Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

03 septiembre 2008

No me parece ni San Antolín

¿Y qué le lleva a un palentino a escribir en su blog a eso de las dos de la mañana tras un 2 de septiembre? En mi caso, esperar a que lleguen las 2 y cuarto para coger el autobús que me deja cerca de mi casa. Entre que uno está con la cabeza como un bombo, desmotivado, ante el enésimo examen de una Carrera que no tiene ni pies ni cabeza, y que las jornadas de curro se prolongan desde la hora de comer hasta estas horas, creo que son motivos de peso para dar razón a estas líneas.
No ha faltado esta mañana la llamadita a casa, algo así como "conexión con Palencia en el día de su Santo Patrón, cuéntanos, madre, última hora". "Pues bien, hijo, aquí estamos esperando a ver si nos acercamos a la Catedral". Y después, a seguir estudiando. Intento cerrar los ojos y me acuerdo de mi amigo Toñete, hoy es su cumpleaños y mañana por la noche irá a ver Mago de Oz. Intento, al mismo tiempo, imaginar qué ambiente se respira en una noche como la de hoy. Recordar cuántos Sanantolines llevo sin aparecer hasta se me hace difícil, y eso que tampoco son muchos, pero es mi Palencia, y la nostalgia que siempre me acompaña hace que el tiempo parezca más lejano.
Este año, por no poder, ni siquiera he podido dejarme caer por esas casetas de tapas que tanto he criticado, pero que tan buenos mordiscos me han dejado para el recuerdo... "¿Y te acuerdas en la caseta de Abilio Calderón en la que daban...?"
Estos días acostarse antes de las 3 ó las 4 de la mañana era acostarse con la fanfarria de la feria de fondo y los brazos de "La Masa" dando vuelcos incesantemente. Era una banda sonora agradable. La feria, de más joven, me ponía los pelos de punta y aquello sólo eran siete días al año. Ahora, cuando me acueste, tendré el ruido de los cuatro coches que, aprovechando la soledad de la carretera, bufan hasta que un día descubran que viene otro coche de enfrente y tengan algún problema, a mi insomne compañero de piso que, si no le da por haber puesto una lavadora hace media hora, cosa rara sería.
Un día raro, sí, señor, no me parece ni San Antolín. Madrid... qué cerca pero qué lejos. Benditas fiestas, para un año que tenemos buen cartel de música... En fin, va siendo hora de marcharse. No me he cogido un taxi porque la nómina de este mes me ha dado un disgustillo esta mañana al ir a comprobarlo al banco. Con 12 euros que me cuesta, tengo para cenar una semana entera en mi casa.
Saludos a los palentinos... y muy buenas noches de fiesta.
Firmado: un palentino ya un poco cansado.

1 comentarios:

A las 3/9/08 12:02 , Blogger María ha dicho...

Amigo! si que te noto nostálgico con las fiestas. Bueno no te preocupes pronto son las de mi barrio, no es lo mismo pero estás invitado :).
A mi la nómina también me ha dado un disgusto entre otras cosas porque estamos ya metidos en septiembre y no cobré.

Los exámenes... ÁNIMO que muchos estamos en un trance parecido o similar.

Un beso!!!

 

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