Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

31 diciembre 2012

Mi vida en tres cervezas


Se acaba 2012 y no quiero hacer balances palentinos o españoles de ningún tipo. El que diga que el año que dejamos atrás ha sido bueno en general, sabe que no dice la verdad, salvo casos particulares. Así que cada cual debe encontrar el balance bueno en su vida personal. Yo lo hago en la mía, y sí: sale positivo. Mi año que acaba se puede resumir de una forma parecida a la de la película: mi vida en tres cervezas.
Bresañ. Sin menospreciar el trabajo y la ilusión que hay detrás de cada botellín de Vacceum o Torquemada, entre otras birras de la tierra. Pero me parece que la Bresañ ha sabido desenvolverse mejor en el mercado. Es cerveza palentina, se toma en los bares palentinos y en compañía de amigos (palentinos). Los fines de semana ocurren cosas buenas. También algunos jueves. Y algunas tardes tontas entre semana. Ver a mis amigos en alguno de esos momentos forma parte de las cosas buenas. Es muestra de un 2012 tranquilo. Uno coge el bus y se planta en Palencia para disfrutar del aspecto dulce de la vida, aunque las cervezas tengan un toque tirando a amargo. Sentados en la barra o en una terraza, el póster de una Bresañ o una Vacceum junto a la caja registradora son siempre una sugerencia a tener en cuenta.
Tropical. Lo dije y lo vuelvo a decir. La vida y forma de ser de las Islas Canarias me producen mucha envidia sana. Me gusta su clima, su gente, su acento, sus papas, sus mojos, sus playas, su IGIC (encantado de pronunciarlo mal, como si fuera un futbolista del Valencia) y también su Tropical. La escapada que pude hacer, mientras en Palencia se celebraban los (cada vez más) modestos Sanantolines, significa mucho para mí. Y eso que hizo nublado. Un trocito de España tan lejos de Castilla que parece que se viaje a otro continente.
Presidente. En Punta Cana la confundí una vez con la Tropical, y hasta la que la camarera no me contestó por segunda vez no caí en la cuenta. La Presidente es otro mundo, como el país que la fabrica. Una Presidente recuerda el encuentro en Barajas con un palentino de nacimiento y otro de adopción para llegar a un país de ésos que salían en la portada del Caribe Mix, cuando lo escuchábamos antes de saber que nos íbamos a conocer. Es más que un viaje. Es una experiencia de las que queda de por vida. Ahora odiamos el reggetón y demás bailes latinos, pero respetamos y hasta nos gusta que forme parte de aquello. Ojalá pueda repetirse. Un trago de Presidente es un trago del Carpe Diem hecho realidad: Ahora podemos, nos vamos por si al que viene no podemos. Nos pintan tan mal el mapa de las previsiones...
Y volvimos a España. Yo sigo remando por Madrid de aquella forma, del trabajo a casa y de casa al trabajo, con parada el algún rinconcito donde ponen tapa con la bebida... Pero no ponen ni Bresañ, ni Tropical, ni Presidente. "Si es que Madrid lo tiene to". Todo más caro, querrá decir señora, tampoco nos pasemos, oiga.

1 comentarios:

A las 4/1/13 23:31 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Genial!!!

 

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