Además de fe@s, de fuera

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.
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FUENTES: Agencia EFE y Cadena COPE
El entrenador palentino del Valladolid B Alfredo Merino, junto a los jugadores del filial pucelano Lucas, Santi Santos y Rufino, estuvieron cerca de dos horas declarando en la Comisaría de la Policía Nacional de Ponferrada, tras la disputa del Ponferradina – Valladolid B, por una supuesta agresión a uno de los agentes encargados de la seguridad en el estadio El Toralín. Dicha agresión se produjo, supuestamente, tras el encuentro, cuando Merino intentó acercarse al árbitro para pedirle explicaciones sobre su expulsión en el minuto 93 y "alguien sin identificar", según explicó el técnico, se interpuso entre ambos.
Según la información de Manuel Ferreiro, de Cope Ponferrada, a las 22.30 abandonaron las dependencias policiales «con caras de pocos amigos», y el periodista calificó de «poco profesional» la actitud de Alfredo Merino. Asegura que «el comportamiento del técnico pudo provocar todo, tras una expulsión en el minuto 92. Según testigos presenciales, cuando el árbitro va al vestuario, Merino sigue pidiéndole explicaciones, luego unos policías de paisano les intentan separar y llega el jugador Lucas, que se lía a puñetazos». Cuando salieron de comisaría, nadie quiso hacer declaraciones, excepto el propio Alfredo Merino, que declaró que: «el comportamiento de la policía fue excepcional. No pasó absolutamente nada. Hubo que ir a comisaría porque hubo voces en el vestuario y la policía está en su derecho de mandar ir a declarar».
Además, el Presidente del Valladolid, Carlos Suárez, ha dicho en la mañana de hoy lunes que habrá castigo si se demuestran los incidentes y tendrían «que pagar la sanción correspondiente al reglamento de régimen interno». Pese a todo, y lejos de todo lo que motivó el revuelo, según confirma el Presidente, en el informe realizado por la Policía Nacional de Ponferrada no consta que haya habido ningún tipo de agresión.
Desde hace unas horas podemos votar, si así lo deseamos, a un hombre, la única candidatura en la que figura Palencia como lugar de procedencia, para poder representar a España en el festival de Eurovisión.
Aún nos queda a muchos por saber quién es Ignacio Paredes. El caso es que ecce homo, en el día de ayer, el último antes de que se cerrara el plazo de presentación, ha decidido inscribirse y subir un temita con el que quiere desbordar: Lady Ro.
Así lo explica Paredes en su espacio: «Últimamente España no triunfa en Eurovisión, porque creo que el error que cometemos es intentar huir de nuestra propia identidad. Yo he compuesto esta canción Lady Ro, queriendo integrar la rumbita que nos hace bailar aqui y en todos los países del mundo, con algo de inglés españolizado con el Leire, en vez de Lady. He intentado buscar un estribillo pegadizo como las últimas canciones ganadoras como el "La, La ,La", y el "Antes muerta que sencilla". Espero que os guste mi propuesta».
Pegadizo es un rato, desde luego, pero quizás la falte sorprender con la canción. Da la sensación de que es muy lineal, de que apenas varía... y habría que ver la puesta en escena que, últimamente, es lo que marca los temas que triunfan en el festival. Antes, este joven que se inscribe bajo la circunscripción de Palencia, deberá ser uno de los cinco más votados por los internautas o por el jurado especialista que se va a encargar de nombrar a otros cinco. Será una contienda entre travestis, cantantes de medio pelo, afamados, cachondos y algunos con cierto talento. En las primeras horas, ha sido imposible entrar en el sitio web lanzado por RTVE debido a la gran cantidad de internautas que ya han querido otorgar sus cinco primeros votos (cada usuario puede repartir hasta cinco votos al día de la forma que quiera). De todos depende mandar frikis o gente con mediana calidad. Que Eurovisión ha degenerado nadie lo duda. Que Eurovisión se ha politizado tampoco lo duda nadie. Llevemos a Ignacio Paredes, llevemos al rumano Costel de Hijos de Babel nacionalizado, no tenemos nada que hacer. Pero bueno, todo es por pasar el rato descubriendo cosas que no dejan de sorprendernos, aunque más bien poco tengan ver con la música.