hacerlo alguna vez en la vida.

14 abril 2009

Serenata Nocturna

"¡¡Sereeeeeeno!!", parece que quiere llegar gritar Celinda Sánchez alguna de éstas noches en las que tiene que ir a sacar dinero del cajero y no tiene a nadie cerca para evitar que un desconocido la líe y se lleve su dinero... si es que la hacen caso finalmente en el Ayuntamiento. El PP de Palencia quiere sacar a la luz esta propuesta que, según afirman, va a crear nuevos puestos de trabajo y va a incrementar la seguridad nocturna.
Es una figura vetusta que bien puede despertar la nostalgia en nuestros abuelos y que los más jóvenes conocemos por algunas historietas y tebeos de Mortadelo y Filemón.
Ciudades como Murcia o Gijón ya la han rescatado y, según parece, no les va mal. Siguiendo con estos ejemplos, en una ciudad como Murcia, donde la delincuencia es muy superior a la nuestra, perfecto. O en Gijón, ciudad de casi 300.000 habitantes, donde incluso tienen su propia página web, parece que su labor y prestigio han ido en aumento.
¿Pero en Palencia? ¿Es que acaso no bastaría con la Policía que ya tenemos, y que da buena fe de lo tranquilas que son generalmente las noches palentinas? ¿Cuánto volumen de trabajo puede llegar a tener un sereno en una noche de miércoles, por ejemplo? Entonces, ¿cuántos ponemos a pasear por nuestras calles? Pues porque las obras están bien marcadas, si no, quizás para evitar que alguien metiera la pata en una zanja, algún sereno en estos días, no vendría mal, no.
Si la intención se ve que no es mala, pero hay que preguntarse si es necesaria, es decir, si satisface una demanda real de la población palentina. También es cierto que nuestra población, que tiende a envejecer, no es descartable que, al final, pudieran tener una buena acogida... pero no en este momento, en el que el dinero público hay que administrarlo con lupa y, por fortuna, Palencia aún no es el Bronx en el que se han convertido otras ciudades donde salir de noche a solas sí es sinónimo de peligro. ¿Para más tarde, tal vez?

La Cofradía de La Soledad humilla a Ramón Calderón

A Ramón Calderón ya le sacan los colores hasta en su propia cofradía. Ha bastado una simple nota de prensa que ha caído en manos de la Agencia EFE y que todos los medios recogen a los pocos minutos en sus medios digitales y que podremos leer a buen seguro en las ediciones impresas de los periódicos de este martes.
Decía un perfil que publicaba el diario El Mundo que "Calderón nunca ha perdido su afición a los toros, como tampoco su devoción por la virgen de La Soledad. Todavía hoy, en Semana Santa, se pone la túnica de cofrade y sale en procesión acompañando a la Virgen desde su ermita."
Pues bien, la última del palentino es que su propia Cofradía, la de Nuestra Señora de La Soledad, le ha expulsado por no haber pagado las cuotas de los últimos cuatro años, con un valor de 100 euros en total, a razón de 25 por año.
¿Incapacidad para pagar? Yo, personalmente, lo dudo. ¿Dejadez? Pues lo veo más probable. Si Calderón aún fuera Presidente del Real Madrid saldría diciendo que es que ha sido una confusión, que ha habido un malentendido... vamos que Kaká estaba fichado, resumiendo cuentas. Ahora que no es más que un trincón de la Federación Española de Fútbol, no tiene por qué dar explicaciones a nadie, pero... ¡cómo habrán terminado de él en la Cofradía para que le hayan hecho pasar este bochorno!
A todo esto, para sus ex-enemigos, otro motivo más de chanza y cachondeo, sirva el ejemplo de José Antonio Abellán, uno de los que, sin duda, más le ha atizado:

12 abril 2009

Celos... o envidia sana

Esta Semana Santa he podido sentir algo que, dicen, es bastante malo: los celos. ¿De qué puede sentir celos un palentino? Pues de Salamanca.
Hacía más de 10 años que no pisaba esa ciudad y ahora la he visto con otros ojos. Lo que más interés tenía en ver era la Universidad (la pública), pero está cerrada h
asta mayo. Mala suerte. Otra vez será, pero quiero volver para verla. Quiero practicar ese ejercicio de masoquismo que la Historia permitió: pensar que todo aquello bien podría formar parte del Patrimonio palentino y de lo que no nos queda, sin embargo, ni un triste rescoldo.
Pie
nsas en la cantidad de gente que hay un Viernes Santo de visita a la hermosa ciudad de Salamanca es normal sentir cierta envidia: turistas, turistas y más turistas. Los estudiantes llegan el lunes. Y que esos turistas podrían estar por nuestra ciudad...
Bueno, esos no, pero por estas fechas han estado otros. La Semana Santa de Palencia tiene una fuerza especial y que, por méritos propios, se está poniendo a la altura de otras grandes como Zamora o Medina.
Aunque la cuestión ya no tiene que ver con atraer más o menos visitantes (que, por otra parte, también es importante). No es tanto el tener como el ser... o lo que la gente sepa lo que eres... o lo que fuiste. ¿Cuánta gente sabe que Palencia fue la cuna de la Primera Universidad de España? Incluso en el mapa-folleto que dan en la Oficina de Turismo se indica: "La sede universitaria comenzó su andadura en 1218 por Alfonso IX de León y más tarde Alfonso X el Sabio, la consolidó como referente frente a las entonces universidades de Oxford, Bolonia y París". Ninguno que coja ese folleto se puede enterar, salvo que lo sepa o se lo hayan contado, que la trasladaron desde Palencia unos añitos antes.
Si la Universidad se hubiera quedado donde realmente nació, quizás Palencia sería un referente para la juventud española y europea. Quizás nuestras noches no darían la sensación de ir a menos vida nocturna. Quizás pasear por nuestras calles tendría más encanto de lo que tiene ahora. Quizás, aunque la economía fuera mal, no nos daría la sensación de ser una ciudad que depende de que cuatro se pongan de acuerdo a la hora de qué hacer con el AVE o con las empresas para que nuestra ciudad no muriera. Quizás figuras como Fray Luis de León habrían hecho más grande nuestra Historia.
En fin, maldita Universidad. Perdón, son los celos... o la envidia sana. Me encanta Palencia, pero me rindo a la evidencia: ¡qué bella es Salamanca!