Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

18 marzo 2009

Renault resiste en Palencia

Quiero recomendar el reportaje que publicaba este pasado lunes El Mundo, firmado por Almudena Álvarez, y titulado "Renault resiste en Palencia", en el que cuenta la revolución industrial y laboral que supuso la llegada de la fábrica de Renault a Villamuriel de Cerrato. Eran buenos tiempos... Lee el artículo aquí.

Un viejo sindicalista me contó que las mujeres de los obreros empezaron a pedir merluza en la pescadería en torno al año 1978 coincidiendo con la puesta en marcha de una nueva fábrica de vehículos, que por mérito de algunos se quedó en Palencia, en el término municipal de Villamuriel de Cerrato y no se fue a Salamanca.
El desarrollo de esta industria en Palencia fue fulminante y en pocos años ya habían implantado modelos de trabajo que entonces eran más propios de otras latitudes que de tierras castellanas. Se empezó a oír hablar de trabajo a turnos, de crecimiento en los polígonos industriales, de las auxiliares del automóvil, o de la construcción de infinitas viviendas para albergar a los trabajadores que llegaban desde todos los puntos de la región. "Subieron los precios de los alquileres y las empresas constructoras tuvieron que aumentar el ritmo de trabajo para dar respuesta a la demanda creciente de viviendas", recuerda el alcalde de Palencia, Heliodoro Gallego. La llegada de Renault dio a esta capital de provincias "un fuerte impulso en todos los órdenes", y además de generar empleo y riqueza, "generó ilusión, dinamismo y el rejuvenecimiento de la población", añade.

La onda expansiva llegó desde Villamuriel a otros municipios como Magaz de Pisuerga o Venta de Baños.
"Subieron los precios de los alquileres y las empresas constructoras tuvieron que aumentar el ritmo de trabajo para dar respuesta a la demanda creciente de viviendas"
Heliodoro Gallego El alcalde de Villamuriel de Cerrato, Santiago Pellejo, que además trabaja en Renault, sabe muy bien de lo que habla, cuando dice que la llegada de la empresa del rombo, a finales de los setenta, a esta localidad eminentemente agrícola, supuso una verdadera revolución. El pueblo, que tenía 1.300 habitantes (hoy cuenta con 6.300 empadronados) y que basaba su economía en la agricultura y la ganadería, se convirtió de la noche a la mañana en "un referente nacional a nivel industrial", asegura Pellejo. Por eso tampoco los empresarios palentinos pueden concebir la historia de Palencia sin Renault. Para el presidente de la Cámara de Comercio de Palencia, Vicente Villagrá, la llegada de Renault "fue el gran acontecimiento del siglo XX" y gracias a la multinacional francesa "Palencia tiene hoy un pulso y una calidad excepcional a nivel industrial".
Todo sin olvidar la importancia de la responsabilidad que ha ejercido el mundo sindical, que ha crecido paralelo a la historia de esta factoría. No en vano la fábrica se convirtió en cantera de sindicalistas que negociaron convenios colectivos que a la postre supusieron una verdadera revolución laboral, recuerda el que fuera secretario provincial de UGT durante más de 25 años y trabajador de Renault, Javier Donis, que durante años formó parte del comité de empresa y lidio en unos cuantos convenios.
Se consiguió rebajar el horario laboral, aumentar el salario y que el nivel de vida de los palentinos se adaptara al siglo XXI.

De esta fábrica han salido una decena de modelos desde las dos unidades diarias del Renault 12 que empezaron a fabricarse en 1978 hasta los 1.100 vehículos que se fabrican hoy en día, antes de que se suprima el tercer turno el 23 de marzo, que reducirá el volumen a las 800 unidades.
La fábrica ha pasado de las dos unidades diarias del Renault 12 que empezaron a fabricarse en 1978 hasta los 1.100 vehículos que se fabrican hoy en día.El punto álgido de la empresa se produjo en 1997 con la fabricación del Megane, que obligó a iniciar el trabajo a tres turnos para asumir la producción de esas 1.100 unidades diarias. Después llegaría el nuevo Megane que siguió contribuyendo al esplendor de la planta de Villamuriel con producciones que sobrepasaron el millón doscientos mil vehículos entre 2002 y 2007. Ahora la factoría se encuentra inmersa en el reto de fabricar un nuevo Megane en cuatro versiones que saldrán de Villamuriel en exclusiva mundial.

Todo en un momento social, económico y laboral en el que la terminología ha cambiado y sólo se habla de bolsas de horas, expedientes de regulación de empleo, supresión de turnos, globalización y deslocalización. Y aunque la incertidumbre ondee sobre las cabezas de los 3.500 trabajadores de Villamuriel, desde todos los sectores se mira con esperanza al futuro de Renault en Villamuriel de Cerrato. Empresarios, sindicalistas y políticos confían en que la profesionalidad de sus trabajadores, la alta tecnología de la fábrica y su situación estratégica, junto con la calidad de los vehículos que en ella se fabrican, sean unos pilares suficientemente fuertes como para soportar la coyuntura económica actual. Un negro océano de crisis en el que la factoría de Villamuriel parece resistirse al hundimiento y asoma como un iceberg, manteniéndose a flote hasta que pase la tormenta.

Toda una lección de historia contemporánea de nuestra tierra... Dicen que la Historia está para entender nuestro presente desde nuestro pasado y evitar que los errores del pasado se repitan. No estaría de más que nos sirviera para aprender que nuestro futuro puede pasar también por rememorar lo que hoy es el corazón de nuestra industria y saber adaptarnos a los tiempos en que vivimos y que siguen avanzando (y cambiando) a una velocidad vertiginosa.

1 comentarios:

A las 19/3/09 12:28 , Blogger María ha dicho...

Ojalá en estos tiempos de crisis todos podamos resistir en nuestros puestos de trabajo. Mantenernos como estamos al menos.
Hacía mucho que no escribía amigo palentino!!

Un beso!!!!!

 

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