La guerra de las tapas
IMAGEN: El Norte de Castilla
La mecha ya está encendida; los 'santantolines', a menos de quince días. Y, por primera vez desde que salieron a la calle, los bares que se unen a la Feria de Tapas, van a tener competencia. Si bien han sido argumento principal de que la gente haya salido a la calle ante la ausencia de otras cosas, en las últimas ediciones ya recibieron alguna crítica en cuanto a que el precio (2,5 euros) era un poco caro para lo que se ofrecía (a veces, un bocata no es una tapa, aunque puede llegar a serlo en otras condiciones), amén de que alguna caseta, aprovechando, ofrecía tapas "especiales" a un precio un poco más caro.
La mecha ya está encendida; los 'santantolines', a menos de quince días. Y, por primera vez desde que salieron a la calle, los bares que se unen a la Feria de Tapas, van a tener competencia. Si bien han sido argumento principal de que la gente haya salido a la calle ante la ausencia de otras cosas, en las últimas ediciones ya recibieron alguna crítica en cuanto a que el precio (2,5 euros) era un poco caro para lo que se ofrecía (a veces, un bocata no es una tapa, aunque puede llegar a serlo en otras condiciones), amén de que alguna caseta, aprovechando, ofrecía tapas "especiales" a un precio un poco más caro.

Imagino que para quienes se han unido a esa Feria de San Antolín ha sido un varapalo porque siempre se habla de lo que tienen que pagar, de los requisitos que se les pide, etc, etc, aunque siempre pienso que si los empresarios acaban montando las casetas es porque les merece la pena tanto esfuerzo.
Desde el punto de vista del consumidor, mejor que mejor cuanta más oferta haya y más barato sea el precio. Todo lo que no sea eso, sonará a jaleo, lío, codazos en la carrera y momentos de tensión con un acto que comenzó teniendo sentido por la fiesta y que no debería nunca renunciar a su origen y su por qué. Y a ver para cuándo se dan cuenta los empresarios de que tienen entre manos una iniciativa que se puede llevar a cabo durante el resto del año, como herramienta perfecta para resaltar entre la competencia y para fomentar una práctica que ha creado una señal de distinción con respecto del resto de ciudades españolas en aquellos sitios donde el tapeo es una forma de vida para propios... y ajenos.