27 febrero 2013

Un 'chut' de élite deportiva

Aunque me sigo ausentando de este blog con más frecuencia de la habitual, la verdad es que pocas cosas han cambiado. El frío se cuela en nuestro día a día, como en los buenos inviernos, para que sepamos agradecer con mejor predisposición, cuando llegue, el calor del verano.
Entre tanto, y hay que ver el cariño que le estoy cogiendo, de entre las cosas que me han emocionado más en estos días ha sido otra Copa de España de fútbol sala. Me recorrió el cuerpo, de nuevo, la sensación y las ganas de soñar que, cuando tenga dinero y tiempo suficiente (de momento, parece que nunca), me montaría un equipo en condiciones para Palencia. Así, en plan 'García'.
Me ilusionó enormemente la visita de la selección española a nuestro pabellón, y las imágenes que se fueron colgando en Twitter de ese España-Noruega. Aunque fuera en un amistoso, ha sido la oportunidad de ver en acción a una parte representativa de los mejores del mundo en ese deporte que, cuanto más se ve, más se ama aunque, como en mi caso, nunca se haya practicado.

Se trata de un chute de deporte de élite necesario ya no sólo para Palencia. Como se decía en un perfecto análisis en 'El Norte de Castilla', el deporte castellano-leonés agoniza. En nuestro fútbol, el Cristo lucha por sobrevivir a costa de entregar su alma al señor de los carbones. ¿Quién dijo que la Tercera era fácil?
Pero si hay que hacer un lazo entre Palencia y élite deportiva, quizás Marta Domínguez tuviera el nudo más fuerte. Sin embargo, el mito se sigue desmontando con iniciales sospechosas, Urko, Eufemiano, informaciones aparentemente bien documentadas... y su silencio. El silencio que a Marta la hizo esclava de las sospechas desde el minuto uno.
Mientras tanto, me dispongo a volver en breve a chupar el frío de esas calles, a disfrutar de las grandísimas buenas noticias que vienen de la gente que más quiero y a 'ronronear', como dice el gran Pepe Domingo, con la mejor compañía. La felicidad, al fin de cuentas, se mide por esos pequeños momentos.

07 febrero 2013

No es país para huevones

Escribo estas líneas en la semana en la que el Ministro Wert ha dicho una soberana gilipollez propia de la España del tardofranquismo, cuando a los padres les preocupaba más que el niño les saliera ingeniero o economista por aquello de que "así se gana la vida uno bien". Dice Wert que los universitarios no deben estudiar lo que quieren, sino lo que es necesario o propicie su empleabilidad. Será mejor, digo yo, llegar al dinero desarrollando una vocación, amén de ese  talento choricero que han puesto de largo, y con nota, colegas de partido del propio Wert, así como de otras especies similares alojadas en los ecosistemas de otros partidos.
Los datos del desempleo son horrorosos. Para Palencia, 16.000 personas sin trabajo es una barbaridad. La realidad ha cambiado, pero a peor. Ahora se habla de especializaciones concretas y de ganas de irse al extranjero para prosperar. Al margen de las cifras, el paro siempre se convierte en drama cuando el que se queda sin trabajo es un cabeza de familia.
Además, venimos de tiempos relativamente fáciles y cómodos, en los que había bastante 'huevón' suelto. Gente, generalmente, de clase joven (que no siempre), que por estar 'hasta los huevos' de su jefe o de su propio trabajo, supieron hacer que les echaran, y decidieron darse vacaciones e ir al paro para cobrar 'sin hacer el huevo'. He llegado a oír, incluso, a algún cabeza loca decir que 'se está bien trabajando sin cobrar'. Sé de quien se ha quedado meses y meses en el paro por rechazar ofertas alegando que 'no hay de lo mío y es que este curro, la verdad, no es para mí'. El sueño de todos era (y sigue siendo) en cobrar 'un huevo'. La España fácil.
Queda claro que no es tiempo para 'huevones'. Ahora son muchas bocas que alimentar. Asisto a espectáculos dantescos propios de un país subdesarrollado en el que menores de 30 años con estudios, algún idioma y talento están mendigando los 400 euros de ayuda del Gobierno. Un show el que los ERES conllevan jubilaciones anticipadas que condenan a la inutilidad laboral a personas de 55 años. Una trama de suspense en la que gente con ganas de trabajar acaba dando bandazos de contrato a contrato basura, sin saber qué pasará de un día para otro. Todo dentro de la legalidad. Teje-manejes poco serios y, a veces, nada morales... pero legales. O para-legales. Propio de España, el país del Lazarillo de Tormes. Hablamos de los bancos... hablemos de algunos empresarios. Y de quien lo permite.
Afortunadamente, he visto casos en los que gente buena, después de los despueses, ha terminado encontrando algún trabajo decente. Sí, también en Palencia. Buscar trabajo es un trabajo en sí. Requiere, como la vida, ser constante y activo. También saber estar y tener suerte. Y tener ganas de seguir mejorando. Toca luchar, como los deportistas buenos, los que no se relajan aunque lleven una gran ventaja. A los 'huevones' se los come el coco o se los lleva la corriente. En un mundo darwiniano como éste, no saber reciclarse es morir. Y España, que se muere, recolecta por sus rincones y alfombras de algunos despachos un incómodo olor a podrido.

31 enero 2013

El dia que Molo se hizo del Caja

Molo, como uno más (porque lo es) de 'Futsal Cope', se vino a Segovia, aprovechando la invitación de la buena gente que hay por aquellas tierras. La noche la acabó por un bar elegante con una camiseta del Caja Segovia, no menos elegante, firmada por toda la plantilla.
Un tío al que la música es lo que le gusta, y el Real Valladolid también, no sólo no resistió ante los encantos gastronómicos de la ciudad del acueducto, sino a los encantos que le da su fútbol sala.
Para mí, también fue mi bautizo en la Catedral de este deporte. El Pedro Delgado se llenó hasta la bandera y el partido fue una auténtica maravilla. Aforo pequeño, pabellón moderno, y afición de diez. El Caja cumplió. Molo venía el lunes a la radio, exultante, limpio de toda resaca segoviana, diciendo: "Ey, chavales, del Caja a muerte".
Como palentino, y 'antojón' que estoy, volví a desear algo parecido para Palencia. Y eso que el baloncesto da mucho de eso.
Sólo siete días después, aparezco en Salamanca. Otra vez, pero de otra forma. Pincho va, pincho viene. Renuncié a explicarles a mis amigos lo de la Primera Universidad de España... No era el momento, aunque podría. 
"Salamanca es buena plaza", me dijeron. Las tortillas de toda la vida, abiertas a la mitad y rellenas de cualquier cosas gratinable conviven con el pincho pijo que parece haberse puesto de moda: "pitifuá con pitifuá", con caramelizaciones y puntos de cocción más exactos que las propias matemáticas. Los bares, llenos.
Repito como 'antojón' palentino: quiero ir a Palencia de tapas sin esperar a que sea San Antolín. Gracias, Moesía y demás bares de la Tejera... Gracias, Rivera 13... Gracias, Fontana de Oro... Gracias por descubrirnos que la caña, sólo un poquito más cara, compensa más con un pincho "gratis". Porque Castilla y León vende más que Catedrales preciosas y gente amable.
Julián Duque, presidente de la Asocación de Hosteleros de Segovia, nos decía que el reto que tienen, con la crisis de por medio, es invitar a que la gente no se quede en sus casas. Y más razón que un santo. Yo soy de la partida de que, en todo presupuesto, debe quedar algo para ese momento de encuentro con los amigos. Y ya no es tomarse una copa (o lo que sea) en casa. Es tomarla con los tuyos junto a los de tu entorno. Pero entiendo que hay quien no se lo puede permitir porque la que sigue cayendo hay paraguas que no lo aguantan.
También como 'antojón', deseo que éste sea el primer problema de todos que se solucione. Que el dinero no da la felicidad, pero tampoco nos gusta que se lleven lo nuestro sin pagar.

17 enero 2013

Cuando el fútbol se convierte en un grave problema de dinero

IMAGEN: Web Cristo Atlético
Luis Ángel Duque decía, en la radio, cuando comentaba partidos, una frase que viene al pelo: No me gusta cómo caza la perrita. El fútbol palentino está mucho peor de lo que pensábamos.
Ahora, es el Cristo. Un club que, en verano, se planteaba comprar una plaza en Segunda B, resulta que, a media temporada, no tiene ni para pagar la gasolina de los jugadores. Y tampoco ha conseguido el reto de convertirse en el referente del fútbol palentino, aún estando, deportivamente hablando, más vivo que el CF Palencia.
Precisamente ese 'mal rollo' que se ha creado entre los dos equipos no ha beneficiado a nadie. Se provoca no ya el rechazo de los de un equipo hacia otro, sino el rechazo hacia cualquiera de los dos. Y ésta no es la causa principal del estado de quiebra de los dos principales equipos de la capital, como sabemos de sobra.
El CF Palencia, a día de hoy, es un alma en pena que vaga por el limbo sin saber si podrá volver a la vida o morir. Insisto, una vez más, en que es de valientes la actitud de los jugadores, capaces de seguir ganando partidos sin entrenar, dispuestos a no cobrar, y sin querer tirar la toalla. Pero si al club no le llega dinero, es imposible que siga adelante. Y no me refiero a la limosna que se pide entre los propios aficionados. El agujero es tan sumamente grande que se tardaría, a este ritmo, años y años en restarle profundidad. Y no es seguro caminar entre arenas movedizas. Hacienda manda y Hacienda le tiene pillado de pies y manos a una entidad llamada Club de Fútbol Palencia. El dinero ya sabemos dónde irá, en caso de seguir con vida. ¿Cuánto tiempo tardaría en finalizarse el embargo? ¿Está el equipo capacitado para aguantar... cuántas temporadas sin que cobre absolutamente nadie? Al menos, el Ayuntamiento ha puesto de su parte y ha permitido encontrar la forma de que el equipo juegue en La Balastera... Por el momento, este domingo.
El caso del Cristo, más de lo mismo. Ahora el equipo lucha por convertirse en SAD y que haya alguien con ganas de sacarlo adelante, que seguro que lo hay, aunque la aventura es difícil. Sacar dinero de particulares y empresas es un trabajo de chinos con los tiempos que corren.
Parece mentira que todo esto esté pasando en uno de los grupos de la Tercera División española. Pero ocurre. El fútbol se ha vuelto tan profesional en cualquiera de las categorías de nuestro país que cada vez se hace más complicado mantener un club, que no deja de ser un grupo de chavales que, como en nuestra infancia, se juntaba para echar un partido cada viernes contra otros chavales. Parece mentira que uno de los deportes más baratos de practicar (véanse algunas de las leyendas que surgen de las fabelas brasileñas) se haya convertido en un grave problema de dinero.

11 enero 2013

La legión de la morcilla y la cecina

A una hora de tren de Palencia se encuentra uno de los rincones de Castilla y León que mejor sabe. León procede de 'legión' y no del animal que luce su escudo. A León le baña, como a Palencia, un río de los que sale en el Libro de Sociedad en 4º de EGB y nunca más vuelves se vuelve a oír a hablar de él, salvo que algún loco se tire y salga en los periódicos. León sabe a cecina curada, a exquisita morcilla, a sopa de ajo y a las croquetas del Rebote. No parece normal que ese sitio esté siempre tan lleno, a no ser que se prueben algunas de sus croquetas de morcilla, pizza, bacon, atún o lo que se les pase por la cabeza a sus dueños, porque seguirían triunfando. León es, por lo tanto, la legión de la morcilla y la cecina.
El cocido, dicen, no deja de ser algo más tirando a maragato, pese a que hay sitios que lo sirven y, en invierno, con frío castellano acompañado de niebla, es algo que apetece.
Pienso que la majestuosidad de la Catedral de Burgos y la sobre-belleza de la de León se comen, de lleno, a la de Palencia, que se encuentra en medio, recibiendo sombra de las dos. Y yo, acostumbrado a la amplitud de la 'Bella Desconocida', cualquier otra catedral me parece más pequeña (y es que lo son). Pero lo de las vidrieras es algo mágico. Las torres que presiden la Plaza de Regla, con el rosetón visto desde fuera, nos preparan para algo interesante en su interior. Y la visita, la verdad, no decepciona. Entrar cuesta 5 € con audioguía y pase al Claustro. Lo de subir a las torres es dinero aparte.
No pocos palentinos me habían hablado de las tapas de León, que ya van incluídas en el euro (o euro con diez) que te cobran por un corto de lo que sea, o un vino pagado como tal. Casi tantos (o más) que los que me mencionaron la catedral o el Musac. Y no es de extrañar que si, en mi única visita a Gijón encontráramos un porrón de paisanos, en León conociéramos a un dependiente palentino en una tienda de alimentación.
Lo nuestro sigue siendo (más que menos) bueno, pero es 'peligroso' salir ahí fuera y seguir conociendo mundo para darnos cuenta de nuestras virtudes y, sobre todo, de nuestras carencias como capital. Necesitamos seguir mejorando porque el encanto se hereda, pero también se crea.

31 diciembre 2012

Mi vida en tres cervezas


Se acaba 2012 y no quiero hacer balances palentinos o españoles de ningún tipo. El que diga que el año que dejamos atrás ha sido bueno en general, sabe que no dice la verdad, salvo casos particulares. Así que cada cual debe encontrar el balance bueno en su vida personal. Yo lo hago en la mía, y sí: sale positivo. Mi año que acaba se puede resumir de una forma parecida a la de la película: mi vida en tres cervezas.
Bresañ. Sin menospreciar el trabajo y la ilusión que hay detrás de cada botellín de Vacceum o Torquemada, entre otras birras de la tierra. Pero me parece que la Bresañ ha sabido desenvolverse mejor en el mercado. Es cerveza palentina, se toma en los bares palentinos y en compañía de amigos (palentinos). Los fines de semana ocurren cosas buenas. También algunos jueves. Y algunas tardes tontas entre semana. Ver a mis amigos en alguno de esos momentos forma parte de las cosas buenas. Es muestra de un 2012 tranquilo. Uno coge el bus y se planta en Palencia para disfrutar del aspecto dulce de la vida, aunque las cervezas tengan un toque tirando a amargo. Sentados en la barra o en una terraza, el póster de una Bresañ o una Vacceum junto a la caja registradora son siempre una sugerencia a tener en cuenta.
Tropical. Lo dije y lo vuelvo a decir. La vida y forma de ser de las Islas Canarias me producen mucha envidia sana. Me gusta su clima, su gente, su acento, sus papas, sus mojos, sus playas, su IGIC (encantado de pronunciarlo mal, como si fuera un futbolista del Valencia) y también su Tropical. La escapada que pude hacer, mientras en Palencia se celebraban los (cada vez más) modestos Sanantolines, significa mucho para mí. Y eso que hizo nublado. Un trocito de España tan lejos de Castilla que parece que se viaje a otro continente.
Presidente. En Punta Cana la confundí una vez con la Tropical, y hasta la que la camarera no me contestó por segunda vez no caí en la cuenta. La Presidente es otro mundo, como el país que la fabrica. Una Presidente recuerda el encuentro en Barajas con un palentino de nacimiento y otro de adopción para llegar a un país de ésos que salían en la portada del Caribe Mix, cuando lo escuchábamos antes de saber que nos íbamos a conocer. Es más que un viaje. Es una experiencia de las que queda de por vida. Ahora odiamos el reggetón y demás bailes latinos, pero respetamos y hasta nos gusta que forme parte de aquello. Ojalá pueda repetirse. Un trago de Presidente es un trago del Carpe Diem hecho realidad: Ahora podemos, nos vamos por si al que viene no podemos. Nos pintan tan mal el mapa de las previsiones...
Y volvimos a España. Yo sigo remando por Madrid de aquella forma, del trabajo a casa y de casa al trabajo, con parada el algún rinconcito donde ponen tapa con la bebida... Pero no ponen ni Bresañ, ni Tropical, ni Presidente. "Si es que Madrid lo tiene to". Todo más caro, querrá decir señora, tampoco nos pasemos, oiga.

24 diciembre 2012

Feliz Austeridad

IMAGEN: Revista El Jueves
Así es imposible sentir cuerpo de Navidad. La Lotería de Navidad debería estar prohibida un sábado. Un día de diario, el run run de los niños de San Idelfonso amansa la tensión del lugar de trabajo y de los centros escolares... Si es que ese día van los alumnos, que va a ser que no. En la víspera, nos decía Jerónimo, el tutor que tenía en 3º de la ESO: "mañana, en teoría, hay que venir". No nos lo dejaba claro, y los cuatro gatos que aparecíamos por clase al día siguiente salíamos al rato por la puerta con un cartel luminoso en el que ponía "SOY IMBÉCIL". Lalalalito lalalala... Ciento cincuenta miiiiiil pesetas. Que esa cantinela te pille en lunes, o jueves, o martes, o lo que sea menos en sábado, te recuerda que el descansito de Navidad está cerca.
Lo que lamento de que no haya tocado nada en Palencia es que se ha pasado la oportunidad de que nuestro nombre saliera en los medios de comunicación por algo bueno. Ya sabemos por lo que se nos conoce últimamente. Y para un año en que no han salido palentinos a la palestra con algún escándalo por medio, tenemos el jaleo del equipo de fútbol. Para que luego se quejen de cómo se vende fuera "la marca España".
Llegamos a Nochebuena. Este año no he trabajado, pero otros sí lo han hecho. Mi compañero, el bueno de Santi Duque, ha tenido un hermoso día de resaca "post mensaje de San Casillas", y eso siempre vende. En el mundo del periodismo, rara vez te enteras de que llega un festivo. Yo he llegado a un punto en que mis festivos son cuando libro y cuando tengo fiesta con mis amigos o compañeros de trabajo. Siempre que voy a una fiesta, celebro un festivo, aunque esté con el negro más tizón del mundo pintado en el calendario. 
Mientras, se van colando diferentes mini-monólogos en el móvil de uno en el que, para decir Feliz Navidad, te cuentan una paridilla. O te ponen dibujitos. No quiero ni saber cómo estará Twitter o Facebook esta noche, con la gente subiendo fotos de lo que come, en vez de comérselo. Me gusta, en cualquier caso, todo lo que intenta salirse de los tópicos de los buenos deseos y de las críticas (también tópicas) de los que hablan de hipocresía, se hacen los rebeldes y luego siguen el guión de estos días a pies juntillas. ¡Con lo fácil que es encontrar en el día de hoy una excusa y divertirse! Quien quiera recordar el nacimiento de Cristo tiene una Iglesia cerca. Que nadie se queje de que la gala de la casi malograda TVE es aburrida: Internet tiene de todo. Por cierto, mañana, día 25, es fiesta. Los bares, esta noche, están abiertos, por si alguien quiere jaleo, sus abuelos son de irse a la cama pronto y las partidas al julepe no son un gran atractivo. Y si alguien no quiere celebrarlo, que no lo celebre, pero que tampoco aburra, gracias.
¿La foto? Una cachondada. El mensaje del Rey ya no es lo que era desde que se hacen parodias en Internet. Nuestro virrey de Bostwana no es lo que era desde entonces. Concluyo con el mensaje que pulula por sitios inconcretos de nuestro país y nos transmite el montaje: Feliz Austeridad... ¡Ah! Y con el mensaje del genio Vityweb: 'El Príncipe de Palencia' Imprescindible.

15 diciembre 2012

La Gala del Deporte Palentino 2012

Ha sido mi primera experiencia de ese estilo. Y ha merecido mucho la pena. He presentado decenas de programas, he intervenido en un montón de ellos, incluso he hablado de cara al público en alguna ocasión a través de la radio... Pero lo de ayer era algo totalmente diferente.
¿Estás nervioso? Me preguntaban los compañeros del Patronato que se han volcado con la organización de la gala, justo antes de salir a escena. Sentía la misma adrenalina que antes de que la luz del estudio se ponga de color rojo, sabiendo que tienes gente al otro lado que espera que les des lo mejor de ti. Sólo que, en el Teatro Principal, un escenario tan bonito como imponente, tienes a la gente ante tus ojos... O como si no. El foco que tenía de frente me ahorró ese trabajo y ayuda a centrarse. Tenía preparado un folio, redactado, re-redactado y esas cosas. Al final, le había dado tantas vueltas que lo tenía tan en mi cabeza que sabía lo que tenía que decir. En la radio me pasa lo mismo. Como tengas un tema controlado, te sobran los papeles. Aún me quedo alucinado con la 'chuleta' del presidente de la Diputación: un trozo de papel arrancado con unos cuantos garabatos del que se sacó un discurso de algunos minutos. Muy del estilo de mi compañero Melchor Ruiz, capaz de llegar a la radio con un guión de un programa entero en una servilleta de papel de bar.
Lo que quise contar es que el año 2012 se acaba y nos deja un sabor agridulce. Ni la Eurocopa que ganó España ni los Juegos Olímpicos han logrado alegrar a un país incapaz de separar estas pequeñas drogas del duro día a día, consecuencia de la crisis. El periodismo también sufre la crisis de una forma atroz, y además, tenemos la misión de dar y convivir con noticias del tipo: "tal club de fútbol desaparece", "tal equipo de fútbol sala se encuentra con imprevistos económicos y se queda a punto de no competir"... O casos que no salen en la prensa, que nos son cercanos: quien renuncia a su carnet de socio o quien no puede pagar una ficha para seguir federado en un deporte.
Precisamente, la ilusión se impone cuando la economía flaquea. Un deportista que se esfuerza, nunca se da por muerto. Y son el ejemplo a seguir más que nunca. De esfuerzo, los deportistas saben más que nadie.
Y, sin embargo, estábamos de celebración: hay motivos de sobra para hacer una Gala así. En Palencia, año tras año celebramos que tenemos materia prima. Y que, esperamos, esta crisis que nos vuelve a todos locos, no nos impida echar a perder algún talento o se nos pierda alguna oportunidad.
Después, la Gala siguió adelante. Creo que el resultado fue bueno. Como experiencia, muy positiva. Para mí, una auténtica gozada haber conducido un acto así en la tierra a la que tanto cariño tengo. Mis agradecimientos para todas y cada una de las personas que lo han hecho posible.

12 diciembre 2012

El Vaivén por el Queens y el Quásar por la Cartuja

Dedicado a los más grandes.
Lo normal es que, de vez en cuando, me deje caer por Palencia. Tengo la suerte de contar con gente excelente en mi tierra: básicamente, familia y amigos. Lo que no es normal es que la montaña venga a Mahoma, pero haber tenido concentrados a un puñado de buenos amigos palentinos en la pequeña morada madrileña en la que uno vive me ha inspirado unas líneas personales que atufan a místico y salen de lo más personal de cada uno.
¡Fin de semana madrileño! era el grito de guerra. Y se sustituyeron las copas del Vaivén o del Quasar por las del Queens alucheño o La Cartuja, en Huertas. No faltó niebla, que se fue a casa antes que nosotros... Aunque ya hacía tiempo que Madrid no parecía 'Silent Hill'. En el karaoke, hubo quien cambió el "Necesito respirar" por "La Rumba del Carrión", y cosas de ésas que pasan a partir de determinadas horas.
¿Qué hacemos? era otra de las preguntas. El sábado había que probar algo diferente: "algo que no haya en Palencia". La propuesta de cenar en uno de los mejores hindús de Lavapiés fue una triunfada. Había quien proponía cenar en algún "Marrano" madrileño, si bien el nuestro no tiene clon alguno en todo el mundo.
En casa matamos un rato buscando vídeos raros de la web, de los que se ven a partir de la segunda consumición y dimos con un curioso "Parodia Gangnam Style Versión Palencia": de "colgaos", como pone en el vídeo, que los hay por todas partes. Pasen y vean.

Sí, eso mismo pensé yo. Pues cuenta ya con más de 10.000 reproducciones... 
Gracias, Manu, por aparecer por la puerta de casa con una espectacular botella de auténtico ron dominicano. Sin ella, tu sitio habría estado en el felpudo de la entrada.
En segundo de Periodismo tuve un profesor canario (¡que vivan las Islas Canarias!) que nos decía: "Los que sois de fuera, notaréis cambios cada vez que volvéis a vuestras ciudades y a vuestros amigos les contaréis movidas del metro, y ellos hablarán de cosas que, de repente, te das cuenta que te has perdido, que tú ya no estabas ahí..." Era una especie de ejemplo para hablarnos del "cambio social." Lo que es verdad que el grupo con el que salía los sábados por la noche cuando volvía en primero de carrera no tiene nada que ver con el que me junté este fin de semana. Sólo dos personas se mantienen once años después. Sois grandes. Todos. Y el domingo, a las 17,30 en el vestíbulo de la estación de Sol me sentí el tío con más suerte del planeta... Estaba imaginando que me tocaría el Euromillones que sellamos en la Calle Hortaleza ;)

27 noviembre 2012

El drama es para todos

Hace unos días era el CF Palencia, y ayer, el hueco que ocupó Durántez en el programa de Cope 'El Partido de las 12', fue para el presidente del Albacete, por el mismo motivo: su equipo de fútbol se muere. El Real Oviedo, por cierto, ya ha encontrado quien le resucite.
El caso del CF Palencia puede sonar, incluso, más romántico, porque después de ponerle el sello a la esquela, ha sido la iniciativa popular la que le ha parado los pies al enterrador, digno de elogio para quienes han tirado del carro un poco más.
Y no es por quitarle la ilusión a nadie, pero no estoy en condiciones de ser optimista en este sentido. La deuda total del club es tal que pienso a veces que es nadar para no llegar a la orilla. No me creo ni las promesas de quienes dicen que van a dar tal subvención o quienes vayan a aportar tal dinero. Simplemente porque ahora todos (particulares, entidades, empresas, etc) jugamos con nuestra economía a la defensiva, y todos tenemos miedo de pasar al otro lado, sabedores de que lo que hoy vale, mañana quizás ya no, sin estar locos.
En casos como los que vemos ahora con la crisis del "fútbol moderno", es cuando cobra más fuerza la percepción española de que el fútbol lo mueve todo en este país. Si el triunfo de España nos une con gente rara a pie de fuente en la celebración, el fútbol nos despierta un lado solidario que ni los niños del África tropical comidos por las moscas.
Y llega el presidente del Villarreal, y dice que, con la que está cayendo, una SAD como ésa, por mucho que el equipo represente a una población de 50.000 habitantes, no es coherente aceptar subvenciones públicas (5 millones de euros dejarán de ingresar, así por la cara). Claro, que el CF Palencia no es SAD, pero se ha tenido que echar a la calle a pedir.
¿Y qué puede pensar uno ante toda esta locura futbolística cuando tiene gente querida, de la tierra, que se está quedando en el paro? Que el equipo desaparezca también supone que hay unos cuántos que se van a la calle, aunque en Tercera es muy difícil vivir sólo del fútbol. El drama es para todos, incluso para la cantidad que me asombró de pobres que ví el último sábado por la mañana que paseé por Palencia. En Madrid, en el metro, veo dar limosna a gente humilde. Sigo pensando que la riqueza material está mal repartida. A ésos que andan jodidos en el sentido literal de la palabra, el fútbol les importa un pepino. Y es que esto de las desgracias, por más mensajes que nos lancen "a lo Mister Marshall", parece que no hay quien lo pare, y como esto siga así, a este país no le alegra por tercera vez ni don Vicente.

12 noviembre 2012

Cada cual su conciencia con el CF Palencia

En días como éste, es cuando uno echa mano del libro de Alberto Moreno, "El Palencia de mi vida" y se da cuenta de que la historia se repite, pero en su vertiente más triste. Una de dos: o no aprendimos de los fallos del pasado -y me dijeron que la Historia sirve para esa razón- o es verdad que en esto de la economía todo se compone a base de ciclos, y de las cenizas quizás resurge algo nuevo.
Hoy, 12 de noviembre de 2012, el Club de Fútbol Palencia ha muerto de forma oficial. No ha superado el carcinoma económico que lleva arrastrando desde hace años y la metástasis ha sido inevitable.
Desde su refundación en el 1989, el club ha vivido sus mayores momentos de gloria jugando tres play-off de ascenso a Segunda División, sin llegar a subir, en el intento de devolverle a la ciudad tardes de fútbol como las de los principios de los años 80.
Fue a principios de los 90 cuando fui, junto a mi tío, por primera vez a La Balastera y me enganché como nunca hubiera imaginado al equipo de fútbol de mi tierra. Estaba Estilito como presidente y ya salimos en 'El Día Después' cuando amenazó a los jugadores con no cobrar. Al poco, el maratón de temporadas en Tercera que me comí, gustosamente, con patatas cuando íbamos 700 a La Balastera a pasar más frío que otra cosa. Cuando el equipo volvió a Segunda B, yo ya estaba en Madrid siguiéndolo a distancia, y permitiéndome ir a ver algún partido cuando los domingos libres podía pasarlos en la capital.
Y cuando parece que la normalidad es la tónica del día a día del club, sale a la luz una deuda. Y la deuda no se va... Hasta el punto que cuando hay cambio de Presidente, la deuda es mayor de lo que se decía. Y se trata de convertir, en una estafa de Asamblea (de ahí que los jueces hayan dado la razón a los denunciantes), al club en un objeto de compra venta para dárselo a no sé que manos pactadas. El CF Palencia agoniza. Se salva de la quema de la SAD, pero ya da igual, no es sangre limpia lo que circula por sus venas.
Préstamos, juicios, impagos... Cuando a uno le meten en esos círculos, lo tiene difícil para salir. Lo que cuenta, y es lo triste, es que Palencia se queda huérfana de su principal representante futbolístico, y no porque se haya muerto solo. Allá cada cual su conciencia con lo que ha hecho por o en contra del club.
¿Qué nos queda? Siempre nos quedará el recuerdo, dicen. Pero huérfanos de fútbol no quedamos. El Cristo Atlético no deja de ser el equipo vinculado al barrio del Cristo y el CD Palencia, que nació tras el amago de crearse la SAD para el CF Palencia, espera su momento, aunque tiene aún mucho trabajo en lo deportivo durante su segundo año de existencia, en Preferente. Si bien compite con equipos de localidades cercanas como el CD Becerril o el CD Villamuriel, muy a tener en cuenta en Regional, donde circula sangre joven palentina. Siempre hay quien puede seguir sentándose en un bar para ver la Primera División, aunque Madrid y Barça ya no jueguen en domingo a las 5 de la tarde.
¿Y ahora? Me cuentan en la redacción de Madrid que, en casos así, la desaparición es lo mejor que le podría pasar al equipo y me preguntan si no había alguien en Palencia con la suficiente pasta como para evitar que el club muriera. Quizás sea el momento de engancharse a equipos nuevos, redescubrir deportes como el baloncesto (en Adecco Oro), el fútbol sala (en Tercera), el rugby (Categoría Regional), el balonmano (Categoría Regional) o cualquiera que nos apetezca. Es pronto para saber si puede existir una refundación, un club nuevo. Ahora es momento de ser conscientes de que algo grave ha pasado y de que un cúmulo de errores han provocado una tragedia que ha acabado con 83 años de historia. Como en la vida, con algo llamado España, sólo que eso, por ser españoles, lo pagamos entre todos sin saber si, como ocurrió con quienes compramos papeletas para un sorteo en beneficio club, servirá para algo.

31 octubre 2012

International Palencia

Finalizo el mes de octubre con el sentimiento de que Palencia tiene su puntito internacional. Somos, en la provincia, unos 180.000 habitantes (y bajando). Y tiene guasa que uno de los compañeros nuevos que tenemos en la redacción de deportes me dijera: "¿con que de Palencia?" Con esa frase, abro ojos y oídos y se me acelera el pulso como si me hubieran apuntado con una recortada. El chaval lleva una temporada larga viviendo con su familia en Getafe pero, en su día, su madre fue "farmacéutica en Baltanás". ¡Olé! Pero encontrar a alguien por Madrid con algún vínculo palentino ya no me sorprende tanto.
Tiene su inri, como lo tuvo conocer a un chaval de Saldaña en una pequeña ciudad de Irlanda (y con una camiseta de la comarca puesta), conocer a una brasileña que tiene familia en no recuerdo qué pueblo de Tierra de Campos... O las dos últimas: habernos encontrado mis amigos y yo a un palentino en el mismo hotel de República Dominicana o, como nos ha contado uno de ellos, saber que la recepcionista argentina del hotel en que se albergó, después, en Holanda, tiene una amiga en Astudillo.
Viajar y conocer mundo es la mejor receta para abrirse la mente, para saber que andando se llega a Roma y que el mundo es demasiado grande como para renegar de alternativas. Algunos, en previsión de que en España no deje de llovernos mierda procedente de nosotros mismos y otros impuestos / robos sin pistola en una larga temporada, han hecho el macuto o se lo están tomando muy en serio. Quizás sea el momento de aprovechar ese grupito de contactos extranjeros que tenemos en las redes sociales y preguntar qué tiempo hace por allí, por si el huracán se convierte en tornado.

03 octubre 2012

El rinconcito de la calle Pintor Oliva

El tiempo no corre: ¡vuela! Hace casi un mes que no piso mi blog para darle forma por escrito a alguno de mis pensamientos, pese a que me ha llegado algún que otro nuevo comentario sobre viejas entradas.
He pasado otro fin de semana espectacular muy cerquita de la capital, lleno de amigos y buenas emociones. Siempre vuelvo con el mismo pensamiento: "¡Qué bien se está aquí!" Agradezco el detalle de mi hermana y su gran Sergio de haberme regalado unas 'Torquemada', unas cervezas que producen sólo allí y de las que daré buena cuenta.
Sin embargo, escribo justo un día después de saberse que en Palencia lo de perder el trabajo está a la orden del día. Unos afrontamos algunas dificultades económicas como buenamente podemos, con la rabia de que nuestros dineros se acabarán yendo para no sé qué menester que el Gobierno quiere con los bancos, y otros, directamente, pierden su empleo. "¡Alégrate!" me dicen, "que al menos sigues con trabajo". Una verdad como un templo. Pero si viene un palo, te lo llevas de morros: ¡zas! Duele. Y luego tiras.
Mientras tanto, en una escena más propia de un país de miseria que de la imagen que quiere venderse, en Palencia se ha constituido el primer comedor social en Europa de coste cero: se trata de un proyecto que carga a las espaldas de varias decenas de personas y millones de toneladas de buena voluntad. Merece mucho la pena conocer esta historia de cerca, contada por Pepe Calderón, como lo hizo ayer en La Mañana de Cope (hacia el minuto 13 del audio). Gracias a esta iniciativa podrán comer 400 personas todos los días. Convivimos con los Iphone 5 y con el hambre. Injusto, ¿verdad? Pues por gente así merece la pena sentir orgullo. Porque lo de la crisis del diablo está tan a la orden del día (y lo peor aún no ha llegado) que el día menos pensado alguno de los nuestros puede estar llamando a su puerta. Ese rinconcito de la calle Pintor Oliva que en breve empezará a estar operativo debería ser el de la esquina de pensar a la que nos mandaban cuando éramos pequeños y reflexionar qué podemos hacer cuando las maldadas nos acechan en contra de nuestra voluntad. Por si acaso...

10 septiembre 2012

Lo nuevo está de moda

En mi última y fugaz (todas lo son) visita a Palencia me ha quedado claro, por si no lo tenía ya, que lo nuevo es lo que se destila. En tiempos de crisis se hace firme más que nunca la premisa de "renovarse o morir".
Me refiero, en este caso, a la hostelería. El imperio asiático ha sentado sus raíces en los límites del polígono industrial para abrir un Wok que ha hecho furor porque en él se puede comer desde los clásicos sushi y noddles, hasta croquetas, bueyes de mar o navajas. Y es que es buffet. Todo salado en su punto para que no dejes de pedir alguna que otra bebida de más. La triunfada del mes, con diferencia. Se perfila como un duro competidor de otros asiáticos de la ciudad... y no tan asiáticos.
Y la nueva pizzería cercana a la Plaza de España, regentada por una italiana, ha dejado, de momento, temblando a la todopoderosa Nonna. De momento, sin poder probarla por aquello de que, en determinados puntos de la noche, es difícil encontrar hueco.
Fenómenos como el de los yogures helados, los bares de copas modernos (tipo Y Un Cuerno II o Dana) o los bares/restaurantes nuevos (como alguno del barrio de La Nueva Balastera, que no conocía, con bastante gente en el comedor a la hora de la cena, pese a que, en el bar, la atención no es la 'repera', y no te ponen ni unas tristes aceitunas en la barra con la caña) llevan a la gente a moverse y cambiar sus hábitos. Triunfa lo nuevo.
En una ciudad pequeña, donde la crítica está en que "aquí siempre es lo mismo", un soplo de aire fresco sienta bien, sobre todo para los bolsillos de quienes tienen la idea de innovar y pegan el pelotazo. Sólo el tiempo dirá si la novedad merece el grado superior de 'perpetuidad'.
Los clásicos, pese a todo, siguen a rebosar una noche de viernes: el Rivera 13, La Mejillonera, el Trompicón... Entiéndase 'a rebosar', como 'con ocupación respetable del local' porque lo de la puñetera crisis, algo sí se nota. La competencia de lo nuevo debería hacer fuertes a los que ya estaban. Ocurre como con la feria alternativa de tapas: el acomodado puede quedarse fuera de la partida. Ante la crisis, cabeza. Lo demás, es condenarse a una incertidumbre que la vida en sí no merece.

05 septiembre 2012

Sin balance

Le estaba cogiendo yo el gusto a esto de los sanantolines, pero por cosas de la vida, uno tiene que decidir si marcharse muy lejos de vacaciones una semana, con la mejor compañía posible, o repetir feria de tapas y esas cosas que parece que perdurarán al año que viene, y al siguiente y al siguiente. He cambiado las tapas de pimientos de Torquemada por papas con mojo y las de carne de Cervera por pescadito insular. Creo que he salido ganando.
Me maravilla el potencial gastronómico de las Islas Canarias y el clima tan bueno que tienen. También su acento, su tranquilidad y el orgullo con que presumen de islas. Aunque es inevitable acordarse, por muy lejos que uno esté, que cuando el calendario marca  el 2 de septiembre, algo grande mueve Palencia, aunque sólo sea la fe que lleva a tantas personas a esperar una cola para beber agua que ni la de la Sagrada Familia para entrar a verla.
Programa en mano, uno vuelve a ver que hay más de lo mismo: un nivel flojo de conciertos, tapas, ferias, cuatro eventos deportivos menores y otros cuatro infantiles... Y un relleno de narices. Queda siempre bien meter en el programa que juega el Cristo el partido de Liga, que el Sorteo de la Lotería se hace en Palencia, que pasa la Vuelta Ciclista, etc, etc. Pero qué le vamos a hacer, es tradición de todos los años. ¡Ah, y un día menos! Pero si tenemos lo de siempre (no nos vendan burras por novedades, por favor) y, además, el Cabildo, perdón, el Ayuntamiento se ahorra dinero, mejor que mejor. Los bolsillos, agradecidos.
Los únicos balances que puedo contar son los de la gente de la calle a los que han dado voz en los diferentes medios locales y los de mi gente. Y no son muy allá. Más de lo mismo. Así que, por esta vez, no haré balance a posteriori, aunque, intuyo, me saldría uno bastante creíble si decidiera "tirarme el pisto". Me llama la atención (o, quizás, no debería) lo que la gente se ha vuelto a quejar de la sensación de timo en determinadas casetas de la feria de tapas.
Y que las cifras del paro local salgan un día después de la traca fin de fiesta no es, ni mucho menos, el mejor colofón. Me indignan los valientes que celebran que, con 40.000 parados más en agosto, estamos en la mejor cifra de este mes desde 2006 en cuanto a desempleo nacional se refiere. Recemos nuestras plegarias, e inventémoslas, porque tenemos aún para rato. En fin, San Antolín... "Si nos escuchas, te queremos, primo."

20 agosto 2012

La guerra de las tapas

IMAGEN: El Norte de Castilla
La mecha ya está encendida; los 'santantolines', a menos de quince días. Y, por primera vez desde que salieron a la calle, los bares que se unen a la Feria de Tapas, van a tener competencia. Si bien han sido argumento principal de que la gente haya salido a la calle ante la ausencia de otras cosas, en las últimas ediciones ya recibieron alguna crítica en cuanto a que el precio (2,5 euros) era un poco caro para lo que se ofrecía (a veces, un bocata no es una tapa, aunque puede llegar a serlo en otras condiciones), amén de que alguna caseta, aprovechando, ofrecía tapas "especiales" a un precio un poco más caro.
La calidad y falta de creatividad que se ha criticado tiene ahora un enemigo: los 15 establecimientos que van a sacar a la calle sus casetas de forma paralela a la Feria de Tapas. Y, acordes a los tiempos que corren, van a ofrecer su consumición + tapa al precio de 2 €. ¿Que no es mucha diferencia? Multiplicad por 10.
Imagino que para quienes se han unido a esa Feria de San Antolín ha sido un varapalo porque siempre se habla de lo que tienen que pagar, de los requisitos que se les pide, etc, etc, aunque siempre pienso que si los empresarios acaban montando las casetas es porque les merece la pena tanto esfuerzo.
Desde el punto de vista del consumidor, mejor que mejor cuanta más oferta haya y más barato sea el precio. Todo lo que no sea eso, sonará a jaleo, lío, codazos en la carrera y momentos de tensión con un acto que comenzó teniendo sentido por la fiesta y que no debería nunca renunciar a su origen y su por qué. Y a ver para cuándo se dan cuenta los empresarios de que tienen entre manos una iniciativa que se puede llevar a cabo durante el resto del año, como herramienta perfecta para resaltar entre la competencia y para fomentar una práctica que ha creado una señal de distinción con respecto del resto de ciudades españolas en aquellos sitios donde el tapeo es una forma de vida para propios... y ajenos.

08 agosto 2012

No quiere hablar, peor para ella

Sobre el silencio de Marta Domínguez lo he dicho todo otras veces. También vía twitter hace dos días. Lo que ha hecho la palentina en la última cita olímpica (salvo milagro) de su vida está feo. Ni bien ni mal, sólo feo. Es la única atleta española que no ha atendido ni en la semifinal, ni después de la final, a ningún medio de comunicación. Aunque sólo fuera por la gente que la ha apoyado durante la prueba, que no ha sido poca, aunque el pueblo esté dividido de un tiempo a esta parte.
"Es que después de lo que la hizo la prensa...", dicen por ahí. La prensa informó. Y antes de que la prensa sacara portadas raras (algunas, después de la sentencia, pidieron perdón), ella calló. No hizo lo que su colega Mullera, al que le han pillado con los planos del banco antes de robarlo, o los ciclistas Freire, Contador, etc, etc, etc, que desde el primer momento defendieron su propia inocencia, sentencias al margen. La Guardia Civil fue a su casa y ella nunca dijo "soy inocente". Nunca sabremos quién la asesoró, mal asesorada por otra parte, salvo que estemos ante una mujer tan sincera que el mejor consejo que la hayan podido dar sea, efectivamente, "mejor estate calladita."
Marta accedió a hablar con Pedro J. Ramírez, en una entrevista pactadísima, meses atrás. Habló también, para 'El Partido de las 12', en Palencia, y fue ella la que pidió, en directo, que no se la preguntara más sobre lo que había pasado durante la investigación de la 'Operación Galgo'.
Y lo peor de todo es que, ahora que se va apagando la estrella de la Marta atleta, queda la luz de la Marta política. Y como siga guardando silencio ante las grabadoras y las cámaras de prensa, vamos a pensar lo peor. Nos representa a los palentinos en el Senado y cobra de lo de todos. Callar ante las preguntas de la prensa es señal de poca o ninguna transparencia. Y eso nunca viene bien, cuando en política, si algo importa, es la credibilidad. Y a Marta, como no habla y actúa raro, no se la cree.
Tras la final de los 3000 metros obstáculos en la final de Londres, sólo se quería saber cómo se había sentido, cómo se encontraba... Pero no hubo forma. Como sentenció Manolo Lama en 'Tiempo de Juego', peor para ella.

02 agosto 2012

Señorío de Valdesneros y otros placeres bebibles

No por haber visitado una gran bodega riojana, uno va a pensar que ya lo sabe todo sobre el vino. Ni mucho menos. No soy bebedor habitual, pese a que reconozco que un buen vino alegra cualquier cena.
Y, aunque posiblemente lo haya tomado en alguna ocasión especial, nunca me fijé en si el vino que me sirvieron en tal o cual restaurante era un Señorío de Valdesneros. En Palencia también se tira de Riberas del Duero y Riojas, como es lógico. Algún establecimiento de hostelería posa con el cartel de 'Vino de Palencia', anunciando que ahí se consume vino criado en las barricas que duermen en las Bodegas Ladrero. Torquemada forma parte de la Denominación de Origen 'Ribera de Arlanza'. Insisto que hablar de ello como novedad es lo que produce no saber de vinos. Recomendable el vídeo sobre la bodega palentina para conocer un poco más su producción. Su web, además, derrocha orgullo de tierra por los cuatro costados.

En cuanto a cervezas, pude disfrutar de un trago de 'Bresañ' rubia. Palentina de pura cepa. Y artesanal. Una de las cuatro variedades que fabrica la marca. En caña y fresca, apetecible y nada amarga. Pendiente de probar más. Como la 'Vacceum', que sigue creciendo poco a poco. No hay más que pasarse por su blog y verlo. Adelante. Me siguen admirando los pequeños emprendedores.
Me quedo con unas botellas que tomé hace poco en 'El Zapatones', envasadas con una etiqueta tan extraña como simpática: 'El Chiguito'. Con un par. El vino arrasó en la mesa, como la carne: parrillada a 18 euros por barba hasta reventar, perdóneseme la prepotencia en tiempos de crisis, pero no es dinero. Tres mil 'pelas' por eso, no lo es. Ni tampoco me pagan la mención.
La conclusión, después de todo, es que siento que me hago mayor. Pero me gusta si es a base de descubrir placeres como éstos.

24 julio 2012

Palencia a tope, a por Londres

IMAGEN: (@S_Bayon)
Ahí están las dos. Juntas, bajo el título de "Palencia a tope!!! A por Londres". Posan sonrientes en una de las dos recepciones que el grueso de deportistas españoles olímpicos tuvieron ayer lunes con Mariano Rajoy y con el Rey don Juan Carlos.
La fotografía está publicada en la cuenta de Twitter de la ex gimnasta, Sara Bayón, a la que tantas veces se aludió en las páginas de la prensa palentina durante su carrera. Ahora luce como seleccionadora del equipo de rítmica. Y espera conseguir su primera medalla olímpica. 
Al lado, una mítica: Marta Domínguez. La indignación por su presencia se cuela en las redes sociales. El sentimiento contrario es mudo, pero seguro que existe. Lo único que parece claro es que el pueblo no perdona, aunque la justicia lo haga, a quien se le ha señalado en público con el dedo acusador. Marta madre, Marta senadora, pero Marta atleta. Con sus 36 años sigue siendo candidata a medalla. Más cuando la delegación española de atletismo está en una crisis que ni la que corre ahora de norte a sur en la península. Sin embargo, lo sabemos: Marta aspira a podio, porque nos ha regalado carrerones espectaculares en Europeos y Mundiales. Y sabe que es la última oportunidad en su vida para lograr la medalla olímpica.
Con menos representación que otras veces, pero Palencia estará en Londres. Una vez cada cuatro años: demasiada espera para ver cómo los nuestros cumplen un sueño al alcance de pocos. La única duda que nos queda es: ¿Quién les sacó la foto a nuestras atletas?

20 julio 2012

Motivos personales. Y los domingos, al fútbol

IMÁGENES: El Norte de Castilla 
Si hubiera escrito este artículo hace tres días, podría titularlo perfectamente "La coexistencia pacífica" o algo similar, aventurando que el tenso cruce de declaraciones entre el presidente del CF Palencia, Chema Torres, y el del Cristo Atlético, Ramón Andréu 'Cata', iba a desenvocar en una especie de guerra fría entre dos clubes capitalinos, vecinos y los dos con camiseta morada. El caso es que uno de los dos mandamases ha mandado el primer misil tierra aire, y el otro ha entrado en barrena. ¿Quién ha sido el primero? Según cada uno, el otro.
Se da la circunstancia de que se enfrentan, en Tercera División, un club con muchos problemas pero con ganas de sobrevivir, como es el CF Palencia, descendido por impagos y con una deuda cuyo lastre, no sabemos por cuánto, pesa y agarrota las piernas de quien ha cargado con el saco a las espaldas. Y, por otro lado, un club saneado, en pleno crecimiento, como es el Cristo Atlético, que puede garantizar los pagos de las nóminas. ¿Hay miedo en el CF Palencia a quedar como segundo equipo palentino esta temporada? Puede. ¿Es el contraste de situaciones la que ha hecho que sus presidentes se pongan en tensión? Puede. ¿Es un enfrentamiento personal y recíproco por motivos que sólo ellos dos saben? Puede... Casi seguro. ¿Es normal esta situación? La respuesta es más clara: No.
Los clubes de la provincia se han caracterizado por unas relaciones bastante normales, amén de esos partidos de cadetes o juveniles en los que había calentones y todo quedaba para la vuelta. Los aún recientes derbis entre Palencia y Becerril se saldaban con aplausos, un gran ambiente y magníficas entradas. Y, cuando en La Balastera, durante otras jornadas, se anunciaba la victoria del Becerril por megafonía, el público palentino aplaudía. 
Incluso el calendario ha determinado que Cristo y Palencia no jueguen nunca como locales a la vez, por lo que no habrá que echar a cara o cruz quién juega el domingo a las cinco... Ni tampoco habrá que sortearlo a tortazos. Y es que La Nueva Balastera, es municipal. Mientras no se use para conciertos, como si se juega a la petanca.
Que los presidentes hayan decidido machacarse el uno al otro no debería interferir en el respeto y simpatía que un palentino pueda tener por uno o los dos equipos, sea o no socio. No me queda duda de que nadie va a comenzar a odiar a uno u otro equipo por lo que ha pasado.
Torres y Cata son dos hombres fuertes y con ambición a los que les ha tocado vivir en la misma casa de Gran Hermano, y han entendido que, en competición, sólo puede ganar uno. Y lo que debería ser un juego, lo han llevado a lo personal. Vale, hay dinero y tiempo de por medio, y eso lo complica todo. Sólo que esto es Palencia, no Telecinco. Ni tampoco es un Sevilla - Betis. No compensa ni beneficia vender esa imagen.
Quizás, en el pasado, tuvieron alguna rencilla con la que se atizaran en el orgullo. No lo sabemos, pero ya se jugaba al fútbol antes de todo eso. Y se seguirá haciendo. El que quiera, que se limite a disfrutar de lo que pasa en el campo. Para tomate, me quedo con las 'Viceberzas' que, al menos, alegran la mañana. Y los domingos, con el fútbol.