Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

29 agosto 2009

Ya echó a rodar San Antolín 2009

Es verdad que hasta que el cohetón lanzado tras el pregón popular no explota, no comienzan oficialmente los sanantolines. El caso es que mis amigos ya me llamaron el jueves por la noche: servidor cenando en horas de trabajo, y otros, los que me llaman, cenando de tapas aprovechando el buen tiempo y que todo estaba "hasta la bola" de gente. Justo el mismo día en el que Jesús Coria registró una buena entrada en el Teatro Principal para dar su pregón literario. Los prolegómenos, que se dice.
Al final, como haga buen tiempo, Ayuntamiento y "tapistas" van a salirse con la suya y, a pesar de los 2,50 por tapa + bebida, los palentinos vamos a caer en el anzuelo, movidos porque nos gusta comer más que a un tonto un lápiz, y porque, como decimos: «lo único bueno de las fiestas son las casetas de tapas». Aún no he visto el ferial, dicen que este año parecía más grande. Pero la feria y las tapas es lo que, en realidad, ha animado más a la gente a salir de sus casas. Pues qué pena, más sobre todo porque esto no es nuevo.
Es verdad que este año, a pesar de la crisis, ha habido un esfuerzo por parte de Ayuntamiento e instituciones por tener, como tenemos, un excelente cartel de toros, una buena oferta teatral en el Ortega y un listado de conciertos medianamente respetable. Ahora hace falta, y toco madera, que el sol acompañe.
Leo que los pregones no han estado mal. Del popular, del que siempre más se espera, la prensa destaca su carácter reivindicativo, a favor de algo tan tradicional como el uso del tamboril y la dulzaina en los desfiles de las peñas. Instrumentos tan palentinos como ésos no los va a haber. Seguro que muchos lo agradecerían. Simplemente como rasgo nuestro. Ya lo son la bajada a la cripta, los pañuelos morados, las peñas, nuestros clásicos gigantes y cabezudos que existen desde antaño, la repostería especial propia de estos días... Y hasta el mítico "pucelano el que no vote" que se canta en La Zona de forma espontánea. Pues José María Silva, de instrumentos sabe un rato. Dicen los que le conocen que es un tipo encantador y divertido, que te puedes tirar toda una noche con él escuchando anécdotas y cosas curiosas. Pocos conocerán la geografía provincial como él. Un tío que lleva la esencia de nuestra tierra en la sangre. De sus manos salió la explosión que puso a rodar unas nuevas fiestas.
¡FELICES FIESTAS Y VIVA SAN ANTOLÍN!

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