24 julio 2012

Palencia a tope, a por Londres

IMAGEN: (@S_Bayon)
Ahí están las dos. Juntas, bajo el título de "Palencia a tope!!! A por Londres". Posan sonrientes en una de las dos recepciones que el grueso de deportistas españoles olímpicos tuvieron ayer lunes con Mariano Rajoy y con el Rey don Juan Carlos.
La fotografía está publicada en la cuenta de Twitter de la ex gimnasta, Sara Bayón, a la que tantas veces se aludió en las páginas de la prensa palentina durante su carrera. Ahora luce como seleccionadora del equipo de rítmica. Y espera conseguir su primera medalla olímpica. 
Al lado, una mítica: Marta Domínguez. La indignación por su presencia se cuela en las redes sociales. El sentimiento contrario es mudo, pero seguro que existe. Lo único que parece claro es que el pueblo no perdona, aunque la justicia lo haga, a quien se le ha señalado en público con el dedo acusador. Marta madre, Marta senadora, pero Marta atleta. Con sus 36 años sigue siendo candidata a medalla. Más cuando la delegación española de atletismo está en una crisis que ni la que corre ahora de norte a sur en la península. Sin embargo, lo sabemos: Marta aspira a podio, porque nos ha regalado carrerones espectaculares en Europeos y Mundiales. Y sabe que es la última oportunidad en su vida para lograr la medalla olímpica.
Con menos representación que otras veces, pero Palencia estará en Londres. Una vez cada cuatro años: demasiada espera para ver cómo los nuestros cumplen un sueño al alcance de pocos. La única duda que nos queda es: ¿Quién les sacó la foto a nuestras atletas?

20 julio 2012

Motivos personales. Y los domingos, al fútbol

IMÁGENES: El Norte de Castilla 
Si hubiera escrito este artículo hace tres días, podría titularlo perfectamente "La coexistencia pacífica" o algo similar, aventurando que el tenso cruce de declaraciones entre el presidente del CF Palencia, Chema Torres, y el del Cristo Atlético, Ramón Andréu 'Cata', iba a desenvocar en una especie de guerra fría entre dos clubes capitalinos, vecinos y los dos con camiseta morada. El caso es que uno de los dos mandamases ha mandado el primer misil tierra aire, y el otro ha entrado en barrena. ¿Quién ha sido el primero? Según cada uno, el otro.
Se da la circunstancia de que se enfrentan, en Tercera División, un club con muchos problemas pero con ganas de sobrevivir, como es el CF Palencia, descendido por impagos y con una deuda cuyo lastre, no sabemos por cuánto, pesa y agarrota las piernas de quien ha cargado con el saco a las espaldas. Y, por otro lado, un club saneado, en pleno crecimiento, como es el Cristo Atlético, que puede garantizar los pagos de las nóminas. ¿Hay miedo en el CF Palencia a quedar como segundo equipo palentino esta temporada? Puede. ¿Es el contraste de situaciones la que ha hecho que sus presidentes se pongan en tensión? Puede. ¿Es un enfrentamiento personal y recíproco por motivos que sólo ellos dos saben? Puede... Casi seguro. ¿Es normal esta situación? La respuesta es más clara: No.
Los clubes de la provincia se han caracterizado por unas relaciones bastante normales, amén de esos partidos de cadetes o juveniles en los que había calentones y todo quedaba para la vuelta. Los aún recientes derbis entre Palencia y Becerril se saldaban con aplausos, un gran ambiente y magníficas entradas. Y, cuando en La Balastera, durante otras jornadas, se anunciaba la victoria del Becerril por megafonía, el público palentino aplaudía. 
Incluso el calendario ha determinado que Cristo y Palencia no jueguen nunca como locales a la vez, por lo que no habrá que echar a cara o cruz quién juega el domingo a las cinco... Ni tampoco habrá que sortearlo a tortazos. Y es que La Nueva Balastera, es municipal. Mientras no se use para conciertos, como si se juega a la petanca.
Que los presidentes hayan decidido machacarse el uno al otro no debería interferir en el respeto y simpatía que un palentino pueda tener por uno o los dos equipos, sea o no socio. No me queda duda de que nadie va a comenzar a odiar a uno u otro equipo por lo que ha pasado.
Torres y Cata son dos hombres fuertes y con ambición a los que les ha tocado vivir en la misma casa de Gran Hermano, y han entendido que, en competición, sólo puede ganar uno. Y lo que debería ser un juego, lo han llevado a lo personal. Vale, hay dinero y tiempo de por medio, y eso lo complica todo. Sólo que esto es Palencia, no Telecinco. Ni tampoco es un Sevilla - Betis. No compensa ni beneficia vender esa imagen.
Quizás, en el pasado, tuvieron alguna rencilla con la que se atizaran en el orgullo. No lo sabemos, pero ya se jugaba al fútbol antes de todo eso. Y se seguirá haciendo. El que quiera, que se limite a disfrutar de lo que pasa en el campo. Para tomate, me quedo con las 'Viceberzas' que, al menos, alegran la mañana. Y los domingos, con el fútbol.

17 julio 2012

Un día hace quince años

No es que uno recuerde la fecha como el día de su cumpleaños, pero aquello, en sí, perdudará de por vida en nuestras memorias. Leyendo 'El Norte' caigo en que, efectivamente, ya han pasado quince años desde que los vecinos de Pan y Guindas fuéramos testigos de la inundación de nuestras calles. Así, por sorpresa. Un buen puñado de chavales lo teníamos todo preparado para poner rumbo, desde San Marco, hacia algún pueblo del norte de la provincia al ya mítico campamento del Movimiento Junior (era lo único que ocupaba nuestras cabezas los días previos). Precisamente San Marco, desde donde saldría el bus, se llevó la peor parte. Dos tardes antes de que nuestra particular aventura de verano comenzara, una tarde de lluvia normal, como la de cualquier día, provocó el atasco y posterior desborde del arroyo de Villalobón. La acequia no tragó y el Vial comenzó a encharcarse. Los charcos crecieron y el agua entró, de lleno, en el barrio. Antes de darnos cuenta, las aceras ya estaban cubiertas y los edificios rodeados. Los conductores se apresuraron a sacar sus vehículos de las cocheras. Quienes tenían calzado adecuado, retrasaban en las calles el momento de subir a sus casas... Hasta que no les quedó más remedio. Se fue la luz y el teléfono funcionaba a medias. La información que nos llegaba, a través de los informativos locales, era a través de las radios con pilas. Los que tenían vitrocerámica tiraban de conservas o del vecino que prestaba el gas.
Los pisos bajos peligraban porque el agua llegó hasta la altura de sus casas. En Reyes Católicos, la situación era más preocupante, con el tapón que hacía el muro que cerca las vías del tren. Mi prima, entonces de unos 9 ó 10 años, lloraba porque su padre aún no había podido llegar a casa y su madre trataba de llamar a sus cuñados, en la otra punta del barrio, cuando ya era imposible apenas salir más allá del portal.
Con la oscuridad, nadie podía dormir. Los vecinos descansaban apoyados en sus ventanas, vigilando que el nivel del agua no subiera, y que nadie del barrio tuviera que recibir asistencia. Los bomberos nos hablaban a través de megáfonos, y la ausencia de tragedias personales hacía que hasta la gente se lo tomara con cierto humor y filosofía. Con la tranquilidad, cambiamos las ventanas por un ratito de cama. Sólo un ratito, por si acaso la noche nos dejaba alguna sorpresa desagradable.
Al día siguiente, hubo quien sacó su barquito o su piragua. Y quienes se pusieron un traje completamente impermeable para dar su paseo, teniendo en cuenta que la piscina apenas cubría un metro y medio. Los bancos se colocaron sobre las alcantarillas ahogadas, los coches aparcados ondeaban y los contenedores de papel y vidrio flotaban cual balsa de madera.
Cuando el nivel del agua fue bajando, quedaba una inmensa capa de lodo, y las dudas de los comerciantes con sus locales.
Los bomberos dedicaban horas a extraer el agua de las cocheras y rescataban los coches, completamente inutilizados, de quienes no habían podido llegar a tiempo. Protección Civil se pudo acercar piso por piso preguntando si todo estaba en orden. Y el detalle: nos regalaron dos velas rojas, de las medianas, por aquello de la falta de luz.
Y sí: pasado todo, con dos días de retraso de retraso, pudimos ir al campamento. El grupo de los mayores hicimos una parodia del "Tractor Amarillo" para el día de los padres: "Toda Palencia se ha inundado, porque una acequia ha reventado. El agua llegaba hasta el techo, pero el daño ya estaba hecho..." Hoy, quince años después, como apunta el artículo de 'El Norte', la muesca se sigue viendo. Las columnas grises de la Calle Maldonado, y el tramo de rojo desteñido que viste los edificios nos recuerda que, un día, el agua llego hasta ahí. Un día hace ya quince años.

11 julio 2012

La justicia, según nuestras madres

La primera de todas fue mi madre. Mi hermana, durante una temporada muy cortita, fue alérgica a determinados conservantes y colorantes. Cuando yo llegaba a casa con la típica bolsita de chucherías porque había sido el cumple de un amigo del cole, mi madre la guardaba y decía: "cuando se cure, os las coméis entre los dos". Yo, con apenas 5 años, sentía que, en mí, se despertaba una sensación de injusticia que chocaba con el espíritu de solidaridad que trataba de inyectarme mi madre por otra parte. Claro que, cuando mi hermana se curó, compartimos tanto las golosinas atrasadas de los cumpleaños de mis amigos como las de los suyos. La frase que mi santa madre repitió durante toda nuestra infancia fue: "O para los dos o para ninguno." Con la salvedad de que si sólo uno de los dos se portaba mal, el azote era para el culpable.
Cuando estaba en el instituto, recuerdo dos casos claros de esos que marcan. Uno fue el no poder ir al viaje de final de la ESO, en el que generaciones de cursos anteriores habían descargado parte de la adrenalina adolescente por algún extraño rincón de Mallorca o cualquier sitio similar. Pero tuve la mala suerte de haber hecho 4º curso justo un año después de que los alumnos anteriores se portaran desastrosamente mal. Decisión del centro: no volver a cometer la locura.
Y el otro caso, anterior, en 2º de la ESO, alguien tiró no sé qué por la ventana, lo cual no estaba bien. Entonces, el jefe de estudios, que era Antonio Lafuente (en paz esté) entró en nuestro aula a preguntar: "¿Quién ha tirado eso por la ventana?"... Silencio... Y repite, con castigo incluído: "¿Quién ha tirado eso por la ventana? Si nadie dice nada, no salimos hasta una hora después de que acaben las clases."... Silencio... Y empieza el ultimátum: "¿Quién ha tirado eso, a la una?"... Miradas... "¿Quién lo ha tirado, a las dos?"... Murmullos: "Venga, decidlo..." "¿Quién ha tirado eso, a las tres?"... "¡Venga!"... Y la sentencia fue que pagamos todos.
Gracias a eso, te manejas en conceptos como la justicia, el altruismo, la sociedad... y sus contrarios. A veces, pagamos justos por pecadores. Ahora, con la crisis, es lo mismo, pero con dinero. A nuestros gobernantes les falta ser más paternalistas. En una familia, si se pasa hambre, los padres se quitan de lo suyo para que los hijos puedan crecer. Aquí es la revés. Y si empezamos por ahí, lo demás falla: la justicia deja de existir y hasta la misma democracia queda en entredicho.
De todas las definiciones de la justicia, me quedo con la de mi madre: "o para todos o para ninguno."

03 julio 2012

Palencia, calidad

La OCU publicaba un estudio hace apenas unos días un estudio en el que revelaba un top-ten de las ciudades españolas con mayor calidad de vida, y lo acompañaba un mapa con las ciudades que aprobaban y suspendían. Entiendo que Palencia, al no aparecer, ha estado excluída de dicho estudio.
Valladolid, sin ir más lejos, sería la octava ciudad de España. ¿Tiene Valladolid mejor calidad de vida que nosotros? Su punto fuerte, tiendas y servicios.
Palencia, hace apenas unos años, estaba en cuarta posición en un ranking nacional que sí englobaba a todas las capitales de provincia. Y no hemos cambiado tanto. Hay una interesante oferta y actividad comercial, buena oferta cultural, es una ciudad relativamente barata para vivir, buenos servicios públicos: colegios, institutos, centros de salud, hospitales... Mucha zona verde y peatonal, mucha historia y buena gente, que aunque no sea una variable, siempre cuenta.
Si alguien no sabe apreciar todo esto, le recomiendo vivir en alguna de las ciudades marcadas con rojo: Madrid, por ejemplo, donde ir al médico de cabecera puede no ser de un día para otro, donde el precio del  transporte urbano triplica al nuestro, donde el precio mínimo para encontrar un piso bajo en alquiler en las afueras raramente baja de los 500 € al mes, y una copa en un sitio "normal" vale 7 euros en vaso de tubo. Ahora, eso sí, puedes ver todos los musicales que quieras, si el bolsillo lo permite. Pero eso no es calidad de vida.
Nos falta, lo que nos falta: un empujón industrial (y menos desempleo) y otro empujón de estudios de Formación Profesional y/o universitarios. Trabajo y juventud para darle dinamismo a una ciudad de la que los jóvenes, por algún motivo, se siguen escapando. A la calidad de vida le hace falta la llave del futuro. Pero como estamos hablando ahora de vivir bien y vivir tranquilos, Palencia merecería aparecer con letras verdes y en mayúscula en el mapa de la OCU.

29 junio 2012

El relato de las tragedias


En este mes de junio que termina, las páginas de los diarios locales se han convertido en las de cualquier otro diario, de los que se cierran con candado personal, de quien escribe el relato de su lucha junto a la de los suyos para evitar tragedias personales.
Un mes especialmente duro para los 314 trabajadores de SEDA, que dependen de jueces, ventas, acreedores, sindicatos, liquidaciones y planes de viabilidad en una empresa en la que el café, de un tiempo a esta parte, tiene un aroma un poco más amargo.
Un mes difícil para los mineros y para el carbón. La central térmica de Velilla está que echa humo y no por lo de siempre. Las subvenciones se recortan o, directamente, se acaban. Duele pagar más y cobrar menos, cuando aún se espera un esfuerzo personal de quien tiene las tijeras en una mano y el cinturón en la otra.
Nuestro CF Palencia lucha contra el tiempo para evitar, otra vez, su desaparición. La reaparición, una y otra vez, del tumor de las deudas y la dificultad, cada vez mayor, de los avales, hace pensar que el cáncer de las deudas va a triunfar sobre la vida del club. Y, para colmo de males, arrastrado por las circunstancias pucelanas, el Aguilar se nos ha ido a Regional.
Y lo que no sale en los periódicos: me cuenta una persona querida que, de aquí en quince días, vuelve al paro porque en el supermercado donde trabaja, las cosas se han torcido más.
Entre tanto, Beatriz Pando y Álvaro Mocha nos recuerdan, con sus casi dieces en selectividad, que la ilusión por la vida se mantiene intacta. Y que, con trabajo bien hecho, se puede triunfar. Así nos lo recordará la joven Ester Rodríguez en los mermados sanantolines este año, ejemplo siempre de lucha en nuestra tierra, como cualquier paralímpico que consigue superar cualquier reto que se propone, aunque no podamos animarla en Londres. Juntos, arrojan un poquito de luz y nos hacen pensar que, quienes están al frente del todo, al margen de subirnos en tan sólo dos días la luz, el gas y los medicamentos, no cumplen, ni de lejos, bien su labor. Menos mal que el domingo juega España la final de la Eurocopa y la anestesia nos durará todavía un rato.

25 junio 2012

Sacudiendo nuestro orgullo español

Cuando juega la selección de fútbol, sacudimos nuestros complejos. Como cuando sacudimos un mantel o cualquier otro trapo por la ventana, echamos nuestra bandera española a la calle y dejamos nuestro orgullo español ondeando a la altura de nuestra casa. Es la forma de avisar al de fuera: "Aquí vive un español que está con 'La Roja'". Fue comenzar la 'Euro', y Palencia llenarse de banderas rojigualdas.
El fútbol, que no nos da de comer a ninguno de nosotros, con unos futbolistas que, si España fuera una meritocracia tendrían que estar mendigando el pan, nos hacen olvidar todos y cada uno de los males y gentuza que nos dirige por los que seríamos capaces de reconocer que nuestra España nos avergüenza.

Sin ánimo de ser oportunista, estoy seguro de que volveremos a lanzarnos a las calles cuando ganemos, si Mérkel lo permite, la Eurocopa. No lo haremos el día que nuestra deuda desaparezca, o baje la incomprensible prima revoltosa a un nivel que podamos olvidarnos de ella. Tampoco lo hicimos cuando Montoro anuncia un "no-rescate" rescate y nuestro Presidente, antes que salir a dar la cara, prefería escaquearse al España - Italia... y entre lágrimas porque no podía ver a Rafa Nadal. Nos cuesta salir para lo bueno y para lo malo. Menos si nos dan de comer. Afortunadamente, como la cordura no se ha marchado del todo, ahí tenemos a los trabajadores de SEDA y a los mineros que luchan por el orgullo propio y el de sus familias, víctimas de una situación que está en manos de otros.
Si los jugadores de la selección ganan la Eurocopa, se llevarán una prima que ya querría la de riesgo: 300.000 euros por barba, un premio superior al de hace cuatro años. El próximo domingo, si nos dejan, saldremos a celebrarlo. El lunes, sacudiremos nuestra bandera por la ventana, sacudiremos nuestro orgullo español y volveremos a dejarlo en un cajón hasta dentro de dos años.
La situación económica y política del país tardará bastante más en mejorar.

11 junio 2012

Al-Palencia

A perro flaco, todo son pulgas. De esto que al CF Palencia le va tan mal económicamente que incluso Calderé, que se ha desvivido por el Palencia, busca opciones fuera, y Juanjo, el hasta entonces segundo entrenador y claro candidato para entrenar al equipo el próximo año, ha fichado por el Cristo Atlético, de Tercera, que paga las nóminas.
Y sorprendido me hallo al leer que, en su afán por buscar una solución económica, Ramón María Calderé, incluso, a través de su colega Tintín Márquez (ex del Espanyol), llegó a proponer la idea de que uno de estos grupos qataríes, forrados porque parece que allí sale más petróleo del suelo, invirtiera en el club, ahora que España 'la pobre', está de moda.
Y si, personalmente, poco me gusta que un grupo inversor compre un Palencia hecho empresa (con la susceptibilidad de corrupción y ansia que puede producir una empresa deportiva), menos me gustaría que al Palencia le metieran mano los qataríes.
Estamos educados en lo peor del capitalismo. Desde pequeños, nos resulta gratificante que nuestros padres nos den la propina. De adolescentes, más. Y, cuando somos mayores, deseamos un trabajo y, a ser posible, un buen sueldo. Y muchos, además, jugamos a las quinielas y a las loterías. Así que somos perfectamente capaces de relacionar el dinero con el poder. Y así lo vemos porque lo hemos mamado desde pequeñitos.

Cuando una empresa está sin fondos, antes que morir, prefiere pedir que le rescaten, que alguien le dé dinero. Lo que pasa es que dejas de depender de ti mismo para depender de papá dinero. Y si papá dinero es un jeque, te pueden cambiar hasta los gustos. Y, quizás, obligarte a ir con él. O tal vez quiera conocer a tus amiguitos y hacerse también su papá. Y si el jeque quiere, después de salvar a un equipo, salvar a su ciudad, que también tiene números rojos, a ver quién es el que se resiste a decir que no. Ser pobre de dinero y pobre de quererlo, es peligroso. En Getafe, sufrieron pensando que el escudo llevaría la imprompta qatarí. Al-Palencia, que ni se le acerquen.

28 mayo 2012

La temporada de las turbulencias no ha terminado

La temporada de las turbulencias no ha terminado con la temporada de fútbol. El play-off para evitar al descenso, ya sea por el buen hacer en la ida, por la suerte, o por el motivo que fuera, ha querido que el CF Palencia se mantenga en Segunda B.
Ha sido un excelente colofón a una temporada de mucho sufrimiento. Demasiado, para un club modesto de una ciudad que también presume de lo mismo. Unas elecciones, un doloroso amago de conversión a SAD, desengaños, juicios, idas, venidas, malos ratos... y un CF Palencia a punto de morir rescatado por un hombre de buena voluntad llamado José María Torres y otro hombre que se ha ganado el corazón de Palencia con el suyo propio, y que, como dice la canción, se llama Ramón.
Calderé ha conseguido mantener a un equipo que lo ha pasado mal, como todo el club en sí, y que, de no haber sido por la simple generosidad de algunos, hubiéramos visto situaciones personales dramáticas peores.
Ayer muchos gritamos ¡gol! cuando Carril conseguía poner en tierra uno de los dos pies de ese cuerpo de barro, que viste camisola morada, y cuyo viaje aún no ha terminado. Queda ver si queda presupuesto para llegar a buen puerto y posar, de forma definitiva, los dos pies en suelo firme. El viaje transcurre con turbulencias, con la incertidumbre que sacude a tantas empresas, a tantas familias y a tantas instituciones. Con el vigor que da un soplo de fresco aire victorioso, pero con las espinas del camino haciendo sangre en la piel.
Se debe aún mucho dinero, y se necesita mucho más. Y en tiempos de vacas flacas, es difícil que alguien reparta leche. A veces, no se puede sacar más que la buena voluntad... con lo insuficiente que resulta en algunos casos. 
Y no será por la piedad extrema y hasta escandalosa del Gobierno con los clubes que deban dinero a Hacienda... Pero, sí, cada caso es un mundo. El ¿qué pasará? no deja demasiada cabida a la euforia. Quizás convenga dejarlo para otro momento. Sólo cabe seguir trabajando y esperar.

25 mayo 2012

Algo chiquitito

A un día de que comience Eurovisión, se me viene a la cabeza la canción que llevó Daniel Diges hace dos años. Su frase: "algo pequeñito, algo chiquitito" es perfecta para describir la Feria Chica 2012.
En general, la Feria Chica ha hecho honor a su nombre. Tampoco tiene sentido hacer lo contrario.
Sin embargo, el atractivo de este año en la pequeña se basa en el de las fiestas grandes: en la comida. De cuatro días, ferias del libro y cerámica al margen, casi lo que más se destaca desde "arriba" es la presencia de un chico de Valladolid, cuyo nombre no aparece en el cartel, que es campeón de España en corte de jamón. Además, de una degustación de alimentos para celíacos y sólo unos pocos privilegiados probarán unos perritos de carne de kobe, la que, en parte, puso de moda la expedición española de baloncesto cuando jugó en Japón y cayó alguna factura de restaurante con la mítica carne de bicho masajeado. Aunque, luego, hay variantes. Y estoy seguro que habrá algún catador que, perrito en mano, diga lo de "ésta no es como la original, la buena, que se deshace como mantequilla..." 
Y es que, si los recortes han llegado a nuestros Sanantolines para el próximo mes de septiembre, ¿cómo no iban a llegar a nuestra Feria Chica? La gran ventaja con la que cuenta el Ayuntamiento es que, una fiesta catalogada como "regular" o "mala" por los propios palentinos, la puedes dotar de menos presupuesto y estropearla un poquillo sin que apenas se note. A fin de cuentas, el buen tiempo y las casetas ya es el 50 %. Así que tampoco vamos a ponerles muchos peros a una Feria que, en tiempos de crisis, algunos pensarán que es prescindible, pero que, por tradición, tampoco se debería destruir del todo. Soy partidario de que, en todo presupuesto, debe quedar para una caña que tomar entre amigos. Nos conformamos con una "Feria Chiquitita, uo uo uooooo". Sin pretensión de ser demagógico, estamos en tiempos de dramas peores.

21 mayo 2012

La felicidad no lleva impuestos

Hace ya unos cuantos días que pude asomar la nariz por Palencia durante algunas horas. No llegué a pensar que este año, en que se supone que lo tengo más a tiro para juntar un par de días y subir, lo iba a tener tan complicado. Siempre por cosas buenas: Logroño, Huesca, Granada, y otros avatares del trabajo.
Lo general es volver con la mente desconectada. Basta que se produzca eso con un paseo tranquilo por la ciudad. Pero, esta vez, podía sobrar la ciudad para volver nuevo y más feliz si cabe. Ha sido suficiente la compañía, y ver que todo está en su sitio, que la vida sigue bien. Mejor, incluso, de lo esperado.
Acompañaron las circunstancias: el buen tiempo, una terraza y uno de los sitios donde mejor ponen las copas en toda la ciudad. Y no parar de hablar en varias horas. Al día siguiente, cena (en otra terraza) y lo mismo. Y, por encima de todo, ver que el grupo está unido y que surgen planes de futuro. 
Vi estupendamente bien a la familia, me llevé una ración espectacular de caracoles, recibí una sonrisa de oreja a oreja de una prima a la que hacía meses que no veía y que ha salido con fuerza de un pequeño traspiés, una invitación de boda y mi tío me dio el resguardo del primer carnet del Palencia... Y recordamos algo que es verdad: es el que me metió el gusto de lo deportivo en mi cuerpo. 
Últimamente se hace difícil darle vueltas a lo que escribir sin evitar que salga alguno de los males de nuestras vidas por alguna palabra: crisis, paro, miedo, etcétera. Y tampoco era plan. La felicidad ha pesado sobre todo lo demás. Y lo mejor: no lleva impuestos.

04 mayo 2012

Universitas Palentina

La ONCE ha querido acordarse de nosotros este jueves. La Organización que ayuda a que algunos vean mejor las cosas, nos ha hecho ver a todos algo que, a menudo, no es que lo olvidemos, porque nos queda muy atrás en el tiempo, pero parece que nunca ocurrió.
La Primera Universidad de la historia de España se abrió en Palencia. 1212 es el año que nos permite celebrar el 800 aniversario de un hecho tan trascendente en su momento como vano ahora. Tal es así que, quienes no precisan demasiado en los detalles de la historia, pueden quedarse tan anchos diciendo que la primera fue Salamanca, precisamente donde tuvo que ir la de Palencia apenas años después.
He recorrido algunas ciudades universitarias y siento una gran envidia por ellas. Me pregunto por qué, ocho siglos después, tenemos que seguirnos conformando con formar parte de una Universidad de Valladolid que deja un campus en nuestras afueras y que, de murallas para adentro, la única oferta se basa en ciclos que vienen a estudiar a quienes no les queda más remedio.
Los Erasmus, salvo contadas excepciones, brillan por su ausencia. Palencia no es un referente educativo, ni tan siquiera de la juventud. Ni lo será, como no cambien las cosas. Como en casi todas partes, cada vez hay menos niños, y los jóvenes llenan autocares y trenes que, cada domingo, parten hacia otras localidades de estudio, agrandando el gran miedo de que acabaremos siendo una simple ciudad dormitorio.
Ahora corren malos tiempos para la enseñanza pública, y quizás "la uni ya no se lleva" tanto como antes, al menos la española, de la que salen becarios perfectamente formados, que saben de todo pero no saben de nada. Eternos "Portillos" que, a lo mejor, un día meten un gol en Champions, pero acaban antes en cualquier otro sitio trabajando. La ilusión con la que se llega a las puertas de cualquier facultad sigue, afortunadamente, sin cambiar. 
Quizás, con este panorama, en un futuro no muy lejano, tengamos las herramientas para atraer a gente fresca, con ganas de aprender y de formarse, de crecer, de establecer un vínculo con nuestra tierra. Volver recordando que les fue bien, y nosotros sacando pecho de la vida que viene de fuera. Si la historia está para conocer nuestro pasado y aprender de nuestros errores, ¿por qué no alimentar la ilusión del futuro con la fe de un pueblo? A fin de cuentas, como dice el lema de la propia ONCE, la ilusión se cumple todos los días.

12 abril 2012

Postal de abril

Publico esta postal de abril, estas líneas, desde Alfonso XI, la calle madrileña desde la que se ha lanzado al país, con guasa cariñosa, la canción que ha hecho mella hasta en las cabezas más locas de cuantos nos escuchan. El CF Palencia sacude de polvo sus trajes de gala para tenerlos a punto en el mes de mayo, cuando el Marqués más querido por España acuda a apoyar la causa de la no desaparición de uno de los clubes que lleva nuestro nombre. El fútbol que no es SAD sigue haciendo galones de equipo, en estado puro, donde el último canterano y el primer socio llevan el escudo a la misma altura.
Mamá Marta sigue contando los días que la quedan, entre silencio y silencio, para tener la oportunidad de llevarse, por ejemplo, el pulgar a su boca y dedicarle una medalla especial a una personita especial, sin tener por qué levantar la vista hacia un pueblo que desde aquello de los galgos, empezó a creer que lo de la cinta rosa tiene truco.
M'agrada, como diría él, saber que mi buen compañero de trabajo Edu, al que el destino le ha puesto un futurible suegro de Paredes, salió satisfecho de su primera visita a la capital palentina, de la que me habló de los vermús de un día de Semana Santa. Podemos aún sacar pecho de tener una ciudad que no se resquebraja, pese a los lamentos color gris prudente de los que conducen, desde las instituciones, los destinos de nuestra tierra.
De momento, navegamos sin miedo y mirando al futuro, lejos de los terrores que se infunden desde Madrid, donde la incompetencia de unos y de los anteriores nos lleva a pagar a los de siempre los platos rotos que jamás utilizamos. Incluso los sueldos dignos que se ganan en la gran capital son incapaces de esquivar los Esperanzazos de una mujer que no usa, ni usará jamás en la vida, el transporte público, entre otras cuantas cosas públicas.
Entre tanto, sigo con las hojas de la agenda de fines de semana llenas de trasquilones y con pocas opciones de darme el respiro que siempre quiero darme, ver a mi buena gente, saber que todo les está yendo bien, comer mejor y gastar menos. Mientras siga habiendo, cada vez, un motivo para ir, será señal de que lo que allí queda es bueno.

09 abril 2012

El fenómeno 'Ramón'

El actual 'Tiempo de Juego' de la Cadena Cope tiene la virtud de provocar, para ciertas cosas, una especie de efecto a lo Rey Midas. Así, una mención que Paco González hizo, hace unas semanas, pidiendo donativos para una entidad benéfica a través de mensajes de texto, provocó que las donaciones se multiplicaran de forma bárbara con respecto al ritmo normal. Y hace una semana, con otra mención, una entrevista y el audio, logró que la canción cantada por Paco, Pepe, Hevia, Rubén, Guasch, Poli y el cantante Luis Ramiro a favor de los niños de Malawi fuera la más descargada en Itunes. Lo de ayer no tiene ningún trasfondo benéfico...
O tal vez sí. Hay quien piensa que hay que estar hecho un bendito para escuchar lo nuevo en composiciones musicales de andar por casa. El caso es que sonó en el programa de ayer domingo la canción que se inventó José Antonio Chicote, el jefe de seguridad de La Balastera y directivo del Palencia, hacia el entrenador Ramón Calderé. En twitter fue bautizada con el hashtag #sellamaramon y, tal como rezaba el comunicado de prensa del club que la difundió, es pegadiza. Terroríficamente pegadiza. Objeto de ser parodiada o pinchada en 'La Parroquia del Monaguillo', de Onda Cero. Es una letra sencilla, con una composición rara, unas voces peculiares y un trasfondo muy de andar por casa. Y, lo dicho: muy, pero que muy pegadiza. Éxito seguro.
El día después, en la radio, se ha compuesto de gente tarareando por lo bajo "Se llama Ramón..." Tal es así que Lama ha abierto su 'Deportes Cope' con dos temas de Segunda B, entre ellos, el de la canción.
Nunca antes un tándem tuvo tantos hombres ni tanta fuerza. Paco González, con razón, decía que "Juanjo, Hugo, los fisios y el doctor" es lo que más le gusta del 'hit parade' palentino.
¡No habrá cosas de las que hablar! Hay a quien oí decir: "estos periodistas... siempre os quedáis con lo anecdótico". Y si juntamos a que la anécdota en cuestión entra por uno de los sentidos más sensibles, a son de guitarra española, con un producto que salió así como podía haber salido 'El Puente de Talavera' (razón tenías, Cris, 'romera'), tenemos cantinela para rato. España ha sabido que al Palencia le entrena Calderé ¡Ya sólo queda salvarse!

* Pincha aquí para escuchar el 'Deportes Cope' de este lunes con Manolo Lama.

06 abril 2012

La Semana Santa social

Ayer jueves, por la tarde, mi compañero Faustino Catalina, otro de los que lleva Palencia en alguna parte de su ADN, se despedía de los de deportes con un «Me voy a hacer un Tiempo de Ruego», dejándonos prácticamente solos al frente de toda la redacción de la Cadena Cope. Ya es raro que los de deportes echemos horas un Jueves Santo pasadas las siete de la tarde, pero el fútbol, como tantas otras veces, mandaba. Al "Tiempo de Ruego" le come una esquina el habitual "Tiempo de Juego".
Y ya no es el fútbol. En la Semana Santa mandan los carteles promocionales, con más valor, si cabe, cuando en él se puede rotular "Interés Turístico Nacional". También tiene su parcela la hostelería, la fiesta por la noche, las salas de cine... El ocio y el descanso tiene, según sitios, su protagonismo.Haciendo un repaso por las noticias de un Viernes Santo como hoy, se recogen imágenes de procesiones, pasos, cantores de saetas, tamborradas, torrijas y demás repostería. También veo lágrimas de emoción en los fanáticos de ciertas imágenes santas como quien llora cuando ve a Justin Bieber en un concierto. Y veo quien llora también cuando la lluvia impide que salga una procesión... Como quien llora porque Justin Bieber cancela un concierto. La sensación es la misma: tanta espera para nada.
Me vienen al recuerdo las preguntas que el gran Javier Colmenero nos hacía, de jóvenes, en aquellas catequesis de confirmación cuando llegaba la Semana Santa: "¿Qué váis a hacer esta Semana Santa?" o "¿Qué habéis hecho?" o "¿Qué os transmite la imagen de Cristo en la Cruz?" o "¿Qué sentido tiene todo esto en un cristiano?"
Ocurre un poco como la Navidad: lo social se impone a lo religioso. Los actos están ahí y cada uno lo lleva a su terreno a su manera. Supongo que habrá quien viva el año como su vida, religiosamente hablando, y habrá quien se enfunda bajo unas telas de cofrade mientras es capaz de restregarse el trasero con las páginas del Nuevo Testamento el resto del año.
No por este sentido social digo que haya que echar por tierra todo lo que se hace estos días. Sólo digo que el origen de lo que hoy vivimos, lo sintamos como lo sintamos, parece haber quedado desvirtuado. Este próximo lunes volverá a ser un día normal, incluso para los que regresen el domingo a última hora, chupando caravana, por haber aprovechado a viajar y desconectar de todo lo terrenal... y lo sagrado.

27 marzo 2012

El periodismo palentino está de luto

Mentiría si dijera que el triste fallecimiento de Rafa Aguado me da igual. Y eso que, personalmente, no le conocí más que de coincidir por algún rincón de Palencia, alguna rueda de prensa, o en La Balastera. Poco más.
Sin embargo, mucho antes de saber si yo quería dedicarme al periodismo o a otra cosa, ya le escuchaba, junto a Alberto Calleja, en la SER, poniendo el broche a los programas locales de los domingos, debatiendo, dando resultados, esquivando las propuestas de Calleja de cortarse el bigote si ocurría tal o cual cosa para el Palencia.
Le puse cara cuando se fue con el otro Alberto, con Moreno, al entonces llamado Canal 4, al programa Domingo Deporte. Luego, más tarde, yo me enteraría de que trabajaba principalmente de comercial, y de lo bien que hacía su trabajo.
Dejar atrás Palencia ya te hace perder la pista un poco de la gente con la que se pierde el contacto. Insisto que con Rafa nunca tuve relación. Pero sí, las veces que yo volvía a Palencia, al sintonizar Canal 8, le escuchaba locutando anuncios, llevando el programa de toros... De alguna forma, seguía ahí. Por no saber, no llegué ni a enterarme de que estaba malillo.
El periodismo palentino está de luto. Me pongo en el lugar de mis ex compañeros de Diario Palentino y hoy seguro que no es el mejor día para ir a trabajar, aunque haya que hacerlo. El adiós de un ser querido antes de lo previsto por la ley de la vida es siempre una mala noticia.
Conozco personas que le conocen y que hoy le echan de menos. Sí, debía de ser tan bueno como dicen. El mejor homenaje, el que le ha hecho su gran amigo, Carlos Martín Santoyo este miércoles en Diario Palentino. Descanse en paz.

23 marzo 2012

Ahora, ¿qué me inquieta?

Estoy cogiendo el hábito de no navegar por internet ni jugar a jueguecitos para móvil de camino a casa, en el autobús nocturno. Y parece que llego mejor a casa. Me pongo siempre la misma emisoria de radio, me echo unas risas, que es la mejor forma de acabar el día, y si se da que tienen el día pesado, voy haciendo que la mente se me vaya conectando con los inframundos del sueño, en lo que cojo la postura en mi asiento de plástico.
Sólo que anoche, también de camino a casa, la señal estaba revoltosa y no había forma de escuchar bien el programa. Acabé recordando viejos tiempos, sintonizando Rock FM, la música que sale desde ese estudio que hace esquina en los subterráneos de la Cadena Cope y que aún mantiene la misma sombra de su origen y su magia musical intacta.
Con viejos clásicos sonando de fondo, y con el ambiente tan cargado a seriedad y caras largas en el autobús, acabé recayendo en el repasito de marras a las redes sociales. No deja de sorprenderme la capacidad de una red como Twitter, que la usan tanto periodistas, como cantantes o gente anónima, y que es como abrir una pequeña ventanita a lo que la gente hace, dice o piensa con respecto a eso que buscas. Me encontré con que alguien resucitó la noticia de aquella señora palentina que se mareó en su domicilio y lo publicó 'El Norte de Castilla'. Me dio por buscar "palencia", a las 2 y media de la madrugada, por lo que pudiera haber ocurrido entonces, y encontré más que lo que ocurre, lo que inquieta sobre Palencia cuando la mayoría de la gente duerme.
Un indignado había dejado esa noche los nombres de las empresas que van a tomar medidas contra los trabajadores que hagan huelga el 29 de marzo: Worten, Mercadona, Carrefour... Había una chica que venía de pasar una noche interesante. También estaba el habitual twit de "Baloncesto con P" informando de la previa del partido contra el Granada. Un joven publicó los planes que tiene para el fin de semana entre Valladolid y Palencia. Y otro indignado más se preguntaba qué hacía una senadora de nuestra tierra en la agenda de Burgos para dar una conferencia sobre el dopping en el deporte.
Sé que a las pocas horas de acostarme, entran, de nuevo, en ebullición, los twits de los periódicos, de la gente que viaja, que sigue haciendo planes, que sigue pensando o que, simplemente, tiene la necesidad de contarle algo al mundo. Es la maravilla de twitter: preguntarse ¿Qué me inquieta en este momento? y encontrar cientos de respuestas aleatorias que tienen que ver con la pregunta.
Igualmente, tengo que reconocer que me maravilló la canción de "Riders on the Storm". Ya la había escuchado, pero anoche la sentí, quizás por el momento, más que otras veces.

19 marzo 2012

Aitor, 18 años. Implacable, vengativo, provocador

«Aitor, 18 años. Implacable, vengativo, provocador. Traumatizado por la separación de sus padres y su ingreso en un centro para jóvenes conflictivos, acusa a su madre de ser la culpable de todas sus desgracias».
Así comienza el capítulo del docu-show 'Hermano Mayor' que se grabó en Palencia y se emitió en Cuatro el pasado viernes 16. Que Pedro García Aguado llegue con una cámara detrás sólo puede ser indicio de que algún joven la está liando muy gorda en casa.
En Osorno, el equipo de Pedro García Aguado tenía la misión de solucionar los graves problemas que Aitor tenía con su madre en casa. Aitor, al que, según un 'twit' de alguien que decía conocerle, le apodaban como "el pistolas", reconocía su condición de ladrón y drogadicto, como consecuencia de la mala relación con su madre y del mal ambiente familiar.
La terapia se va realizando en diferentes rincones de Palencia, aunque en ningún momento se menciona (nunca se hace) el lugar en el que transcurre la acción. Si bien, a duras penas se distingue el cartel de Osorno en la escena de transición en la que el chaval pasea por la vía del tren, el nombre y escudos de Palencia del Pabellón "Marta Domínguez" se llegan a ver en la actividad que le llevan al chaval a enfrentarse a las chicas de Filipenses.
De la estatua del Cristo del Otero apenas se vislumbra un reflejo, cuando madre e hijo se desahogan a pies de la estatua a golpe de tambor, cedido por alguna de las cofradías palentinas. Rosana, la chica gallega que consiguió arreglar el año pasado la relación con su madre, a la que deseaba la muerte, se presentó en la torre de la Catedral de Palencia para contarle a Aitor su experiencia para ayudarle a reflexionar. Me les imagino a los tres yendo a por unas bravas para terminar de echar la tarde.
Inolvidable el momento con José Miguel Espinosa 'Miguelín', el encargado de hacer desfilar a sus ocas en la Cabalgata de Reyes de Madrid. Aitor se veía con pocas ganas de hacer el trabajo de un adiestrador que le gritaba que se levantaba a las cuatro de la mañana por su familia. El capítulo concluye, con final feliz, ante la atenta mirada de los ciervos del Monte el Viejo.
La historia de Aitor concentró a más de 2.400.000 espectadores ante el televisor, con un más que respetable 13,3 % de share. Los palentinos, en las redes sociales, no daban crédito... Se comentaba, con cierto tono de inquietud, que Pedro García Aguado estaba en Palencia, con algún 'malaje' en sus manos. Porque los conocemos, y en sitios pequeños tienen rostro, nombre y mote. Y a esos no los cura ni el santero más milagroso ni el más paciente de los educadores sociales o entrenadores de superación.[Puedes ver el programa completo pinchando sobre este enlace]

16 marzo 2012

Sería logroñés

Sigo todavía, una semana después, con el dulce poso que me dejó cubrir la Copa de España de fútbol sala en Logroño en cuatro días para el recuerdo. Primero, porque, como periodista, es mi primer viaje de más de una noche. Segundo, porque siempre es un gustazo descubrir una ciudad que concentra gran parte de su encanto en el olor a tapas y vino que encierran las calles Laurel y San Juan. Y tercero, porque el fútbol sala, a pie de pista, es un espectáculo que nunca falla.
A la típica pregunta de "¿Qué tal por Logroño?" llegué a responder: "creo que si no fuera palentino, sería logroñés."
Por un momento, quise imaginarme que el Palacio de los Deportes de La Rioja podría ser un molde perfecto para el nuevo Marta Domínguez, con el que tener una papeleta más para acoger un evento que le daría más cuerpo al nombre de Palencia. Quise imaginarme que la Calle Portales era la Calle Mayor nuestra, con la que guarda cierto parecido. Quise imaginarme que el Nuevo Las Gaunas tiene algo que ver con La Nueva Balastera. En Palencia no hay riojas, pero también se bebe vino, si no, que se lo pregunten a los que viajan en submarino por el Carrión. La semana del pincho que se organizaba en la capital riojana me hizo trasladarme al run run de los sanantolines que va directo al estómago.
Acabé por pensar que yo también quiero algo así para Palencia. Que nuestra ciudad tuviera todo lo necesario para poder invertir en un evento que nos hiciera salir de la monotonía durante unos días. Y es que tan sólo necesitamos un pabellón en condiciones que está a la espera. Porque no tenemos aeropuerto, ni falta que hace. Tampoco, por desgracia, equipo en División de Honor... aunque engancharía a más gente a este bonito deporte. Tampoco hace falta haber sido sede antes de una ronda de Copa Davis. Y casi ni tener bodegas.
Porque, con lo que tenemos, en Palencia hemos acogido grandes torneos internacionales de baloncesto de pretemporada, partidos de fútbol de España de las secciones inferiores, veladas de boxeo, hemos alojado equipos de la Vuelta Ciclista... y la ciudad siempre ha respondido.
Nos falta un pelín en infraestructuras. Porque encanto, alimento, bebida, buenos precios, buenas comunicaciones, buena gente (y gente entregada al deporte) y en ganas nos sobra. Al final, lo que se trata es de hacer bien las cosas para que las cosas salgan bien. Lo grande sería, además, que cuando organicemos una cosa así, algún logroñés pudiera abandonar nuestra ciudad pensando en que si no fuera logroñés, igual le hubiera gustado ser palentino.

06 marzo 2012

Los impuestos según se miren

Con marzo, no sólo llega la primavera, sino que a Palencia, antes que las flores, nos ha llovido una ligera subida de impuestos municipales: el billete sencillo del autobús urbano, la zona azul, piscinas climatizadas y servicios de alcantarillado y depuración.
Teniendo en cuenta que la subida no parece desmesurada, no suena a escándalo. No es que ahora haya que pagar 18 € por subir al Big Ben cuando era gratis hasta ahora, aunque el argumento del gobierno británico podría ser similar al del Ayuntamiento de Palencia: para cubrir gastos.
Lo malo de los impuestos en crisis es que, después de una subida, no se espera un mejor servicio. Pagar más por lo mismo es algo que jamás sienta bien. Más cuando los sueldos son los mismos... si no más bajos y procedentes de una prestación por desempleo.
Entiendo que conducir, en este período, esté ya entre los bienes de "tirando a lujo": más zona azul, más cara, céntimo sanitario y el combustible subiendo. Entiendo el disgusto de quienes les gusta conducir. Entiendo el cabreo de quien conduce por necesidad, de quien viene de fuera de la capital a trabajar y no tiene otra alternativa.
También entiendo a quien, además de pagar más IRPF a fin de mes para pagar el disparate de la clase política nacional y derrochona, tiene que ir sumando otras gotitas y quitarse de otras partes para que la taza no rebose. Porque, además, ahora, parece que se ha puesto de moda ir a trabajar con miedo, por si la empresa quiebra. También se ha puesto de moda que algunos empresarios (que pueden ser de Palencia o de otras partes) reajusten a su antojo, imagen y semejanza para que su Dios (ellos mismos) no pierdan su poder.
En este caso, digo que los impuestos municipales son buenos o malos según se miren. Porque teniendo en cuenta otras circunstancias ocurridas, parece que hasta sea bueno que el Alcalde del PP no haya hecho lo que su antecesor De Manuel: subirse el sueldo, con un par. Es bueno que el abono del autobús no haya subido (de alguna forma, no se castiga a quien utiliza el transporte público con frecuencia, como pasa habitualmente en Madrid, por ejemplo).
El único gran problema de estos impuestos es que, en la nueva legislatura es lo único que se ha hecho. Ante la ausencia, por ahora, de soluciones, y viendo que el problema va para largo, sólo han cabido parches que pagamos entre todos. La esperanza pasa por que la siguiente solución no sea otra subida más porque el dinero de la gran clase media-baja no es infinito. El dinero existe, pero está atascado en otras partes.